Definición de Rosario

Rosario - Su Significado, Definición, Concepto e Importancia

Definición de: Rosario y su Importancia

(Del lat. rosarium y éste de rosa porque el rosario es una colección de rosas ya que en las oraciones muchas veces se compara a la Virgen con una rosa); sust. m.

1. Plegaria en honor de la Virgen y Jesucristo en la que se recitan veinte misterios principales de sus vidas y tras cada uno de ellos se entonan un padrenuestro, diez avemarías y un gloria: hasta octubre de 2002 el rosario se recitaba en conmemoración de quince misterios y no veinte como en la actualidad.
2. Conjunto de cuentas ensartadas a modo de collar, separadas de diez en diez y unidas por uno de sus extremos a una cruz con el que se sigue de forma ordenada esta plegaria: en el museo eclesiástico tenían un bello rosario de marfil.

3. [Por extensión figurativa] Conjunto de cosas que guardan relación entre sí y se suceden ordenadamente: las inundaciones han dejado un rosario de pérdidas.
4. Conjunto de personas que llevan a cabo esta plegaria a coro y en público.
5. Este acto colectivo de devoción llevado a cabo por este grupo.
6. Máquina elevadora de agua que funciona como una noria de cangilones.
7. [Uso familiar] Espinazo de los vertebrados.

Modismos
Acabar como el rosario de la aurora. [Uso familiar] Acabar mal, en desacuerdo y con graves disputas.

Sinónimos
(1) Salterio; (2) corona, decenario; (3) lista, retahíla, ristra, sarta, serial, serie.

(1) [Religión] Oración del Rosario

Plegaria en honor de la Virgen María, que se fue elaborando poco a poco a lo largo de la Edad Media y que fue popularizada en el siglo XII por San Bernardo, y luego por los religiosos dominicos. El nombre de "rosario" viene de la costumbre de coronar de rosas las estatuas de la Virgen durante la Edad Media, siendo las rosas símbolo de las oraciones dirigidas a la Virgen María.

Origen del Rosario

El origen del Rosario se inscribe dentro de aquel florecimiento de nuevas manifestaciones de devoción a la Virgen María, en sus aspectos más populares e ingenuos, que tuvieron lugar al final del siglo XII, y dentro del contexto de los monasterios. En efecto: el rezo de los 150 salmos del Salterio del oficio divino propio de los monjes, de los religiosos y de las clases altas, era suplido por la gente sencilla del pueblo, que ni siquiera sabía leer, por la recitación de 50 ó 150 Avemarías. Luego, para mitigar de alguna forma la monotonía, se introdujo el recuerdo de los misterios de la vida de María y de Jesús, recordando al mismo tiempo algunos aspectos básicos de la fe cristiana. Es, por lo tanto, una devoción de origen netamente popular, regulada continuamente por las directrices de la Iglesia. Decisiva fue en el proceso de constitución y arraigo del Rosario en el pueblo cristiano la actuación de Santo Domingo de Guzmán y de sus frailes predicadores, que establecieron las Cofradías del Santo Rosario, para luchar pora medio de esta devoción contra la herejía de los albigenses.

Estructura del rezo del Rosario

La estructura del Rosario parece provenir de finales del siglo XV, y se debe a los dominicos Alain de la Rochelle (Flandes), Santiago de Sprenger y Félix Fabre (Colonia). El Rosario tradicional constaba de quince misterios -de un padrenuestro, diez avemarías y un gloria cada misterio-, distribuidos en tres ciclos:

Misterios gozosos:
1. La Encarnación del Hijo de Dios (o La Anunciación del Ángel a Nuestra Señora).
2. La Visitación de la Virgen María a su prima Santa Isabel
3. El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén
4. La presentación del Hijo de Dios en el Templo
5. El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo

Misterios dolorosos:
1. La oración de Jesús en el huerto
2. La flagelación de Cristo atado a la columna
3. La coronación de espinas
4. Jesús con la Cruz a cuestas
5. La Crucifixión y muerte del Señor

Misterios gloriosos:
1. La Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo
2. La Ascensión de Jesús a los cielos
3. La venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles
4. La Asunción de la Virgen María en cuerpo y alma a los cielos.
5. La Coronación de la Virgen María.

De esta forma con el rezo del Rosario se hacen presentes los tres grandes misterios de la historia de la salvación: el misterio de la encarnación, que se nos muestras en los misterios gozosos; el misterio de la redención, recordado en los principales acontecimientos de la Pasión y Muerte del Señor, y el misterio de la vida eterna, presentado en los misterios gloriosos.

En la práctica, se acostumbra rezar cada día una parte del Rosario meditando uno de los tres grupos de misterios, así: misterios gozosos: lunes y jueves; misterios dolorosos: martes y viernes; misterios gloriosos: miércoles, sábados y domingos. El Rosario suele ir acompañado del rezo de la letanía lauretana (o mariana), de origen muy antiguo en la Iglesia.

El 16 de octubre de 2002, el Papa Juan Pablo II firmó la carta apostólica "Rosarium Viriginis Mariae", con la que modificaba el tradicional rezo del Rosario incorporando cinco nuevos misterios, referidos a la vida pública de Jesús y bautizados como "misterios de la luz". Se estableció su rezo para el jueves.

El Rosario en la vida de la Iglesia

El rezo del Rosario se extiende sobre todo a partir del siglo XV, desde que el Papa Pío V atribuyese la victoria de Lepanto sobre los mahometanos (7 de octubre de 1571) a la intercesión de la Virgen invocada en Roma y en todo el mundo católico con el rezo del Rosario. Precisamente a raíz de aquella victoria, se introdujo en las letanías la invocación "Auxilio de los Cristianos", y el mismo Papa Pío V creó la fiesta de Santa María de la Victoria, que se celebraría en lo sucesivo el día 7 de octubre, fiesta que Gregorio XIII quiso que se llamase Nuestra Señora del Rosario. La devoción al Rosario creció notablemente con el Papa León XIII, quien introdujo en las letanías la invocación "Reina de Santísimo Rosario", y con los milagros atribuidos a la Virgen en Lourdes y Fátima. La devoción hacia el Rosario tiene a su favor sus siete siglos de historia, la practica continuada de santos, doctores y fieles sencillos pero de fe profunda, y el aval de los últimos Papas, cuyo sentir se puede ver resumido en estas palabras de Pablo VI: "El Rosario es la devoción de la Iglesia que por su carácter popular, su espíritu cristocéntrico y por la devoción que inspira hacia la Virgen puede reanimar la fe y la piedad en los medios más diversos y en los menos abiertos a la acción pastoral". Ésta es, sin duda alguna, la primera de aquellas "prácticas y ejercicios piadosos hacia la Virgen recomendados por el Magisterio a través de los siglos", que el Concilio Vaticano II recomienda que los fieles tengan muy en consideración (LG 67).

Concepto de: Rosario y Qué es

En un principio de la humanidad el Ser Humano ha tenido la necesidad de formar determinados Grupos Sociales para su subsistencia, no solo para defenderse de las distintas amenazas del entorno que lo rodeaba, sino también formando alianzas que le permitían obtener mejores Recursos y Bienes, incrementándose los mismos a medida que la cantidad de personas pertenecientes a dicho grupo iba aumentando y formando las primeras Aldeas o Tribus que siguieron su evolución.
A medida que estas Sociedades Primitivas fueron creciendo se formaron distintos lazos o vínculos entre sus miembros, donde uno de los más importantes fue la Religión y Ritos que fueron una forma de poder no solo explicar los distintos fenómenos que acontecían en el mundo que los rodeaba, sino también poder encomendar o creer en la solución de muchos problemas cotidianos gracias a la intervención de algun Ente Superior que es considerado como un Dios, que también es capaz de descargar su ira si algo se ha hecho mal.
Entre los distintos Rituales y Costumbres que se llevan a cabo con motivos religiosos, uno de los más comunes es la Oración o Plegaria, consistiendo en la repetición de palabras que pueden estar escritas tanto en Verso como en Prosa, donde se encomienda o pide la voluntad de algun Dios o Santo (esto último, como ejemplo en el caso de la religión Católica) para poder ayudarlo ante distintas adversidades o esperando algun hecho en particular.
En la religión Católica es justamente donde aparece el Santo Rosario como figura que permite guiarnos a la hora de realizar un Rezo, teniendo forma de una Sarta que atraviesa durante toda su longitud a una variedad de Cuentas que son separadas cada 10 unidades por otra de mayor tamaño y tiene en ambos extremos una Cruz que permite formar entonces una cierre en su recorrido.
Este diseño es el que permite utilizar el Rosario como si fuera un colgante, y es por ello que se lo considera como una herramienta importante para poder recitar las Cinco Decenas (es decir, cinco grupos de diez cuentas que son atravesadas por la Sarta), teniendo como separación las Cinco Cuentas Mayores que representan a las llagas de Jesucristo, las heridas que recibió en el momento de ser crucificado: Perforaciones en ambas manos y pies, más una herida de lanza atravesándole el Corazón.