Definición de Gas

Gas - Su Significado, Definición, Concepto e Importancia

Definición de: Gas y su Importancia

El gas es uno de los cuatro estados fundamentales de la materia, caracterizado por su tendencia a expandirse, su capacidad para adaptarse a la forma del recipiente que lo contiene y sus cambios de densidad en función de la temperatura y presión a la que se encuentre.
La distinción fundamental entre los gases y el resto de los estados de la materia es la gran separación entre las partículas individuales de gas, que apenas si muestran interacción entre ellas. Esta separación provoca que muchos gases que no contienen color sean completamente imperceptibles para el ojo humano.

Por lo anterior, y al ser en extremo complicado describir un gas en base a como se ve, las descripciones se hacen en base a cuatro propiedades distintas: el volumen, la temperatura, el número de partículas y la presión. Estas cuatro características han sido observadas históricamente por estudiosos como John Dalton, Robert Boyle y Amedeo Avogadro, con una variedad de gases distintos en diversos ambientes. Sus estudios detallados, combinados con los de otros brillantes científicos, permitieron llegar a una relación matemática entre estas propiedades, expresada a través de lo que hoy conocemos como ley de los gases ideales.
Como cabría esperar, algunos gases son más comunes que otros en la naturaleza. La atmósfera de la Tierra, por ejemplo, está integrada en poco más del 98% por solo dos gases: el nitrógeno y el oxígeno, con un 78.084% y 20.94% respectivamente. De ahí, el resto de los gases se encuentran en concentraciones demasiado pequeñas, y entre ellos podemos encontrar al argón, al dióxido de carbono, el neón, el helio, el metano, el kriptón y el hidrógeno.
Entre la enorme variedad de gases existentes, también existen aquellos que representan una amenaza letal para el ser humano. Algunos de ellos son el monóxido de carbono, el óxido de nitrógeno y algunos compuestos del azufre.

Concepto de: Gas

Se conoce como gas al estado de agregación de la materia que no tiene forma ni volumen propio. Principalmente está compuesto por moléculas no unidas, expandidas y con poca fuerza de atracción entre sí que es lo que hace que no tengan forma y volumen definido, lo que ocurrirá es que este se expandirá y ocupará todo el volumen del recipiente que lo contiene.
Aunque generalmente al gas suele utilizárselo como sinónimo de vapor, esto solo ocurre con aquel gas que puede condensarse o presurizarse si se somete a una temperatura constante.
A diferencia de los sólidos que ostentan una forma bien definida y difícil de comprimir y de los líquidos que fluyen y fluyen, los gases se expanden libremente como bien decíamos más arriba y su densidad es muchísimo menor a la de los líquidos y sólidos.
Un tipo de gas muy conocido y utilizado por la mayoría de los seres humanos que habitamos este planeta tierra a la hora de cocinar es el llamado gas natural que resulta de la mezcla de gases que se encuentran generalmente en yacimientos fósiles y aunque puede varias de yacimiento en yacimiento, generalmente, está compuesto por metano en una cantidad que no excede el 90 o 95 % y el resto es una sumatoria de otros gases como el nitrógeno, etano, butano, entre otros.
El gas también puede obtenerse a través de restos de procesos de descomposición de restos orgánicos como ser basura, vegetales y gases de pantano y se lo denomina biogás.
Obviamente estos tipos deberán ser procesados para el uso doméstico o comercial que mencionaba.

Significado de: Gas

La palabra gas fue acuñada por el científico Jan Baptista van Helmont en la primera mitad del siglo XVII, a partir del vocablo latino chaos. Se trata de aquella materia que tiene poca densidad y que, por lo tanto, puede extenderse de manera indefinida.
Esto nos permite decir que el gas es el estado de agregación de una materia que carece de volumen y de forma propios, algo que le permite diferenciarse de un líquido o de un sólido.
A la hora de hablar de gas tenemos que determinar que varias son las señas de identidad que los identifican claramente respecto a otros tipos de fluido. Así, entre las mismas se encuentra el hecho de que existe una gran distancia de vacío entre las partículas que lo conforman lo que trae consigo que sea posible su comprensión.
De la misma forma también se establece que las citadas partículas se encuentran en todo momento en movimiento lo que supone que estén chocando contra las paredes de los recipientes que las contienen sobre las que ejercen presión.
Y todo ello sin olvidar tampoco el hecho de que cuando dos gases entran en contacto lo que se produce es una mezcla en la que partículas de ambos quedan perfecta y uniformemente repartidas. Esto se consigue tanto al citado movimiento que las mismas tienen en todo momento como al gran espacio que existe entre ellas.
El término se utiliza, de forma genérica, para referirse a los gases capaz de generar combustión y que se utilizan en el hogar o la industria. Por ejemplo: “Cuidado con esa hornalla que tiene poco gas y no cocina bien”, “Tenemos que pagar el gas o lo van a cortar y nos tendremos que duchar con agua fría”, “Una fuga de gas causó la explosión”.
El gas, por otra parte, es la combinación entre aire y un producto carburante que sirve para poner en funcionamiento un motor: “Tengo que cargar gas al coche así podemos llegar a la playa sin problema”, “Quiero comprarme un auto que funcione a gas porque es más barato que la nafta”.
Gracias a su capacidad como combustible, la noción de gas se emplea, en sentido figurado, como sinónimo de impulso, fuerza o arranque: “A este equipo hay que darle gas, no puede ser que pierda tres partidos seguidos como local”, “Me hace falta gas, no aguanto otra noche despierto por culpa del estudio”.
Actualmente podemos establecer que nos encontramos con una gran variedad de gases. Así, por ejemplo, se habla de lo que se da en llamar gas ciudad que es aquel que se distribuye por redes urbanas para lograr que en cada hogar exista el combustible necesario para poder llevar a cabo acciones como cocinar o disfrutar de agua caliente.
De la misma forma, está el gas hilarante que se define porque tiene una serie de características o propiedades de tipo anestésico.
Este término, además de todo lo citado, se emplea en una serie de expresiones populares como “a todo gas” con la que se viene a decir que una persona o un vehículo se encuentran funcionando a una gran velocidad.
Cabe destacar, por último, que se conoce como gas a todos aquellos gases que se generan en el aparato digestivo. Las flatulencias son las mezclas gaseosas expulsadas a través del ano que disponen de un sonido y de un olor muy particulares.