Acerquémonos a Jehová: Estudio con textos bíblicos | semana del 14 de septiembre

Estudio Bíblico de la Congregación | Información de estudio para el libro: Acerquémonos a Jehová


cl cap. 30 párrs. 10-18 (30 min.)


10. ¿Cómo nos ayuda el amor a sostener la verdad con nuestras palabras y acciones, aun cuando no sea fácil hacerlo?


10 “El amor [...] se regocija con la verdad.” O como dice cierta versión inglesa, “gozosamente toma partido por la verdad”. Por consiguiente, es una cualidad que nos mueve a sostener la verdad y “habl[ar] verazmente unos con otros” (Zacarías 8:16). Por ejemplo, si un ser querido comete un pecado grave, el amor a Jehová —y también al transgresor— nos ayudará a respaldar las normas divinas, en vez de tratar de ocultar o excusar su ofensa recurriendo incluso a la mentira. Es cierto que la realidad quizás sea difícil de afrontar. Pero si tenemos presente lo que más beneficiará al ser querido, desearemos que reciba la amorosa disciplina de Dios y actúe en consecuencia (Proverbios 3:11, 12). Además, el amor hace que los cristianos queramos “comportarnos honradamente en todas las cosas” (Hebreos 13:18).
Zacarías 8:16 ”‘Estas son las cosas que ustedes deben hacer: Hablen verazmente unos con otros. Con verdad y el juicio de la paz hagan su juzgar en sus puertas.
Proverbios 3:11, 12 La disciplina de Jehová, oh hijo mío, no rechaces; y no aborrezcas su censura, 12 porque Jehová censura al que ama, aun como lo hace un padre a un hijo en quien se complace.
Hebreos 13:18 Ocúpense en orar por nosotros, porque confiamos en que tenemos una conciencia honrada, puesto que deseamos comportarnos honradamente en todas las cosas.

11. Dado que “todas las cosas las soporta” el amor, ¿qué debemos tratar de hacer con los defectos de nuestros hermanos en la fe?


11 “Todas las cosas las soporta [el amor].” Esta frase significa literalmente que “lo cubre todo” (Magaña). Como señala 1 Pedro 4:8, “el amor cubre una multitud de pecados”. De forma que el cristiano que se rige por esta cualidad no está ansioso por sacar a relucir las imperfecciones y defectos de sus hermanos en la fe. En muchos casos, los errores que cometen son de poca monta y pueden taparse con el amor (Proverbios 10:12; 17:9).
1 Pedro 4:8 Ante todo, tengan amor intenso unos para con otros, porque el amor cubre una multitud de pecados.
Proverbios 10:12 El odio es lo que suscita contiendas, pero el amor cubre hasta todas las transgresiones.
Proverbios 17:9 El que encubre la transgresión busca amor, y el que sigue hablando de un asunto separa a los que se han familiarizado entre sí.

El amor nos mueve a confiar en nuestros hermanos


12. ¿Cómo mostró Pablo que confiaba en las intenciones de Filemón, y qué aprendemos del ejemplo del apóstol?


12 “Todas las cosas [...] las cree [el amor].” O, según otra versión, “cree todo, interpretando todo en buen sentido” (Garofalo, nota). Así pues, no andamos siempre sospechando de nuestros hermanos en la fe, poniendo en duda sus intenciones. El amor nos ayuda a ‘interpretar en buen sentido’ lo que hacen y a fiarnos de ellos. Tomemos por ejemplo la carta de Pablo a Filemón. El apóstol le escribió para exhortarlo a que recibiera de vuelta amablemente a su esclavo fugitivo Onésimo, que se había hecho cristiano. En vez de presionar a Filemón, Pablo le rogó basándose en el amor. Ya que contaba con que Filemón tomaría la decisión correcta, le dijo: “Confiando en tu anuencia, te escribo, pues sé que harás aún más de las cosas que digo” (versículo 21). Cuando el amor nos mueve a demostrar que estamos tan seguros de nuestros hermanos, sacamos a flote sus mejores cualidades.
Filemón 21 Confiando en tu anuencia, te escribo, pues sé que harás aún más de las cosas que digo.

13. ¿Cómo demostramos que tenemos las mejores expectativas sobre nuestros hermanos?


13 “Todas las cosas [...] las espera [el amor].” En efecto, esta cualidad no solo alienta la confianza, sino también la esperanza. Nos mueve a tener las mejores expectativas sobre nuestros hermanos. Por ejemplo, si uno de ellos da “algún paso en falso antes que se dé cuenta”, esperamos que responda a los amorosos esfuerzos que se hagan por reajustarlo (Gálatas 6:1). También abrigamos el deseo de que se recuperen los débiles en la fe. Somos pacientes con ellos y hacemos lo posible para que se fortalezcan (Romanos 15:1; 1 Tesalonicenses 5:14). Hasta cuando se descarría un ser querido, no perdemos las esperanzas de que un día recapacite y regrese a Jehová, tal como el hijo pródigo de la parábola de Jesús (Lucas 15:17, 18).
Gálatas 6:1 Hermanos, aunque un hombre dé algún paso en falso antes que se dé cuenta de ello, ustedes los que tienen las debidas cualidades espirituales traten de reajustar a tal hombre con espíritu de apacibilidad, vigilándote a ti mismo, por temor de que tú también seas tentado.
Romanos 15:1 Nosotros, pues, los que somos fuertes, debemos soportar las debilidades de los que no son fuertes, y no estar agradándonos a nosotros mismos.
1 Tesalonicenses 5:14 Por otra parte, los exhortamos, hermanos: amonesten a los desordenados, hablen confortadoramente a las almas abatidas, den su apoyo a los débiles, tengan gran paciencia para con todos.
Lucas 15:17, 18 ”Cuando recobró el juicio, dijo: ‘¡Cuántos asalariados de mi padre tienen pan en abundancia, mientras yo aquí perezco de hambre! 18 Me levantaré y haré el viaje a donde mi padre, y le diré: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.

14. ¿De qué maneras pudiera ponerse a prueba nuestro aguante en la congregación, y cómo nos ayudará el amor a responder debidamente?


14 “Todas las cosas [...] las aguanta [el amor].” El aguante, que nos permite mantenernos firmes a pesar de las desilusiones y dificultades, no solo se ve sometido a prueba por los de fuera de la congregación, sino también por los de dentro. Como estos son imperfectos, es probable que nos decepcionen a veces. Quizás alguien nos lastime con un comentario desconsiderado (Proverbios 12:18). O tal vez no se atienda un asunto de la congregación como nos parece oportuno. Es posible que nos perturbe la conducta de un hermano respetado y que nos preguntemos cómo puede actuar un cristiano de esa manera. Ante tales situaciones, ¿nos apartaremos de la congregación y dejaremos de servir a Jehová? Si tenemos amor, no. Esta virtud impide que los defectos de un hermano nos cieguen al grado de no ver nada bueno en él o en los demás como colectividad. Así, nos permite seguir siendo fieles a Dios y respaldar a la congregación sin importar lo que haga o diga una persona imperfecta como nosotros (Salmo 119:165).
Proverbios 12:18 Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada, pero la lengua de los sabios es una curación.
Salmo 119:165 Paz abundante pertenece a los que aman tu ley,y no hay para ellos tropiezo.

Qué no es el amor


15. ¿Qué son los celos, y cómo nos ayuda el amor a vencer este sentimiento destructivo?


15 “El amor no es celoso.” Los celos se definen como la envidia de lo que tienen los demás, sean pertenencias, privilegios o habilidades. Si no lo dominamos, este sentimiento egoísta y destructivo podría perturbar la paz de la congregación. ¿Qué nos ayudará a resistir la “tendencia hacia la envidia”? (Santiago 4:5.) En una palabra, el amor. Gracias a esta preciosa virtud, nos alegraremos con quienes quizás tengan ventajas de las que carezcamos nosotros y no tomaremos como afrentas personales los reconocimientos que reciban los demás por sus habilidades o logros excepcionales (Romanos 12:15).
Santiago 4:5 ¿O se figuran ustedes que la escritura dice en balde: “Es con tendencia hacia la envidia con lo que el espíritu que se ha domiciliado en nosotros sigue anhelando”?
Romanos 12:15 Regocíjense con los que se regocijan; lloren con los que lloran.

16. ¿Por qué evitaremos presumir de nuestros logros en el servicio de Jehová si de verdad queremos a nuestros hermanos?


16 “El amor [...] no se vanagloria, no se hincha.” Es decir, no nos permite alardear de nuestros talentos o logros. Si de verdad queremos a nuestros hermanos, ¿cómo vamos a andar presumiendo siempre del éxito que tenemos en el ministerio o de nuestros privilegios en la congregación? Tal jactancia puede desanimar a los demás y hacerlos sentir inferiores. Por lo tanto, el amor impide que nos vanagloriemos de lo que Dios nos concede efectuar en su servicio (1 Corintios 3:5-9). Además, “no se hincha”, o, como dice la versión de Gabriel Quijano, “no se [deja] arrastrar de la vanidad”, lo que evita que abriguemos ideas muy elevadas de nosotros mismos (Romanos 12:3).
1 Corintios 3:5-9 Pues, ¿qué es Apolos? Sí, ¿qué es Pablo? Ministros mediante los cuales ustedes llegaron a ser creyentes, así como el Señor se lo concedió a cada uno. 6 Yo planté, Apolos regó, pero Dios siguió haciéndo[lo] crecer; 7 de modo que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios que [lo] hace crecer. 8 Ahora bien, el que planta y el que riega uno son, pero cada [persona] recibirá su propio galardón según su propia labor. 9 Porque somos colaboradores de Dios. Ustedes son campo de Dios bajo cultivo, edificio de Dios.
Romanos 12:3 Pues por la bondad inmerecida que se me ha dado digo a cada uno que está allí entre ustedes que no piense más de sí mismo de lo que sea necesario pensar; sino que piense de tal modo que tenga juicio sano, cada uno según le haya distribuido Dios una medida de fe.

17. Si tenemos amor, ¿qué consideración tendremos por el prójimo y qué clase de comportamiento evitaremos?


17 “El amor [...] no se porta indecentemente.” La conducta indecente es impropia u ofensiva. Es desamorada, pues no se preocupa lo más mínimo por los sentimientos y el bienestar del prójimo. Por otro lado, el amor conlleva una gentileza que nos impulsa a ser considerados con nuestros semejantes. Además, fomenta los buenos modales, la conducta piadosa y el respeto por nuestros hermanos en la fe. De este modo, no nos permite participar en “comportamiento vergonzoso”, o sea, en acciones que escandalicen u ofendan a otros cristianos (Efesios 5:3, 4).
Efesios 5:3, 4 Que la fornicación y la inmundicia de toda clase, o la avidez, ni siquiera se mencionen entre ustedes, tal como es propio de personas santas; 4 tampoco comportamiento vergonzoso, ni habla necia, ni bromear obsceno, cosas que no son decorosas, sino, más bien, el dar gracias.

18. ¿Por qué no exige la persona amorosa que todo se haga a su manera?


18 “El amor [...] no busca sus propios intereses.” Una versión en inglés traduce así la frase: “El amor no insiste en salirse con la suya”. La persona amorosa no exige que todo se haga a su manera, como si sus opiniones fueran infalibles, ni tampoco manipula a la gente, valiéndose de la persuasión para lograr que se rindan quienes no piensan como ella. Esa actitud terca revelaría un cierto orgullo, y la Biblia dice: “El orgullo está antes de un ruidoso estrellarse” (Proverbios 16:18). Si de verdad amamos a nuestros hermanos, respetaremos sus opiniones y, siempre que sea posible, mantendremos la disposición a ceder, una disposición que está en armonía con las siguientes palabras de Pablo: “Que cada uno siga buscando, no su propia ventaja, sino la de la otra persona” (1 Corintios 10:24).
Proverbios 16:18 El orgullo está antes de un ruidoso estrellarse; y un espíritu altivo, antes del tropiezo.
1 Corintios 10:24 Que cada uno siga buscando, no su propia [ventaja], sino la de la otra persona.

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