Entendiendo las mareas


Las mareas se producen en los océanos y mares debido a la fuerza de la gravedad, pero la explicación de las mismas es algo difícil, ya que no se basa en el hecho de que la Luna atraiga el agua de los océanos hacia ella.


Entendiendo las mareas

Entendiendo las mareas

La misma playa con marea, y sin marea.


Como prueba de esta aseveración, podemos considerar los siguiente: se producen dos mareas al día, en vez de una, como se podría suponer sobre la base de un cuadro simple. Aparte, la marea alta suele originarse cuando la Luna está sobre el horizonte, en vez de cuando está perpendicularmente encima de nosotros, como cabría esperar si pensáramos que las mareas eran provocadas por el agua que se eleva hacia la luna.

Entendiendo las mareas

Existen dos mareas porque, al tiempo que la Luna empuja el agua lejos de la Tierra en el lado que mira hacia ella, empuja la Tierra lejos del agua en el lado opuesto. El resultado global, tal como es visto por alguien desde la Tierra, es que el agua se eleva por encima de la superficie normal en dos lados diametralmente opuestos del planeta.

El hecho de que las mareas se ocasionen cuando la Luna está sobre el horizonte, en vez de encima de nuestras cabezas, tiene que ver con la propiedad de que los océanos y mares son relativamente poco profundos, así que la hinchazón de la marea no puede moverse por el agua de manera lo bastante rápida como para seguir el compás de movimiento de la Luna.

Entendiendo las mareas

También se producen mareas terrestres, del mismo modo que existen mareas en los océanos. Aunque las mareas oceánicas son una prueba más evidente del fenómenos gravitatorio, también se ocasionan mareas en tierra firme.

Mientras la Luna va pasando por encima nuestra, el nivel de la tierra “sólida” se alza unos pocos centímetros y luego desciende nuevamente. Debido a que este movimiento sucede durante un periodo de doce horas, normalmente no lo advertimos. Todos los objetos sólidos del universo, desde la Tierra hasta las lunas de Júpiter y más allá, manifiestan mareas terrestres si se encuentran situados cerca de un objeto grande. Las mareas oceánicas, por otra parte, solamente se producen en la Tierra.

Entendiendo las mareas

El Sol ayuda a ocasionar las mareas oceánicas de la Tierra, aunque sólo con un tercio de la altura como las que provoca la Luna. Este hecho es el que ocasiona la existencia de mareas más altas que de costumbre en ciertas ocasiones.

Durante la luna nueva y la luna llena, cuando las mareas se la Luna y el Sol se refuerzan, tenemos las llamadas “mareas vivas”. En los cuartos lunares, las dos fuerzas se hallan descompensadas y tenemos mareas altas más bajas, las llamadas “mareas muertas”.

Entendiendo las mareas

A consecuencia de las mareas, la Luna nos muestra la misma cara siempre. Según nos muestra la ley de la gravitación universal, el planeta Tierra también debe producir mareas terrestres en la Luna.

Resulta que, cuando calculamos los efectos de las mareas terrestres en la Luna, descubrimos que al cabo de unos pocos cientos miles de años el satélite (la Luna) terminará manteniendo siempre una misma cara hacia su compañero mayor. En la jerga astronómica, se denomina que el satélite ha sido “desgirado”. Todas las grandes lunas en el sistema solar han sido desgiradas.


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