Definición de Abulia

Abulia - Su Significado, Definición, Concepto e Importancia

Definición de: Abulia y su Importancia

De acuerdo a lo expresado en el diccionario de la Real Academia Española (RAE), la abulia es la falta de voluntad o la disminución notable de su energía. Se trata de una alteración en la fase preliminar de la actividad voluntaria, donde el deseo o la decisión de concretar una acción se ven perturbados.
La abulia implica una falta de interés que se traduce en la falta de actividad y en la ausencia de respuestas emocionales. En lenguaje corriente, podría decirse que la abulia es la falta de ganas de hacer cosas o la sensación de querer y no poder por falta de fuerza.

Cuando una persona sufre de abulia, experimenta un deterioro de la voluntad de actuar, que se refleja como indecisión y en un sentimiento de impotencia. El afectado siente apatía e indiferencia por aquellas cuestiones que antes le generaban satisfacción.
Un ejemplo concreto de abulia es aquel caso donde un individuo siente que cualquier otro día será mejor que hoy; por lo tanto, se limita a esperar la llegada de ese día y mientras tanto no toma ninguna decisión ni pone en práctica ninguna acción. La persona siente que, en caso de actuar, luego puede arrepentirse ya que en otro momento podrá estar en mejores condiciones para tomar la decisión o concretar su acción.
La psicología afirma que la abulia puede ser un síntoma de enfermedades mentales como la depresión, la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la distimia. Incluso puede aparecer como consecuencia de una alteración cerebral producida por un accidente o por una infección (como la sífilis).

Concepto de: Abulia

La palabra abulia o “aboulia” reconoce su etimología en el idioma griego, y está formada por el prefijo negativo “a” y “boulé”, que indica deseo, deliberación, o voluntad. En Grecia se llamó Boulé o Consejo de los 500, a la asamblea donde deliberaban los ciudadanos.
Puede definirse actualmente a la abulia como un estado de la persona en que se halla carente de actuar, de tomar decisiones, o de sentir emociones.
El abúlico se siente aburrido, sin energía, desmotivado, apático, impotente, insatisfecho, desganado, desinteresado en sí mismo (incluso puede dejar de asearse o alimentarse) y en su entorno, se desentiende de sus vínculos afectivos y de sus obligaciones laborales, no se fija metas ni se ilusiona; y no hace nada para revertir esa situación. Muchas veces se confunde con la pereza, pero realmente quien padece abulia, no es que no quiere hacer cosas, sino que carece de la voluntad para hacerlas. No se soluciona con gritos ni coerciones, pues éstas solo aumentarán la angustia del paciente. Se necesita la ayuda especializada de Psiquiatras y Psicólogos.
Es una perturbación de la psiquis que puede ser pasajera, si se origina en algún hecho doloroso reciente, como por ejemplo, la muerte de un ser querido, o instalarse en la personalidad de manera permanente, como síntoma de otro trastorno, como la depresión, el trastorno bipolar, la esquizofrenia, el hipotiroidismo, el uso de estupefacientes o el consumo de alcohol. Puede manifestarse a cualquier edad, siendo muy frecuente en la adolescencia, acompañando los cambios físicos que el joven experimenta y el incremento de responsabilidades, ambas cosas que les son difíciles de asumir.

Significado de: Abulia

La palabra abulia designa a aquella falta de voluntad que alguien presenta a la hora de realizar alguna tarea o actividad, o en su defecto a la baja notable en materia de la energía que presenta habitualmente una persona. A esta alteración se la puede ubicar en lo que se llama fase preliminar de actividad voluntaria de una persona.
El desinterés manifiesto que caracteriza a la abulia provocará una interrupción en la actividad y también en la respuesta emocional de quien la padece. No hay ganas de hacer esto o aquello o no se puede hacer lo otro por falta de fuerza.
Cabe destacarse que la abulia está considerada como uno de los trastornos más comunes en lo que respecta a una baja en la motivación que podemos padecer las personas. Si se la tuviese que medir podemos decir que la abulia está a mitad de camino entre la apatía, que es la falta de motivación más leve, luego vendría la abulia y finalmente, el estado más grave de desmotivación que se conoce como el mutismo acinético.
La persona que padece este trastorno es habitual que sea incapaz de poder tomar decisiones per se y por supuesto de ejecutarlas. Por otro lado, se lo observará indeciso, apático, e indiferente, en clara contraposición a la actitud que solía presentar. Y lo más notable será la pasividad que lo dominará en todo momento, notándose especialmente en la suspensión rotunda de movimiento, o bien en la reducción del tiempo que antes le destinaba a aquellas actividades que le reportaban agrado y placer.
Para la psicología, la abulia suele ser un síntoma habitual de afecciones mentales recurrentes como ser: la depresión, trastorno bipolar, esquizofrenia, distimia, entre otras.
Asimismo, la abulia puede desencadenarse tras el padecimiento de un accidente o de alguna enfermedad física concreta, como por ejemplo la sífilis.
Tras su diagnóstico, las formas más tradicionales para combatirla son, por un lado, la psicoterapia y por otra parte la indicación de fármacos especialmente destinados a combatirla.
Entre los sinónimos más populares que solemos usar para esta referencia se destaca el de desgano. Mientras tanto, el concepto que se contrapone es el de interés.