Definición de Temperamento

Temperamento - Su Significado, Definición, Concepto e Importancia

Definición de: Temperamento y su Importancia

1. [Psicología] Conjunto de aspectos de la personalidad de tipo emocional y afectivo que dependen de factores constitucionales y que llevan a la persona a desarrollar un tipo de respuestas característico: es de temperamento fuerte y carismático, propio de un líder.
2. Tenacidad, empuje o firmeza de una persona: mi profesora tiene gran temperamento y es muy impulsiva en sus reacciones.
3. Aptitud o vocación para llevar a cabo un oficio, arte o actividad: Mozart desde la niñez destacó por su temperamento musical.
4. Estado de la atmósfera según los distintos grados de temperatura, sequedad o humedad.

5. Arbitrio o medida conciliatoria que se lleva a cabo para terminar una disensión u obviar una dificultad.
6. [Biología] Constitución particular de cada individuo, que resulta del predominio fisiológico de un sistema orgánico, como el nervioso o el sanguíneo, o de un humor, como la bilis o la linfa.
7. [Música] Sistema que resulta tras realizar ligeras modificaciones en la afinación de intervalos acústicamente puros.

Sinónimos
(1) Carácter, naturaleza, personalidad; (2) energía, fogosidad, impulso, vitalidad; (3) capacidad, destreza, ingenio, talento; (4) temperie; (5) temperancia.

Antónimos
(2) Flema, frialdad; (3) desconocimiento, torpeza.

Se denomina temperamento a la manera o modo por el cual una persona interactúa con su entorno. Precisamente, temperamento proviene de temperamentum, palabra en latín que significa “medida”. En este sentido, el temperamento se relaciona con la personalidad de cada individuo, y puede ser hereditario, siendo poco vulnerable a influencias de factores externos, sólo pudiendo moldear el temperamento si estas influencias externas son muy intensas o se repiten constantemente en el tiempo. Respecto a esto, debemos decir que el temperamento, como integrante de la personalidad de una persona, moldeará el carácter, atributo del ser humano que sí puede ser transformado o influenciado por el ambiente exterior.
El temperamento suele no ser influenciado por el ambiente, en cuanto se trata de una naturaleza general de la personalidad de un individuo, y que está basado en las características del sistema nervioso, relacionado con el sistema endocrino, el cual genéticamente determina rasgos físicos, pero también rasgos psicológicos. De este modo, así como nuestras características físicas nos definen como seres únicos, también nuestros rasgos psicológicos, nos definen como tales. Por esto, nos diferenciamos de todas las demás personas por nuestra manera de actuar, de reaccionar ante algún hecho, suceso o circunstancia determinada, pero teniendo capacidad para consensuar y armonizar con todas esas demás personas.
En la actualidad, el estudio del temperamento es parte de la psicología, y mediante diferentes técnicas, se les ha atribuido un gran valor, pudiendo realizar sesiones de terapia donde reconocer e identificar las características de nuestro temperamento y potenciar los atributos positivos de éste en beneficio del desarrollo personal. Sin embargo, en la psicología antes del siglo XX, también el temperamento fue in objeto de estudio importante, siendo identificado en la Antigüedad, algunos tipos de temperamentos: el sanguíneo, por el cual los individuos tienen humor muy variable; el melancólico, que define a las personas como soñadoras o tristes; temperamento coléricos, personas cuya voluntad es fuerte y demuestran sentimientos impulsivos; flemáticos, que moldea a las personas como apáticas y a las cuales les cuesta afrontar o tomar decisiones.
Pávlov, fisiólogo y estudioso del siglo XIX y XX, afirmó que las características del temperamento, están condicionadas por el sistema nervioso, que posee tres características esenciales: fuerza, equilibrio y velocidad de correlación. De este modo, la combinación de estas tres características, originan un tipo y otro de temperamento: por ejemplo, si el sistema nervioso es equilibrado y a su vez rápido, el temperamento del individuo será sanguíneo, mientras que si el sistema nervioso es equilibrado pero lento, el temperamento será flemático.

Concepto de: Temperamento y Qué es

El temperamento es aquella combinación de actos de intro y extroversión que se dan en una persona de manera única y que conforman su personalidad. Íntimamente relacionado con la psicología de cada individuo, el temperamento es adquirido genéticamente y es por esto que también se relaciona con todas las sensaciones, emociones y los sentimientos comprensibles a nivel físico y orgánico. Si bien muchas veces el término ‘temperamento’ es utilizado de igual manera que para significar ‘carácter’, tal situación es incorrecta ya que este último es el que se adquiere a través del aprendizaje.
Temperamento proviene de la palabra latina temperamentum, que significa medida o porción. Normalmente, el temperamento se relaciona con un estrato donde el instinto tiene lugar, por lo cual se convierte en aquella porción de nuestra personalidad que es menos conciente y razonable. El temperamento de una persona es en muchas ocasiones presentado como un conjunto de sensaciones, pensamientos e impulsos que moldean la personalidad y que no tienen una explicación del todo lógica. Es además, el producto de actividades nerviosas y endocrinas que el individuo no conoce ni controla concientemente. Es por esto que el temperamento también se relaciona con numerosas expresiones afectivas y pasionales ya que las mismas tienen que ver con un basamento puramente orgánico.
De acuerdo a lo planteado por expertos científicos en el estudio del temperamento, éste cuenta con nueve características principales que sirven como categorías para clasificar los diferentes tipos de temperamentos. Estas nueve características son la actividad o energía de una persona, la regularidad o lo predecible de un temperamento, la reacción inicial o la manera en que una persona responde a nuevos espacios de manera instantánea, la adaptabilidad o la capacidad de ajustarse al cambio, la intensidad o el nivel de positividad o negatividad de un temperamento, el estado de ánimo o la tendencia hacia la felicidad o infelicidad, la distracción o la tendencia a perder concentración, la persistencia (lo contrario a lo anterior) y finalmente la sensibilidad o la posibilidad de que los cambios o estímulos afecten al temperamento de una persona.
Los cuatro tipos de temperamento más conocidos y descritos por Hipócrates y Galeno son: el temperamento sanguíneo (inestable y muy cambiante); melancólico (triste y reflexivo); colérico (de gran intensidad e impulsividad) y flemático (dubitativo e inseguro).

Significado de: Temperamento y sus Usos

El temperamento es el carácter de las personas. El término proviene del latín temperamentum y está vinculado a la manera de ser y a la forma de reaccionar de los seres humanos; por lo tanto, el temperamento está directamente relacionado con la interacción con el entorno.
Se dice que un individuo tiene mucho temperamento cuando sus reacciones son vehementes e intensas. Por ejemplo: “El volante mostró su temperamento cuando, tras una terrible patada, pidió la pelota para patear el tiro libre pese a encontrarse lesionado”, “Jonás necesita más temperamento para triunfar en el mundo de los negocios”, “A Tomás lo traicionó su temperamento y arrojó el ordenador al suelo”.
La habilidad de un ser humano para adaptarse a su entorno depende en gran medida de su temperamento. Es habitual que una persona deba enfrentar diversas dificultades y adversidades en su vida cotidiana: se necesita un determinado temperamento, según cada contexto, para superarlas. El manejo de las emociones y de los estados de ánimo también está vinculado al temperamento.
El sistema nervioso y los genes determinan el tipo de temperamento, y por eso se dice que se trata de algo natural, más allá de las influencias que puedan tener en él la educación y el entorno social. Una persona de fuerte temperamento debe luchar durante toda su vida para controlarlo ante una situación de estrés ya que, de lo contrario, puede ocasionarle serios problemas.
Médicos de la antigüedad como Hipócrates (460 a.C.-370 a.C.) y Galeno (129-200) ya distinguían entre cuatro tipos de temperamento: flemático (las personas apáticas o racionales), colérico (con un predominio de los impulsos), melancólico (cercano a la congoja y el abatimiento) y sanguíneo (sujetos de humor variable).
A continuación se presentan las características de cada temperamento, desde el punto de vista de sus representantes:
Sanguíneo
* son individuos cálidos y vivaces, que intentan disfrutar de cada momento;
* están abiertos a los estímulos de su entorno y son muy susceptibles a ellos, lo que demuestran de forma activa;
* suelen ser más intuitivos y sentimentales que reflexivos a la hora de encarar decisiones;
* dado su alto nivel de comunicatividad, se las considera personas extrovertidas;
* su alegría y su búsqueda de diversión suelen ser contagiosas;
* la impulsividad las lleva a no pensar mucho antes de hablar.
Flemático
* son personas tranquilas, y gozan de un grado tal de equilibrio emocional que raramente se enojan;
* suelen calcular y analizar todo;
* la seriedad, la impasibilidad y el dominio del raciocinio por sobre las emociones;
* se trata de individuos de considerable capacidad intelectual;
* con respecto a la percepción que los demás tienen de ellos, son muy agradables y poco conflictivos;
* suelen ser fríos y demorar mucho a la hora de tomar una decisión;
* intentan evitar los problemas, lo cual los lleva a involucrarse muy poco con los acontecimientos que los rodean, con el objetivo de asegurarse la felicidad y la paz.
Melancólico
* se consideran los seres más ricos y complejos;
* suelen ser personas muy analíticas, capaces, perfeccionistas y determinadas;
* dada su profunda sensibilidad y su estrecha conexión con las emociones, es común que tengan predisposición a presentar cuadros de depresión;
* entienden y aprecian las creaciones artísticas más que los demás;
* pueden ser personas introvertidas, aunque su sensibilidad les abre puertas al desarrollo vocacional;
* por lo general son seres pesimistas;
* no gozan de una gran estabilidad emocional, lo cual se refleja en cambios rotundos de ánimo y fácil irritabilidad;
* se molestan mucho cuando los demás interrumpen sus momentos de concentración en algún tema de su interés;
* están muy en contacto con su lado romántico y se vuelcan intensamente en las relaciones de pareja.
Colérico
* son prácticos, trabajadores e independientes a la hora de resolver problemas;
* muestran una gran firmeza y determinación en sus opiniones, las cuales intentan imponer en su entorno;
* son extrovertidos, aunque no tanto como los sanguíneos;
* en lugar de ser estimulados por el medio, lo contagian con su entusiasmo;
* pueden llegar a ser percibidos como seres dominantes y manipuladores;
* muestran mucha tolerancia;
* los mueven sus intereses, sin importarles las tendencias ajenas.