Definición de Romero

Romero - Su Significado, Definición, Concepto e Importancia

Definición de: Romero y su Importancia

Todos los Seres Vivos que habitan el planeta tienen un conjunto de funciones que recibe el nombre de Ciclo de Vida o bien Ciclo Vital, siendo éstas las actividades que se realizan en períodos determinados hasta que acontece el momento de la Muerte o Fallecimiento, generando cambios en su organismo como también en el medio o entorno que los rodea, y donde una de las más importantes es justamente la Alimentación.

Como parte de estos organismos, los Seres Humanos tienen una alimentación de tipo Heterótrofa donde para poder saciar sus Necesidades Energéticas requieren el consumo de otros organismos, mientras que de acuerdo a los hábitos alimenticios el tipo de alimentación es Omnívora, consumiendo por un lado la Carne proveniente de animales y las distintas Especies Vegetales por otro.
La principal diferencia que tenemos entonces con los Animales es que como seres humanos tenemos la costumbre de Cocinar y Procesar la Comida, teniendo además importancia el sabor de la misma que por criterios meramente subjetivos nos hace apreciar lo que es conocido como Gastronomía, donde la combinación de ingredientes es tan fundamental como la preparación del plato.
Uno de los ingredientes culinarios más populares es el Romero, una hierba muy abundante tanto en forma silvestre como estrictamente cosechada en la región del Mediterráneo, donde se difundió su utilización en las distintas recetas por ser de muy fácil cultivo, sin requerir demasiados cuidados e inclusive sin tener una muy alta necesidad de Agua para poder desarrollarse.
Una de las principales utilizaciónes que tiene el Romero es mediante la preparación de Infusiones o Té de Romero, dejando un sabor ligeramente amargo, siendo recomendado en muchas ocasiones por sus beneficios al Sistema Digestivo, sobre todo cuando tenemos algun Problema Hepático, teniendo que ser bebido tanto en la sobremesa como también antes de cada comida.
Otro de los usos terapéuticos que podemos aprovechar de esta hierba está en la elaboración de Aceite de Romero, el cual es extraido mediante una maceración de sus hojas, pudiendo utilizarse para el tratamiento de distintas dolencias, sobre todo en lo que respecta a Llagas y Úlceras, debido a que tiene un muy elevado poder antiséptico (es decir, evita o contrarresta las infecciones)
En las mujeres, se ha recomendado la ingesta de Té de Romero en su relación con el flujo sanguíneo, teniendo beneficios en el desarrolo del Ciclo Menstrual, sobre todo en casos de ausencia del mismo por razones completamente ajenas al embarazo.

Concepto de: Romero y Qué es

Arbusto aromático de la familia de las labiadas con hojas lineales, verdes y lustrosas por el haz y blanquecinas por el envés: el romero es común en España y se utiliza en cocina, medicina y perfumería.

[Botánica] Romero (Rosmarinus officinalis L.).

Arbusto siempreverde, perteneciente a la familia Labiadas (Labiatae), de pequeñas dimensiones y muy aromático, que constituye una de las plantas especieras y medicinales más populares.

Su altura normal es de un metro, aunque puede alcanzar los dos metros. Tanto la cepa como el tronco y las ramas son leñosos. Los tallos jóvenes son de sección cuadrada y poseen un vello que pierden al madurar. Las hojas carecen de pedúnculo (sésiles); tienen forma linear y sus dimensiones normales oscilan entre 1,5 y 3 cm de longitud y 2 o 3 mm de anchura. Son de un color verde intenso con tendencia a amarillear pero siempre brillante y con el limbo recurvado hacia el envés, que el cual está provisto de un tomento de color blanquecino. La distribución de estas hojas es enfrentada y nacen de una a tres en un mismo verticilo.

La inflorescencia aparece en las terminaciones de las tallos en forma de ramilletes axilares. Las flores son labiadas, tienen unos 5 mm de longitud y son de color violáceo claro, rosa o azul casi blanco. Están compuestas por un cáliz de cinco dientes y una corola dividida en dos labios, el superior bífido y el inferior dividido en tres lóbulos. En el centro de la flor aparecen dos estambres curvos y un estilo. Los frutos aparecen encerrados en el cáliz seco, miden un milimetro o menos y tiene forma de nuez.

En las hojas y el cáliz se encuentran unos tricomas compuestos por varias células que generan una esencia aromática que le infunde su peculiar aroma.

El romero es originario de la región mediterránea, desde donde ha sido llevado a América y a otros continentes. Vive en laderas montañosas próximas al mar, aunque puede encontrarse hasta los 1.500 m de altitud. Se desarrolla sobre suelos preferentemente calizos, entre pedregales, tierras degradadas o bien en suelos arenosos.

El nombre de romero deriva del latín rosmarinus, que se encuentra textualmente en la denominación botánica acuñada por Linneo. Este vocablo está compuesto por la doble raíz ros, que significa rocío, y marinus; ambos definen la región predilecta de esta planta que, por otro lado, dio nombre a los romeros o peregrinos, pues es una buena compañía para los caminantes por ser una excelente planta para las heridas y magulladuras, para aliviar las llagas de los pies o para mitigar las fatigas de los largos peregrinajes, como el del Camino de Santiago.

Composición

El conjunto de la planta contiene taninos, pero las sustancias más importantes se encuentran en el aceite esencial emitido por los tricomas glandulares de las hojas y sumidades floridas.

Esta esencia se encuentra en proporción de 1,2 a 2% y se destila tradicionalmente por el procedimiento de arrastre de vapor. España y Marruecos, así como otros países del norte de África, son los principales productores de esencia de romero. La industria moderna de perfumería y cosméticos obtiene la esencia mediante extracción por disolventes y puede lograr un porcentaje de hasta el 6%.

La esencia de romero es un líquido transparente, incoloro con tendencia a adquirir un tono ambarino verdoso más o menos intenso. Contiene ésteres, entre los que se encuentra el acetato de bornilo o borneol, alcoholes esenciales (entre 8 y 20%) como linalol y cineol, y terpenos como  y -pineno, mirceno, cariofileno, limoneno y canfeno. En las plantas destinadas a la perfumería, las variedades contienen más terpenos aromáticos, así el pineno puede llegar al 80% y el alcohol aromático borneol puede alcanzar un 15%; un 5% el alcanfor y un 5% el acetato de bornilo.

Propiedades

Se afirma que las propiedades del romero son innumerables. Por vía interna tiene efectos colagogos y sirve además para drenar las vías biliares. Es estomacal y digestivo. Es un estimulante del sistema nervioso y de la circulación de la sangre, al tiempo de tener propiedades antiespamódicas y tranquilizantes, por lo que se emplea en las depresiones, migrañas y dolores de cabeza.

Por vía externa, su infusión y la esencia son excelentes para limpiar heridas y curarlas, ya que propicia la cicatrización además de ser un poderoso antimicrobiano. Los emplastos o compresas de romero sirven para los dolores rehumáticos y la ciática. Los baños con agua de romero son relajantes y el mejor remedio para aliviar las fatigas, además de ejercer de afrodisíaco.

La esencia de romero tiene propiedades antisépticas y tiene la propiedad de ahuyentar a los insectos, por lo que puede utilizarse en la elaboración de bolsas de plantas afines, como la lavanda y el clavo, que preservan y aromatizan la ropa de los armarios.

También presenta algunas contraindicaciones, pues al ser el romero un poderoso estimulante cardiovascular no se recomienda tomar con demasiada frecuencia a personas con tendencia a la hipertensión.

Preparaciones

Se cortan las ramas terminales del romero, a ser posible con flores, y se dejan desecar durante unos nueve días a la sombra. Pueden utilizarse las ramas para ser quemadas como sahumerio o bien para preparar infusiones, aceite o alcoholato de romero. También pueden separarse las hojas y las flores desecadas, ya que en ellas se encuentra la mayor parte de la esencia y de los principios aromáticos y activos.

Infusión de romero

En agua hirviendo se introducen hojas o flores de romero a razón de 25 a 40 g por litro de agua. Esta infusión se utiliza como vulneraria para curar heridas o en forma de cataplasma, aplicado con un paño en caliente sobre articulaciones o magulladuras. Para uso interno se prepara en proporción de 20 a 30 g por litro de agua y se toma en dosis de 3 o 4 tazas diarias antes de las comidas. Esta infusión sirve como tónico estomacal, como colagogo para estimular y drenar la vesícula biliar o para desinflamar el hígado. Como tranquilizante, se toma en las tardes y antes de dormir, o bien en momentos de crisis nerviosas.

Sahumerios

En carbón vegetal al rojo se ponen unas cuantas hojas de romero y se mueve de un lado a otro para llenar las habitaciones o armarios de sus humos, los cuales ahuyentan los insectos y, según la tradición antigua, limpian las casas de los malos espíritus.

Alcohol de romero

Se puede preparar con unas gotas (10 g aproximadamente) de esencia de romero en alcohol de 95º o más rebajado aún. La manera de prepararlo a partir de las hojas y flores desecadas consiste en poner un cuarto de quilo de sumidades, preferiblemente con flores y hojas, en un litro de alcohol de 95º y en un frasco opaco que se coloca en lugar cálido. Se deja macerar durante los tradicionales nueve días (novenario) moviendo el frasco de vez en cuando. Al final de este plazo, el líquido resultante es de color verdoso; se tamiza y guarda en frascos para su uso externo en frotaciones, o bien para su uso interno, como gotas disueltas en un vaso de agua.

Aceite de romero

Se prepara de manera similar al alcoholato, aunque la receta tradicional prefiere utilizar flores. La maceración en este caso se realiza con aceite de oliva virgen. Las sumidades, hojas o flores se introducen en un recipiente de cristal hasta que quede más o menos repleto; se añade aceite de oliva hasta llenar el frasco, se tapa muy bien y se deja en maceración caliente durante un mes. En el libro Tesoro de los Pobres del maestro Julián se da una receta en la cual la maceración se prepara en una redoma de cristal, con dos partes de flores u hojas por una de aceite de oliva. El recipiente se sella con laca o cera y se introduce en un montón de estiércol, preferentemente de ganado vacuno, y debido a la fermentación adquiere gran temperatura. La maceración debe durar cuarenta días y cuarenta noches, al final de los cuales se obtiene un ungüento "capaz de curar cualquier dolor".

Vino de romero

Se elige un buen vino blanco generoso y se ponen en él a macerar 400 g de hojas secas por litro de vino; la maceración dura un novenario o 14, días al fin de los cuales se cuela el vino y se guarda en una botella oscura. Este vino puede utilizarse como colagogo digestivo, como afrodisíaco o como estimulante. No deben usarlo las personas con tendencia a la hipertensión.

Ungüento de romero

Tiene por Ingredientes 50 g de romero seco o 100 g de romero verde, o bien, 15 gotas de esencia de romero. También 5 o 10 gotas de lavanda y 250 g de vaselina filante.

Se prepara con la vaselina calentada y fundida al baño maría. se añaden 50 g de romero seco o 100 de sumidades floridas de romero verde recién cogido. Se mantiene removiendo la mezcla durante 30 o 40 minutos. Se tamiza con tela fina y se añaden en caliente diez gotas de lavanda; se mezcla bien y se envasa en tarros de boca ancha.

Puede prepararse también disolviendo unas 15 gotas de esencia de romero en vaselina a las que se le añade la esencia de lavanda para conferirle un aroma más fresco. Este ungüento puede aplicarse para masajes musculares y dolores articulares; en las sienes se unta para mitigar el dolor y la fatiga.

Usos

La esencia de romero se utiliza en la industria de la cosmética para preparar cremas, jabones, champús y geles; se utiliza tanto por su aroma fresco como por sus propiedades regeneradoras de la piel. Entra a formar parte de otras composiciones, como en acondicionadores de cabello mezclado con otras plantas como la ortiga o la avena. Sus efectos sobre la piel pueden apreciarse simplemente preparando vahos o vaporizaciones de agua, a la que se le añade romero y otras plantas como el tomillo. Para fortalecer el pelo basta con utilizar su infusión o bien unas gotas de esencia en agua tibia después del lavado.

En perfumería es muy apreciada su esencia, ya que forma parte de bases de aguas del tipo de la colonia u otros compuestos perfumados, a los que añade un aroma fresco y estimulante.

En jardinería y agricultura sirve para confeccionar setos o para rodear los sembrados de hortalizas y protegerlas de enfermedades, ya que el romero es una planta raramente atacada por los insectos, orugas u hongos en virtud de sus componentes bioquímicos que resultan repelentes o tóxicos para muchas especies de animales.

En gastronomía se utiliza como especia que se añade a sopas y carnes. Tradicionalmente, la paella valenciana, una vez cocinada, se cubre con ramas secas de romero para infundirle su peculiar aroma. El acetato de bornilo contenido en su esencia se utiliza como antioxidante de mantequillas, y así evita que se arrancien.

Historia

Las costumbres de portar ramas de romero en los peregrinajes o colocarlas en las puertas de las casas para proteger a sus habitantes de los malos espíritus, así como la costumbre de hacer sahumerios, viene de tiempos ancestrales. El romero es una planta mencionada en los registros escritos desde los tiempos de Galeno o Avicena.

En Sicilia, se realizaban rituales de curación en los que se utilizaban muñecas confeccionadas con trapos rellenas de hojas de romero. En otras tradiciones, el romero se colectaba al amanecer y se confeccionaban cruces formadas con sus ramas. En ambos casos, el oficiante realizaba una "limpia" mágica al tiempo que recitaba oraciones o cantos de reconocido poder curativo, como las oraciones y palabras virtualmente mágicas recogidas en el Enchiridion Leonis Papae (conjunto de oraciones con poder curativo de la tradición cristiana). En la cultura musulmana, los cantos o recitaciones corresponden a versículos del Corán, ambas cargadas de la fuerza y poder de la fe que en ellas se han depositado a lo largo de los siglos.

Una antigua costumbre cristiana que aún puede conservarse en pueblos de España, consistía en cortar ramas durante el Domingo de Ramos, llevarlos a bendecir a la Iglesia y colgarlos en los dinteles de las puertas para conjurar las tormentas, granizadas que pueden arruinar las cosechas y, en general, para ahuyentar los males.

Dioscórides, médico de los ejércitos de Nerón en el sigo I, para describir la planta mencionaba que era aquella de nombre rosmarinus y que se utilizaba para confeccionar guirnaldas. Menciona el uso de la infusión de romero para curar la ictericia.

Desde los albores de la medicina, se clasificaba tanto a las enfermedades como a las propias plantas en frías o calientes. Las enfermedades frías como constipados, catarros, e incluso enfermedades de la mente como la melancolía, debían ser curadas con plantas de virtud caliente. El romero es una planta caliente por excelencia, según este criterio. Paracelso señalaba que sus planetas regentes eran el Sol y Júpiter, y su signo el de Aries.

Si se observa la lista de enfermedades que actualmente cura la esencia o también cualquiera de los preparados que se hacen de la planta, se observará la extraordinaria coincidencia con los escritos antiguos. Por ejemplo, el médico y astrólogo Nicholas Culpeper (1616-1654) indica que la fuerza solar condensada en la planta tiene virtud sobre todas las enfermedades débiles de los órganos que rigen los planetas que lo determinan; así cualquier debilidad en hígado, vesícula, corazón o cabeza serán beneficiadas por el romero. Entre la lista de remedios de Culpeper figuran las infusiones, los sahumerios para limpiar el aire de pestilencias o enfermedades, o los preparados con vino. Pone énfasis en las propiedades tonificantes que ejerce el romero sobre estos órganos y su aplicación en las enfermedades de la vista. Dice que su agua instilada en los ojos o la infusión bebida frecuentemente les da fortaleza y mejora su agudeza. Otro tanto se aplica a las debilidades de la mente, que incluye desde la melancolía a la falta de memoria.

Se dice que la primera persona que obtuvo la esencia de romero fue el médico y alquimista Arnau de Vilanova hacia el año 1300, por el procedimiento de destilación alcohólica. España, país con una gran tradición en la obtención de esencias, obtiene la de romero por tradición secular mediante la destilación por arrastre de vapor en grandes caleras que se sitúan en el campo y cuyo serpentín se enfría con el agua de un río próximo.

En cuanto a las formas de obtención de esencia de romero, cabe mencionar la descrita por el propio Nicholas Culpeper en 1653, según el cual se toma un frasco de vidrio y se llena de flores de romero, se tapa la boca con un fino paño de lino y se coloca en otro frasco más grande en posición invertida. Se pone al sol de tal manera que las gotas que destila el romero caigan en el segundo frasco. Este aceite de romero es un bálsamo purísimo y tiene "soberanas virtudes" para curar enfermedades externas o internas, especialmente para la debilidad de los ojos, para limpiar las manchas de la piel o para curar heridas.

Con el tiempo, la esencia de romero fue aplicada en perfumería y obtenida mediante destilación alcohólica o extracción mediante disolventes orgánicos. La esencia, así obtenida, tiene cualidades de transparencia, aroma fresco y se emplea para preparar el agua de romero en combinación con otros aceites esenciales como los de jara, tomillo, lavanda. También se utiliza como base en la confección de buen número de perfumes.