Definición de Epílogo

Epílogo - Su Significado, Definición, Concepto e Importancia

Definición de: Epílogo y su Importancia

La palabra epílogo se originó en el vocablo griego ἐπίλογος, para luego pasar al latín, como “epilŏgus”, y de allí a nuestro idioma, siendo su significado el de hacer un cierre a un discurso o a una historia, a modo de conclusión, ya sea rescatando lo más interesante e importante de lo expuesto, diferenciándose claramente del prólogo que se coloca al principio; o exponiendo a futuro, las consecuencias de lo expresado.

En las obras literarias, los epílogos se colocan al final, luego de que se concluye el último capítulo, y son un recurso literario clarificante y enriquecedor, que en la actualidad no es tan usado, al dejar al lector la oportunidad de otorgarle su propia mirada y sentido a lo narrado, con el fin de no quitarle protagonismo. Sin embargo, como técnica de marketing se siguen utilizando para crear la expectativa de lo que sucederá más adelante, que se contará en futuras entregas, cuando se prevé realizarlas.
Como excepción, el libro “Mal de scuela de Daniel Pennac, comienza por el epílogo.
No son obligatorios, y se usan no solo en literatura, sino también en discursos, teatro, cine, videojuegos y televisión. Eran incluidos, tanto el prólogo como el epílogo, en las obras de teatro de la Antigua Grecia, a modo de explicación, y en general a cargo del coro.
Un ejemplo actual de uso del epílogo podemos hallarlo en la película “Psicosis” donde resultan en ese último tramo, explicados los motivos que llevaron al protagonista a delinquir.
Construir un epílogo a las obras de ficción que no lo poseen, es una herramienta didáctica interesante para usar en el colegio, como estímulo a la imaginación y a la redacción de los niños.
En España hay un programa televisivo, que se llama “Epílogo” pues la temática se basa en pasar entrevistas, pero a posteriori de que se produzca el deceso del entrevistado, terminando la charla con una conclusión del propio protagonista sobre su vida.
Epílogo, es además el nombre de una película dramática española de 1984, con autoría y dirección de Gonzalo Suárez, que trata de dos escritores y socios, cuyo amor se dirige hacia la misma mujer. Juntos escriben tras una década, su última obra, a la que titulan “Epílogo”.

Concepto de: Epílogo y Qué es

El término epílogo proviene de una palabra del latín que a su vez deriva de un vocablo griego. Sirve para denominar aquello que cierra una exposición; es decir para realizar una recapitulación sobre un tema del cual se ha hablado extensamente, a modo de conclusión. Suele encontrarse, al finalizar la última parte de una obra de ficción o de forma concluyente al término de un ensayo.
Desde otro punto de vista, el epílogo también puede hacer referencia a notas adicionales que no pertenecen a los sucesos principales narrados en la obra, pero que pueden colaborar mucho con el entendimiento de la misma. Un libro que analizara una parte de la historia de un país, podría incluir en su epílogo hechos ocurridos en otros puntos del continente o del mundo y que podrían haber influido de algún modo en la situación de ese país; además, sirven para orientar al lector si no tiene conocimientos previos sobre el país en cuestión, para establecer analogías con la época de la que se está hablando. Este tipo de anexo permite enmarcar la situación histórica de ese país y colaborar con la comprensión del texto a gran escala.
Si se quiere conocer a fondo el significado del término es importante señalar que se compone de dos partes: epi (sobre) y logos (discurso). En el campo de la retórica, por tanto, este vocablo hace referencia a la parte final de un discurso, ya sea oral o escrito. Mientras que el prólogo es la introducción al tema del que se hablará, en el epílogo se cierran aquellos cabos que hayan quedado sueltos y se concluye el discurso para que quienes lo reciben puedan comprenderlo en su totalidad.
En un discurso oral, en esta parte se repasan los diversos temas que se han ido tocando y se establecen asociaciones entre los mismos. En ese sentido el epílogo sirve como un nexo para que los oyentes comprendan por qué fue necesario hablar de los diferentes puntos que se expusieron.
En narratología (ciencia que estudia las diversas partes de una narración) el epílogo debe reunir una serie de condiciones para ser considerado como tal; las mismas dependen del tipo de obra que se ha desarrollado y de los objetivos que se tengan con ella. Sin embargo el punto fundamental que no debe faltar a ningún epílogo es su cualidad de concluyente y totalizador. Esto no significa que una persona pueda enterarse del argumento de la obra con tan solo leer el epílogo, pero sí que los puntos fundamentales de la obra deben hallarse presentes en esta parte. Además, el autor puede valerse de este último capítulo para explicar aquellas cosas que a simple vista han quedado inconclusas.
Cabe resaltar para terminar que el propósito de este anexo de la obra es añadir conocimiento sobre aquellos hechos que tengan lugar una vez que la trama principal ha sido finiquitada. En el caso de las sagas, por ejemplo, a través del epílogo los autores pueden hacer publicidad a futuras apariciones.
En lo que respecta a la forma en la que se redactan, muchas veces se realiza el mismo estilo que el del resto de la obra, pero en otras ocasiones puede tomar forma a partir del discurso de alguno de los personajes, lo cual le brinda un toque sumamente llamativo porque rompe con el discurso al que el lector estaba acostumbrado.
Un ejemplo de esto último es el epílogo de “La tempestad”, de William Shakespeare. En él, Próspero, uno de los personajes, toma la palabra para dirigirse directamente al público para anunciarles que la obra ha terminado. Este nuevo discurso rompe con la estructura de la obra y le da un toque decoroso al final.