Definición de Mate

Mate - Su Significado, Definición y Concepto

Definición de: Mate

El mate es una infusión rica en cafeína, preparada y consumida en muchos países de América del Sur. Se prepara sumergiendo la llamada hierba mate en agua caliente y puede ser endulzada, como se haría con otras bebidas como el café o el té, al gusto del consumidor con azúcar o miel de abeja.
El mate se sirve con una pajilla de metal, en recipientes circulares compactos. Tradicionalmente, la pajilla se hace con plata, pero también se venden las fabricadas con acero inoxidable. Por su alto contenido de cafeína, puede estimular el sistema nervioso y mantener alerta a quien la consume, y además de compartir esta característica con el café y el té, también posee un efecto laxante y depurador.

El sabor del mate es bastante ácido, por lo que es bastante común que a la infusión se le añadan otras hierbas que compensan el sabor. Sin embargo, entre quienes lo toleran y aprecian, la bebida también es ampliamente consumida con su sabor ácido natural.
El mate se consume entre amigos o familia, y en estas reuniones una persona es la que suele tomar el primer sorbo de la bebida para asegurarse de que tenga buen sabor. Posteriormente se puede ir pasando entre los conocidos para que todos beban de la misma pajilla hasta que se termina. Es, por lo tanto, una bebida ideal para la convivencia y la charla, aunque también se consume para mantenerse alerta en noches de desvelo.
Actualmente, Brasil es el mayor productor mundial de mate, seguido por Argentina y Paraguay. De acuerdo a la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos, el mate no posa ningún riesgo para la salud. Por el contrario, la bebida viene cargada con vitamina A, C, E, B1 y B2, así como con hierro y calcio. Y por si esos beneficios no fueran suficientes, diversos estudios, como el realizado en la Universidad de Illinois en 2011, revelaron que la bebida también reduce el riesgo de contraer cáncer colon.

Concepto de: Mate

Entendemos por mate aquella bebida caliente que se acostumbra tomar en algunas partes de Latinoamérica (especialmente en países como Argentina y Uruguay) realizada en base a la yerba mate. Podríamos decir que el mate es un fenómeno muy complejo que va más allá de la bebida en sí y que implica también la generación de una situación social compartida por varias personas al mismo tiempo.
El mate se prepara con yerba mate. Esta se coloca en un recipiente que por lo general es de calabaza seca, madera o metal y que también lleva el nombre de mate. La yerba puede ser saborizada con diferentes elementos como azúcar, edulcorante, cáscaras de naranja o de otros cítricos, canela, etc. Sin embargo, los adeptos de esta bebida sostienen que el verdadero mate es aquel que se toma natural o amargo. Esta yerba es calentada con agua que no debe estar en punto de ebullición (porque de otro modo se quemaría la yerba) y luego de reposar unos segundos se bebe el agua saborizada por la bombilla previamente colocada en el recipiente con yerba.
El mate es una infusión no calórica, con una alta proporción de cafeína y con efectos diuréticos. Sin embargo, una de las cosas que lo hace más popular entre diferentes grupos sociales y de edad es la posibilidad que da a sus consumidores de compartirlo con acompañantes y de disfrutarlo durante largo rato. A diferencia del café o del té, el mate puede seguir siendo consumido por horas, de acuerdo a la cantidad de agua que se poseea. Al mismo tiempo, el mate pasa de mano en mano, haciéndose una ronda y aprovechando la presencia de esta bebida para disfrutar un momento en compañía con otros. Obviamente, disfrutar de un mate con amigos o conocidos implica cierto nivel de confianza y conocimiento entre los individuos que lo comparten.

Significado de: Mate


Mate o yerba mate
[Botánica] Mate o yerba mate (Ilex paraguayensis St. Hill.)

Arbusto o arbolito tropical, perennifolio, perteneciente a la familia Aquifoliáceas, y de cuyas hojas secas y tostadas se obtiene una infusión estimulante, muy apreciada en América del Sur. También se conoce con los nombres de hierba mate, calabaza e hierba del Paraguay.

El mate es originario de América del Sur, especialmente de Paraguay, Argentina y Brasil. Alcanza una altura de 6 m, aunque en estado salvaje puede llegar a los 12 m. El tronco es recto, de corteza lisa y de color gris ceniza, con un diámetro de hasta 50 o 70 cm. Sus hojas son lanceoladas y dentadas, de consistencia espesa y dura, y muy relucientes; miden entre 5 y 12 cm de largo y de 2 a 5 cm de ancho, según las variedades. El color verde es más intenso en la parte superior y presentan un corto peciolo. Pequeñas flores blancas con la corola diapétala surgen en las axilas de las hojas y en la base de las ramas, y llegan a formar racimos de hasta 50 flores; éstas son unisexuales y las masculinas contienen de cuatro a cinco estambres. La floración tiene lugar entre octubre y diciembre. El fruto es una baya de color rojo, de unos 7 mm de diámetro, que contiene en su interior de 4 a 8 semillas de color amarillo pálido.

La yerba mate crece de forma natural a elevadas temperaturas y con mucha humedad, por ello es muy abundante en la cuenca del Amazonas, cerca de los ríos. Su distribución alcanza alta densidad en la Cuenca del Alto Paraná, Alto Uruguay y en algunos afluentes del río Paraguay. Es el arbusto más importante del Parque Nacional Iguazú y forma conjuntos de gran espesor en la región interior de Paraguay.

Condiciones de cultivo

El cultivo requiere la presencia de suelos sueltos y muy desarrollados, con alto porcentaje de materiales arenosos y arcillosos, ricos en potasio, fósforo y hierro; se caracterizan por la presencia de alúmina libre y de óxidos de hierro (ver laterita), condiciones que se dan especialmente en la provincia argentina de Misiones. Son suelos que se desarrollan sobre un sustrato permeable, lo que favorece una tasa muy elevada de humedad. Se requieren también precipitaciones medias de unos 1.500 mm anuales, como las que tienen lugar en los bosques tropicales gracias a la época de lluvias. La temperatura media óptima para el desarrollo de la yerba mate oscila entre 20 ºC y 24 ºC, aunque puede soportar temperaturas de 15 y 25,5 ºC.

La yerba mate se siembra entre marzo y abril en grandes plantaciones que reciben el nombre de yerbatales; las semillas germinan y brotan desde los 30 a los 60 días. En estado silvestre, la yerba mate puede requerir hasta 30 años para alcanzar su desarrollo completo. En las plantaciones, la recolección se realiza entre mayo y octubre, cuando la planta cuenta con abundancia de hojas maduras, y los primeros frutos se recogen al quinto año de haber sido plantada. Las hojas se suelen recolectar cada tres años, y si las condiciones climáticas son favorables se puede llegar a recolectar entre 20 y 25 kg de hoja verde por planta.

Composición y propiedades

Los reconocidos efectos estimulantes del sistema nervioso central y los efectos diuréticos de la infusión de mate son debidos a su contenido en cafeína y a otros alcaloides. Como la mayoría de las especies del género Ilex, contiene fenoles y otros componentes fenólicos con acciones antiinflamatorias y antipiréticas; también flavonoides, terpenoides, saponinas, catecoles con efecto vasodilatador, aminoácidos, alcoholes, azúcares y ácidos grasos. Se han detectado también pigmentos del tipo carotenos y antocianinas, y vitaminas A, B1, B2 y C.

Antecedentes históricos

Actualmente, el mate se cultiva en Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil, pero el uso de las hojas de la yerba mate es muy antiguo; los indios aborígenes ya masticaban sus hojas verdes y tras la llegada de los españoles al continente americano el uso se extendió mucho, llegando después a Europa, a principios del siglo XIX.

Los aborígenes guaraníes, un grupo étnico que se extendía por la zona amazónica y llegaba hasta Argentina, denominaban a esta planta caá-mate, donde caá es ‘yerba’ y mate ‘calabaza utilizada para beber su infusión’, la cual a su vez se supone que deriva de la voz quichua mati que luego se sustituyó por cainguá, que significa ‘recipiente para el agua de la yerba’. Como la calabaza, una vez desecada y vacía, servía de recipiente, los españoles conservaron el nombre mate tanto para la vasija como para la infusión que se preparaba en ella. Las hojas de mate constituían un alimento básico con propiedades terapéuticas, y los curanderos indígenas lo empleaban también con fines espirituales. Originalmente, la infusión se preparaba al verter agua hirviendo sobre las hojas secas y trituradas en el fondo de la calabaza, y se bebía sorbiendo por medio de una bombilla, es decir, un tubo delgado con una bolita hueca y agujereada en su extremo, para que pase la infusión y no la hierba; la bombilla se confeccionaba con un trozo corto de caña tacuara, tacuapí, rematado con un fino entretejido de fibras vegetales. Más tarde se usaron bombillas de lata y hoy se han generalizado las de plata. Los clásicos mates de calabaza se siguen empleando, aunque también los hay fabricados con otros materiales.

En el siglo XVII ya se conocían perfectamente los mejores métodos para la germinación de la semilla de la yerba mate; las primeras producciones se consumían en zonas próximas a las grandes extensiones donde aparecía en estado silvestre, como en la región paraguaya de Mbaracayú. A finales del siglo XVIII, la explotación de los yerbales silvestres cedió paso a los cultivos, que trascendieron a otras regiones de Sudamérica, como Chile, desarrollándose una importante industria agrícola, especialmente en las provincias argentinas de Misiones y Entre Ríos.

A principios del siglo XIX la planta empezó a conocerse en Europa. El botánico y naturalista francés Aimé Bonpland llegó en 1817 a Argentina y fundó una plantación de yerba mate y otras plantas en Santa Ana, en la actualidad territorio paraguayo, pero cerca de la localidad argentina de Corrientes, donde fundó el Museo de Historia Natural. Aquí realizó importantes investigaciones agronómicas y exploró la provincia argentina de Misiones, donde se interesó por los extensos yerbatales y por el cultivo comercial de la yerba mate. Continuamente enviaba ejemplares, no sólo de plantas sino también de animales fósiles, al Muséum d'Histoire Naturelle de París. Por medio de esta vía se conoció la yerba mate en Europa, con el nombre científico que Bompland le había dado en 1821, Ilex theazans; luego, Saint Hilaire la denominó Ilex paraguariensis en sus obras Memories du Museum Naturale (1822) e Historie des plantes plus remarquables du Brasil et du Paraguay (1824), debido a que la palabra latina paraguariensis era el adjetivo que los historiadores españoles utilizaban para referirse a "paraguayo". Esta denominación ha prevalecido frente a otras, como la de Ilex curitibensis, al ser encontrada abundantemente en Curityba (Brasil); y actualmente se conoce como Ilex paraguayensis.

En las creencias populares el mate ha sido, además de un alimento estimulante y una bebida digestiva y curativa, un símbolo de supersticiones. En general, ofrecer mate era un símbolo de amistad, pero también podía significar desprecio, ofensa o disgusto si se ofrecía de cierta manera o con ciertos componentes. Era también un símbolo mágico, por medio del cual se realizaban adivinaciones y hechizos.

La infusión

La infusión de mate se denomina simplemente mate o también té de Brasil, té de Paraguay o té de los jesuitas y era ya empleada por los indios guaraníes en tiempos anteriores al descubrimiento de América.

Es una bebida muy parecida al té, tanto en la preparación como en las propiedades; de hecho, el efecto estimulante del mate se debe a su contenido en teína y cafeína. Antes de ser empleado, las hojas de mate se someten a varias operaciones hasta su uso final. Con las hojas secas, tostadas y molidas se prepara esta bebida de sabor agradable y refrescante, que posee propiedades estimulantes, diuréticas y digestivas.

En el secado se exponen las hojas al fuego para deshidratarlas, y adquieren a la vez un característico sabor y olor. Una vez seca se somete la hoja a un proceso intenso de trituración, que en los países tropicales se conoce como canchado; con ello se consiguen trocitos no menores a un centímetro cuadrado y se evita la fermentación. Luego se guarda en bolsitas o se envasa durante un tiempo, en el que se desarrollaran oxidaciones que proporcionan un máximo aroma y sabor. El siguiente paso es la molienda en molineros adecuados a tal fin, la eliminación de impurezas y la pulverización de las hojas. En algunos casos, se comercializan con palitos y restos de la planta.

Su consumo, aunque criticado por los jesuitas en otros tiempos, sigue hoy día muy extendido. Se continúan utilizando los clásicos mates de calabaza, si bien se fabrica también con otros materiales. Los diferentes tipos de hierba mate se preparan mezclando diversas procedencias según determinadas proporciones. Es costumbre mezclarlo con otras yerbas medicinales o refrescantes. En Paraguay el mate frío se conoce como "Tereré" y compartir un tereré es señal de amistad. Además del tereré existen otras muchas formas de consumo del mate, por ejemplo, el mate dulce, al que se adiciona azúcar, y el mate de leche, al que se agrega leche endulzada.

En algunos países sudamericanos el mate está considerada la bebida nacional.