Escuela del Ministerio Teocrático ‒ Puntos Sobresalientes de Génesis 36 a 39

Referencias para la Escuela del Ministerio Teocrático

Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático:


  • Lectura de la Biblia: Génesis 36 a 39
  • Puntos sobresalientes (10 min.)
  • Núm. 1: Génesis 37:1-17 (4 min. o menos)
  • Núm. 2: ¿Por qué no se condenará a los resucitados por lo que hicieron en el pasado? (rs pág. 330 párr. 5) (5 min.)
  • Núm. 3: Abigail. Manifieste cualidades que honran a Jehová (it-1 págs. 22, 23, Abigail núm. 1) (5 min.)

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Puntos Sobresalientes de Génesis 36 a 39


Libro bíblico número 1: Génesis

Escritor: Moisés

Dónde se escribió: Desierto

Cuándo se completó: 1513 a.E.C.

Tiempo que abarca: “En el principio” a 1657 a.E.C.


GÉNESIS 36


g98 8/6 pág. 12 ¿Sabe la respuesta?
¿Qué sobrenombre se le dio a Esaú? (Génesis 36:1.)
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w97 15/6 pág. 7 ¿Cómo inspiró Dios la Biblia?
Además, es posible que Moisés consultara relatos escritos. A este respecto, es digno de notarse que empleó con frecuencia la expresión “esta es la historia de” antes de nombrar a la persona en cuestión. (Génesis 6:9; 10:1; 11:10, 27; 25:12, 19; 36:1, 9; 37:2.) Algunos eruditos dicen que la palabra hebrea que en estos pasajes se traduce “historia”, toh•le•dhóhth, se refiere a un documento histórico escrito ya existente que Moisés utilizó como fuente de su relato, aunque esto no puede demostrarse.
Quizá Moisés obtuvo la información del libro de Génesis por los tres métodos mencionados: parte por revelación directa, parte por transmisión oral y parte de relatos escritos. Lo importante es que el espíritu de Jehová lo inspiró. Por tanto, lo que escribió se considera con razón la palabra de Dios.
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w97 1/10 pág. 19 párr. 11 Apoyemos lealmente la Palabra inspirada de Dios
11 Las iglesias de la cristiandad generalmente enseñan que el alma humana es espiritual, que sale del cuerpo cuando este muere y que es imperecedera. A diferencia de esta enseñanza, las traducciones de la Biblia más antiguas en la mayoría de los idiomas dicen claramente que los seres humanos son almas, que los animales son almas y que el alma muere. (Génesis 12:5; 36:6; Números 31:28; Santiago 5:20.) Estos textos han puesto en evidencia al clero.
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w78 15/2 pág. 8 Por qué Edom ya no existe
¡QUÉ agradable es la vida cuando los miembros de una familia se quieren intensamente unos a otros! Los fuertes vínculos del cariño natural impiden que los celos, la amargura y los odios se desarrollen y desbaraten la paz y unidad de la familia. Pero cuando el cariño natural se desintegra, el resultado puede ser dificultad incalculable. En un caso, la corrosión de los vínculos naturales finalmente resultó en la extinción total de todo un pueblo, los edomitas.
Edom es solo otro nombre para Esaú, el hermano gemelo de Jacob del cual descendieron los israelitas. De modo que los israelitas y los edomitas estaban tan estrechamente relacionados como pudieran estarlo cualesquier personas. El Originador del arreglo de la familia, Jehová Dios, les mandó por lo tanto a los israelitas que mostraran debido respeto a su relación carnal con los edomitas. Se les mandó: “No debes detestar al edomita, pues es tu hermano.”—Deu. 23:7.
Sin embargo, desde el principio de su contacto con los israelitas como nación, los edomitas, que se establecieron en “la tierra de Seir,” no tomaron en consideración esta relación fraternal. (Gén. 32:3-8) Trataron a su nación hermana como a un verdadero enemigo. Fue una tribu edomita, la de los amalequitas, la que lanzó el primer ataque no provocado contra los israelitas después que éstos salieron de Egipto bajo la jefatura de Moisés.—Éxo. 17:8-16; Gén. 36:12.
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w79 1/4 págs. 16-21 párrs. 2-16 Hombres sabios, discretos y experimentados para guiar al pueblo de Dios
Los jeques de los pueblos árabes eran también ancianos tribuales, porque la palabra de origen árabe jeque significa simplemente “anciano,” u “hombre de más edad.” (Gén. 36:15) Antes de que Moisés recibiera la comisión de conducir al pueblo, Israel ya tenía ancianos de esa índole, y a aquellos ancianos Moisés presentó la evidencia de su nombramiento divino según las instrucciones que recibió. (Éxo. 3:16, 18) Por eso, lo que Moisés hizo más tarde en el Sinaí, el valerse de la ayuda de ancianos para descentralizar el manejo de los problemas, no fue una gran innovación.
16 Aunque los ancianos sean “iguales” en su responsabilidad y autoridad con relación a servir y trabajar a favor del rebaño, no son necesariamente iguales en otros respectos. Algunos tienen mucha más experiencia, tanto en la vida como en la verdad, y han adelantado en sabiduría como resultado de años de estudio y esfuerzo serios. Cada uno tiene sus puntos fuertes junto con sus debilidades. Si apreciamos los aspectos fuertes de otros, y nos beneficiamos de éstos, nosotros también podemos ‘dejar que nuestro adelantamiento sea manifiesto a todos.’ (Rom. 12:3-10, 16) Por la ayuda que se suministra por medio de estos pastores humildes, solícitos y temerosos de Dios que poseen conocimiento y perspicacia, se verá realizada la palabra profética y el rebaño de Dios de nuestros días ciertamente ‘llegará a ser muchos y ciertamente dará fruto en la tierra,’ todo para la alabanza eterna de Dios.—Jer. 3:15, 16.
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w10 1/5 pág. 22 El nombre de Dios, Jehová, grabado en un templo egipcio
El templo de Soleb no es el único lugar de Nubia en el que aparece el nombre de Dios en jeroglíficos egipcios. También se han encontrado lo que parecen ser copias de la lista de Soleb en los templos de Ramsés II en Amara Oeste y en Aksha. De hecho, en la lista de Amara, el jeroglífico traducido “Yhw en la tierra de Shasu” se parece mucho a los utilizados para otros territorios shasu, que se cree que son Seír y Labán. En la Biblia, estas regiones corresponden al sur de Palestina, Edom y el desierto de Sinaí (Génesis 36:8; Deuteronomio 1:1). En todas ellas hubo gente que conocía y adoraba a Jehová antes y después de la estadía de Israel en Egipto (Génesis 36:17, 18; Números 13:26).
A diferencia de los nombres de otras divinidades que aparecen en inscripciones antiguas, el nombre del Dios de la Biblia, Jehová, todavía se emplea y se respeta en la actualidad. Así, más de siete millones de testigos de Jehová en más de doscientos treinta países y territorios dedican su vida a dar a conocer este nombre a otros. No solo eso, también los ayudan a acercarse al Dios que tiene el singular nombre de Jehová (Salmo 83:18; Santiago 4:8).
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po cap. 9 pág. 119 párr. 42 Una nación que entró en un pacto con Dios
42 Jehová era el Dios al cual la nación de Israel estaba bajo mandato y obligación de adorar. Él no era sólo el Dios de ellos. También era su Gobernante real, su Rey, a quien debían sumisión y lealtad. El desobedecer Sus leyes y mandamientos por lo tanto sería insubordinación y deslealtad. En confirmación de ese hecho, en Deuteronomio 33:5 el profeta Moisés llama Jesurún o “Recto” a la nación de Israel debido a que entró en el pacto de la Ley y dice: “Y hubo un rey en Jesurún, cuando los cabezas del pueblo se reunieron, todas las tribus de Israel juntas.” (Traducción por The Jewish Publication Society of America, en inglés) Y, dice la nota editorial acerca de ese versículo por el difunto Dr. J. H. Hertz, C. H.: “Así empezó el Reino de Dios sobre Israel.” (Pentateuch and Haftorahs, Soncino Press, página 910) Jehová era el Rey celestial invisible de ellos. No necesitaba ningún rey humano visible terrestre que Lo representara en Israel.—Génesis 36:31.

GÉNESIS 37


w98 1/12 págs. 24-25 En el umbral de una mayor actividad
Mark Noumair, el segundo instructor de Galaad que habló, dio a los estudiantes el consejo: “Sigan haciendo lo que es correcto”. Cuando vendieron a José como esclavo a Egipto, este aguantó trece años de trato injusto. ¿Permitió que el maltrato de que había sido objeto paralizara su servicio? No; siguió haciendo lo que era correcto. Luego, al debido tiempo de Dios, José fue liberado de sus pruebas. Su situación cambió súbitamente; pasó de vivir en una prisión a vivir en un palacio (Génesis, capítulos 37-50). El instructor preguntó a los estudiantes: “Si no se cumplen sus expectativas en la asignación misional, ¿la abandonarán? ¿Cederán, desesperados? ¿O aguantarán, como lo hizo José?”.
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my Preguntas de estudio para Mi libro de historias bíblicas
¿Cómo pueden los cristianos imitar el ejemplo de José al informar de mala conducta en la congregación? (Gén. 37:2; Lev. 5:1; 1 Cor. 1:11.)
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g98 22/1 pág. 5 Cómo ayudarles a independizarse
Era habitual que al muchacho de tiempos bíblicos le correspondieran ciertas labores domésticas. Por ejemplo, con solo 17 años José tuvo que colaborar en el cuidado de los rebaños de su padre (Génesis 37:2). Y no resultaba fácil, pues eran manadas muy grandes (Génesis 32:13-15). Dado que José fue de mayor un gran caudillo, es probable que su formación juvenil contribuyera a pulirle el carácter. El joven David, el futuro rey de Israel, también pastoreó los hatos familiares (1 Samuel 16:11).
¿Cuál es la moraleja para los padres? Encargar a sus hijos tareas domésticas relevantes. Si les dedican tiempo y se afanan con paciencia, pueden enseñar al menor a cooperar en la limpieza, la cocina, la jardinería y las reparaciones del hogar o de los vehículos. Claro, en buena parte dependerá de su edad y capacidad. Pero hasta el más pequeño puede ‘ayudar a papá a arreglar el automóvil’ o ‘ayudar a mamá a hacer la comida’.
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fy cap. 6 pág. 64 párr. 1 Cómo contribuir a la formación del adolescente
ES OBVIO que tener a un adolescente en casa es muy diferente de tener a un niño de cinco años o incluso de diez. La adolescencia conlleva sus propios problemas, pero también puede producir alegrías y beneficios. Ejemplos como José, David, Josías y Timoteo muestran que los jóvenes son capaces de actuar responsablemente y establecer una excelente relación con Jehová. (Génesis 37:2-11; 1 Samuel 16:11-13; 2 Reyes 22:3-7; Hechos 16:1, 2.) Muchos adolescentes lo están haciendo en la actualidad. Probablemente conozca a algunos de ellos.
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w11 15/8 págs. 26-27 párrs. 15-19 Jehová, “el Dios que da paz”
15 Jacob, uno de los hijos de Isaac, fue un hombre intachable (Gén. 25:27). Como vimos al principio del artículo, él hizo todo lo que estuvo en su mano por reconciliarse con Esaú. Sin duda, había aprendido de su padre a ser una persona pacífica. Pero ¿qué puede decirse de sus doce hijos varones? Su hijo predilecto, José, fue un joven ejemplar, que siempre le respetó, le obedeció y veló por sus intereses (Gén. 37:2, 14). Pero ¡qué diferentes eran sus hermanos mayores! Le tenían tanta envidia que ni siquiera podían hablar con él sin perder los estribos. Eran tan crueles que llegaron a venderlo como esclavo y luego le dijeron a su padre que lo había matado una fiera (Gén. 37:4, 28, 31-33).
19 ¿Cómo nos sentimos al ver todo lo que Jehová ha hecho para reconciliar consigo a la humanidad? Sin duda, la gratitud nos impulsa a trabajar por la paz en nuestras relaciones con los demás. Por otro lado, los ejemplos de Abrahán, Isaac, Jacob y José muestran cuánto influyen los padres en la forma de ser de sus hijos. También nos enseñan que Jehová bendice a quienes se esfuerzan por mantener buenas relaciones con el prójimo. Y es lógico, pues, como señala Pablo, es “el Dios que da paz” (léanse Romanos 15:33 y 16:20).
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w06 15/6 págs. 28-29 párrs. 13-14 “Tus recordatorios son aquello con lo que estoy encariñado”
13 José, hijo del patriarca Jacob, fue vendido como esclavo a la edad de 17 años y terminó trabajando en la casa de Potifar, oficial de la corte egipcia. Allí la esposa de Potifar se sintió atraída a este joven de buena apariencia y, deseosa de tener relaciones sexuales con él, le insistía día tras día: “Acuéstate conmigo”. José se hallaba lejos de su familia y en una tierra en la que nadie lo conocía. Podría haber tenido relaciones con esta mujer sin que nadie más se enterara. Sin embargo, cuando ella lo agarró por su prenda de vestir, José salió huyendo (Génesis 37:2, 18-28; 39:1-12).
14 José se había criado en una familia que adoraba a Dios y entendía que no está bien tener relaciones sexuales fuera del matrimonio. “¿Cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?”, preguntó. Probablemente llegó a esta conclusión porque conocía la norma divina de la monogamia, expresada en el jardín de Edén (Génesis 2:24). El pueblo de Dios de la actualidad puede sacar provecho al reflexionar sobre cómo actuó José en esta situación. En algunos lugares reina una actitud tan permisiva hacia las relaciones sexuales inmorales que los jóvenes que no participan en ellas son el blanco de las burlas de sus compañeros. Por otra parte, las aventuras amorosas entre adultos están a la orden del día. De ahí que el relato de José sea un recordatorio muy oportuno para todos. La norma de Dios no ha cambiado: la fornicación y el adulterio son pecados (Hebreos 13:4). Muchas personas que han cedido a la presión de tener relaciones sexuales ilícitas concuerdan en que hay muy buenas razones para no hacerlo. Entre sus consecuencias figuran la pérdida de la dignidad, remordimientos de conciencia, celos, embarazos y enfermedades de transmisión sexual. Tal como nos dicen las Escrituras, el que practica la fornicación “peca contra su propio cuerpo” (1 Corintios 5:9-12; 6:18; Proverbios 6:23-29, 32).
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w09 15/8 págs. 31-32 ¿Le gustaría recuperar su privilegio de servicio?
Veamos ahora el ejemplo de José, el hijo de Jacob. Cuando tenía 17 años de edad, sus hermanos lo vendieron como esclavo (Gén. 37:2, 26-28). Sin duda, él no esperaba que los hijos de su padre lo trataran así. No obstante, siguió adelante a pesar de sus circunstancias, y gracias a la bendición de Jehová, “vino a estar sobre la casa de su amo” (Gén. 39:2). Posteriormente, José fue encarcelado, pero también entonces se mantuvo fiel, y Jehová siempre le dio su favor. Con el tiempo llegó a tener diversas responsabilidades en la prisión donde estaba (Gén. 39:21-23).
José no sabía que todos sus sufrimientos tenían un propósito. Él se limitó a hacer las cosas lo mejor que podía. Pero gracias a ello, Jehová lo utilizó para preservar la línea genealógica de la que vendría la Descendencia prometida (Gén. 3:15; 45:5-8). Aunque nosotros difícilmente vamos a desempeñar un papel tan importante como el de José, el relato bíblico nos enseña que Jehová interviene en los privilegios que reciben sus siervos. Por eso debemos imitar a José y estar siempre listos para que Dios nos utilice.
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g96 22/1 pág. 16 ¿Qué debo hacer si un amigo se mete en problemas?
Otra situación que puede presentarse es que un amigo te confiese que ha cometido un mal serio. Tal vez trate incluso de hacerte prometer que no se lo dirás a nadie. Pero la Biblia dice: “Nunca [...] seas partícipe de los pecados ajenos; consérvate casto”. (1 Timoteo 5:22.) Si tu amigo estuviera enfermo de gravedad y necesitara ayuda médica, ¿no insistirías en llevarlo al doctor? Ahora bien, si hubiera cometido un mal serio, necesitaría ayuda espiritual. Mantener el asunto en secreto podría significar su muerte espiritual, además de perjudicar a la congregación. Por consiguiente, tienes la obligación de encargarte de que los ancianos sepan del asunto. (Compáralo con Levítico 5:1.)
No es seguro que tu amigo agradezca tu interés. La Biblia nos dice que cuando los hermanos del joven José actuaron mal, este “llevó un mal informe acerca de ellos a su padre”. Con esta acción, no se ganó las simpatías de sus hermanos, ni mucho menos; de hecho, “empezaron a odiarlo”. (Génesis 37:2-4.)
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w03 15/6 pág. 19 párr. 9 Busquemos el lado bueno de las personas
9 El hogar es otro ámbito donde debemos centrarnos en los puntos positivos de los demás. Examinemos una lección que aprendemos del modo como trató Jacob a sus hijos. En el capítulo 37 de Génesis, versículos 3 y 4, la Biblia indica que José era el hijo predilecto del patriarca. A sus hermanos les entró tanta envidia que llegaron a confabularse para matarlo. Notemos, sin embargo, la actitud que demostraron Jacob y José años después: ambos supieron ver el lado bueno de su familia.
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w94 15/7 pág. 19 párr. 18 Esfuércese por la salvación de su casa
18 Las familias con hijastros también afrontan desafíos. A menudo los padrastros encuentran que es raro recibir “amor instantáneo”. Por ejemplo, puede que los hijastros sean muy sensibles a cualquier aparente favoritismo para con los hijos biológicos. (Compárese con Génesis 37:3, 4.) De hecho, puede que los hijastros estén luchando por superar el dolor que les causa la pérdida de su padre o madre, y teman que amar al padrastro o la madrastra fuera de algún modo mostrar deslealtad a su padre o madre biológicos. Intentar darle la disciplina necesaria pudiera hacer que le recordara con furia: ‘¡Tu no eres mi padre!’.
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g00 22/2 pág. 14 ¿Por qué me ha hecho daño mi amigo?
Por supuesto, una cosa es distanciarse y otra muy diferente es herir los sentimientos de alguien. ¿Por qué hacen daño a sus amigos algunas personas? Con frecuencia, los causantes son los celos. Por ejemplo, un amigo tuyo podría estar celoso de ti debido a tus habilidades y logros (compara con Génesis 37:4; 1 Samuel 18:7-9). Como dice la Biblia, “los celos son podredumbre a los huesos” (Proverbios 14:30). Además, estos alimentan la envidia y la rivalidad.
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w01 15/10 págs. 23-24 párr. 7 Salvaguardemos el corazón
7 Analicemos lo que ocurrió en el seno de una gran familia. Los diez hijos mayores de Jacob “no podían hablarle pacíficamente” a José, su hermano menor, pues tenían celos de él porque era el predilecto de su padre. Tiempo después hallaron “más razón para odiarlo” cuando José recibió sueños de parte de Jehová que demostraban que contaba con su favor (Génesis 37:4, 5, 11). En un acto de crueldad, lo vendieron como esclavo. Luego, tratando de encubrir la mala acción, engañaron a su padre haciéndole pensar que un animal salvaje le había dado muerte. Ninguno de los diez salvaguardó su corazón aquella vez. Si tendemos a criticar, ¿será indicio de que albergamos envidia o celos en el corazón? Tenemos que examinar con cuidado lo que sale de nuestra boca y ser prestos en desarraigar inclinaciones indebidas.
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my Preguntas de estudio para Mi libro de historias bíblicas
¿Qué llevó a los hermanos de José a traicionarlo? (Gén. 37:11, 18; Pro. 27:4; Sant. 3:14-16.)
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km 4/99 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿En qué se parece la manera de actuar de José mencionada en Génesis 37:13 a la de Jesús? [Lectura semanal de la Biblia; véase w87-S 1/5 pág. 12 §12.] José hizo lo que su padre le pidió: comprobar cómo estaban sus hermanos, pese a la animosidad de estos; Jesús aceptó el cometido que Jehová le dio en la Tierra, aunque significaría mucho sufrimiento.
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g92 8/5 pág. 21 ¿Por qué tengo que volver a casa tan temprano?
Además, tus padres quizás tengan razones para preocuparse por tu seguridad. La Biblia explica que cuando en cierta ocasión los hijos de Jacob se demoraron en la vecindad de Siquem, Jacob le dijo a su hijo José: “Anda, por favor. Ve si tus hermanos están sanos y salvos [...] y tráeme palabra de vuelta”. (Génesis 37:13, 14.) No es que Jacob fuera aprensivo; lo que ocurría es que debido a ciertos sucesos que habían tenido lugar unos años antes, Siquem se había convertido en un lugar peligroso para los hijos de Jacob. (Génesis, capítulo 34.)
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lr cap. 43 págs. 224-226 ¿Quiénes son nuestros hermanos?
Con el tiempo, Jacob tuvo doce hijos. Pero los mayores no amaban a su hermano menor José. Tenían celos de él porque era el preferido de su padre. De modo que lo vendieron a unos mercaderes de esclavos que iban camino a Egipto, y luego le dijeron a su padre que una fiera lo había matado (Génesis 37:23-36). ¿No te parece horrible?...
¿Por qué es importante que amemos a nuestros hermanos cristianos?... La Biblia dice: “El que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede estar amando a Dios, a quien no ha visto” (1 Juan 4:20). De manera que no basta con amar solo a unos cuantos miembros de la familia cristiana. Debemos amarlos a todos. Jesús dijo: “En esto todos conocerán que ustedes son mis discípulos, si tienen amor entre sí” (Juan 13:35). ¿Amas tú a todos los hermanos?... Recuerda que si no los amas a ellos, tampoco amas realmente a Dios.
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w10 15/7 pág. 10 párrs. 13-14 “¡Qué clase de personas deben ser ustedes[!]”
13 Mientras vivamos en este viejo mundo, no dejará de haber dificultades. Pero en vez de permitir que nos desanimen, ¿por qué no las vemos como oportunidades para demostrarle nuestro amor a Dios y fortalecer nuestra fe en él y en su Palabra? El discípulo Santiago escribió: “Considérenlo todo gozo, mis hermanos, cuando se encuentren en diversas pruebas, puesto que ustedes saben que esta cualidad probada de su fe obra aguante” (Sant. 1:2-4). Nunca olvidemos que “Jehová sabe librar de la prueba a personas de devoción piadosa” (2 Ped. 2:9).
14 Veamos el ejemplo de José, el hijo de Jacob, quien fue vendido como esclavo por sus propios hermanos (Gén. 37:23-28; 42:21). La Biblia deja muy claro que no perdió la fe ni le reprochó a Dios que hubiera permitido esa crueldad. Y este no fue el único problema al que se enfrentó. Más tarde, lo acusaron falsamente de intento de violación y lo encarcelaron. Pero de nuevo mantuvo intacta su devoción a Jehová (Gén. 39:9-21). Las pruebas lo hicieron más fuerte, y al final recibió grandes recompensas.
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w13 1/9 pág. 12 ¿Realmente surgieron los idiomas en la torre de Babel?
Gracias a que hablaban el mismo idioma, los seres humanos tenían la capacidad de coordinar sus esfuerzos. Pero la confusión de las lenguas en Babel limitó esa capacidad. Ahora bien, los idiomas que surgieron eran tan complejos como el original. Por eso es que en cuestión de siglos, el hombre pudo erigir grandes ciudades, reunir poderosos ejércitos y crear rutas comerciales internacionales (Génesis 13:12; 14:1-11; 37:25). ¿Hubiera sido posible tal progreso sin vocabularios y gramáticas bien estructuradas? No. De acuerdo con la Biblia, el idioma original del ser humano y los que surgieron en Babel no eran un conjunto de gruñidos, sino sistemas de comunicación complejos.
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we págs. 22-23 Cómo ayudar al doliente
No les aconseje que se deshagan de la ropa u otros efectos personales del difunto antes de que estén preparados para ello: Quizás pensemos que deberían deshacerse de los objetos que les traen recuerdos porque de un modo u otro prolongan la aflicción. Pero el dicho “ojos que no ven, corazón que no siente” no es aplicable en este caso. Muchos dolientes necesitan tiempo para asimilar la pérdida del ser querido. Recuerde la descripción que da la Biblia de la reacción del patriarca Jacob cuando le hicieron creer que una fiera había matado a su hijo José. Después de que le mostraron la vestidura de José manchada de sangre, “se dio al duelo de su hijo por muchos días. Y todos sus hijos y todas sus hijas siguieron levantándose para consolarlo, pero él siguió rehusando recibir consuelo”. (Génesis 37:31-35.)
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w10 15/8 pág. 15 párr. 14 Cómo nos salva el rescate
14 Algo que también nos ayuda a entender el precio emocional que pagó Jehová es un suceso que vivió Jacob. José era su hijo más querido, pero los demás hijos le tenían envidia y lo odiaban. Un día, el patriarca le mandó que fuera a ver cómo estaban sus hermanos, quienes pastoreaban el rebaño a unos 100 kilómetros (60 millas) al norte de su hogar en Hebrón. A pesar de los malos sentimientos que le tenían, José obedeció de buena gana. ¡Imagínese qué dolor sintió Jacob cuando ellos regresaron con la ropa del joven ensangrentada! Al verla exclamó: “¡Es la larga prenda de vestir de mi hijo! ¡Una feroz bestia salvaje debe de haberlo devorado! ¡De seguro ha sido despedazado José!”. Aquello lo dejó destrozado y estuvo de duelo muchos días (Gén. 37:33, 34). Es cierto que Jehová no reacciona igual que los seres humanos imperfectos. Pero este suceso nos permite hacernos una idea de cómo tuvo que sentirse al ver que torturaban y ejecutaban atrozmente a su amado Hijo en la Tierra.
we pág. 16 ¿Cómo puedo sobrellevar el dolor?
Como se indicó anteriormente, algunos experimentan sentimientos de culpa tras la pérdida de alguien querido. Tal reacción explicaría en parte el profundo dolor del fiel Jacob cuando le hicieron creer que “una feroz bestia salvaje” había matado a su hijo José. El propio Jacob le había mandado ir a ver si sus hermanos estaban bien. De modo que posiblemente le atormentaban ideas como: ‘¿Por qué envié a José solo? ¿Por qué lo mandé a una zona infestada de bestias salvajes?’. (Génesis 37:33-35.)
Tal vez usted crea que algún descuido suyo contribuyó a la muerte de la persona a quien quería. Si ese es el caso, le puede servir de ayuda pensar que los sentimientos de culpa —sea esta real o imaginaria— son una reacción normal de aflicción. Y tampoco estos sentimientos deben reprimirse necesariamente. Si habla de la culpa que siente, es probable que encuentre gran alivio.
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w10 1/5 págs. 8-9 Perder a un cónyuge: Cómo ayudar a quien ha enviudado
Con la buena intención de hacerle menos doloroso el proceso, muchos amigos y familiares tienden a fijarle un límite a la duración de su duelo. No obstante, cierto investigador que realizó un estudio entre 700 viudos y viudas llegó a la conclusión de que “no existe un plazo fijo para la duración del duelo”. Así pues, en vez de forzar a la persona a contenerse y reprimir sus sentimientos, se le debe permitir que exprese su pesar el tiempo que sea necesario (Génesis 37:34, 35; Job 10:1).
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my Preguntas de estudio para Mi libro de historias bíblicas
Aunque la Biblia solo menciona por nombre a Dina, ¿cómo sabemos que Jacob tuvo más de una hija? (Gén. 37:34, 35.)
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bh págs. 212-213 ¿Qué son el Seol y el Hades?
Cuando aprendemos lo que enseña la Biblia acerca de la resurrección, entendemos mejor qué es el Seol o Hades. La Palabra de Dios relaciona este lugar con la muerte de la que se puede resucitar (Job 14:13; Hechos 2:31; Revelación [Apocalipsis] 20:13). También indica que allí están tanto los que sirvieron a Jehová como muchos que no lo hicieron (Génesis 37:35; Salmo 55:15). Por eso asegura que habrá “resurrección así de justos como de injustos” (Hechos 24:15).
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my Preguntas de estudio para Mi libro de historias bíblicas
¿Qué reacción de Jacob es parte normal del duelo? (Gén. 37:35.)
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fy cap. 5 pág. 52 párr. 4 Eduquemos a los hijos desde la infancia
4 ¿Qué piensa de sus hijos? Se dice que en Asia “las niñas no suelen ser bien recibidas”, y también que ese prejuicio todavía existe en Latinoamérica, incluso entre las “familias más educadas”. Sin embargo, es preciso indicar que las niñas no son hijos de segunda categoría. Jacob, un padre famoso de tiempos antiguos, se refirió a toda su descendencia, incluidas las hijas que entonces tuviera, como “los hijos con quienes Dios [me] ha favorecido”. (Génesis 33:1-5; 37:35.) De igual manera, Jesús bendijo a todos “los niñitos” (niños y niñas) que le trajeron. (Mateo 19:13-15.) Podemos estar seguros de que esta acción reflejó el punto de vista de Jehová. (Deuteronomio 16:14.)

GÉNESIS 38


si pág. 17 párr. 26 Libro bíblico número 1: Génesis
26 El capítulo 38 se aparta momentáneamente para dar el relato del nacimiento de Pérez, a quien tuvo Tamar, la cual, mediante una estrategia, hace que Judá, su suegro, realice para con ella el débito conyugal que debería haber realizado el hijo de él. Este relato subraya de nuevo el sumo cuidado con que las Escrituras registran cada desenvolvimiento que conduce a la producción de la Descendencia prometida. Pérez, hijo de Judá, llega a ser uno de los antepasados de Jesús. (Luc. 3:23, 33.)
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w83 15/9 pág. 26 Manteniendo el punto de vista de Dios tocante a lo sexual
Hay quienes han dicho que la Biblia describe la masturbación en el capítulo 38 de Génesis, y que Onán fue sentenciado a muerte por dicha ofensa. Pero esto no es cierto. La Biblia dice que cuando Onán “sí tuvo relaciones con la esposa de su hermano desperdició su semen en la tierra” (Génesis 38:9). De modo que parece que Onán interrumpió las relaciones sexuales con Tamar, y derramó su semen en el suelo más bien que dárselo a Tamar. Hizo aquello porque no quería engendrar hijos en el nombre de su difunto hermano. Y fue debido a que no quiso realizar el “matrimonio de cuñado” que Onán fue sentenciado a muerte.
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w82 1/7 pág. 31 Preguntas de los lectores
Con relación a una mujer cuyo esposo haya muerto, el apóstol Pablo aconsejó: “Está libre para casarse con quien quiera, pero solo en el Señor.” (1 Corintios 7:39) Este no es simplemente algún consejo personal procedente de un humano. Pablo lo escribió bajo inspiración; de modo que este consejo sabio y amoroso proviene de Dios. Por consiguiente, los cristianos deben ver este consejo como asunto serio, no como algo que se pueda pasar por alto o que se pueda tratar a la ligera. El registro histórico de la Biblia recalca ese punto.
Sin embargo, no todos los hebreos se mantuvieron firmemente separados de los que no adoraban a Jehová. Por ejemplo, Dina se asoció con vecinos jóvenes que no servían al Dios verdadero. ¿Y qué resultado tuvo aquello? Un joven se encendió de pasión y la violó. Parece que por un tiempo Judá se separó de su familia y se casó con una cananea. ¿En qué resultó eso? Pues bien, de aquella unión desigual nacieron tres hijos, pero Jehová tuvo que destruir a dos de ellos debido a la maldad que manifestaron. Simeón también tuvo un hijo con una cananea. Evidentemente aquello se consideraba tan fuera de lo común o tan indeseable que se llamó atención a ese hecho en la lista de los descendientes de Jacob.—Génesis 34:1, 2; 38:1-10; 46:8-10.
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w01 15/5 pág. 16 párr. 2 Consejo divino para la elección de un cónyuge
2 Es natural que los jóvenes solteros de ambos sexos piensen en encontrar un cónyuge, un compañero para toda la vida. Desde que Jehová Dios instituyó el matrimonio entre el hombre y la mujer, ha sido el estilo de vida normal. Pero el primer hombre, Adán, no escogió a su esposa, sino que fue Jehová quien amorosamente se la suministró (Génesis 2:18-24). Esta pareja habría de multiplicarse para que la Tierra acabara llenándose de seres humanos. Después de esta primera unión, por lo general eran los padres de la novia y el novio quienes se encargaban de los planes matrimoniales, a veces tras obtener el consentimiento de los contrayentes (Génesis 21:21; 24:2-4, 58; 38:6; Josué 15:16, 17). Aun cuando las bodas concertadas siguen siendo normales en algunos países y culturas, hoy mucha gente escoge a la persona con la que se casará.
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g00 8/12 pág. 13 ¿Sabe la respuesta?
¿Por qué dio muerte Jehová a Onán, hijo de Judá? (Génesis 38:7-10.)
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g97 8/10 pág. 22 ¿Sabe la respuesta?
¿A qué dos hijos de Judá ejecutó Jehová por ser malvados? (Génesis 38:7-10.)
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km 12/91 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
Aunque Judá no obró correctamente al tener relaciones con una mujer que él pensó que era prostituta, no violó un mandato específico de la ley de Dios. (Gén. 38:11-18.) [3, Lectura semanal de la Biblia; véase w73-S págs. 639, 640.] Cierto. La ley de Moisés no se dio sino hasta mucho después.
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w92 1/7 pág. 11 párr. 9 Jehová, el imparcial “Juez de toda la tierra”
Judá obró como cabeza patriarcal y juez cuando condenó a su nuera Tamar a ser lapidada y quemada, por creer que era adúltera. (Génesis 38:11, 24; compárese con Josué 7:25.) No obstante, cuando conoció todos los hechos, la declaró más justa que él mismo. (Génesis 38:25, 26.) ¡Qué importante es conocer todos los hechos antes de tomar una decisión judicial!
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w77 1/4 pág. 208 párr. 15 ¿Qué desean los jóvenes de la vida?
5 Ciertamente el conseguir vida eterna exige tener un punto de vista equilibrado, en armonía con el pensar de Dios, no solo del dinero, sino también del sexo. La Biblia considera abiertamente el sexo de manera verídica, franca. Lo cierto es que, en su mayor parte, la Biblia es un libro acerca de la gente, y el sexo es parte integrante de la vida de la gente. Por eso la Palabra de Dios habla acerca del gozo de un matrimonio honorable. (Gén. 26:8; Pro. 5:15-20; 1 Cor. 7:1-5) Pero también habla de las perversiones y del mal uso de los órganos sexuales. Por ejemplo, considera tan solo lo que se halla en el libro bíblico de Génesis. Se describen las pasiones homosexuales de los hombres de Sodoma, las relaciones bajo borrachera de Lot con sus hijas, la violación de Dina la hija de Jacob, las relaciones que Judá tuvo con su nuera, a quien tomó equivocadamente por una ramera, y los esfuerzos provocativos de la esposa de Potifar por seducir a José.—Gén. 19:4, 5, 30-38; 34:1, 2; 38:12-26; 39:7-16.
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yy cap. 7 pág. 54 párrs. 9-10 Lo que dicen tu ropa y apariencia... de ti
9 El ser identificado como profeta era una cosa honorable. Pero otro ejemplo bíblico muestra que el vestido de una persona también pudiera conectarla con lo que es deshonroso. Para lograr cierto propósito, Tamar, la nuera de Judá, se quitó las vestiduras que la identificaban como viuda y se puso un chal y un velo y se sentó al lado del camino. Cuando Judá pasó por allí, el registro dice que “al instante la tomó por ramera, porque se había cubierto el rostro [con el velo].” El traje que ella llevaba le daba la apariencia de una ramera de aquel tiempo.—Génesis 38:13-15.
10 Hoy, como en aquel tiempo, la manera en que nos vestimos puede conectarnos con ciertas clases de personas, aunque quizás no practiquemos lo que ellas practican ni creamos lo que ellas creen. La gente supone que por lo menos simpatizamos con la clase de personas que se visten así. ¿Pudiéramos culpar a la gente por eso?
w00 15/11 pág. 30 “Guarda mis mandamientos y continúa viviendo”
La manera como viste esta mujer dice mucho de ella (Génesis 38:14, 15)
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w04 15/1 pág. 30 Preguntas de los lectores
¿Qué circunstancias llevaron a Judá a tener relaciones sexuales con una mujer que tomó por ramera, según Génesis 38:15, 16?
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w04 15/1 pág. 29 Puntos sobresalientes del libro de Génesis (parte 2)
38:26. Judá no actuó bien con Tamar, su nuera viuda. Aun así, cuando se le hizo ver que era el responsable de su embarazo, Judá admitió el error con humildad. Nosotros también debemos estar dispuestos a reconocer los errores.
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fl cap. 7 pág. 89 párr. 20 El tener hijos... una responsabilidad y galardón
20 Sin embargo, en todo esto hay que pesar cuidadosamente las circunstancias. No debemos perder de vista el hecho de que nuestros primeros padres humanos nos dejaron un legado de imperfección. Esto inevitablemente priva hoy de alguna de su naturalidad al “parto natural,” y nuestros defectos heredados pueden causar complicaciones. (Génesis 3:16; 35:16-19; 38:27-29) Que sus decisiones sean gobernadas por sus circunstancias personales y lo que ustedes crean que sea lo más sabio o prudente en su caso, sea que esto corresponda con el parto “ideal” que otros tengan como fin o no.
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g 4/13 pág. 15 La salud
En la antigüedad, Dios permitió que sus siervos recibieran atención médica (Génesis 38:28; Colosenses 4:14). En las Escrituras no hay nada que indique que estuviera en contra de las plantas medicinales, los ungüentos, las dietas u otros tratamientos. De hecho, Jesús reconoció que “las personas en salud no necesitan médico, pero los enfermizos sí” (Mateo 9:12).
Sin embargo, la Biblia no aprueba la búsqueda de la salud a cualquier precio. Por ejemplo, no aprueba las curaciones por fe ni tampoco las relacionadas con prácticas espiritistas (Gálatas 5:19-21). Lo más sensato que uno puede hacer cuando se enferma es buscar atención médica de inmediato, pero evitando las prácticas que condena la Biblia.

GÉNESIS 39


es14 pág. 94 Septiembre
En la antigüedad, el mayordomo era un esclavo de confianza que atendía la casa o los negocios de su dueño. Por lo general gozaba de considerable autoridad, pues se le ponía al cargo de los bienes, el dinero y los demás siervos de la casa. Un ejemplo de ello fue Eliezer, al que Abrahán le confió sus muchas posesiones. Quizás fue a él a quien su amo envió a Mesopotamia con la misión trascendental de encontrarle esposa a su hijo Isaac (Gén. 13:2; 15:2; 24:2-4). José, bisnieto de Abrahán, fue mayordomo de la casa de Potifar (Gén. 39:1, 2). Con el tiempo, él mismo llegó a tener un mayordomo que cuidaba de toda su casa y que, en cierta ocasión, se encargó de acoger hospitalariamente a diez hermanos de José. Y por mandato de su amo, organizó todo lo relacionado con la copa de plata supuestamente robada. Es obvio que los mayordomos ocupaban puestos de mucha confianza (Gén. 43:19-25; 44:1-12). w12 15/12 2:3-5
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w05 1/10 págs. 12-13 ¿Está su conciencia bien educada?
La conciencia también nos da avisos o guía cuando tenemos que tomar una decisión de carácter moral. Fue este aspecto de la conciencia lo que de seguro ayudó a José a percibir de antemano que cometer adulterio estaba mal, que era un pecado contra Dios. Posteriormente se incluyó una ley específica contra el adulterio en los Diez Mandamientos que recibió Israel (Génesis 39:1-9; Éxodo 20:14). Es obvio que nos beneficiamos mucho más si educamos nuestra conciencia para que nos guíe y no solo para que nos juzgue. ¿Es así como funciona su conciencia?
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w06 15/9 pág. 29 párr. 18 “Regocíjate con la esposa de tu juventud”
18 El deseo de no perder nuestra relación pacífica con Dios es un incentivo muy poderoso. Así lo demuestra el ejemplo de José, uno de los hijos del patriarca Jacob. Él se ganó el favor de Potifar, oficial de la corte del faraón de Egipto, y llegó a tener un puesto privilegiado en su casa. Recordemos que era un joven “de hermosa figura y de hermosa apariencia”, un hecho que no le pasó inadvertido a la esposa de Potifar. Día tras día ella intentaba seducirlo, pero no logró nada. ¿Qué motivó a José a rechazar sus proposiciones inmorales? La Biblia relata: “Él rehusaba, y decía a la esposa de su amo: ‘Mira que mi amo [...] no ha retenido de mí cosa alguna salvo a ti, porque eres su esposa. Así es que, ¿cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?’” (Génesis 39:1-12).
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w04 1/6 pág. 22 ¿Nos condicionan las circunstancias?
La segunda lección que aprendemos es que no debemos consentir que las circunstancias nos inmovilicen. Quizás nos preocupe tanto lo que no podemos hacer, que pasemos por alto lo que sí podemos hacer, y comiencen a dominarnos las circunstancias. De igual modo pudo haberle ocurrido a José. En cambio, optó por aprovechar al máximo la situación. Mientras fue esclavo, José “siguió hallando favor a [los] ojos [de su amo], y lo atendía de continuo, de modo que él lo nombró sobre su casa”. Lo mismo hizo en la prisión. Gracias a la bendición de Jehová y a la diligencia de José, “el oficial principal de la casa de encierro entregó en la mano de José a todos los presos que estaban en la casa de encierro; y resultó que él era quien se encargaba de que se hiciera todo lo que ellos hacían allí” (Génesis 39:4, 21-23).
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w99 15/4 pág. 28 Preguntas de los lectores
A algunos testigos de Jehová se les ha ofrecido empleo relacionado con edificios o propiedades religiosos. ¿Cuál es el punto de vista bíblico sobre esta clase de trabajo?
Esta es una situación que pudieran afrontar los cristianos que sinceramente desean obedecer las palabras de 1 Timoteo 5:8, que recalcan la importancia de proveer las necesidades materiales de los miembros de su casa. Aunque no cabe duda de que los cristianos deben seguir este consejo, no está justificado que acepten cualquier empleo, sin importar su naturaleza. Los cristianos comprenden que es necesario ser conscientes de otros aspectos de la voluntad de Dios. Por ejemplo, el deseo de mantener a su familia no justifica que el esposo desobedezca lo que la Biblia dice sobre la inmoralidad o el asesinato (compárese con Génesis 39:4-9; Isaías 2:4; Juan 17:14, 16). También es esencial que los cristianos obren en conformidad con el mandato de salir de Babilonia la Grande, el imperio mundial de la religión falsa (Revelación [Apocalipsis] 18:4, 5).
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w95 1/4 pág. 13 párr. 14 Usted es de gran valor a los ojos de Dios
14 ¿Cuáles son algunas de las obras buenas que Dios valora? Prácticamente, todo lo que hacemos a imitación de su Hijo, Jesucristo. (1 Pedro 2:21.) Una obra muy importante es, por lo tanto, la predicación de las buenas nuevas del Reino de Dios. En Romanos 10:15 leemos: “¡Cuán hermosos son los pies de los que declaran buenas nuevas de cosas buenas!”. Aunque normalmente no consideremos “hermosos” nuestros humildes pies, la palabra que utiliza Pablo es la misma que se emplea en la versión Septuaginta griega con respecto a Rebeca, Raquel y José, quienes se destacaron por su hermosura. (Génesis 26:7; 29:17; 39:6.) De modo que nuestra participación en el servicio de nuestro Dios, Jehová, es muy hermosa y de gran valor a sus ojos. (Mateo 24:14; 28:19, 20.)
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w95 15/7 pág. 26 ¿Es la expulsión una disposición amorosa?
Cuando un miembro de la congregación comete un pecado serio, como el adulterio, no regocija el corazón de Jehová. (Proverbios 27:11.) El cristiano que cede a la inmoralidad sexual no tiene la misma actitud mental que tuvo José cuando la esposa de Potifar le pidió que se acostara con ella. José respondió: “¿Cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?”. (Génesis 39:6-12.) José respetaba las normas santas de Jehová y se alejó de la tentación. Parece ser que el adúltero, por el contrario, no tiene el suficiente amor a Jehová como para abstenerse de satisfacer su pasión carnal. (Gálatas 5:19-21.)
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es14 pág. 102 Octubre
Una parte de nuestra herencia espiritual es la gran cantidad de información exacta y valiosa de tiempos pasados que hallamos en la Biblia. Por ejemplo, pensemos en Abrahán, Isaac y Jacob. Estos patriarcas y sus familias debieron conversar sobre cómo agradar a Jehová. Por eso no sorprende que José rechazara una proposición inmoral y así evitara “pecar contra Dios” (Gén. 39:7-9). En el siglo primero, las tradiciones cristianas se transmitían oralmente o mediante el ejemplo, como las pautas sobre la Cena del Señor que el apóstol Pablo dio a las congregaciones (1 Cor. 11:2, 23). Hoy día, las instrucciones necesarias para adorar a Dios “con espíritu y con verdad” forman parte de su Palabra escrita (Juan 4:24). Aunque todo el mundo puede beneficiarse del conocimiento bíblico, nosotros somos quienes más lo valoramos. w13 15/2 1:6
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es13 pág. 73 Julio
Los cristianos debemos seguir la guía del espíritu en todo momento, incluso cuando la gente no nos ve. En la actualidad, el mundo del entretenimiento ha caído muy bajo y difunde por doquier imágenes repugnantes, lo que constituye una seria amenaza contra nuestra espiritualidad. ¿Cómo podemos protegernos contra esta trampa de Satanás? Pensemos en el ejemplo de José. A pesar de hallarse lejos de los suyos, se negó a acostarse con la esposa de Potifar, su amo. Y expresó la razón al decir: “¿Cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?” (Gén. 39:7-9). Efectivamente, veía a Jehová como alguien real. Si Dios es igual de real para nosotros, nos negaremos a hacer en privado cosas que le desagraden, entre ellas, entretenernos con imágenes sucias. Tendremos la misma determinación que el salmista que cantó: “Andaré en la integridad de mi corazón dentro de mi casa. No pondré enfrente de mis ojos ninguna cosa que no sirva para nada” (Sal. 101:2, 3). w11 15/4 4:13, 15
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yp1 cap. 26 pág. 184 ¿Qué tiene de malo el sexo por diversión?
Teniendo el punto de vista de Dios, serás capaz de “odi[ar] lo que es malo”, y por muy tentadora que te resulte una situación, no caerás (Salmo 97:10).
Lectura recomendada: Génesis 39:7-9. Fíjate en la enérgica respuesta de José y en sus razones para no dejarse convencer.
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w08 15/3 pág. 24 párr. 17 “¿Quién es sabio y entendido entre ustedes?”
17 Léase Santiago 3:17. Hablemos ahora de algunas de las cualidades que son resultado de “la sabiduría de arriba”. Una de ellas es la castidad. La castidad es una virtud que implica pureza, tanto en las acciones como en los motivos. Por lo tanto, se espera que los cristianos rechacemos todo lo malo de inmediato, que esa sea nuestra reacción automática. Cuando el médico nos golpea con un martillito el tendón que tenemos justo bajo la rodilla, la pierna se extiende al instante de forma automática. Es un acto reflejo; no nos ponemos a pensar si vamos a realizarlo o no. De igual modo, cuando se presentan tentaciones, el cristiano que tiene el corazón puro y la conciencia educada por la Biblia rechaza automáticamente lo malo (Rom. 12:9). En las Escrituras encontramos ejemplos de personas que reaccionaron de tal modo, como José —el hijo de Jacob— y Jesús (Gén. 39:7-9; Mat. 4:8-10).
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w03 15/10 pág. 24 Jóvenes, anden de una manera digna de Jehová
Hubiera resultado muy fácil para él, separado de su familia temerosa de Dios, haberse comportado como los egipcios paganos que lo rodeaban, imitando su estilo de vida inmoral. En vez de eso, obedeció los principios divinos y mantuvo su conducta pura pese a verse sometido a una de las mayores tentaciones. Cuando la mujer de Potifar lo siguió apremiando para que tuviera relaciones sexuales con ella, su firme respuesta fue: “¿Cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?” (Génesis 39:7-9).
Hoy día, los jóvenes Testigos deben prestar atención a las advertencias bíblicas de evitar las compañías no recomendables, la diversión inmoral, la pornografía y la música degradante, pues saben que “los ojos de Jehová están en todo lugar, vigilando a los malos y a los buenos” (Proverbios 15:3).
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w00 1/10 pág. 12 párr. 15 La lectura de la Biblia, provechosa y placentera
15 La sabiduría es la aplicación práctica del conocimiento. Por lo tanto, antes de abrir la Biblia, pidamos a Jehová que nos ayude a percibir puntos de la lectura que debamos aplicar a nuestra vida personal. Relacionemos las nuevas ideas que aprendemos con lo que ya sabemos. Encajémoslas en “el modelo de palabras saludables” que hemos aceptado (2 Timoteo 1:13). Reflexionemos sobre episodios de la vida de siervos de Jehová de tiempos pasados y preguntémonos cómo hubiéramos actuado nosotros en circunstancias similares (Génesis 39:7-9; Daniel 3:3-6, 16-18; Hechos 4:18-20).
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g96 22/5 pág. 9 Cómo protegerse del acoso sexual
1. Sea firme. La Biblia explica cómo actuó José, un hombre temeroso de Dios, ante las proposiciones inmorales: “Ahora bien, después de estas cosas aconteció que la esposa de su amo empezó a alzar los ojos hacia José y a decir: ‘Acuéstate conmigo’”. ¿Se hizo el desentendido José, esperando que el problema desapareciera por sí mismo? Al contrario, la Biblia dice que rechazó con firmeza las proposiciones diciendo: “¿Cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?”. (Génesis 39:7-9.)
La reacción de José es un excelente ejemplo tanto para hombres como para mujeres. Hacerse el desentendido ante el habla sugerente o el comportamiento agresivo —o peor aún, dejarse intimidar por estas cosas— rara vez pone fin al problema; por el contrario, el temor y la falta de seguridad pueden alimentarlo. Martha Langelan, consejera que previene contra la violación, afirma que los violadores a menudo se valen del acoso sexual para “determinar hasta qué grado resistirá una mujer un intento de violación; si actúa con pasividad o se deja intimidar, deducen que no hará nada y se aterrará en el momento del ataque”. De modo que es muy importante que muestre firmeza ante las primeras señales de asedio sexual. Una escritora comenta: “Por lo general, basta decir no de inmediato y sin ambages para poner coto al comportamiento ofensivo del hostigador”.
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w96 15/5 pág. 12 párr. 11 Dediquémonos a la lectura
11 Al leer en la Biblia un pasaje relacionado con la conducta, procuremos entender el principio envuelto; meditemos sobre él y determinemos cómo actuaríamos en circunstancias parecidas. José, hijo de Jacob, rechazó continuamente la incitación de la esposa de Potifar a participar en inmoralidad sexual diciendo: “¿Cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?”. (Génesis 39:7-9.) Tras este conmovedor relato subyace un principio: la inmoralidad sexual es un pecado contra Dios. Podemos asociar mentalmente este principio con otras declaraciones de la Palabra de Dios y recordarlo para beneficio propio, en caso de que nos veamos tentados a incurrir en este mismo tipo de falta. (1 Corintios 6:9-11.)
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kl cap. 15 pág. 141 párr. 5 Cómo formar una familia que honre a Dios
5 Lealtad. Jesús dijo: “Lo que Dios ha unido bajo un yugo, no lo separe ningún hombre”. (Mateo 19:6.) El apóstol Pablo escribió: “Que el matrimonio sea honorable entre todos, y el lecho conyugal sea sin contaminación, porque Dios juzgará a los fornicadores y a los adúlteros”. (Hebreos 13:4.) Por consiguiente, las personas casadas deben sentir la obligación que tienen ante Jehová de ser fieles a su cónyuge. (Génesis 39:7-9.)
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km 4/09 pág. 3 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Cómo afrontó José una tentación diaria que surgió en su entorno? (Gén. 39:7-12.) [lv pág. 105 § 18–pág. 106 § 20.]
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yp2 pág. 50 Buenos ejemplos: José
José se enfrenta a una difícil situación. La esposa de su amo le ha pedido una y otra vez que se acueste con ella. Pero él no ha caído en la tentación. Ahora que ella vuelve a insistir, José le dice con firmeza: “¿Cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?”. La mujer no acepta un no como respuesta y se abalanza sobre él, quien, sin pensarlo dos veces, sale corriendo de la casa. Está claro, pues, que José era una persona de firmes valores morales (Génesis 39:7-12).
Tal vez algún día se te presente una tentación similar. Para resistir, no solo necesitas autodominio: necesitas tener el firme deseo de complacer a tu Creador, Jehová. José tenía deseos sexuales, como puedes tenerlos tú, pero jamás se le pasó por la cabeza satisfacerlos ofendiendo a su Creador. Ten claro que si pasas por alto las normas morales de la Biblia, ofenderás a Dios y con el tiempo sufrirás. Así que, esfuérzate por adquirir y conservar los mismos valores que tenía José.
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g 3/06 pág. 28 ¿Cómo hago frente a la obsesión por el sexo que hay en la escuela?
¿Qué deberías hacer en el caso de que alguno de tus compañeros se atreviera a tocarte o besarte? Si permites que se salga con la suya, puedes estar dando pie para que la persona vaya más allá. La Biblia menciona a un joven que permitió que una mujer inmoral lo agarrara y lo besara, e incluso dejó que le hablara de forma insinuante. ¿Cuál fue el resultado? “De repente él va tras ella, como toro que viene aun al degüello.” (Proverbios 7:13-23.)
En cambio, José manejó de forma muy diferente una situación parecida. La esposa de su amo no dejaba de tentarlo con propuestas inmorales, que él siempre rechazaba. Cuando ella finalmente quiso obligarlo, él reaccionó con decisión y salió corriendo (Génesis 39:7-12).
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g04 22/6 pág. 24 ¿Cómo puedo impedir que me maltrate mi novio?
¿Y si un hombre intenta obligar a una mujer a mantener relaciones sexuales? Sobra decir que desde el inicio del noviazgo deberían establecerse límites definidos a las expresiones de afecto (1 Tesalonicenses 4:3-5). Pero si un joven presiona a una joven para que viole los principios bíblicos, esta debe explicarle de forma clara e inequívoca que no va a transigir (Génesis 39:7-13). “No cedas —ruega Anne, quien sucumbió a dicha presión—. Respétate a ti misma. Por favor, no cometas ese error, por mucho que quieras a tu novio.” Si él no te hace caso, dile que considerarás cualquier insistencia más como un intento de violación. Y si no se detiene, pide auxilio y trata de defenderte como lo harías de un violador.
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lv cap. 9 pág. 106 párrs. 19-20 “Huyan de la fornicación”
19 Reflexionemos por un momento: ¿habría logrado mantenerse firme si se hubiera pasado los días pensando en la señora, o entregándose con la imaginación a fantasías sexuales? Difícilmente. Además de negarse a abrigar pensamientos impuros, José daba gran valor a su relación con Jehová. Así lo indicó cuando dijo a la mujer de Potifar: “Mi amo [...] no ha retenido de mí cosa alguna salvo a ti, porque eres su esposa. Así es que, ¿cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?” (Génesis 39:8, 9).
20 ¡Qué contento tuvo que sentirse Jehová al ver que José, pese a vivir lejos de su familia, seguía fiel día tras día! (Proverbios 27:11.) Más tarde, José fue encarcelado, pero Jehová se encargó de que saliera en libertad y se convirtiera en primer ministro y administrador de víveres de todo Egipto (Génesis 41:39-49). Su experiencia confirma las palabras de Salmo 97:10: “Oh amadores de Jehová, odien lo que es malo. Él está guardando las almas de los que le son leales; de la mano de los inicuos los libra”.
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w13 1/11 pág. 9 Cómo hablar con su hijo adolescente sin discutir
Un elemento clave de criar a un adolescente es prepararlo para el día en el que se marchará de casa y hará su propia vida (Génesis 2:24). Parte de ese proceso implica ayudarlo a formar su propia identidad, es decir, un conjunto de cualidades, opiniones y valores que distinguen a una persona de las demás. Al verse presionado a hacer lo malo, el joven que tiene una identidad bien formada piensa en las consecuencias de sus actos y se pregunta: “¿Qué clase de persona soy? ¿Cuáles son mis valores? ¿Qué haría en esta situación una persona con los mismos valores que yo?” (2 Pedro 3:11).
La Biblia habla de José, un joven que tenía identidad propia. Cuando la mujer de Potifar le insistió en que se acostara con ella, respondió: “¿Cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?” (Génesis 39:9). Aunque todavía no existía una ley contra el adulterio, José pudo percibir la postura de Dios en ese tema. De hecho, al decir esas palabras (“¿Cómo podría yo...?”) demostró que pensaba como Dios, que así era él (Efesios 5:1).
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w10 1/6 pág. 9 La verdad sobre el pecado
Otro ejemplo es el de José. Cuando una mujer casada intentó que él se acostara con ella, la conciencia de este le hizo preguntarse: “¿Cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?” (Génesis 39:9).
Como vemos, lo malo del pecado no es sencillamente que sintamos vergüenza cuando nos descubren. Tampoco es tener que dar explicaciones a los demás por no haber estado a la altura de ciertas expectativas sociales. Lo peor es que si violamos las leyes divinas sobre temas como el sexo, la honradez, el respeto o la forma de adorar a Dios, estamos perjudicando nuestra relación con él. Y si pecamos a propósito una y otra vez, nos estamos convirtiendo en sus enemigos. Nadie debería tomar este asunto a la ligera (1 Juan 3:4, 8).
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lv pág. 220 ¿Qué dice la Biblia sobre el divorcio y la separación?
Según la Biblia, ¿qué motivo válido hay para divorciarse? Pues bien, Jehová ha indicado que detesta la inmoralidad sexual (Génesis 39:9; 2 Samuel 11:26, 27; Salmo 51:4). Tanto la aborrece, que permite el divorcio cuando hay fornicación. (En el capítulo 9, párrafo 7, se explica qué abarca la fornicación.) En realidad, a quien Dios ha concedido el derecho de decidir si permanecerá casado o se divorciará es al cónyuge inocente (Mateo 19:9). Por tanto, si este decide disolver el matrimonio, no estará haciendo nada que Jehová odia. Ahora bien, ningún miembro de la congregación debe animarlo a dar ese paso. De hecho, teniendo presentes determinadas circunstancias, el cónyuge inocente tal vez opte por permanecer con su pareja, particularmente si observa verdadero arrepentimiento. En todo caso, es él —que tiene el derecho bíblico a divorciarse— quien debe decidir y asumir las consecuencias (Gálatas 6:5).
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Miércoles, 12 de agosto de 2009
¿Cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios? (Gén. 39:9.)
José conocía la norma divina: el matrimonio es una unión en la que solo hay lugar para un hombre y una mujer que forman “una sola carne”. Además, tuvo que haberse enterado del incidente de su abuela Rebeca con Abimélec. Cuando este rey descubrió que era una mujer casada, comprendió que ningún hombre de su reino debía unirse a ella, pues quien lo hiciera cometería un pecado y acarrearía culpa a su pueblo. Y Jehová dio su bendición, lo que reveló su punto de vista acerca del adulterio. Sin duda, el conocimiento que tenía José de estos asuntos contribuyó a que la voz de su conciencia resonara aún con más fuerza y lo moviera a rechazar la inmoralidad sexual (Gén. 2:24; 12:17-19; 20:1-18; 26:7-14). Hoy día disponemos de la Biblia completa para aprender la manera de pensar y sentir de nuestro Padre, lo que incluye qué cosas aprueba y cuáles prohíbe. Cuanto más familiarizados estemos con las Escrituras, más fácil nos será acercarnos a Dios y copiar su ejemplo. Y, por consiguiente, lo que nos diga la conciencia reflejará cada vez mejor la manera de pensar de nuestro Padre y estará en sintonía con su voluntad (Efe. 5:1-5). w07 15/10 1:16, 17
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Martes, 18 de diciembre de 2007
¿Cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios? (Gen. 39:9.)
El pueblo de Dios de la actualidad puede sacar provecho al reflexionar sobre cómo actuó José ante la tentación de cometer inmoralidad sexual (Gen. 39: 1-12). En algunos lugares reina una actitud tan permisiva hacia las relaciones sexuales inmorales que los jóvenes que no participan en ellas son el blanco de las burlas de sus compañeros. Por otra parte, las aventuras amorosas entre adultos están a la orden del día. De ahí que el relato de José sea un recordatorio muy oportuno para todos. La norma de Dios no ha cambiado: la fornicación y el adulterio son pecados (Heb. 13:4). Muchas personas que han cedido a la presión de tener relaciones sexuales ilícitas concuerdan en que hay muy buenas razones para no hacerlo. Entre sus consecuencias figuran la pérdida de la dignidad, remordimientos de conciencia, celos, embarazos y enfermedades de transmisión sexual. Tal como nos dicen las Escrituras, el que practica la fornicación "peca contra su propio cuerpo" (1 Cor. 5:9-12; 6:18; Pro. 6:23-29, 32). w 15/6/06 13, 14a
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w04 15/1 pág. 29 Puntos sobresalientes del libro de Génesis (parte 2)
39:9. La respuesta que dio José a la esposa de Potifar indica que su forma de pensar se amoldaba a lo que pensaba Dios sobre la moralidad y que los principios piadosos guiaban su conciencia. ¿No deberíamos nosotros esforzarnos por lograr el mismo objetivo mientras crecemos en el conocimiento exacto de la verdad?
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¿Cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios? (Gén. 39:9)
José debió de razonar basándose en lo que conocía de Jehová. Sin duda sabía que en el jardín de Edén había declarado: “Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y tiene que adherirse a su esposa, y tienen que llegar a ser una sola carne” (Gén.2:24). Además, probablemente estaba al tanto de lo que Jehová le había dicho al rey filisteo que pensó en seducir a Sara, la bisabuela de José: “Mira que puedes darte por muerto a causa de la mujer que has tomado, puesto que es poseída por otro dueño como esposa. [...] Yo [...] también estaba deteniéndote de pecar contra mí. Por eso no te permití tocarla” (Gén.20:3, 6). De modo que, si bien Jehová no había promulgado todavía una ley escrita, su parecer en cuanto al matrimonio estaba claro. El sentido moral de José y su deseo de agradar a Dios lo impulsaron a rechazar la inmoralidad. w1/11/00 10, 12
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g 1/09 págs. 28-29 ¿Son las desgracias un castigo divino?
La Biblia contiene, además, muchos otros relatos de personas buenas que sufrieron adversidades. Por ejemplo, José fue un siervo leal de Dios que estuvo injustamente encarcelado durante años (Génesis 39:10-20; 40:15). Timoteo, un cristiano fiel, padeció “frecuentes casos de enfermedad” (1 Timoteo 5:23). Y Jesucristo mismo, quien nunca pecó, fue maltratado con crueldad antes de su angustiosa muerte (1 Pedro 2:21-24). De lo anterior se desprende que las situaciones trágicas no tienen por qué hacernos pensar que Dios nos desaprueba.
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jd cap. 7 pág. 94 párr. 24 Sirvamos a Jehová de acuerdo con sus elevadas normas
24 Ahora pensemos en nuestro caso personal. Si uno conoce las normas divinas aplicables a la situación que deba afrontar, ¿tendrá el valor de temer a Jehová, y no a los hombres? Pongamos el siguiente ejemplo. Una joven trabaja con un compañero de oficina que no comparte sus principios cristianos, pero que es especialmente atento con ella. ¿Le vendrá a la mente algún pasaje bíblico, algún recordatorio sobre las normas de Jehová y los peligros de pasarlas por alto? Uno muy adecuado sería Oseas 4:11: “Fornicación y vino y vino dulce son lo que quitan el buen motivo”. Teniendo en cuenta esa advertencia, ¿la moverá el temor de Dios a ser fiel a las normas cristianas y rechazar sus invitaciones a actividades sociales? Y si él le viene con coqueteos, ¿“ech[ará] a huir” y demostrará así que teme desagradar a nuestro amoroso Dios? (Génesis 39:12; Jeremías 17:9.)
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g05 8/8 págs. 8-9 ¿Es posible librarse del miedo?
Si alguien le hace insinuaciones inmorales, le cuenta chistes obscenos o trata de tocarle, lo mejor es rechazarlo de forma tajante. En ocasiones, lo más aconsejable será marcharse, como José, quien “echó a huir y salió afuera” cuando una mujer se agarró de él con intenciones inmorales (Génesis 39:12). Cuando eso no sea posible, puede decir: “¡No me toque!”, “¡Quíteme las manos de encima!”, “Esas bromas no me hacen ninguna gracia” o “No me gusta que me hable de ese modo”. Por otra parte, trate de evitar lugares que se presten al acoso.
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es13 pág. 36 Marzo
Formarse una opinión sin conocer antes las dos versiones es muy peligroso. Así lo demuestra el ejemplo de tres personajes bíblicos. El primero es Potifar, quien creyó a su esposa cuando esta le contó que José había intentado violarla. Se enojó tanto con él que lo encarceló injustamente (Gén. 39:19, 20). El segundo es el rey David. Cuando Zibá aseguró que su amo, Mefibóset, se había pasado al enemigo, David no comprobó si era cierto. Simplemente le dijo: “¡Mira! Tuyo es todo lo que pertenece a Mefibóset” (2 Sam. 16:4; 19:25-27). El tercero es Artajerjes, rey de Persia. En cierta ocasión recibió un informe de que los judíos estaban reedificando las murallas de Jerusalén e iban a rebelarse contra él. La acusación era falsa, pero el monarca la dio por verdadera y ordenó paralizar todas las obras. Como consecuencia, se detuvo la reconstrucción del templo de Dios (Esd. 4:11-13, 23, 24). Estos casos contienen una importante lección para los ancianos: antes de emitir cualquier juicio, deben informarse bien y, como aconsejó Pablo, evitar a toda costa el favoritismo. w11 15/8 4:12
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w04 15/7 pág. 13 párr. 16 ¿Nos deleitamos en “la ley de Jehová”?
16 Cuando somos íntegros, Jehová nos ayuda a soportar la presión de las pruebas y dificultades, y nos sentimos felices de llevar fruto en su servicio (Mateo 13:23; Lucas 8:15). ‘Todo lo que hacemos tiene éxito’, porque nuestro objetivo es efectuar la voluntad de Jehová. Como su propósito siempre triunfa y nos deleitamos en sus mandamientos, prosperamos espiritualmente (Génesis 39:23; Josué 1:7, 8; Isaías 55:11). Todo ello es así aun cuando nos enfrentamos a adversidades (Salmo 112:1-3; 3 Juan 2).


Núm. 1: Génesis 37:1-17


(Génesis 37:1-17) Y Jacob continuó morando en la tierra de las residencias de forastero de su padre, en la tierra de Canaán. 2 Esta es la historia de Jacob. José, a los diecisiete años de edad, se hallaba cuidando ovejas con sus hermanos entre el rebaño, y, puesto que solo era un muchacho, estaba con los hijos de Bilhá y con los hijos de Zilpá, las esposas de su padre. Así que José llevó un mal informe acerca de ellos a su padre. 3 E Israel amaba a José más que a todos sus otros hijos, porque era el hijo de su vejez; y mandó hacerle una prenda de vestir parecida a camisa, larga y rayada. 4 Cuando sus hermanos llegaron a ver que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, empezaron a odiarlo, y no podían hablarle pacíficamente. 5 Más tarde José tuvo un sueño y lo refirió a sus hermanos, y ellos hallaron más razón para odiarlo. 6 Y pasó a decirles: “Escuchen, por favor, este sueño que he soñado. 7 Resulta, pues, que estábamos atando gavillas en medio del campo, cuando sucedió que mi gavilla se levantó y también quedó enhiesta, y sucedió que las gavillas de ustedes procedieron a rodear mi gavilla y a inclinarse ante ella”. 8 Y sus hermanos empezaron a decirle: “¿Vas a ser rey sobre nosotros de seguro?, ¿o vas a dominar sobre nosotros de seguro?”. Así que hallaron nueva razón para odiarlo por sus sueños y por sus palabras. 9 Después, todavía tuvo otro sueño, y lo contó a sus hermanos y dijo: “Miren que otra vez he tenido un sueño, y resulta que el sol y la luna y once estrellas estaban inclinándose ante mí”. 10 Entonces lo contó a su padre así como a sus hermanos, y su padre empezó a reprenderlo y a decirle: “¿Qué significa este sueño que has soñado? ¿Acaso yo y también tu madre y tus hermanos vamos a venir de seguro e inclinarnos a tierra ante ti?”. 11 Y sus hermanos se pusieron celosos de él, pero su padre observó el dicho. 12 Luego sus hermanos fueron a apacentar el rebaño de su padre cerca de Siquem. 13 Poco después, Israel dijo a José: “¿No están tus hermanos cuidando [rebaños] cerca de Siquem? Ven, y déjame enviarte a ellos”. Ante esto, él le dijo: “¡Aquí estoy!”. 14 De modo que le dijo: “Anda, por favor. Ve si tus hermanos están sanos y salvos y si el rebaño está sano y salvo, y tráeme palabra de vuelta”. Con eso, lo envió de la llanura baja de Hebrón, y él prosiguió hacia Siquem. 15 Más tarde lo halló un hombre, y sucedía que andaba errante en un campo. Entonces el hombre le preguntó, diciendo: “¿Qué estás buscando?”. 16 A esto él dijo: “Es a mis hermanos a quienes estoy buscando. Infórmame, por favor: ¿Dónde están cuidando rebaños?”. 17 Y el hombre continuó: “Han partido de aquí, porque les oí decir: ‘Vamos a Dotán’”. De modo que José siguió tras sus hermanos y los halló en Dotán.


Núm. 2: ¿Porqué no se condenará a los resucitados por lo que hicieron en el pasado? (rs pág. 330 párr. 5)


¿Se resucitará a algunos solo para pronunciar juicio contra ellos y condenarlos entonces a la muerte segunda?
¿Qué significa Juan 5:28, 29? Allí dice: “Todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio”. Lo que Jesús dijo aquí debe entenderse a la luz de la revelación que dio más tarde a Juan. (Véase Revelación 20:12, 13, citado en la página 330.) Tanto los que en el pasado hicieron cosas buenas como los que practicaron cosas malas serán “juzgados individualmente según sus hechos”. ¿Qué hechos? Si fuéramos a adoptar el punto de vista de que la gente habría de ser condenada sobre la base de los hechos de su vida anterior, eso no estaría de acuerdo con Romanos 6:7: “El que ha muerto ha sido absuelto de su pecado”. Tampoco sería razonable resucitar a algunas personas sencillamente para destruirlas. Por eso, en Juan 5:28, 29a Jesús estaba señalando a la resurrección futura; después, en el resto del versículo 29, expresó el resultado final que habrá después que hayan sido elevados a la perfección humana y hayan sido sometidos a juicio.

(Juan 5:28, 29) No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.

(Revelación 20:12, 13) Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono, y se abrieron rollos. Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos, y fueron juzgados individualmente según sus hechos.

(Romanos 6:7) Porque el que ha muerto ha sido absuelto de [su] pecado.

(Juan 5:28, 29) No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.

(Juan 5:29) y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.

Núm. 3: Abigail. Manifieste cualidades que honran a Jehová (ít-1 págs. 22, 23, Abigail núm.1)


ABIGAIL ([Mi] Padre Se Ha Regocijado).


1. Una de las esposas de David. Antes había estado casada con Nabal, un hombre rico de Maón, ciudad que se hallaba en el límite del desierto de Judá, al O. del mar Muerto. (1Sa 25:2, 3; Jos 15:20, 55.) Abigail era “buena en cuanto a discreción y hermosa en cuanto a forma”, mientras que Nabal, nombre que significa “Insensato; Estúpido”, era “áspero y malo en sus prácticas”.

(1 Samuel 25:2, 3) Ahora bien, había un hombre en Maón, y su trabajo estaba en Carmelo. Y el hombre era [un personaje] muy grande, y tenía tres mil ovejas y mil cabras; y llegó a estar [ocupado] en esquilar sus ovejas en Carmelo. 3 Y el nombre del hombre era Nabal, y el nombre de su esposa era Abigail. Y la esposa era buena en cuanto a discreción y hermosa en cuanto a forma, pero el esposo era áspero y malo en sus prácticas; y era calebita.

(Josué 15:20) Esta fue la herencia de la tribu de los hijos de Judá por sus familias.

(Josué 15:55) Maón, Carmelo y Zif y Jutá;

Después de la muerte del profeta Samuel, David y sus hombres se mudaron a la región donde pastaban los rebaños del esposo de Abigail. Los hombres de David fueron como un “muro” protector alrededor de los pastores y rebaños de Nabal, tanto de noche como de día. Por eso, cuando llegó el tiempo de esquilar a las ovejas, David hizo que unos jóvenes subieran a Carmelo para llamar la atención de Nabal al buen servicio que se le había rendido y pedir que les diera algo de alimento. (1Sa 25:4-8, 15, 16.) Pero el avaro Nabal les gritó reprensiones e insultó a David, tratándole de persona despreciable, y a todos ellos, de esclavos fugitivos. (1Sa 25:9-11, 14.) Esto enfureció tanto a David que se ciñó la espada y condujo a unos cuatrocientos hombres hacia Carmelo para acabar con Nabal y con todo varón de su casa. (1Sa 25:12, 13, 21, 22.)

(1 Samuel 25:4-8) Y David llegó a oír en el desierto que Nabal estaba esquilando sus ovejas. 5 De modo que David envió diez jóvenes, y David dijo a los jóvenes: “Suban a Carmelo, y tienen que llegar a donde Nabal y preguntar en mi nombre por su bienestar. 6 Y esto es lo que tienen que decir a mi hermano: ‘Que tú estés bien y que también tu casa esté bien y cuanto tienes esté bien. 7 Y ahora he oído que tienes esquiladores. Ahora bien, los pastores que te pertenecen se hallaban ellos mismos con nosotros. No los molestamos, y no resultó faltarles nada de lo suyo todos los días que se hallaron en Carmelo. 8 Pregunta a tus propios jóvenes, y te informarán, para que hallen mis jóvenes favor a tus ojos, porque fue en buen día que vinimos. Simplemente da, por favor, lo que halle tu mano a tus siervos y a tu hijo David’”.

(1 Samuel 25:15, 16) Y los hombres fueron muy buenos con nosotros, y no nos molestaron, y no echamos de menos ni una sola cosa todos los días que anduvimos con ellos mientras nos hallábamos en el campo. 16 Un muro fue lo que resultaron ser en derredor nuestro, tanto de noche como de día, todos los días que nos hallamos con ellos, pastoreando el rebaño.

(1 Samuel 25:9-11) En conformidad, llegaron los jóvenes de David y hablaron a Nabal conforme a todas estas palabras en el nombre de David, y entonces esperaron. 10 Ante esto, Nabal contestó a los siervos de David y dijo: “¿Quién es David, y quién es el hijo de Jesé? Hoy día los siervos que se escapan, cada cual de delante de su amo, han llegado a ser muchos. 11 ¿Y acaso tengo yo que tomar mi pan y mi agua y mi carne degollada que yo he descuartizado para mis esquiladores y dar esto a hombres de quienes ni siquiera sé de dónde son?”.

(1 Samuel 25:14) Entretanto, uno de los jóvenes informó a Abigail, la esposa de Nabal, diciendo: “¡Mira! David envió mensajeros desde el desierto a desear el bien a nuestro amo, pero él les gritó reprensiones.

(1 Samuel 25:12, 13) Ante esto, los jóvenes de David dieron la vuelta en su camino y regresaron y llegaron y se lo informaron conforme a todas estas palabras. 13 Al instante David dijo a sus hombres: “¡Cíñase cada uno su espada!”. De modo que se ciñeron cada cual su espada, y David también se ciñó su propia espada; y empezaron a subir tras David, como cuatrocientos hombres, mientras doscientos se quedaron junto al bagaje.

(1 Samuel 25:21, 22) En cuanto a David, él había dicho: “Fue del todo para sufrir una desilusión para lo que guardé todo lo que pertenece a este sujeto en el desierto, y no resultó faltarle ni una sola cosa de todo lo que le pertenece, y, no obstante, él me paga mal en cambio por bien. 22 Así haga Dios a los enemigos de David y así añada a ello si dejo permanecer hasta la mañana a uno solo de todos los suyos que orinan contra la pared”.

Cuando un siervo que estaba preocupado por lo sucedido le refirió este incidente, Abigail mostró su perspicacia al recoger inmediatamente un amplio suministro de alimento y grano y enviarlo con sus siervos delante de ella, tal como hiciera Jacob al salir al encuentro de Esaú. (1Sa 25:14-19; Gé 32:13-20.) Sin decir nada a su esposo, fue a encontrarse con David, a quien convenció mediante una súplica larga y ferviente, con la que dio muestras de sabiduría y lógica, así como de respeto y humildad, de que las palabras insensatas de Nabal no justificaban que se derramara sangre injustamente ni que no se esperara que Jehová mismo resolviera el asunto de la mejor manera. (1Sa 25:14-20, 23-31.) David dio gracias a Dios por el buen juicio y la acción presta de aquella mujer. (1Sa 25:32-35; compárese con Pr 25:21, 22; 15:1, 2.)

(1 Samuel 25:14-19) Entretanto, uno de los jóvenes informó a Abigail, la esposa de Nabal, diciendo: “¡Mira! David envió mensajeros desde el desierto a desear el bien a nuestro amo, pero él les gritó reprensiones. 15 Y los hombres fueron muy buenos con nosotros, y no nos molestaron, y no echamos de menos ni una sola cosa todos los días que anduvimos con ellos mientras nos hallábamos en el campo. 16 Un muro fue lo que resultaron ser en derredor nuestro, tanto de noche como de día, todos los días que nos hallamos con ellos, pastoreando el rebaño. 17 Y ahora sabe y ve lo que vas a hacer, porque se ha resuelto calamidad contra nuestro amo y contra toda su casa, puesto que es un sujeto que tan completamente no sirve para nada que no se le puede hablar”. 18 En seguida Abigail se apresuró y tomó doscientos panes y dos jarrones de vino y cinco ovejas aderezadas y cinco medidas de sea de grano tostado y cien tortas de pasas y doscientas tortas de higos comprimidos, y los puso sobre los asnos. 19 Entonces dijo a sus mozos: “Pasen delante de mí. ¡Miren! Yo voy tras ustedes”. Pero no informó nada a su esposo Nabal.

(1 Samuel 25:14-20) Entretanto, uno de los jóvenes informó a Abigail, la esposa de Nabal, diciendo: “¡Mira! David envió mensajeros desde el desierto a desear el bien a nuestro amo, pero él les gritó reprensiones. 15 Y los hombres fueron muy buenos con nosotros, y no nos molestaron, y no echamos de menos ni una sola cosa todos los días que anduvimos con ellos mientras nos hallábamos en el campo. 16 Un muro fue lo que resultaron ser en derredor nuestro, tanto de noche como de día, todos los días que nos hallamos con ellos, pastoreando el rebaño. 17 Y ahora sabe y ve lo que vas a hacer, porque se ha resuelto calamidad contra nuestro amo y contra toda su casa, puesto que es un sujeto que tan completamente no sirve para nada que no se le puede hablar”. 18 En seguida Abigail se apresuró y tomó doscientos panes y dos jarrones de vino y cinco ovejas aderezadas y cinco medidas de sea de grano tostado y cien tortas de pasas y doscientas tortas de higos comprimidos, y los puso sobre los asnos. 19 Entonces dijo a sus mozos: “Pasen delante de mí. ¡Miren! Yo voy tras ustedes”. Pero no informó nada a su esposo Nabal. 20 Y sucedió que mientras ella iba cabalgando en el asno y bajando secretamente por la montaña, pues, allí estaban David y sus hombres que venían bajando a su encuentro. De modo que ella se encontró con ellos.

(1 Samuel 25:32-35) Ante esto, David dijo a Abigail: “¡Bendito sea Jehová el Dios de Israel, que te ha enviado este día a mi encuentro! 33 Y bendita sea tu sensatez, y bendita seas tú que me has restringido este día de entrar en culpa de sangre y de hacer que mi propia mano venga en mi salvación. 34 Y, por otra parte, tan ciertamente como que vive Jehová el Dios de Israel, que me ha retenido de hacerte perjuicio, si no te hubieras apresurado para venir a mi encuentro, ciertamente no le habría quedado a Nabal hasta la luz de la mañana nadie que orina contra la pared”. 35 Con eso David aceptó de mano de ella lo que le había traído, y le dijo: “Sube en paz a tu casa. Ve que he escuchado tu voz para tener consideración a tu persona”.

(Proverbios 25:21, 22) Si el que te odia tiene hambre, dale pan de comer; y si tiene sed, dale agua de beber. 22 Porque son brasas las que estás amontonando sobre su cabeza, y Jehová mismo te recompensará.

(Proverbios 15:1, 2) La respuesta, cuando es apacible, aparta la furia, pero la palabra que causa dolor hace subir la cólera. 2 La lengua de los sabios hace el bien con el conocimiento, pero la boca de los estúpidos hace salir burbujeando la tontedad.
Una vez de regreso en su casa, Abigail esperó a que su esposo recobrara la sobriedad, pues se había emborrachado en un banquete, y luego le informó lo que ella había hecho. Entonces “el corazón de él llegó a estar muerto dentro de él, y él mismo quedó como una piedra”, y a los diez días Jehová hizo que muriera. Al recibir estas noticias, David envió una proposición de matrimonio a Abigail, que aceptó sin vacilar. Compartió el afecto de David con Ahinoam, una jezreelita a quien previamente David había tomado por esposa. Saúl ya había dado a su hija Mical, la primera esposa de David, a otro hombre. (1Sa 25:36-44.)
Abigail estuvo con David en Gat, en el extremo occidental de la Sefelá, y luego en la región NO. del Négueb, en Ziqlag. Durante la ausencia de David, hubo una incursión de amalequitas desde el sur. Quemaron Ziqlag y se llevaron a todas las mujeres y niños, entre ellos a Abigail y Ahinoam. Después que Jehová le aseguró que tendría éxito, David persiguió a los amalequitas con sus hombres y, en un ataque por sorpresa, los venció y recuperó a los cautivos y todos los bienes. (1Sa 30:1-19.)
Tres días después de haber regresado a Ziqlag, llegaron las noticias de la muerte de Saúl. (2Sa 1:1, 2.) Abigail acompañó a su esposo a Hebrón de Judá, donde se ungió rey a David. Allí le dio a luz un hijo, Kileab (2Sa 3:3), también llamado Daniel en 1 Crónicas 3:1. Durante su estancia en Hebrón, David llegó a tener seis esposas, pero en el relato ya no se vuelve a hacer mención de Abigail ni de su hijo. (2Sa 3:2-5.)

(2 Samuel 1:1, 2) Y después de la muerte de Saúl, y cuando David mismo hubo vuelto de derribar a los amalequitas, aconteció que David continuó morando en Ziqlag dos días. 2 Y al tercer día aconteció que, ¡mire!, un hombre venía del campamento, de Saúl, con sus prendas de vestir rasgadas y tierra sobre la cabeza; y aconteció que cuando llegó a David, en seguida cayó a tierra y se postró.

(2 Samuel 3:3) Y su segundo fue Kileab, de Abigail la esposa de Nabal el carmelita, y el tercero fue Absalón, hijo de Maacá, hija de Talmai el rey de Guesur.

(1 Crónicas 3:1) Y estos llegaron a ser los hijos de David que le nacieron en Hebrón: el primogénito Amnón, de Ahinoam la jezreelita; el segundo, Daniel, de Abigail la carmelita;

(2 Samuel 3:2-5) Entretanto, a David le nacieron hijos en Hebrón, y su primogénito llegó a ser Amnón, de Ahinoam la jezreelita. 3 Y su segundo fue Kileab, de Abigail la esposa de Nabal el carmelita, y el tercero fue Absalón, hijo de Maacá, hija de Talmai el rey de Guesur. 4 Y el cuarto fue Adonías, hijo de Haguit, y el quinto fue Sefatías, hijo de Abital. 5 Y el sexto fue Itream, de Eglá, esposa de David. Estos fueron los que le nacieron a David en Hebrón.

Reunión de Servicio


Cántico 117

Necesitamos la instrucción divina

(Isaías 50:4; 54:13)

1. Si tienes sed de que reine la justicia,
si quieres ver un mañana mejor,
busca a tu Padre, sacia tu anhelo,
bebe del agua de la salvación.

2. Nuestras reuniones jamás abandonemos:
en ellas, Dios nos da sabia instrucción,
y unos a otros nos animamos
a obrar el bien y a tener más amor.

3. Las dulces voces del coro de los mansos
cantan un himno en honor de su Dios;
ruegan humildes que los eduque,
que nunca deje de ser su Instructor.


10 min. Ideas para ofrecer las revistas en marzo. 

Análisis con el auditorio. Comience con dos demostraciones de cómo ofrecer las revistas utilizando las presentaciones modelo de esta página. Luego, analice las presentaciones modelo oración por oración. Y finalice pidiendo sugerencias sobre cómo ofrecer las revistas junto con la invitación a la Conmemoración los dos últimos fines de semana del mes.

Como iniciar estudios bíblicos el primer sábado de Marzo

“Lo estamos visitando brevemente con motivo de un acontecimiento que se celebrará el 14 de abril. Ese día es el aniversario de la muerte de Jesús. Algunas personas se reúnen para recordar la ocasión porque creen que su muerte fue muy significativa, pero otras no están tan seguras de su importancia. ¿Cree usted que la muerte de Jesús nos beneficia personalmente?” Permita que la persona responda. Luego muéstrele la última página de La Atalaya del 1 de marzo y analice la información de la primera pregunta y al menos uno de los textos. Ofrézcale las revistas y quede en volver para examinar la siguiente pregunta.

Atalaya - 1 de Marzo
“Muchas personas se preguntan por qué Dios no hace nada por acabar con la injusticia y el sufrimiento del mundo. ¿Cree usted que es porque a él no le importa, o porque considera que a los seres humanos nos hace bien sufrir? [Permita que la persona responda. Luego lea Juan 3:16.] Aunque muchos citan este versículo para probar que sí le importamos a Dios, no saben exactamente cómo nos beneficia la muerte del Hijo de Dios. Esta revista explica cómo la muerte de Jesús hará posible el fin de la injusticia y el sufrimiento en la Tierra.”
Despertad! – Marzo
“Estamos haciendo visitas breves con el deseo de aclarar una idea equivocada que mucha gente tiene sobre este versículo de la Biblia [lea Génesis 1:1]. Algunos creen que el universo fue creado, como dice aquí, pero otros no creen que haya sido así. ¿Usted qué opina? [Permita que la persona responda.] A muchos les cuesta creer en la creación porque los líderes religiosos enseñan algo que la Biblia en realidad no dice. Esta revista presenta la explicación lógica y creíble que da la Biblia sobre el comienzo del universo.”


10 min. Necesidades de la congregación.



10 min. ¿Cómo nos fue? 

Análisis con el auditorio. Pregunte a los publicadores cómo les ha beneficiado poner en práctica las sugerencias del artículo “Mejore sus habilidades en el ministerio: lleve un registro de las personas interesadas”. Pida que relaten experiencias animadoras.

km14 02 - Mejore sus habilidades en el ministerio: lleve un registro de las personas interesadas

“Presta constante atención a ti mismo y a tu enseñanza.” (1 Tim. 4:16.) Este consejo inspirado que el apóstol Pablo dio a Timoteo muestra que, seamos nuevos o experimentados, debemos esforzarnos por mejorar. Con este fin, Nuestro Ministerio del Reino contendrá una nueva serie titulada “Mejore sus habilidades en el ministerio”. Cada artículo analizará una habilidad importante y ofrecerá sugerencias para desarrollarla. Se nos anima a todos a prestar especial atención a dicha habilidad durante el mes. Al cabo del mes, tendremos la oportunidad de explicar en una sección de la Reunión de Servicio los beneficios que hemos obtenido. En esta ocasión, se nos invita a concentrarnos en llevar un registro de las personas interesadas.

(1 Timoteo 4:16) Presta constante atención a ti mismo y a tu enseñanza. Persiste en estas cosas, pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y también a los que te escuchan.

Por qué es importante. Nuestra comisión implica más que solo predicar: supone visitar de nuevo a quienes muestren interés y enseñarles la verdad, regando así las semillas que hemos plantado (Mat. 28:19, 20; 1 Cor. 3:6-9). Para ello, tenemos que volver a encontrar a las personas, hablarles de lo que les importa y agregar algo nuevo apoyándonos en la conversación anterior. De ahí la necesidad de hacer un registro cuando encontremos a alguien interesado.

(Mateo 28:19, 20) Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo, 20 enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y, ¡miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas”.

(1 Corintios 3:6-9) Yo planté, Apolos regó, pero Dios siguió haciéndo[lo] crecer; 7 de modo que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios que [lo] hace crecer. 8 Ahora bien, el que planta y el que riega uno son, pero cada [persona] recibirá su propio galardón según su propia labor. 9 Porque somos colaboradores de Dios. Ustedes son campo de Dios bajo cultivo, edificio de Dios.

Cómo hacerlo:
• Lleve en el bolso o maletín los útiles necesarios. Mantenga los registros impecables, ordenados y al día. Anote los datos justo al terminar la visita.
• Apunte información sobre la persona, como su nombre y datos de contacto (dirección, número de teléfono, correo electrónico). ¿Qué cosas observó acerca de ella o su familia que sean relevantes?
• Escriba los detalles de la conversación. ¿Qué textos leyó? ¿Qué dijo la persona sobre sus creencias? ¿Le dejó alguna publicación? Anote la hora, el día y la fecha de la visita.
• Escriba lo que piensa hacer la próxima vez. ¿De qué tema prometió hablar? ¿Cuándo se comprometió a volver?
• Actualice el registro cada vez que vuelva. No pasa nada si toma notas demás.

Intente esto durante el mes:
Cuando esté haciendo un registro, dígale a su compañero qué cosas está apuntando.


Cántico 95

“Gusten y vean que Jehová es bueno”

(Salmo 34:8)

1. Feliz quien a Dios adora,
quien siempre le da lo mejor.
No deja pasar la oportunidad
de hablar de Su Reino de amor.
(Estribillo)

2. Si a tiempo completo sirves,
tendrás bendiciones sin par.
Confiando en Jehová en toda ocasión,
su inmensa bondad palparás.

(ESTRIBILLO)
La Biblia invita: “Gusta y ve
qué bondadoso es Jehová”.
Haz cuanto puedas con devoción,
y gran ganancia tendrás.

Oración de conclusión