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Definición de Bién Común

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Bién Común - Su Significado, Definición y Concepto

Definición de: Bién Común

El bien común es un concepto que en general puede ser entendido como aquello de lo que se benefician todos los ciudadanos o como los sistemas sociales, instituciones y medios socioeconómicos de los cuales todos dependemos que funcionen de manera que beneficien a toda la gente. Más recientemente, John Rawls lo definió.

De acuerdo a Renate Mayntz, todas las grandes ciencias comparten un interés en las precondiciones necesarias para obtener un cierto fin social que es percibido como deseable. Consecuentemente el concepto de bien común contiene diferentes elementos o puede ser estudiado desde diferentes perspectivas. Por ejemplo: la riqueza general del bien común económico. El bienestar común o público (Gemeinwohl o Intérêt général) de la ciencia política. Y el “Bonun commune” de la tradición europea filosófica o cristiana.
Desde el punto de vista económico general el concepto admite varios posibles significados. Por ejemplo, se puede aplicar a aquel bien que ya sea pertenece o es de usufructo a una comunidad o la sociedad en su conjunto. Este significado se remonta a la antigüedad (ver Los comunes), y se diferenciaba a su vez en dos grandes sectores: la propiedad comunal como tal y la propiedad estatal o pública. Algunos de los clásicos de la economía política percibían la evolución de las relaciones o sistemas de producción como llevando inevitablemente hacia la propiedad común de los mismos. (ver Socialización de los medios de producción ). Esa visión -ver Bien común (Economía política)- influyó fuertemente la de algunos economistas (por ejemplo Joseph Alois Schumpeter) pero gozó de poca aplicación en la economía de los países occidentales durante buena parte del siglo XX. Sin embargo, en la actualidad ha habido una revitalización del interés en este aspecto del concepto, especialmente en la propiedad comunal a diferencia de la estatal o pública (ver Recursos comunes).
La segunda acepción -bien común como aquel que es de usufructo o consumo común- deriva de una sugerencia de Paul Samuelson acerca de los bienes públicos, que serían aquellos cuyo consumo por un individuo no disminuye su disponibilidad para otros.
El concepto también se puede referir a algo así como la conveniencia económica -o bienestar socio-económico- general de una sociedad o comunidad o la situación que maximiza la suma del beneficio o utilidad de todos y cada uno de los individuos.
Desde este punto de vista el concepto puede ser entendido como utilitario o instrumental: la riqueza provee las bases prácticas para que los individuos puedan lograr su perfección tal como ellos la entienden. Esa perfección no es cuestión que otros puedan definir, pero sin esa base material, los individuos no están en condiciones de perseguir su propio mejoramiento (ver, por ejemplo: Pirámide de Maslow).
Si entendemos entonces el bien común como la condición material (la riqueza general) que permite ese desarrollo, encontramos que la economía moderna ofrece una definición formal de bien común: es la suma cuantitativa de las utilidades de los miembros de una sociedad (el público) pero con el agregado de una condición fundamental: esa riqueza común debe incluir a todos: sin bienestar de todos los individuos, no puede haber bienestar general (ver Economía del bienestar).

Concepto de: Bién Común

El bien común puede tratarse de un objeto material o inmaterial cuya posesión o disfrute es necesario para todos, como puede ser el aire o el calor del Sol, o puede referirse a un fin que trascienda a la mejora de uno o de pocos, para beneficiar a todos, o a parte importante del género humano; por ejemplo, estatizar un servicio o expropiar viviendas para una finalidad superior de beneficio de toda la población y en aras al progreso, como puede ser construir una autopista.
Como vemos en este último ejemplo, muchas veces para lograr el bien común se deben sacrificar intereses particulares, como los de esos propietarios que deberán mudarse (previa indemnización). Otro caso de subordinación del bien particular al general o común, ocurre cuando se suben los impuestos que deben pagar aquellos que tienen mayores ingresos, para poder satisfacer los servicios públicos adecuados para los que no tengan recursos económicos para gozarlos (escuelas, hospitales o seguridad pública).
El bien común es el fin de las actividades políticas, y está más allá del bien de cada uno, como expresaba el filósofo ateniense Platón en “La República”. Aristóteles le añadió el contenido moral, ya que para él todo ser humano tiende en forma natural hacia el bien, pero este bien individual se encuentra articulado con el de la ciudad, siendo la ética parte esencial de la política. Santo Tomás de Aquino identificaba el bien de cada hombre, con el bien de todos, y es e bien supremo era arribar a Dios, cumplir con sus deseos, para lo cual el gobernante debe tratar de imponer aquello que está mandado por el Creador, y prohibir lo que se aparte del camino celestial.
Jacques Maritain nos agregó que el bien común no resulta de la suma matemática de los bienes particulares, como sostenían los utilitaristas norteamericanos, pues además del fin de bienestar general, quien desempeña el poder debe considerar a cada miembro social como persona. Esto también lo desarrolló John Rawls, para quien las leyes deben favorecer a todos, sin atender a sus particularidades.

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