El cocodrilo poroso: el rey del mundo de los reptiles


LA GOBERNACIÓN del archipiélago de las Palau, en el océano Pacífico, ha sido puesta en tela de juicio a menudo. España fue la primera potencia colonial que gobernó sobre estas islas tropicales, ubicadas a 890 kilómetros al este de las Filipinas. Con el tiempo, pasaron a estar bajo mandato de Alemania, y posteriormente, de Japón. Después, Estados Unidos dominó la región hasta 1994, cuando la República de Palau (también conocida como República de Belau) se convirtió en un Estado soberano.
Sin embargo, mientras se disputaba la gobernación de estas islas, existía otra clase de gobernación allí que nunca se cuestionó. ¿A cuál nos referimos? A la dominación del cocodrilo poroso: el rey indiscutible del mundo de los reptiles de Palau. Sin embargo, actualmente su trono está en peligro. De hecho, los investigadores dicen que “si no se toman medidas urgentes y estrictas para protegerlos, pronto desaparecerán de su hábitat natural en Palau”.
¿Por qué están en peligro los cocodrilos de Palau? Y, para empezar, ¿por qué se les conoce como los reyes del mundo de los reptiles?

¡Qué mandíbulas!

El nombre científico del cocodrilo poroso (también llamado cocodrilo marino, o de agua salada) es Crocodylus porosus, que significa “cocodrilo calloso”. Dicho nombre se refiere a las protuberancias escamosas que tiene en la parte superior del hocico. Estas forman dos crestas que se extienden desde los ojos hasta los orificios nasales. El hocico tiene forma de triángulo y constituye la séptima parte de la longitud total del cuerpo. En el Museo de Palau se exhibe un cocodrilo cuya enorme cabeza mide 40 centímetros en su parte más ancha.
Cuando el cocodrilo baja el maxilar inferior, nos llaman la atención los afilados dientes de sus mandíbulas, que pueden cerrarse con una fuerza devastadora. Las únicas partes débiles de las quijadas son los músculos que las abren. Cierta obra dice que, por lo general, se puede mantener cerrada con una goma elástica la boca de un cocodrilo de dos metros de largo.

Magistralmente hecha

La cabeza del cocodrilo no solo es grande, sino que está magistralmente hecha para la vida acuática. Examínela más de cerca —¡la de un ejemplar disecado, por supuesto!—, y verá que las aberturas de los oídos, los ojos y los orificios nasales son los puntos más elevados de la cabeza. Sobresalen justo por encima de la superficie del agua cuando el cocodrilo flota. Aun así, es curioso que cuando el animal cierra la boca, no puede evitar que le entre el agua en esta, ya que no tiene labios. Pero gracias a una válvula que tiene en la entrada de la garganta, no traga agua. Y como inhala aire por la nariz, y este entra en el cuerpo por detrás de la válvula, el cocodrilo puede respirar aunque tenga la boca llena de agua.
¿Y qué puede decirse de su visión debajo del agua? El reptil ve con claridad, pues mientras está sumergido, reviste los ojos con una membrana transparente, es decir, un tercer párpado. Dicha membrana le protege los ojos sin obstruirle la visión.

Dimensiones regias

El cocodrilo poroso es el reptil más grande del mundo. Los machos alcanzan la madurez cuando miden 3,2 metros de largo, pero siguen creciendo durante muchos años más. Mark Carwardine, escritor de The Guinness Book of Animal Records (El libro Guinness de récords de animales), dice que en un santuario fáunico de la India vive un cocodrilo poroso macho que mide ¡siete metros de longitud!
El hábitat del cocodrilo poroso también tiene dimensiones regias. La misma fuente dice que el territorio de este reptil es mayor que el de todas las demás especies de cocodrilos. Vive en las regiones tropicales de Asia y el Pacífico, una zona que se extiende desde la India hasta Australia y el archipiélago de las Palau.

Punto de viraje

Los manglares de las islas Palau suministran sombra, protección y abundante alimento a los cocodrilos. Con razón estos reptiles escogieron este archipiélago como uno de sus lugares favoritos para reproducirse y vivir. Se calcula que durante los años sesenta había entre 1.500 y 5.000 cocodrilos en estas islas.
Sin embargo, el mes de diciembre de 1965 marcó un punto de viraje para los cocodrilos de Palau. En ese mes, un cocodrilo poroso atacó y mató a un pescador palauano. Unas semanas más tarde, capturaron al animal y lo exhibieron. La gente se enfureció tanto con el reptil que se le dio muerte.

“Una guerra contra la especie”

Poco después —explican Harry Messel y F. Wayne King, especialistas en cocodrilos—, las autoridades lanzaron “una campaña para acabar con todos los cocodrilos de Palau, sin importar dónde los encontraran. Fue realmente una guerra contra la especie”. Se ofrecieron recompensas, se tendieron trampas y se utilizaron barcos para cazar a los animales. Desde 1979 hasta 1981, los cazadores mataron entre 500 y 1.000 cocodrilos. Los despellejaban y vendían la piel.
Como los cocodrilos adultos tienen mucha piel, se convirtieron en el blanco principal. Sin embargo, cada vez que los cazadores mataban una hembra madura, también impedían el nacimiento de los aproximadamente mil cocodrilos que esa hembra pudo haber producido durante su vida. Como consecuencia, la población de estos reptiles menguó. A principios de los años noventa, Messel y King descubrieron que quedaban “menos de 150 en el hábitat natural de Palau”.
Es cierto que el hombre tiene razones para ser cauteloso con los cocodrilos porosos, dado que sus ataques pueden ser mortales. Aun así, explica el escritor Carwardine, “el daño que nos causan es minúsculo en comparación con el ataque que hemos lanzado contra ellos”.
En 1997 se estableció la Reserva Natural de Ngardok. Aunque el motivo principal de su fundación no fue proteger a los cocodrilos porosos, estos se benefician de ella. Los pantanos que rodean el lago Ngardok les suministran un lugar donde esconderse y reproducirse.
Aunque usted no considere al cocodrilo poroso como un amigo íntimo, ¿no concuerda en que es un rey impresionante?

[Nota]

Porosus proviene del griego pórosis, que significa “callosidad”, y el sufijo latino -osus, que indica “abundancia”.

Lágrimas de cocodrilo

  Decir que alguien vierte lágrimas de cocodrilo significa que la persona manifiesta un pesar o una compasión falsos. Pero ¿por qué se representa a los cocodrilos como seres hipócritas? Según The International Wildlife Encyclopedia, una posible fuente de este dicho pudiera ser el hecho de que los cocodrilos mantienen los ojos húmedos. De modo que “es posible que vierta lágrimas, o el agua retenida entre los párpados. Esto, junto con la permanente sonrisa formada por las mandíbulas, puede haber dado origen a su reputación legendaria de hipócrita”.

¿Cocodrilo o caimán?

  ¿Qué diferencia hay entre el cocodrilo y el caimán? La diferencia más obvia está en los dientes. Cuando el cocodrilo cierra las mandíbulas, se puede ver el enorme cuarto diente inferior. En el caso del caimán, en cambio, la mandíbula superior cubre este diente.

Publicado en ¡Despertad!  del 22 de Mayo de 1999