Definición de Prólogo

Prólogo - Su Significado, Definición y Concepto

Definición de: Prólogo

Se conoce con el término prólogo a aquel escrito breve que se encontrará siempre al comienzo de una obra literaria extensa, entre lo que se llama documentos preliminares y que generalmente es utilizada por el autor de la misma para explicarle a los lectores las motivaciones que llevaron a crearla o bien para destacar algunos aspectos que considera determinantes y relevantes a la hora de la lectura de la pieza, aunque también le servirá a estos últimos para orientarse un poco en la lectura de la misma, porque con frecuencia los prólogos sueles ofrecerle al lector las claves para la interpretación de la obra.

Sin embargo, estas no son las únicas funciones de un prólogo y no siempre será el autor de la misma quien escribe de puño y letra el prólogo, sino que podemos citar algunas otras posibilidades como ser: realizar una crítica literaria sobre el autor, presentarle al público la obra de un autor desconocido, orientar al lector acerca de las modificaciones que ha sufrido una obra, entre ellas, ampliaciones, supresiones, actualizaciones, el marco teórico utilizado, como agradecimiento para recordar a todos aquellos que participaron e hicieron posible la obra y defender una obra y explicar el mérito que ostenta.
Cuando más arriba señalaba que a veces puede darse que el autor de una obra no sea el mismo que ha escrito el prólogo es, porque por ejemplo. puede que se trate de un autor muy novel, poco conocido, entonces, se utilizará el recurso de un prólogo escrito por alguna pluma reconocida que avale y pondere el trabajo del autor nuevo.
El prólogo jamás se escribirá antes de terminar de escribir la obra, sino que su escritura será posterior a esta para dar lugar a lo que comentamos antes, porque sin obra terminada, por supuesto, poco tendría para decir sobre ella un autor.
En tanto, si se trata de una obra muy exitosa que cuenta con varias ediciones, es común que para cada reedición se elabore un nuevo prólogo, que traerá a colación, seguramente, algo de esta cuestión del éxito.
Aunque a veces la gente tiende a confundirlos, un prólogo se diferencia de una simple introducción porque esta misma carece del carácter literario que ostentan la mayoría de los prólogos

Concepto de: Prólogo

Prólogo es un término que proviene de la lengua griega y que se refiere al escrito antepuesto al cuerpo de una obra. Se trata, por lo tanto, de la primera parte de un libro. Por ejemplo: “Jorge Luis Borges se encargó del prólogo del libro más famoso de su amigo Adolfo Bioy Casares”, “El autor asegura en el prólogo que las historias narradas están basadas en hechos reales”, “Es poco frecuente que un Premio Nobel escriba el prólogo de la primera obra de un escritor debutante”.
El prólogo puede ser escrito por el autor del cuerpo principal del libro o por otra persona. Si bien no es una parte imprescindible de la obra (de hecho, hay muchos libros sin él), el prólogo permite orientar al lector o sirve para que el escritor brinde algunos detalles sobre el proceso de elaboración.
Cuando el prólogo es escrito por otro autor, suele presentar al escritor, caracterizar su obra y realizar una breve crítica o reseña sobre el texto. La elección de la persona que escribirá el prólogo puede depender del propio autor o de su editorial. Es importante tener en cuenta que el prólogo siempre se escribe una vez que la obra está finalizada. Cuando el libro tiene diversas reimpresiones o reediciones, es común que cuente con más de un prólogo.
El prólogo forma parte de los textos preliminares de la obra. Hay que diferenciarlo, de todos modos, de la introducción y del prefacio. La teoría literaria califica a los prólogos como paratextos, ya que se encuentra en la periferia del texto principal (como la dedicatoria o las notas al margen).

Significado de: Prólogo

La palabra prólogo reconoce su origen etimológico en el griego πρόλογος , traducido como “prólogos”. Está integrada por “pro” = antes y “logos” = palabra, designando literalmente al que hablaba antes, pues se aplicaba a los dichos de uno de los actores de la comedia griega, que salía al escenario, antes que el resto, para recitar la introducción al argumento de la obra.
En la actualidad, un prólogo es lo que se escribe antes del inicio de un texto, dentro de su contexto o paratexto, a modo introductorio, pero con lenguaje literario, expresivo, ya sea por el propio autor, u otra persona para otorgarle mayor objetividad, o si se trata de alguien más famoso, agregarle su prestigio, si este escritor de renombre hace un elogio del contenido que el lector se dispone a descubrir.
Ejemplo de prólogo escrito por su autor, es el de “Don Quijote de la Mancha” donde el propio Cervantes, que se considera padre de Don Quijote, pues asegura haberlo engendrado, recomienda al lector, con palabras ingeniosas y pícaras, dejando en claro que componer el prólogo fue la parte tal vez más difícil, que examine el contenido de la obra, y no se abstenga de criticarlo, aclarando que no contiene citas de autores famosos ni sonetos de elogio. Incluye Cervantes en este prólogo la opinión irónica de un supuesto amigo que le recomienda falsear las citas famosas y los elogios de personajes importantes.
El prólogo se diferencia del prefacio en que éste se redacta antes de la obra, mientras que el prólogo debe hacerse luego, pues expone a grandes rasgos su contenido, y en el caso de que sea la autoría de un tercero, lo juzga y recomienda.
No es necesario que los libros tengan prólogos, y muchas veces los lectores, apurados por adentrarse en la obra en sí, omiten leerlo, aunque resulta importante para conocer ciertos detalles, emociones o circunstancias que pueden ayudar a valorar mejor la lectura posterior. Cada edición puede tener su propio prólogo: “Prólogo a la Tercera Edición”, por ejemplo.