Nuestras Reuniones Todo En Uno (TEU) ‒ Semana del 31 de Marzo

Escuela del Ministerio Teocrático – Puntos Sobresalientes de la Biblia ‒ Reunión de Servicio ‒ Estudio Bíblico de la Congregación ‒ Estudio de La Atalaya

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Todas nuestras reuniones en uno - Semana del 31 de Marzo



Escuela del Ministerio Teocrático

Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático


Lectura de la Biblia: Éxodo 1 a 6
Núm. 1: Éxodo 2:1-14 (4 min. o menos)
Núm. 2: La vuelta de Cristo es invisible (rs pág. 435 párr. 3–pág. 436 párr. 1) (5 min.)
Núm. 3: Abiram. Oponerse a la autoridad de quienes Jehová ha nombrado es oponerse a Jehová mismo (it-1 págs. 25, 26, Abiram núm. 1) (5 min.)

Núm. 1: Éxodo 2:1-14


(Éxodo 2:1-14) Entretanto, cierto hombre de la casa de Leví fue y tomó a una hija de Leví. 2 Y la mujer quedó encinta y dio a luz un hijo. Cuando ella vio lo bien parecido que este era, lo tuvo oculto por espacio de tres meses lunares. 3 Cuando ya no pudo ocultarlo, entonces tomó para él un arca de papiro y le dio una mano de betún y pez, y puso en ella al niño, y la puso entre las cañas, junto a la margen del río Nilo. 4 Además, la hermana de él se apostó a cierta distancia para averiguar qué se haría con él. 5 Después de un rato la hija de Faraón bajó para bañarse en el río Nilo, y sus criadas de compañía iban andando por el lado del río Nilo. Y ella alcanzó a ver el arca en medio de las cañas. En seguida envió a su esclava para que la consiguiera. 6 Cuando la abrió, pudo ver al niño, y resultó que el muchachito estaba llorando. Ante esto, ella tuvo compasión de él, aunque dijo: “Este es uno de los niños de los hebreos”. 7 Entonces la hermana de él dijo a la hija de Faraón: “¿Quieres que vaya y que especialmente te llame una nodriza de entre las hebreas para que te críe al niño?”. 8 De modo que la hija de Faraón le dijo: “¡Ve!”. Al instante, la doncella se fue y llamó a la madre del niño. 9 Entonces la hija de Faraón dijo a esta: “Llévate a este niño y críamelo, y yo misma te daré tu salario”. Por consiguiente, la mujer se llevó al niño y lo crió. 10 Y creció el niño. Entonces ella lo trajo a la hija de Faraón, de modo que él vino a ser para esta un hijo; y esta procedió a ponerle por nombre Moisés, y a decir: “Es porque lo he sacado del agua”. 11 Ahora bien, en aquellos días aconteció que, al ir fortaleciéndose Moisés, salió a donde sus hermanos para mirar las cargas que llevaban; y alcanzó a ver a cierto egipcio golpeando a cierto hebreo de sus hermanos. 12 Así que se volvió para acá y para allá y vio que no había nadie a la vista. Entonces derribó al egipcio y lo escondió en la arena. 13 Sin embargo, salió al día siguiente y sucedió que había dos hombres hebreos luchando el uno con el otro. De modo que dijo al que tenía la culpa: “¿Por qué deberías golpear a tu compañero?”. 14 A lo que él dijo: “¿Quién te nombró a ti príncipe y juez sobre nosotros? ¿Tienes pensado matarme tal como mataste al egipcio?”. Ahora a Moisés le dio miedo, y dijo: “¡De seguro ha llegado a conocerse el asunto!”.

Núm. 2: La vuelta de Cristo es invisible (rs pág. 435 párr. 3–pág. 436 párr. 1)


¿Volverá Cristo de modo que sea visible a los ojos humanos?
Juan 14:19: “Un poco más y el mundo ya no me contemplará, mas ustedes [los apóstoles fieles de Jesús] me contemplarán, porque yo vivo y ustedes vivirán.” (Jesús había prometido a sus apóstoles que él volvería y los llevaría al cielo para que estuvieran con él. Ellos podrían verlo porque serían criaturas celestiales como él. Pero el mundo no lo vería de nuevo. Compárese con 1 Timoteo 6:16.)
Hech. 13:34: “[Dios] lo resucitó [a Jesús] de entre los muertos destinado a nunca más volver a la corrupción.” (El cuerpo humano por naturaleza es corruptible. Por eso en 1 Corintios 15:42, 44 se emplea la palabra “corrupción” en una construcción paralela con la expresión “cuerpo físico”. Jesús jamás volverá a tener un cuerpo de ese tipo.)
Juan 6:51: “Yo soy el pan vivo que bajó del cielo; si alguien come de este pan vivirá para siempre; y, de hecho, el pan que yo daré es mi carne a favor de la vida del mundo.” (Puesto que lo ha dado, Jesús no vuelve a tomarlo. Así, no priva a la humanidad de los beneficios del sacrificio de su vida humana perfecta.)

(Juan 14:19) Un poco más y el mundo ya no me contemplará, pero ustedes me contemplarán, porque yo vivo y ustedes vivirán.
(1 Timoteo 6:16) el único que tiene inmortalidad, que mora en luz inaccesible, a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver. A él sea honra y poderío eterno. Amén.
(Hechos 13:34) Y ese hecho de que lo resucitó de entre los muertos destinado a nunca más volver a la corrupción, lo ha declarado de esta manera: ‘Les daré las bondades amorosas para con David, que son fieles’.
(1 Corintios 15:42) Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, se levanta en incorrupción.
(1 Corintios 15:44) Se siembra cuerpo físico, se levanta cuerpo espiritual. Si hay cuerpo físico, también lo hay espiritual.
(Juan 6:51) Yo soy el pan vivo que bajó del cielo; si alguien come de este pan vivirá para siempre; y, de hecho, el pan que yo daré es mi carne a favor de la vida del mundo”.

Núm. 3: Abiram. Oponerse a la autoridad de quienes Jehová ha nombrado es oponerse a Jehová mismo (it-1 págs. 25, 26, Abiram núm. 1)


ABIRAM (Padre Es Alto [Ensalzado]).


Rubenita, hijo de Eliab y hermano de Datán y Nemuel. Era uno de los cabezas de familia y de los hombres principales de Israel cuando tuvo lugar el éxodo de Egipto. (Nú 26:5-9.).
(Números 26:5-9) Rubén, primogénito de Israel; los hijos de Rubén: De Hanok, la familia de los hanokitas; de Palú, la familia de los paluitas; 6 de Hezrón, la familia de los hezronitas; de Carmí, la familia de los carmitas. 7 Estas fueron las familias de los rubenitas, y sus inscritos ascendieron a cuarenta y tres mil setecientos treinta. 8 Y el hijo de Palú fue Eliab. 9 Y los hijos de Eliab: Nemuel y Datán y Abiram. Este Datán y Abiram fueron [hombres] convocados de la asamblea, que entraron en lucha contra Moisés y Aarón en la asamblea de Coré, cuando entraron en lucha contra Jehová.

Abiram y su hermano Datán apoyaron al levita Coré en su rebelión contra la autoridad de Moisés y Aarón. En la etapa inicial de la rebelión también se incluye a un tercer rubenita llamado On, pero después no se le vuelve a mencionar. (Nú 16:1.) Después que estos hombres reunieron un grupo de 250 “principales de la asamblea”, “hombres de fama”, acusaron a Moisés y a Aarón de alzarse arbitrariamente por encima del resto de la congregación. (Nú 16:1-3.) Las palabras de Moisés a Coré indican con claridad que este y sus seguidores levitas intentaban conseguir el sacerdocio conferido a Aarón (Nú 16:4-11); pero este no era el caso de los rubenitas Abiram y Datán. Moisés trató con ellos por separado, y su negativa a comparecer delante de él contiene acusaciones dirigidas solo contra Moisés, sin hacer mención de Aarón. Ellos criticaron el acaudillamiento de Moisés y dijeron que estaba ‘procurando hacerse príncipe sobre ellos hasta el límite’, y que no había cumplido la promesa de dirigirlos a una tierra que manara leche y miel. De igual modo, la oración de Moisés a Jehová en respuesta a estas acusaciones contiene una defensa de sus acciones, sin mencionar las de Aarón. (Nú 16:12-15.)

(Números 16:1) Y Coré hijo de Izhar, hijo de Qohat, hijo de Leví, procedió a levantarse, junto con Datán y Abiram hijos de Eliab, y On hijo de Pélez, hijos de Rubén.
(Números 16:1-3) Y Coré hijo de Izhar, hijo de Qohat, hijo de Leví, procedió a levantarse, junto con Datán y Abiram hijos de Eliab, y On hijo de Pélez, hijos de Rubén. 2 Y procedieron a levantarse delante de Moisés, ellos y doscientos cincuenta hombres de los hijos de Israel, principales de la asamblea, los convocados de la reunión, hombres de fama. 3 De modo que se congregaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: “Ya basta de ustedes, porque la entera asamblea son todos santos, y Jehová está en medio de ellos. ¿Por qué, pues, deben ustedes alzarse por encima de la congregación de Jehová?”.
(Números 16:12-15) Más tarde Moisés envió a llamar a Datán y Abiram, hijos de Eliab, pero ellos dijeron: “¡No vamos a subir! 13 ¿Es cosa tan pequeña el que nos hayas hecho subir de una tierra que mana leche y miel para hacernos morir en el desierto, que también procuras hacerte príncipe sobre nosotros hasta el límite? 14 El caso es que no nos has introducido en una tierra que mane leche y miel, para que nos des una herencia de campo y viña. ¿Será acaso que quieres perforar y sacar los ojos de aquellos hombres? ¡No vamos a subir!”. 15 Ante esto, Moisés se encolerizó mucho y dijo a Jehová: “No te vuelvas para mirar su ofrenda de grano. Ni un asno he tomado yo de ellos, ni he hecho daño a ninguno de ellos”.

De esto se deduce que la rebelión tenía una doble vertiente, no solo contra el sacerdocio aarónico, sino también contra el puesto de Moisés como ejecutor de las instrucciones de Dios. (Sl 106:16.) Puesto que poco antes el pueblo se había quejado de Moisés en términos muy duros, había hablado de nombrar a un nuevo cabeza que condujera a la nación de regreso a Egipto y hasta había hablado de apedrear a Josué y Caleb por apoyar a Moisés y Aarón, la situación tal vez parecía oportuna para organizar el sentimiento popular en pro de un cambio. (Nú 14:1-10.) Rubén era el hijo primogénito de Jacob, pero perdió su derecho a la herencia como primogénito debido a su mal proceder. (1Cr 5:1.) Así pues, Datán y Abiram quizás hayan expresado resentimiento por el hecho de que fuera un levita, Moisés, quien ejerciera autoridad sobre ellos, ya que posiblemente deseaban recobrar la primacía perdida de su antepasado. Sin embargo, Números 26:9 muestra que su lucha no fue solo contra Moisés y Aarón, sino también “contra Jehová”, quien había comisionado a Moisés y Aarón para que ocuparan posiciones de autoridad.

(Salmo 106:16) Y empezaron a envidiar a Moisés en el campamento, aun a Aarón, el santo de Jehová.
(1 Crónicas 5:1) Y los hijos de Rubén el primogénito de Israel —porque era el primogénito; pero porque profanó el canapé de su padre el derecho que como primogénito [tenía] fue dado a los hijos de José hijo de Israel, de manera que no había de ser registrado genealógicamente para el derecho del primogénito.
(Números 26:9) Y los hijos de Eliab: Nemuel y Datán y Abiram. Este Datán y Abiram fueron [hombres] convocados de la asamblea, que entraron en lucha contra Moisés y Aarón en la asamblea de Coré, cuando entraron en lucha contra Jehová.

Puesto que la familia de los qohatitas (a la que pertenecía la familia de Coré) acampaba en el lado sur del tabernáculo igual que los rubenitas, es posible que la tienda de Coré haya estado cerca de las de Datán y Abiram. (Nú 2:10; 3:29.) Cuando se pronunció el juicio de Jehová, Datán y Abiram estaban de pie a la entrada de sus tiendas, mientras que Coré y los 250 rebeldes que lo apoyaban estaban congregados a la entrada de la tienda de reunión con sus incensarios en la mano. Moisés pidió al resto del pueblo que se alejara de las tiendas de los tres cabecillas de la rebelión, y entonces Dios manifestó su condenación del proceder irrespetuoso de aquellos hombres por medio de hacer que la tierra se abriera debajo de sus tiendas, tragándose a Datán, Abiram y sus casas. (Nú 16:16-35; Dt 11:6; Sl 106:17.) También pereció la casa de Coré, con la excepción de sus hijos, y él mismo fue destruido por fuego delante del tabernáculo junto con los 250 rebeldes. (Nú 16:35; 26:10, 11.) De esta manera se terminó rápidamente la rebelión contra la autoridad nombrada por Dios, y debido a la participación de Abiram en ella, su nombre fue borrado de Israel.

(Números 2:10) ”La división [de tres tribus] del campamento de Rubén estará hacia el sur en sus ejércitos, y el principal para los hijos de Rubén es Elizur hijo de Sedeur.
(Números 3:29) Las familias de los hijos de Qohat estaban acampadas al lado del tabernáculo hacia el sur.
(Deuteronomio 11:6) ni lo que hizo a Datán y Abiram, hijos de Eliab, hijo de Rubén, cuando la tierra abrió su boca y procedió a tragárselos a ellos y a sus casas y sus tiendas y toda cosa existente que pisaba tras ellos en medio de todo Israel);
(Salmo 106:17) La tierra entonces se abrió, y se tragó a Datán, y cubrió a la asamblea de Abiram.
(Números 16:35) Y un fuego salió de Jehová y procedió a consumir a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían el incienso.
(Números 26:10, 11) Entonces la tierra abrió su boca y se los tragó. En cuanto a Coré, [murió] en la muerte de la asamblea, cuando el fuego consumió a doscientos cincuenta hombres. Y ellos llegaron a ser un símbolo. 11 Sin embargo, los hijos de Coré no murieron.

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Puntos Sobresaliente de la Biblia

Lectura de la Biblia: Éxodo 1 a 6


1:7, 14. Jehová apoyó a su pueblo cuando este se hallaba oprimido en Egipto. De igual manera, sostiene a sus Testigos de la actualidad, incluso cuando afrontan cruel persecución.

(Éxodo 1:7) Y los hijos de Israel se hicieron fructíferos y empezaron a pulular; y siguieron multiplicándose y haciéndose más poderosos a muy extraordinaria proporción, de modo que el país llegó a estar lleno de ellos.
(Éxodo 1:14) Y siguieron amargándoles la vida con dura esclavitud en [trabajos de] argamasa de barro y ladrillos y con toda forma de esclavitud en el campo, sí, toda forma de esclavitud suya en la cual los usaban como esclavos bajo tiranía.

1:17-21. Jehová nos recuerda “para bien” (Nehemías 13:31).

(Éxodo 1:17-21) Sin embargo, las parteras temían al Dios [verdadero], y no hacían como les había hablado el rey de Egipto, sino que conservaban vivos a los varoncitos. 18 Con el tiempo el rey de Egipto llamó a las parteras y les dijo: “¿Por qué han hecho esta cosa, de haber conservado vivos a los niños varones?”. 19 A su vez las parteras dijeron a Faraón: “Porque las hebreas no son como las mujeres egipcias. Por cuanto son vigorosas, ya han dado a luz antes que la partera pueda entrar a donde ellas”. 20 Por eso Dios trató bien a las parteras; y el pueblo siguió haciéndose más numeroso y llegando a ser muy poderoso. 21 Y aconteció que, porque las parteras habían temido al Dios [verdadero], más tarde él les concedió familias.

3:1. ¿Qué clase de sacerdote era Jetró? En los días de los patriarcas, el cabeza de la familia servía en calidad de sacerdote de ella. Parece que Jetró era el cabeza patriarcal de una tribu de madianitas. Como estos eran descendientes de Abrahán mediante Queturá, tal vez conocían la adoración de Jehová (Génesis 25:1, 2).

(Éxodo 3:1) Y Moisés llegó a ser pastor del rebaño de Jetró, el sacerdote de Madián, de quien era yerno. Mientras arreaba el rebaño al lado occidental del desierto, llegó por fin a la montaña del Dios [verdadero], a Horeb.
(Génesis 25:1, 2) Además, Abrahán volvió a tomar esposa, y el nombre de esta fue Queturá. 2 Con el tiempo, ella le dio a luz a Zimrán y a Joqsán y a Medán y a Madián y a Isbaq y a Súah.

3:7-10. Jehová responde al clamor de su pueblo.

(Éxodo 3:7-10) Y Jehová añadió: “Indisputablemente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído el clamor de ellos a causa de los que los obligan a trabajar; porque conozco bien los dolores que sufren. 8 Y estoy procediendo a bajar para librarlos de la mano de los egipcios y para hacerlos subir de aquella tierra a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel, a la localidad de los cananeos y los hititas y los amorreos y los perizitas y los heveos y los jebuseos. 9 Y ahora, ¡mira!, el clamor de los hijos de Israel ha llegado a mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los están oprimiendo. 10 Y ahora ven y déjame enviarte a Faraón, y saca tú de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel”.

3:14. Jehová cumple sin falta sus propósitos. Por eso podemos confiar en que convertirá en una realidad nuestras esperanzas basadas en la Biblia.

(Éxodo 3:14) Ante esto, Dios dijo a Moisés: “YO RESULTARÉ SER LO QUE RESULTARÉ SER”. Y añadió: “Esto es lo que has de decir a los hijos de Israel: ‘YO RESULTARÉ SER me ha enviado a ustedes’”.

4:10, 13. Moisés dudaba tanto de su capacidad de hablar que incluso cuando se le aseguró que tendría el apoyo divino, rogó a Dios que enviara a otra persona para hablar con Faraón. Sin embargo, Jehová lo utilizó a él y le dio la sabiduría y la fortaleza necesarias para llevar a cabo su asignación. En lugar de centrarnos en nuestras limitaciones, confiemos en Jehová y cumplamos fielmente nuestra comisión de predicar y enseñar (Mateo 24:14; 28:19, 20).
(Éxodo 4:10) Entonces Moisés dijo a Jehová: “Dispénsame, Jehová, pero no soy persona que hable con fluidez, ni desde ayer ni desde antes de eso ni desde que hablaste con tu siervo, porque soy lento de boca y lento de lengua”.
(Éxodo 4:13) Pero él dijo: “Dispénsame, Jehová, pero envía, por favor, por la mano de aquel a quien vas a enviar”.
(Mateo 24:14) Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
(Mateo 28:19, 20) Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo, 20 enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y, ¡miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas”.

4:11. ¿En qué sentido ‘asigna Jehová a los mudos, sordos y ciegos’? Aunque ha habido ocasiones en que Jehová ha causado ceguera y sordera, no es responsable de todas las discapacidades de esa clase (Génesis 19:11; Lucas 1:20-22, 62-64). Dichos defectos son el resultado del pecado heredado (Job 14:4; Romanos 5:12). Ahora bien, como Dios ha permitido que exista esta situación, podía decir, con referencia a sí mismo, que “asignó” a los mudos, sordos y ciegos.

(Éxodo 4:11) Ante esto, Jehová le dijo: “¿Quién asignó boca al hombre o quién asigna al mudo o al sordo o al de vista perspicaz o al ciego? ¿No soy yo, Jehová?
(Génesis 19:11) Pero a los hombres que estaban a la entrada de la casa los hirieron con ceguera, desde el menor hasta el mayor, de modo que estos se agotaban tratando de hallar la entrada.
(Lucas 1:20-22) Pero, ¡mira!, estarás en silencio y no podrás hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, porque no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo señalado”. 21 Entretanto, el pueblo estaba aguardando a Zacarías, y se extrañaba de que se tardara tanto en el santuario. 22 Pero cuando él salió no podía hablarles, y percibieron que acababa de ver una vista sobrenatural en el santuario; y él les hacía señas, pero permanecía mudo.
(Lucas 1:62-64) Entonces se pusieron a preguntar por señas al padre cómo quería que se le llamara. 63 Y él pidió una tablilla y escribió: “Juan es su nombre”. Ante esto, todos se maravillaron. 64 Al instante a él se le abrió la boca y se le soltó la lengua, y empezó a hablar, bendiciendo a Dios.
(Job 14:4) ¿Quién puede producir a alguien limpio de alguien inmundo? No hay ninguno.
(Romanos 5:12) Por eso, así como por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado...

4:16. ¿Cómo ‘serviría Moisés de Dios’ para Aarón? Moisés era un representante de Dios. Por eso, llegó a ser como “Dios” para Aarón, quien hablaba en representación de Moisés.

(Éxodo 4:16) Y él tiene que hablar por ti al pueblo; y tiene que suceder que él te servirá de boca, y tú le servirás de Dios.

6:3. ¿En qué sentido no se había da-do a conocer el nombre de Dios a Abrahán, Isaac y Jacob? Aunque es-tos patriarcas emplearon el nombre divino y recibieron promesas de Jehová, no conocieron a Jehová como el Cumplidor de dichas promesas (Génesis 12:1, 2; 15:7, 13-16; 26:24; 28:10-15).

(Éxodo 6:3) Y yo solía aparecerme a Abrahán, Isaac y Jacob como Dios Todopoderoso, pero en cuanto a mi nombre Jehová no me di a conocer a ellos.
(Génesis 12:1, 2) Y Jehová procedió a decir a Abrán: “Vete de tu país y de tus parientes y de la casa de tu padre al país que yo te mostraré; 2 y haré de ti una nación grande y te bendeciré y de veras haré grande tu nombre; y resulta ser tú una bendición.
(Génesis 15:7) Entonces le añadió: “Yo soy Jehová, que te hizo salir de Ur de los caldeos para darte esta tierra para que la tomes en posesión”.
(Génesis 15:13-16) Y él empezó a decir a Abrán: “Puedes saber con seguridad que tu descendencia llegará a ser residente forastera en tierra ajena, y tendrá que servirles, y estos ciertamente la afligirán por cuatrocientos años. 14 Pero a la nación que ellos servirán yo la voy a juzgar, y después de aquello saldrán con muchos bienes. 15 En cuanto a ti, irás a tus antepasados en paz; serás enterrado en buena vejez. 16 Pero a la cuarta generación ellos volverán acá, porque todavía no ha quedado completo el error de los amorreos”.
(Génesis 26:24) Y Jehová procedió a aparecérsele durante aquella noche y a decir: “Yo soy el Dios de Abrahán tu padre. No tengas miedo, porque yo estoy contigo, y ciertamente te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por causa de Abrahán mi siervo”.
(Génesis 28:10-15) Y Jacob continuó su salida de Beer-seba y siguió encaminándose hacia Harán. 11 Con el tiempo llegó a un lugar y se puso a pasar la noche allí porque se había puesto el sol. De modo que tomó una de las piedras del lugar y la puso como apoyo para su cabeza, y se acostó en aquel lugar. 12 Y empezó a soñar, y, ¡mire!, allí estaba una escalera situada sobre la tierra, y su parte superior alcanzaba hasta los cielos; y, ¡mire!, allí estaban los ángeles de Dios ascendiendo y descendiendo por ella. 13 Y, ¡mire!, allí estaba Jehová apostado por encima de ella, y procedió a decir: “Yo soy Jehová el Dios de Abrahán tu padre y el Dios de Isaac. La tierra sobre la cual estás acostado, a ti te la voy a dar, y a tu descendencia. 14 Y tu descendencia ciertamente llegará a ser como las partículas de polvo de la tierra, y ciertamente te extenderás hacia el oeste y hacia el este y hacia el norte y hacia el sur, y por medio de ti y por medio de tu descendencia todas las familias del suelo ciertamente se bendecirán. 15 Y aquí estoy yo contigo y ciertamente te guardaré en todo el camino por el cual estás yendo, y ciertamente te haré volver a este suelo, porque no voy a dejarte hasta que realmente haya hecho lo que te he hablado”.

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Reunión de Servicio


Cántico 63
Siempre fieles
(Salmo 18:25)

10 min. “Empleemos bien los números menos recientes de las revistas.” 

Análisis con el auditorio. Mencione los números anteriores que tengan en existencia y puedan usarse en el ministerio. Pida a los presentes que relaten experiencias que hayan tenido distribuyendo revistas menos recientes. Antes de concluir, que el superintendente de servicio comente cómo va la campaña de la Conmemoración.

Empleemos bien los números menos recientes de las revistas
Las revistas no serán de ningún provecho si las dejamos almacenadas o las tiramos, por lo que debemos tratar de distribuirlas. Una sola podría bastar para despertar el interés de alguien por la verdad y motivarlo a invocar el nombre de Jehová (Rom. 10:13, 14). A continuación se presentan algunas sugerencias para emplear bien los números menos recientes.
• Al ir a territorios que se predican con poca frecuencia, podríamos dejar un ejemplar en las casas donde no haya nadie, fuera de la vista de los transeúntes.
• Al participar en la predicación pública en lugares como paradas de autobús o estaciones de tren, podríamos preguntar a quienes están esperando si les gustaría leer algo y mostrarles algunos números para que elijan los que les interesen.
• Al ir a lavanderías, residencias de ancianos, clínicas, etc., que están dentro del territorio de nuestra congregación, podríamos dejar unas cuantas revistas en la zona de espera. Por lo general, si vemos al encargado, convendría pedirle permiso primero. Y si ya hubiera algunas revistas, no dejemos más.
• Al prepararnos para hacer revisitas, pensemos en lo que podría interesarle a cada persona. ¿Tiene hijos? ¿Le gusta viajar? ¿Le interesa la jardinería? Echemos un vistazo a los números atrasados para ver si hay algún artículo oportuno que pudiéramos llevarle
• Al hablar de nuevo con una persona interesada tras varios meses sin encontrarla en casa, podríamos enseñarle algunos de los números que no le dejamos.

10 min. Necesidades de la congregación.


10 min. ¿Cuál es la lección? Análisis con el auditorio. 

Pida que alguien lea Mateo 28:20 y 2 Timoteo 4:17, y pregunte cómo pueden ayudarnos estos versículos en el ministerio.

(Mateo 28:20) enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y, ¡miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas”.
(2 Timoteo 4:17) pero el Señor estuvo cerca de mí y me infundió poder, para que por medio de mí la predicación se efectuara plenamente y todas las naciones la oyeran; y fui librado de la boca del león.

Cántico 135
Aguantemos hasta el fin
(Mateo 24:13)

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Estudio Bíblico de Congregación


Acerquémonos a Jehová
cl cap. 5 párrs. 1-8 págs. 47-51

Cántico 105
Los cielos proclaman la gloria de Dios
(Salmo 19)

Capítulo 5.  El poder creador: “el Hacedor del cielo y de la tierra”


1, 2. ¿Cómo demuestra el Sol el poder creador de Jehová?

¿SE HA acercado alguna vez a una lumbre en una noche fría? Quizás extendió las manos a la distancia precisa para disfrutar del calor de las llamas. Si se aproximó demasiado, la temperatura le resultó insoportable, pero si se quedó muy lejos, el frío aire nocturno lo dejó helado.

2 Existe un “fuego” que nos calienta de día: el Sol, situado a 150 millones de kilómetros de nosotros*. ¡Qué potente tiene que ser para que nos llegue su calor desde tan lejos! No obstante, la Tierra gira en torno a este colosal horno termonuclear a la distancia adecuada. Si se aproximara más, se evaporarían las aguas, y si se alejara, se congelarían. Tanto un extremo como el otro borrarían la vida del planeta. En efecto, la luz solar resulta esencial para los seres vivos y es limpia, eficiente y muy agradable (Eclesiastés 11:7).

(Eclesiastés 11:7) La luz también es dulce, y bueno es para los ojos ver el sol;

3. ¿De qué importante verdad da testimonio el Sol?

3 Sin embargo, aunque su vida depende de él, la mayoría de las personas dan por sentado el Sol y por ello pierden de vista las lecciones que nos enseña. La Biblia dice lo siguiente de Jehová: “Preparaste la lumbrera, [...] el sol” (Salmo 74:16). En efecto, este astro honra a Jehová, “el Hacedor del cielo y de la tierra” (Salmo 19:1; 146:6). Pero no es más que uno de los incontables cuerpos celestes que nos revelan el inmenso poder creador de Dios. Examinemos algunos con más detalle y luego dirijamos nuestra atención a la Tierra y la vida que alberga.

(Salmo 74:16) A ti te pertenece el día; también, a ti te pertenece la noche. Tú mismo preparaste la lumbrera, aun el sol.
(Salmo 19:1) Los cielos están declarando la gloria de Dios; y de la obra de sus manos la expansión está informando.
(Salmo 146:6) el Hacedor del cielo y de la tierra, del mar, y de todo lo que en ellos hay, Aquel que observa apego a la verdad hasta tiempo indefinido,

“Levanten los ojos a lo alto y vean”

4, 5. ¿Qué potencia tiene el Sol, cuál es su tamaño y cómo es en comparación con otras estrellas?

4 Como es sabido, el Sol es una estrella. Parece mayor que las que vemos de noche porque, comparado con ellas, está cerca de nosotros. ¿Cuánta potencia tiene? En su núcleo registra temperaturas de unos 15.000.000 °C. Si sacáramos de allí un fragmento del tamaño de la cabeza de un alfiler y lo trajéramos a la Tierra, tendríamos que alejarnos de él 140 kilómetros para no recibir daños. En efecto, el Sol emite cada segundo una energía equivalente a la explosión de centenares de millones de bombas atómicas.

5 Este cuerpo estelar es enorme: un millón trescientas mil veces mayor que la Tierra. ¿Es una estrella excepcionalmente grande? No; de hecho, los astrónomos la denominan enana amarilla. Cuando el apóstol Pablo escribió que “estrella difiere de estrella en gloria”, no tenía forma de saber lo acertadas que eran aquellas palabras divinamente inspiradas (1 Corintios 15:41). Por citar un caso: existe una tan colosal que si la colocáramos donde se encuentra el Sol, la Tierra quedaría en su interior. Si hiciéramos lo mismo con otro de tales gigantes, abarcaría Saturno, planeta que está tan lejos del nuestro, que una nave espacial tardó cuatro años en llegar allí a pesar de desplazarse cuarenta veces más rápido que una bala disparada desde una pistola potente.

(1 Corintios 15:41) La gloria del sol es de una clase, y la gloria de la luna es otra, y la gloria de las estrellas es otra; de hecho, estrella difiere de estrella en gloria.

6. ¿Cómo indica la Biblia que el número de estrellas resulta extraordinario para el ser humano?

6 Pero más impresionante que el tamaño de las estrellas es su cantidad. La Biblia indica que son casi innumerables, tan difíciles de contar como “la arena del mar” (Jeremías 33:22). Esta afirmación implica que existen muchas más de las que vemos a simple vista. A fin de cuentas, si un escritor bíblico, como Jeremías, hubiese tratado de contarlas de noche, no habría pasado de unos tres millares, pues esas son las que alcanza a ver el ojo humano en el cielo despejado. Dicha cifra sería comparable al número de granos de un puñado de arena. Pero lo cierto es que hay una cantidad abrumadora, como la arena del mar *. ¿Quién sería capaz de calcularla?

(Jeremías 33:22) Tal como no puede contarse el ejército de los cielos, ni medirse la arena del mar, así multiplicaré la descendencia de David mi siervo y los levitas que me están ministrando’”.

7. a) Indique el número aproximado de estrellas que contiene la Vía Láctea y si es comparativamente elevado. b) ¿Por qué es significativo que a los astrónomos les resulte difícil contar las galaxias, y qué nos enseña este hecho sobre el poder creador de Jehová?

7 Isaías 40:26 da la respuesta: “Levanten los ojos a lo alto y vean. ¿Quién ha creado estas cosas? Es Aquel que saca el ejército de ellas aun por número, todas las cuales él llama aun por nombre”. Y Salmo 147:4 dice: “Está contando el número de las estrellas”. ¿Cuántas son? No es fácil contestar esta pregunta. Según ciertos astrónomos, solo en nuestra galaxia, la Vía Láctea, hay más de cien mil millones. Pero existen muchas más galaxias, que con frecuencia contienen cantidades aún mayores. ¿Cuántas galaxias hay? Los cálculos de los astrónomos oscilan entre cincuenta mil millones y ciento veinticinco mil millones. Así pues, el hombre ni siquiera puede determinar su cifra exacta, y mucho menos cuántos miles de millones de estrellas albergan. Jehová, en cambio, sí lo sabe y, lo que es más, da nombre a cada una de ellas.

(Isaías 40:26) Levanten los ojos a lo alto y vean. ¿Quién ha creado estas cosas? Es Aquel que saca el ejército de ellas aun por número, todas las cuales él llama aun por nombre. Debido a la abundancia de energía dinámica, porque él también es vigoroso en poder, ninguna [de ellas] falta.
(Salmo 147:4) Está contando el número de las estrellas; a todas las llama por [sus] nombres.

8. a) ¿Cómo ilustraría las dimensiones de la Vía Láctea? b) ¿Cómo regula Jehová los movimientos de los cuerpos celestes?

8 Nuestro temor reverencial crece aún más al reflexionar sobre las dimensiones de las galaxias. Por ejemplo, se calcula que la Vía Láctea mide en sentido transversal 100.000 años luz, lo que quiere decir que un haz de luz (que viaja vertiginosamente, a 300.000 kilómetros por segundo) tardaría cien mil años en atravesarla de punta a punta. Y hay galaxias muchísimo mayores. Las Escrituras señalan que Jehová ‘extiende’ los vastos cielos como si fueran simple tela (Salmo 104:2). Él también regula los movimientos de tales creaciones: desde la más ínfima partícula de polvo interestelar a la más grandiosa galaxia, todo se mueve conforme a leyes físicas formuladas y aplicadas por Dios (Job 38:31-33). De ahí que los científicos hayan comparado sus precisos movimientos a la compleja coreografía de un ballet. Pensemos ahora en su Hacedor. ¿No sentimos una gran admiración por el Dios que posee tan inmenso poder creador?
(Salmo 104:2) al envolverte en luz como en una prenda de vestir, y extender los cielos como una tela de tienda,
(Job 38:31-33) ¿Puedes tú atar firmemente las ligaduras de la constelación Kimá, o puedes desatar las cuerdas mismas de la constelación Kesil? 32 ¿Puedes hacer salir la constelación Mazarot a su tiempo señalado? Y en cuanto a la constelación Ash al lado de sus hijos, ¿puedes conducirlos? 33 ¿Has llegado a conocer los estatutos de los cielos, o podrías tú poner su autoridad en la tierra?

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Estudio de "La Atalaya"


Cántico 108
Alabemos a Jehová por su Reino
(Revelación 21:2)

Hoy en día, mucha gente está distraída por las condiciones mundiales y absorta en satisfacer sus deseos. Este artículo analiza tres profecías bíblicas que fortalecen nuestra convicción de que el Reino de Dios acabará pronto con este malvado

¿Hasta cuándo pediremos “Venga tu reino”?


“Cuando vean todas estas cosas, sepan que él está cerca, a las puertas.” (MAT. 24:33)

¿QUÉ RESPONDERÍA?
• ¿Cómo han cumplido profecías bíblicas los sucesos mundiales desde 1914?
• ¿De qué es señal que cada vez haya más maldad?
• ¿Cómo se siente al saber que el fin está tan cerca?

1, 2. a) ¿Por qué a veces no percibimos ciertas cosas? b) ¿Qué sabemos en cuanto al Reino de Dios?

COMO usted quizás haya notado, los testigos oculares de un suceso suelen recordar los detalles de maneras muy distintas. Por otro lado, a un paciente le puede costar recordar exactamente lo que le dijo el médico después de darle el diagnóstico. O alguien tal vez no encuentre sus llaves o sus lentes pese a tenerlos delante. Todas estas situaciones tienen que ver con un fenómeno que los científicos llaman ceguera por inatención: no darse cuenta de algo, o bien olvidar algo, por estar distraído con otra cosa. Se afirma que el cerebro solo puede concentrarse bien en una cosa a la vez.

2 Muchas personas sufren un tipo parecido de ceguera ante los acontecimientos mundiales. Tal vez reconozcan que el mundo ha cambiado muchísimo desde 1914, pero no comprenden lo que eso realmente significa. Por nuestro estudio de la Biblia, nosotros sabemos que, en cierto sentido, el Reino de Dios vino en 1914, cuando Jesús fue coronado Rey en los cielos. Pero también sabemos que aún no se ha contestado por completo la oración “Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra” (Mat. 6:10). Obviamente, para que la voluntad de Dios se
haga en la Tierra como se hace en el cielo, primero tiene que desaparecer el presente sistema malvado.

(Mateo 6:10) Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra.

3. ¿Qué ventaja tenemos por estudiar la Palabra de Dios?

3 Gracias a nuestro estudio constante de la Palabra de Dios, nosotros podemos ver que hay profecías cumpliéndose ahora mismo. ¡Qué contraste con el resto de las personas! Están tan absortas en su propia vida y en sus deseos que pasan por alto las pruebas de que Cristo ha estado reinando desde 1914 y pronto ejecutará la sentencia divina sobre este mundo. Ahora bien, si usted quizá lleva décadas sirviendo a Dios, conviene que se pregunte: “¿Tengo ahora tanto interés en el significado de los sucesos mundiales como el que tenía años atrás?”. Incluso si es Testigo desde hace poco, piense: “¿Qué absorbe mi atención?”. Sea cual sea la respuesta, veamos tres importantes razones por las que sabemos que el Rey ungido de Dios pronto tomará medidas para que la voluntad divina se haga a plenitud en la Tierra.

LOS JINETES HAN HECHO SU APARICIÓN

4, 5. a) ¿Qué ha estado haciendo Jesús desde 1914? (Vea la ilustración del principio.) b) ¿Qué simboliza el avance de los tres jinetes que siguen a Jesús? c) ¿Cómo se ha cumplido esta profecía?

4 En 1914, Jesucristo, representado como un jinete a lomos de un caballo blanco, recibió su corona celestial y de inmediato salió cabalgando para completar su victoria contra este sistema satánico (lea Revelación 6:1, 2). La descriptiva profecía del capítulo 6 de Revelación indicaba que, tras el establecimiento del Reino de Dios, las condiciones mundiales empeorarían rápidamente. Habría guerras, escasez de alimento, enfermedades y otras causas de muerte, y estos sucesos están representados por el avance de tres jinetes que siguen de cerca a Jesucristo (Rev. 6:3-8).

(Revelación 6:1, 2) Y vi cuando el Cordero abrió uno de los siete sellos, y oí a una de las cuatro criaturas vivientes decir con voz como de trueno: “¡Ven!”. 2 Y vi, y, ¡miren!, un caballo blanco; y el que iba sentado sobre él tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo y para completar su victoria.

(Revelación 6:1-17) Y vi cuando el Cordero abrió uno de los siete sellos, y oí a una de las cuatro criaturas vivientes decir con voz como de trueno: “¡Ven!”. 2 Y vi, y, ¡miren!, un caballo blanco; y el que iba sentado sobre él tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo y para completar su victoria. 3 Y cuando abrió el segundo sello, oí a la segunda criatura viviente decir: “¡Ven!”. 4 Y salió otro, un caballo de color de fuego; y al que iba sentado sobre él se le concedió quitar de la tierra la paz para que se degollaran unos a otros; y le fue dada una gran espada. 5 Y cuando abrió el tercer sello, oí a la tercera criatura viviente decir: “¡Ven!”. Y vi, y, ¡miren!, un caballo negro; y el que iba sentado sobre él tenía en su mano una balanza. 6 Y oí una voz como si fuera en medio de las cuatro criaturas vivientes decir: “Un litro de trigo por un denario, y tres litros de cebada por un denario; y no dañes el aceite de oliva ni el vino”. 7 Y cuando abrió el cuarto sello, oí la voz de la cuarta criatura viviente decir: “¡Ven!”. 8 Y vi, y, ¡miren!, un caballo pálido; y el que iba sentado sobre él tenía el nombre Muerte. Y el Hades venía siguiéndolo de cerca. Y se les dio autoridad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con una espada larga y con escasez de alimento y con plaga mortífera y por las bestias salvajes de la tierra. 9 Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido degollados a causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que solían tener. 10 Y clamaban con voz fuerte, y decían: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. 11 Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido. 12 Y vi cuando abrió el sexto sello, y ocurrió un gran terremoto; y el sol se puso negro como saco de pelo, y la luna entera se puso como sangre, 13 y las estrellas del cielo cayeron a la tierra, como cuando una higuera sacudida por un viento fuerte echa sus higos aún no maduros. 14 Y el cielo se apartó como un rollo que se va enrollando, y toda montaña y [toda] isla fueron removidas de sus lugares. 15 Y los reyes de la tierra y los de primer rango y los comandantes militares y los ricos y los fuertes y todo esclavo y [toda] persona libre se escondieron en las cuevas y en las masas rocosas de las montañas. 16 Y siguen diciendo a las montañas y a las masas rocosas: “Caigan sobre nosotros y escóndannos del rostro del que está sentado en el trono, y de la ira del Cordero, 17 porque ha llegado el gran día de la ira de ellos, y ¿quién puede estar de pie?”.

(Revelación 6:3-8) Y cuando abrió el segundo sello, oí a la segunda criatura viviente decir: “¡Ven!”. 4 Y salió otro, un caballo de color de fuego; y al que iba sentado sobre él se le concedió quitar de la tierra la paz para que se degollaran unos a otros; y le fue dada una gran espada. 5 Y cuando abrió el tercer sello, oí a la tercera criatura viviente decir: “¡Ven!”. Y vi, y, ¡miren!, un caballo negro; y el que iba sentado sobre él tenía en su mano una balanza. 6 Y oí una voz como si fuera en medio de las cuatro criaturas vivientes decir: “Un litro de trigo por un denario, y tres litros de cebada por un denario; y no dañes el aceite de oliva ni el vino”. 7 Y cuando abrió el cuarto sello, oí la voz de la cuarta criatura viviente decir: “¡Ven!”. 8 Y vi, y, ¡miren!, un caballo pálido; y el que iba sentado sobre él tenía el nombre Muerte. Y el Hades venía siguiéndolo de cerca. Y se les dio autoridad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con una espada larga y con escasez de alimento y con plaga mortífera y por las bestias salvajes de la tierra.

4, 5. a) ¿Qué ha estado haciendo Jesús desde 1914? (Vea la ilustración del principio.) b) ¿Qué simboliza el avance de los tres jinetes que siguen a Jesús? c) ¿Cómo se ha cumplido esta profecía?

5 Se predijo que la guerra iba a “quitar de la tierra la paz”, y eso mismo ocurrió. De nada sirvieron las promesas de cooperación internacional o los esfuerzos diplomáticos. La Primera Guerra Mundial puede considerarse la primera de muchas guerras importantes que han quitado la paz de la Tierra. Y a pesar de los avances económicos y científicos que se han visto desde 1914, la escasez de alimento sigue amenazando la seguridad mundial. Además, ¿quién puede negar que todo tipo de epidemias, desastres naturales y otras plagas mortales siguen cobrándose millones de víctimas todos los años? El alcance, la frecuencia y la gravedad de estas desgracias no tienen precedente en la historia humana. ¿Se da cuenta de lo que eso significa?

6. a) ¿Quiénes se dieron cuenta de que se estaban cumpliendo las profecías bíblicas? b) ¿Qué se sintieron impulsados a hacer?

6 Mucha gente tenía puesta su atención en la Primera Guerra Mundial y la aparición de la gripe española. En cambio, los cristianos ungidos habían estado esperando con entusiasmo que en 1914 acabaran los tiempos de los gentiles, también llamados “los tiempos señalados de las naciones” (Luc. 21:24). No estaban completamente seguros de lo que sucedería, pero sabían que 1914 marcaría un cambio trascendental en el gobierno divino. En cuanto se dieron cuenta de que las profecías bíblicas se estaban cumpliendo, declararon con valor que el Reino de Dios había comenzado. Su proclamación los convirtió en blanco de una intensa persecución, y el hecho de que eso ocurriera en muchas naciones fue en sí mismo otra prueba de que las profecías se estaban cumpliendo. En las décadas que siguieron, los enemigos del Reino atacaron a los siervos de Jehová promulgando leyes injustas en su contra. Además, los maltrataron físicamente, los encarcelaron y hasta los mandaron ahorcar, fusilar o decapitar (Sal. 94:20; Rev. 12:15).

(Lucas 21:24) y caerán a filo de espada y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por las naciones, hasta que se cumplan los tiempos señalados de las naciones.
(Salmo 94:20) ¿Acaso el trono que causa adversidades estará aliado contigo mientras está forjando penoso afán mediante decreto?
(Revelación 12:15) Y la serpiente lanzó de su boca agua como un río tras la mujer, para hacer que ella fuera ahogada por el río.

7. ¿Por qué la mayoría de la gente no se da cuenta del verdadero significado de los sucesos mundiales?

7 Con tantas pruebas de que el Reino de Dios ya está establecido en los cielos, ¿por qué la mayoría de la gente no se da cuenta de esa realidad? ¿Por qué no pueden atar cabos y ver que se están cumpliendo profecías bíblicas que el pueblo de Dios lleva mucho tiempo proclamando? ¿Será que solo prestan atención a lo que ven con sus ojos? (2 Cor. 5:7.) ¿Están tan centrados en sí mismos que no pueden ver lo que Dios está haciendo? (Mat. 24:37-39.) ¿Será que se dejan distraer por las ideas y objetivos que el mundo de Satanás promueve? (2 Cor. 4:4.) Para percibir lo que está ocurriendo en la región invisible, se requiere fe y visión espiritual. ¡Cuánto nos alegra no ser ciegos a lo que realmente está pasando!

(2 Corintios 5:7) porque andamos por fe, no por vista.
(Mateo 24:37-39) Porque así como eran los días de Noé, así será la presencia del Hijo del hombre. 38 Porque como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, los hombres casándose y las mujeres siendo dadas en matrimonio, hasta el día en que Noé entró en el arca; 39 y no hicieron caso hasta que vino el diluvio y los barrió a todos, así será la presencia del Hijo del hombre.
(2 Corintios 4:4) entre quienes el dios de este sistema de cosas ha cegado las mentes de los incrédulos, para que no pase [a ellos] la iluminación de las gloriosas buenas nuevas acerca del Cristo, que es la imagen de Dios.

CADA VEZ HAY MÁS MALDAD

8-10. a) ¿Cómo se ha estado cumpliendo 2 Timoteo 3:1-5? b) ¿Qué demuestra que cada vez hay más maldad?

8 Una segunda razón por la que sabemos que pronto el Reino de Dios tomará las riendas de los asuntos aquí en la Tierra es esta: la maldad de la sociedad humana es cada vez mayor. Las características predichas en 2 Timoteo 3:1-5 llevan casi un siglo viéndose, y de hecho han llegado a todos los rincones del planeta y son cada vez más notorias. ¿Se da cuenta usted de eso? Analicemos algunos ejemplos que lo demuestran (lea 2 Timoteo 3:1, 13).

(2 Timoteo 3:1-5) Mas sabe esto, que en los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar. 2 Porque los hombres serán amadores de sí mismos, amadores del dinero, presumidos, altivos, blasfemos, desobedientes a los padres, desagradecidos, desleales, 3 sin tener cariño natural, no dispuestos a ningún acuerdo, calumniadores, sin autodominio, feroces, sin amor del bien, 4 traicioneros, testarudos, hinchados [de orgullo], amadores de placeres más bien que amadores de Dios, 5 teniendo una forma de devoción piadosa, pero resultando falsos a su poder; y de estos apártate.
(2 Timoteo 3:1) Mas sabe esto, que en los últimos días se presentarán tiempos críticos,
difíciles de manejar.
(2 Timoteo 3:13) Pero los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.

8-10. a) ¿Cómo se ha estado cumpliendo 2 Timoteo 3:1-5? b) ¿Qué demuestra que cada vez hay más maldad?

9 Compare lo que se consideraba escandaloso en los años cuarenta o cincuenta con lo que ocurre hoy en los lugares de trabajo o en el mundo del entretenimiento, los deportes y la moda. La violencia y la inmoralidad extremas están a la orden del día. Algunos buscan parecer los más feroces, los más obscenos o los más despiadados. Programas de televisión que en los años cincuenta se consideraban inaceptables se emiten ahora como apropiados para toda la familia. Y muchas personas reconocen el enorme poder que los homosexuales tienen en el mundo del espectáculo y el de la moda, un poder que utilizan para promover su estilo de vida a la vista de todos. ¡Cuánto agradecemos saber lo que Dios piensa de eso! (Lea Judas 14, 15.)

(Judas 14, 15) Sí, también profetizó respecto de ellos Enoc, el séptimo [en línea] desde Adán, cuando dijo: “¡Miren! Jehová vino con sus santas miríadas, 15 para ejecutar juicio contra todos, y para probar la culpabilidad de todos los impíos respecto a todos sus hechos impíos que hicieron impíamente, y respecto de todas las cosas ofensivas que pecadores impíos hablaron contra él”.

8-10. a) ¿Cómo se ha estado cumpliendo 2 Timoteo 3:1-5? b) ¿Qué demuestra que cada vez hay más maldad?

10 También podemos recordar lo que se consideraba conducta rebelde por parte de los jóvenes de los años cincuenta y compararlo con lo que está ocurriendo hoy. A los padres les preocupaba, y con razón, que sus hijos fumaran, bebieran o bailaran de manera sensual. En la actualidad, escalofriantes titulares se han vuelto el pan de cada día. Un estudiante de 15 años dispara contra sus compañeros de clase y deja 2 muertos y 13 heridos. Unos adolescentes borrachos asesinan brutalmente a una niña de nueve años y dan una paliza al padre y al primo. Se afirma que los jóvenes son los responsables de la mitad de los delitos cometidos en cierto país asiático en los últimos diez años. ¿Puede cualquier persona razonable negar que el mundo está mucho peor?

11. ¿Por qué no se da cuenta mucha gente de que las cosas están empeorando?

11 El apóstol Pedro predijo acertadamente: “En los últimos días vendrán burlones con su burla, procediendo según sus propios deseos y diciendo: ‘¿Dónde está esa prometida presencia de él? Pues, desde el día en que nuestros antepasados se durmieron en la muerte, todas las cosas continúan exactamente como desde el principio de la creación’” (2 Ped. 3:3, 4). ¿Cómo podría explicarse esta reacción? Parece que cuanto más común es una situación, menos nos asombra. Puede que un cambio inesperado y repentino en la conducta de alguien que tenemos cerca nos conmocione. Sin embargo, el deterioro de la moralidad de la sociedad en general, como es gradual, quizás pase desapercibido. Pero no por ello deja de ser peligroso.

(2 Pedro 3:3, 4) Porque ustedes saben esto primero, que en los últimos días vendrán burlones con su burla, procediendo según sus propios deseos 4 y diciendo: “¿Dónde está esa prometida presencia de él? Pues, desde el día en que nuestros antepasados se durmieron [en la muerte], todas las cosas continúan exactamente como desde el principio de la creación”.

12, 13. a) ¿Por qué no debemos desanimarnos al ver lo que pasa en el mundo? b) ¿Qué hecho nos ayuda a afrontar las condiciones “difíciles de manejar” que Pablo predijo?

12 El apóstol Pablo nos advirtió de que “los últimos días” serían “difíciles de manejar” (2 Tim. 3:1). Pero no dijo que fueran imposibles de manejar, así que no hay razón para que tengamos miedo ni nos desanimemos. Con la ayuda de Jehová, de su espíritu y de la congregación cristiana podemos superar cualquier temor o desilusión. Podemos permanecer fieles. “El poder que es más allá de lo normal” es el de Dios, no el nuestro (2 Cor. 4:7-10).

(2 Timoteo 3:1) Mas sabe esto, que en los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar.
(2 Corintios 4:7-10) Sin embargo, tenemos este tesoro en vasos de barro, para que el poder que es más allá de lo normal sea de Dios y no el que procede de nosotros. 8 Se nos oprime de toda manera, mas no se nos aprieta de tal modo que no podamos movernos; nos hallamos perplejos, pero no absolutamente sin salida; 9 se nos persigue, pero no se nos deja sin ayuda; se nos derriba, pero no se nos destruye. 10 Siempre aguantamos por todas partes en nuestro cuerpo el tratamiento mortífero que se dio a Jesús, para que la vida de Jesús también se haga manifiesta en nuestro cuerpo.

13 Es interesante que Pablo comenzara su profecía sobre los últimos días con la expresión “sabe esto”. Estas palabras garantizan que lo que escribió a continuación se cumplirá sin falta. Por eso, no hay duda de que esta sociedad malvada seguirá de mal en peor hasta que Jehová acabe con ella. Los historiadores han dejado constancia de que algunas civilizaciones o naciones sufrieron un marcado deterioro moral antes de desplomarse. Pues bien, nunca antes la moralidad del mundo entero ha caído tan bajo. Muchos quizás no hagan caso de lo que eso significa, pero el hecho es que esta degeneración sin precedentes que ha tenido lugar desde 1914 es una clara señal de que el Reino de Dios pronto cambiará el curso de la historia.

ESTA GENERACIÓN NO PASARÁ

14-16. ¿Qué tercera razón tenemos para creer que el Reino de Dios vendrá pronto?

14 Todavía hay una tercera razón para confiar en que el fin está cerca: lo que ha ocurrido con el pueblo de Dios. Por ejemplo, antes de que el Reino de Dios se estableciera en los cielos, un grupo de ungidos fieles estaba sirviendo a Dios con entusiasmo. ¿Qué hicieron cuando no se cumplieron algunas de sus expectativas sobre lo que pasaría en 1914? La mayoría siguió sirviendo a Jehová. A pesar de las pruebas y persecuciones que tuvieron que aguantar, la mayoría de aquellos ungidos, si no todos, continuaron fieles hasta el fin de su vida en la Tierra.

14-16. ¿Qué tercera razón tenemos para creer que el Reino de Dios vendrá pronto?

15 En su detallada profecía sobre la conclusión de este sistema de cosas, Jesús dijo: “De ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas” (lea Mateo 24:33-35). Entendemos que “esta generación” a la que se refirió Jesús está compuesta por dos grupos de cristianos ungidos. Los ungidos del primer grupo presenciaron lo que ocurrió en 1914 y comprendieron que Cristo había empezado a reinar en ese año. No es solo que estuvieran vivos entonces, sino que durante ese año o antes ya habían sido ungidos con espíritu como hijos de Dios (Rom. 8:14-17).
(Mateo 24:33-35) Así mismo también, ustedes, cuando vean todas estas cosas, sepan que él está cerca, a las puertas. 34 En verdad les digo que de ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas. 35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras
de ningún modo pasarán.
(Romanos 8:14-17) Porque todos los que son conducidos por el espíritu de Dios, estos son los hijos de Dios. 15 Porque ustedes no recibieron un espíritu de esclavitud que ocasione temor de nuevo, sino que recibieron un espíritu de adopción como hijos, espíritu por el cual clamamos: “¡Abba, Padre!”. 16 El espíritu mismo da testimonio con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. 17 Pues, si somos hijos, también somos herederos: herederos por cierto de Dios, pero coherederos con Cristo, con tal que suframos juntamente para que también seamos glorificados juntamente.

14-16. ¿Qué tercera razón tenemos para creer que el Reino de Dios vendrá pronto?

16 El segundo grupo de “esta generación” está compuesto por ungidos contemporáneos del primer grupo. No se trata simplemente de que estuvieran vivos al mismo tiempo que los miembros del primer grupo, sino que fueron ungidos con espíritu santo cuando aún quedaban en la Tierra miembros del primer grupo. Así pues, no todos los ungidos de la actualidad forman parte de “esta generación” de la que Jesús habló. Hoy en día, los miembros del segundo grupo ya tienen una edad considerable. Sin embargo, las palabras de Jesús registradas en Mateo 24:34 nos garantizan que “de ningún modo pasará esta generación” antes de que comience la gran tribulación, así que por lo menos algunos miembros de dicha generación estarán vivos en la Tierra cuando llegue ese momento. Este hecho refuerza nuestra convicción de que ya falta poco para que Jesucristo, el Rey del Reino de Dios, destruya a los malvados y dé paso a un nuevo mundo justo (2 Ped. 3:13).
(Mateo 24:34) En verdad les digo que de ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas.
(2 Pedro 3:13) Pero hay nuevos cielos y una nueva tierra que esperamos según su promesa, y en estos la justicia habrá de morar.

CRISTO COMPLETARÁ PRONTO SU VICTORIA

17. ¿A qué conclusión obvia nos llevan las pruebas que hemos analizado?

17 ¿A qué conclusión nos lleva ver el cumplimiento de las tres profecías que hemos analizado? Jesús advirtió que no sabríamos el día o la hora en que vendría el fin, y no los sabemos (Mat. 24:36; 25:13). Pero, como Pablo señaló, sí sabemos cuál es “el tiempo” (lea Romanos 13:11). Sabemos que vivimos en los últimos días. Si se examinan las profecías y lo que Jehová y Jesús están haciendo, es imposible no ver las pruebas de que el fin de este sistema ya está cerca.

(Mateo 24:36) ”Respecto a aquel día y hora nadie sabe, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino solo el Padre.
(Mateo 25:13) ”Manténganse alerta, pues, porque no saben ni el día ni la hora.
(Romanos 13:11) [Hagan] esto, también, porque ustedes conocen el tiempo, que ya es hora de que despierten del sueño, porque ahora está más cerca nuestra salvación que cuando nos hicimos creyentes.

18. ¿Qué les espera a quienes se niegan a someterse al Reino de Dios?

18 Quienes se niegan a reconocer la inmensa autoridad que ha recibido Jesucristo, el victorioso Jinete del caballo blanco, pronto tendrán que admitir su error. No podrán escapar del juicio divino. Muchos clamarán aterrorizados: “¿Quién puede estar de pie?” (Rev. 6:15-17). El siguiente capítulo de Revelación contesta esa pregunta. Los ungidos y los que abrigan la esperanza terrenal estarán “de pie” porque habrán obtenido la aprobación divina. Entonces, la “gran muchedumbre” de las otras ovejas sobrevivirá a la gran tribulación y entrará en el nuevo mundo (Rev. 7:9, 13-15).

(Revelación 6:15-17) Y los reyes de la tierra y los de primer rango y los comandantes militares y los ricos y los fuertes y todo esclavo y [toda] persona libre se escondieron en las cuevas y en las masas rocosas de las montañas. 16 Y siguen diciendo a las montañas y a las masas rocosas: “Caigan sobre nosotros y escóndannos del rostro del que está sentado en el trono, y de la ira del Cordero, 17 porque ha llegado el gran día de la ira de ellos, y ¿quién puede estar de pie?”.
(Revelación 7:9) Después de estas cosas vi, y, ¡miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de largas ropas blancas; y había ramas de palmera en sus manos.
(Revelación 7:13-15) Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son, y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación, y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. 15 Por eso están delante del trono de Dios; y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos.

19. ¿Qué esperamos con ilusión todos los que reconocemos y aceptamos las claras pruebas de que el fin está cerca?

19 Si nos concentramos en las profecías bíblicas que se están cumpliendo en estos tiempos emocionantes, no nos dejaremos distraer por el mundo de Satanás ni seremos ciegos al verdadero significado de los sucesos mundiales. Cristo pronto completará su victoria sobre esta sociedad perversa en la justa guerra del Armagedón (Rev. 19:11, 19-21). ¡Qué futuro tan feliz nos aguarda! (Rev. 20:1-3, 6; 21:3, 4.).

(Revelación 19:11) Y vi el cielo abierto, y, ¡miren!, un caballo blanco. Y el que iba sentado sobre él se llama Fiel y Verdadero, y juzga y se ocupa en guerrear con justicia.
(Revelación 19:19-21) Y vi a la bestia salvaje y a los reyes de la tierra y a sus ejércitos reunidos para hacer la guerra contra el que iba sentado en el caballo y contra su ejército. 20 Y la bestia salvaje fue prendida, y junto con ella el falso profeta que ejecutó delante de ella las señales con las cuales extravió a los que recibieron la marca de la bestia salvaje y a los que rinden adoración a su imagen. Estando todavía vivos, ambos fueron arrojados al lago de fuego que arde con azufre. 21 Pero los demás fueron muertos con la espada larga del que iba sentado en el caballo, la [espada] que salía de su boca. Y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.
(Revelación 20:1-3) Y vi a un ángel que descendía del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano. 2 Y prendió al dragón, la serpiente original, que es el Diablo y Satanás, y lo ató por mil años. 3 Y lo arrojó al abismo, y [lo] cerró y [lo] selló sobre él, para que no extraviara más a las naciones hasta que se terminaran los mil años. Después de estas cosas tiene que ser desatado por un poco de tiempo.
(Revelación 20:6) Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo, y reinarán con él por los mil años.
(Revelación 21:3, 4) Con eso, oí una voz fuerte desde el trono decir: “¡Mira! La tienda de Dios está con la humanidad, y él residirá con ellos, y ellos serán sus pueblos. Y Dios mismo estará con ellos. 4 Y limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado”.

Cántico 30
Jehová ha empezado a reinar
(Revelación 11:15)
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Referencias consultadas en: Biblioteca en Línea Watchtower