Definición de Punto de Ebullición

Punto de Ebullición - Su Significado, Definición, Concepto e Importancia

Definición de: Punto de Ebullición y su Importancia

1. [Química] Proceso en el que un líquido pasa a estado de vapor y que tiene lugar en toda la masa líquida.
2. [Uso figurado] Estado de agitación: me tuve que marchar antes de que se diera fin a la reunión porque no había quien aguantara tal ebullición.

[Química] Ebullición.

Se produce cuando la presión exterior que actúa sobre la superficie del líquido se iguala con la presión de vapor del mismo. Por tanto, existe una dependencia entre la temperatura a la que se produce la ebullición y la presión exterior, pues cuanto menor sea ésta, menor será la temperatura que se necesite para alcanzar la presión de vapor adecuada.

La temperatura de ebullición del líquido no varía en tanto toda la fase líquida no se haya transformado enteramente en vapor, por ejemplo, el agua a la presión atmosférica, alcanza su estado de ebullición a los 100 ºC, y el líquido permanecerá a esta temperatura hasta que su vaporización sea completa. Las temperaturas de ebullición a la presión atmosférica se denominan, para distinguirlas de otras, temperaturas normales de ebullición.

Un experimento famoso realizado por Franklin (el inventor del pararrayos) ilustra la variación del punto de ebullición: consiste en hacer hervir el agua en un recipiente sin taparlo, a continuación se cierra herméticamente y se calienta; de este modo la ebullición se detiene; si se vierte un poco de agua fría sobre las paredes del recipiente, paradójicamente la ebullición se reanuda. La explicación es la siguiente: después del calentamiento, hay dentro del recipiente una mezcla de agua líquida y agua-vapor en equilibrio; al enfriar las paredes, se provoca una condensación de una parte del vapor de agua que se convierte en líquido, por tanto ha disminuido la presión que el vapor de agua ejercía sobre la masa líquida, es decir, la presión exterior (no confundir presión del vapor con presión de vapor); pero al bajar la presión también disminuye la temperatura de ebullición. Por ejemplo si la presión es de 634 mm de mercurio, el agua hierve a 95 ºC y si baja a 92 mm de mercurio, lo hará a 50 ºC.

Concepto de: Punto de Ebullición

Se produce el fenómeno físico conocido como ebullición cuando la temperatura de un líquido se eleva lo suficiente como para provocar que el conjunto de moléculas del líquido se cargue de energía (punto de ebullición). En esas circunstancias el líquido eleva su tensión de vapor hasta alcanzar la presión que impera en el exterior de la masa líquida. En ese momento tumultuosamente se liberan las moléculas produciéndose la ebullición.
El punto de ebullición entonces, se logra cuando la temperatura alcanza el valor necesario para que la presión de vapor del fluido se iguale a la presión del medio exterior. Cada sustancia tiene un punto de ebullición diferenciado.
Cuando el líquido cargado de energía logra salir del líquido y convertirse en vapor, se producen en su interior burbujas que se desprenden del resto del líquido en forma violenta.
Se diferencia de la evaporación que solo afecta la superficie del fluido, pues en este caso el fenómeno se produce en todo el líquido.
El punto de ebullición del agua es de cien grados centígrados. Sin embargo en los territorios altos donde la presión atmosférica es menor, el agua puede hervir a menos de cien grados centígrados. En las ollas a presión el agua hierve a ciento veinte grados centígrados, pues sus gases internos logran alcanzar mayor presión.
Por extensión y haciendo una analogía con la violencia con la cual escapan las burbujas del líquido, se aplica a las situaciones tumultuosas o de gran revuelo social. Por ejemplo “el anuncio del gobierno provocó una gran ebullición, con desbordes populares”.

Significado de: Punto de Ebullición

Suele definirse al punto de ebullición como el instante en el cual se produce el cambio de estado de una materia que pasa de líquido a gaseoso. El concepto, en concreto, refiere a la temperatura que provoca que la presión de vapor de un líquido iguale a la presión de vapor del medio en cuestión.
En otras palabras, el punto de ebullición hace mención a la temperatura en la cual un líquido hierve. Dicha temperatura está vinculada a las propiedades específicas del líquido, y no a su cantidad. Es importante resaltar que, una vez que el líquido entró en ebullición (y está hirviendo), la temperatura no sufre ninguna variación.
La temperatura de la materia está vinculada a la energía cinética de sus moléculas. Lo habitual es que unas pocas moléculas puedan quebrar la tensión superficial: sin embargo, una vez alcanzada la temperatura del punto de ebullición, se incrementa la entropía y las partículas se desordenan.
Tomemos el caso del agua. El punto de ebullición del H2O es 100 grados centígrados. Esto quiere decir que podemos poner agua a temperatura de ambiente (20 grados, por ejemplo) en un jarro y llevar el recipiente al fuego. El agua, en este momento, estará en estado líquido.
A medida que aumente la temperatura, sin embargo, la tensión superficial empezará a modificarse. Así, al llegar a los 100 grados, el agua alcanzará su punto de ebullición y comenzará a hervir, pasando a estado gaseoso. Como decíamos líneas arriba, no importa si el jarro contiene medio litro, un litro o tres litros de agua: el punto de ebullición siempre será 100 grados.