Definición de Consenso

Consenso - Su Significado, Definición y Concepto

Definición de: Consenso

Consenso es un término que procede del latín consensus y que hace referencia al acuerdo que se alcanza por el consentimiento entre los miembros de un grupo o entre varios grupos. Por ejemplo: “No hubo consenso y la decisión fue aplazada hasta la próxima semana”, “El gobierno busca un consenso con la oposición para establecer nuevas políticas económicas”, “Existe un amplio consenso entre los dirigentes del club para renovar el contrato del técnico”.

Una decisión por consenso, por lo tanto, es aquella que se toma gracias al acuerdo de una mayoría pero, a su vez, tratando de minimizar el nivel de conflicto con la minoría. Esto quiere decir que una decisión tomada por la mayoría no siempre implica un consenso, ya que puede avasallar la opinión de la minoría.
El consenso no requiere el consentimiento activo de todos los involucrados: alcanza con que, quienes se oponen la decisión, atenúen su rechazo y toleren la disidencia. Gracias al consenso, una sociedad puede alcanzar la paz social y la convivencia armónica.
Si los dirigentes no buscan generar consenso, los estallidos de violencia son más probables, ya que los grupos que no comparten las decisiones de las autoridades sentirán que sus derechos no son reconocidos y tendrán una mayor tendencia al conflicto.
La falta de consenso es el disenso o disentimiento, que consiste en no ajustarse al parecer de los demás. El disenso no supone siempre un enfrentamiento, ya que es posible adaptar el comportamiento o la actitud en pos de un bienestar general.

Concepto de: Consenso

Es evidente el cultismo, y es evidente también que lo que se pretende con él es ofrecer el aspecto más atrayente (¿no es lo mismo atractivo?) de la realidad. Está claro que no es lo mismo divertido que diverso, distinguido que distinto, consentido que consenso; y lo único que cambia, en fin de cuentas, es que el uno es participio regular y el otro irregular; y generalmente con la forma más culta (latinizante) se pretende vestir con elegancia una realidad que a simple vista no está de muy buen ver.
Sentio sentire sensum es el verbo latino del que está formada la palabra consenso; el prefijo con es evidente que es de compañía. Desde su mismo origen latino este verbo ha mantenido su significado original en torno al "estar de acuerdo", como consecuencia de "sentir lo mismo" respecto a algo, que es una forma más profunda de "pensar lo mismo". Pero la sabiduría popular le ha añadido, precisamente en su forma regular (la llamada técnicamente "vulgar") otros tres significados: "se aplica a la persona, particularmente un niño, demasiado mimado y al que se consiente demasiado que haga lo que quiere". Otra acepción: "demasiado tolerante". Y una tercera: "se aplica particularmente, como nombre y adjetivo, al marido que consiente las infidelidades de su mujer". Esta tercera acepción tiene un sinónimo popularísimo (vulgarísimo, hablando fino): cabrón, que define así el diccionario: "Se aplica al hombre a quien su mujer es infiel, particularmente cuando es con su consentimiento".
Y claro, cuando llegamos al consenso, tuvimos que pasarnos al verbo consensuar (barbarismo político que se resisten a admitir los diccionarios), para huir del más apropiado consentir, que hubiese levantado ampollas sobre lo que en realidad se hace cuando se "consensúa" (¡qué manera de torturar la lengua, por no querer llamar a las cosas por su nombre!). Porque claro, el consenso consiste más que nada en hacer que no te das cuenta de que te están levantando la camisa (que hoy llamamos camisón) con intenciones nada honestas, y tú como que no sientes nada; o de que se la están levantando a tu consorte, y tú como que ni te enteras. Vamos, algo tan antiguo como la humanidad. El patriarca Abraham obtuvo por estos procedimientos pingües beneficios. Y es que, al final, si no estás dispuesto a pelear por lo que es tuyo, el único recurso es consentir, o consensuar una detrás de otra, porque en esto, como en el rascar, todo es empezar.
La particularidad del consenso es que el consentidor es siempre el mismo, y el consentido también el mismo; y nunca jamás se cruzan los papeles. Al consentido o malcriado, cada vez hay que consentirle más; y si no se quiere bronca, hay que tratarle con pies de plomo para ni irritarle, no sea que te organice un auto sacramental. Y pasando a la otra acepción, pues lo mismo: quien ha decidido lucir una testa coronada, ya ha elegido su papel;no es fácil que lo cambie. Simplemente irá diciendo "no es lo que parece", aunque se le caiga la cabeza por el peso.

Significado de: Consenso

Un consenso (del latín consensus) es un acuerdo al que se llega después de que los miembros de un grupo de dos más personas hayan dado su pleno consentimiento. Cabe destacar que, pese a que todas las personas tienen que dar su consentimiento para llegar a un consenso, esto no quiere decir en absoluto que todas las personas estén de acuerdo con lo que se propone, sino que puede darse el caso de que varias simplemente lo aceptaron en el sentido de no haberlo rechazado, pero no necesariamente se encuentran a favor.
Los consensos se presentan como formas de tomar muchas decisiones en una gran variedad de ámbitos. En algunas empresas, por ejemplo, se requiere el consenso de alguna junta directiva para tomar decisiones de gran importancia. En la política, y en sistemas democráticos y de representación, los consensos son necesarios para poder llegar a nuevas leyes o estatutos, e incluso en los ámbitos escolares o familiares, muchas veces se busca el consenso de los integrantes para llevar a cabo acciones específicas.
Además de los ya mencionados, el consenso es de vital importancia en el mundo científico. Cuando se publica un estudio o descubrimiento utilizando el método científico, se espera que otros científicos sean capaces de reproducirlo y comprobarlo por sí mismos. Una vez que se hace esto, se empieza a crear entonces un consenso entre la comunidad científica, acreditando o desacreditando los resultados obtenidos.
El propósito del consenso es poder llegar a una decisión con la que una buena mayoría esté de acuerdo. Sin embargo, también es posible que se puedan producir falsos consensos en lo que se conoce como “Paradoja de Abilene“, la cual propone que, en ciertos casos, un grupo puede llegar a un consenso incluso aunque todos los miembros se encuentren en desacuerdo, por el temor individual de cada uno de ellos a no molestar a los demás o ser los únicos en desacuerdo.