Nuestras Reuniones "Todo En Uno" (TEU) ‒ Semana del 21 de abril

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Escuela del Ministerio Teocrático – Puntos Sobresalientes de la Biblia ‒ Reunión de Servicio ‒ Estudio Bíblico de la Congregación ‒ Estudio de La Atalaya

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Todas nuestras reuniones en uno - Semana del 21 de abril



Escuela del Ministerio Teocrático


Lectura de la Biblia: Éxodo 15 a 18
Puntos sobresalientes (10 min.)
Núm. 1: Éxodo 15:20-16:5 (4 min. o menos)
Núm. 2: Por qué los cristianos no tienen que guardar el sábado (rs pág. 333–pág. 335 párr. 2) (5 min.)
Núm. 3: Aborto. La vida es un valioso regalo de Dios (it-1 págs. 29, 30) (5 min.)

Núm. 1: Éxodo 15:20–16:5


Núm. 2: Por qué los cristianos no tienen que guardar el sábado (rs pág. 333–pág. 335 párr. 2)

Sábado (Día de descanso)
Definición: La palabra sábado proviene de la palabra hebrea shavath′, que significa “descansar, cesar, desistir”. El sistema sabático prescrito en la Ley mosaica o Ley de Moisés consistía en un día sabático semanal, otros días específicamente señalados durante cada año, el séptimo año y el año quincuagésimo. El día de descanso semanal de los judíos, el séptimo día de su semana civil, dura desde la puesta de sol del viernes hasta la puesta de sol del sábado. Muchos que afirman que son cristianos han guardado tradicionalmente el domingo como su día de descanso y de adoración; otros se han adherido al día fijado y apartado en el calendario judío.
¿Están los cristianos bajo la obligación de guardar un día de descanso semanal?
Éxo. 31:16, 17: “Los hijos de Israel tienen que guardar el sábado, para llevar a cabo el sábado durante sus generaciones. Es un pacto hasta tiempo indefinido [“pacto perpetuo”, VV (1977)]. Entre yo y los hijos de Israel es una señal hasta tiempo indefinido.” (Note que la observancia del sábado era una señal entre Jehová e Israel; no sería tal señal si todas las demás personas también estuvieran bajo la obligación de guardar el sábado. La palabra hebrea que se vierte “perpetuo” en VV es ‛oh•lam′, que significa fundamentalmente un período que, desde el punto de vista del presente, es indefinido o está oculto a la vista, pero comunica la idea de larga duración. Esto puede significar para siempre, aunque no necesariamente. En Números 25:13, la misma palabra hebrea se aplica al sacerdocio, que posteriormente tuvo fin, como lo muestra Hebreos 7:12.)
Rom. 10:4: “Cristo es el fin de la Ley, para que todo el que ejerce fe tenga justicia.” (El guardar el sábado era parte de aquella Ley. Dios usó a Cristo para poner fin a aquella Ley. El tener una posición o condición de justicia ante Dios depende de la fe en Cristo, no de guardar un día de descanso semanal.) (Véanse también Gálatas 4:9-11 y Efesios 2:13-16.)
Col. 2:13-16: “[Dios] bondadosamente nos perdonó todas nuestras ofensas y borró el documento manuscrito contra nosotros, que consistía en decretos y que estaba en oposición a nosotros [...] Por lo tanto que nadie los juzgue en el comer y beber, o respecto de una fiesta, o de una observancia de la luna nueva, o de un sábado.” (Si alguien estaba bajo la Ley de Moisés y se le hallaba culpable de profanar el sábado, toda la congregación tenía que darle muerte a pedradas, según Éxodo 31:14 y Números 15:32-35. Muchos que favorecen la observación del sábado pueden alegrarse de que no estemos bajo esa Ley. Como muestra el texto aquí citado, el disfrutar de una posición aprobada ante Dios ya no exige la observancia del requisito sabático dado a Israel.)
¿Cómo llegó a ser el domingo el principal día de adoración para la mayor parte de la cristiandad?
Aunque Cristo fue resucitado el primer día de la semana (conocido actualmente como domingo), en la Biblia no hay ninguna instrucción de que se deba considerar sagrado ese día.
“La retención [en países de habla inglesa] del antiguo nombre pagano de ‘Dies Solis’, o ‘Día del Sol’ [pues en inglés se llama al domingo Sunday, que literalmente significa “Día del Sol”, tal como el nombre original en latín], para la observancia semanal cristiana se debe en gran medida a la unión del sentimiento pagano y [el así llamado] cristiano con que Constantino [en un edicto en 321 E.C.] recomendó a sus súbditos, tanto paganos como cristianos, que el primer día de la semana fuera ‘el día venerable del Sol’. [...] Era su modo de armonizar bajo una institución común las religiones discordantes del Imperio.” (Lectures on the History of the Eastern Church [Discursos sobre la historia de la Iglesia Oriental], Nueva York, 1871, A. P. Stanley, pág. 291.)

Núm. 3: Aborto. La vida es un valioso regalo de Dios (it-1 págs. 29, 30)

it-1 págs. 29, 30 Aborto
ABORTO
Expulsión de un embrión o feto antes de que sea capaz de vivir por sí mismo. Puede ser espontáneo o provocado. El primero cursa de modo natural, independiente de la voluntad, mientras que el segundo se define como la interrupción deliberada del embarazo con la muerte del feto. En la Biblia no se distingue entre aborto espontáneo y provocado; el término se usa en un sentido más amplio e intercambiable. La palabra hebrea scha•kjál, que significa ‘sufrir un aborto’ (Éx 23:26), también se traduce ‘privar’ (Dt 32:25), ‘privar de hijos’ (Le 26:22), ‘abortar’ (Os 9:14) y ‘resultar sin fruto’ (Mal 3:11). La voz hebrea yoh•tséʼth, vertida “aborto” en Salmo 144:14, viene de una raíz que significa “salir”. (Compárese con Gé 27:30.) Las expresiones “aborto” y “uno que nace prematuramente” (Sl 58:8; Ec 6:3) vierten la palabra hebrea né•fel, procedente de la raíz na•fál, cuyo significado es “caer”. (Compárese con Isa 26:18.)
El aborto espontáneo puede deberse a un accidente, una enfermedad infecciosa, tensión mental, esfuerzo físico o también a una debilidad orgánica general de la madre. Las aguas cercanas a Jericó causaban muertes y abortos hasta que las sanó Eliseo, el profeta de Jehová. (2Re 2:19-22.)
La provocación deliberada de un aborto por medios artificiales, fármacos o intervención quirúrgica, con el único propósito de evitar el nacimiento de un hijo no deseado, es un crimen a la vista de Dios. La vida, como don precioso del Creador, es sagrada. Por eso, la ley que Dios dio a Moisés protegía la vida del niño no nacido más que solo del aborto criminal, pues si en una reyerta entre hombres, una mujer embarazada o su hijo sufrían un accidente mortal, ‘entonces tenía que darse alma por alma’. (Éx 21:22-25.) Por supuesto, antes de aplicar el castigo, los jueces tomaban en consideración las circunstancias y el grado de premeditación. (Compárese con Nú 35:22-24, 31.) No obstante, el Dr. J. Glenn recalcó la seriedad de cualquier intento deliberado de causar daño al comentar: “El embrión viable en el útero ES un individuo humano, y, por lo tanto, su destrucción es una violación del sexto mandamiento”. (The Bible and Modern Medicine, 1963, pág. 176.)
El fruto del vientre es una bendición de Jehová. (Le 26:9; Sl 127:3.) Por eso, cuando Dios prometió prosperidad a Israel, garantizó que sus mujeres culminarían con éxito el embarazo y darían a luz hijos, al decir: “No existirá mujer que sufra aborto ni mujer estéril en tu tierra”. (Éx 23:26.) Por otra parte, como se indica en la oración del justo, el que las matrices de los enemigos de Dios abortaran y estos llegaran a ser como abortos que nunca contemplan el Sol sería una prueba de la desaprobación divina. (Sl 58:8; Os 9:14.)
En su miseria, Job pensó que hubiera sido mejor haber sido un “aborto escondido”. “¿Por qué desde la matriz no procedí a morir?”, clamó este hombre atormentado. (Job 3:11-16.) Salomón también dijo que le va mejor a un feto expulsado prematuramente que a la persona que vive mucho tiempo, pero que nunca llega a disfrutar de la vida. (Ec 6:3.)
El aborto contagioso, enfermedad caracterizada por el nacimiento prematuro, puede darse en el ganado vacuno, caballar, lanar y cabrío. En los días de los patriarcas Jacob y Job ya se conocía el aborto accidental, debido a descuido o a enfermedad, de los animales domésticos. (Gé 31:38; Job 21:10.)

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Puntos Sobresaliente de la Biblia


21 de abr. Lectura de la Biblia: Éxodo 15 a 18


15:8. ¿Se solidificaron de verdad las aguas del mar Rojo, ya que el texto dice que quedaron “cuajadas”? El verbo hebreo traducido “cuajar” quiere decir “encogerse” o “engrosarse”. En Job 10:10 se usa el mismo verbo con relación al proceso de cuajar la leche. Por lo tanto, decir que las aguas quedaron cuajadas no significa necesariamente que se congelaron hasta solidificarse. Si el “fuerte viento del este”, mencionado en Éxodo 14:21, hubiera sido suficientemente frío como para congelar las aguas, sin duda se habría hecho alguna referencia a que hacía mucho frío. Como no había nada visible que contuviera las aguas, daban la apariencia de estar cuajadas, endurecidas o espesadas.

Lecciones para nosotros:
15:25; 16:12. Jehová cuida a su pueblo.

18:21. Los varones que se escogen para ocupar posiciones de responsabilidad en la congregación cristiana también deben ser hombres capaces, temerosos de Dios, dignos de confianza y altruistas.

Éxodo 15:1, 20
2 Tras cruzar el mar Rojo, Israel “empezó a temer a Jehová y a poner fe en Jehová” (Éxodo 14:31). Los varones israelitas cantaron con Moisés una canción de victoria dedicada a Jehová, y Míriam y otras mujeres respondieron tocando panderetas y bailando (Éxodo 15:1, 20). En efecto, al pueblo de Dios le impresionaron Sus actos poderosos. Pese a ello, su gratitud a Aquel que realizó dichas obras fue efímera. Poco después, muchos se comportaron como si hubiesen sufrido una pérdida total de memoria. Murmuraron y se quejaron contra Jehová, y algunos cayeron en la idolatría y la inmoralidad sexual (Números 14:27; 25:1-9).

Éxodo 15:13
2 En las Escrituras, “bondad amorosa” traduce un vocablo hebreo tan rico en significado, que la mayoría de los idiomas no son capaces de expresar con exactitud su sentido pleno con una única palabra. De ahí que “amor”, “misericordia” y “fidelidad” no transmitan todos sus matices. En cambio, la traducción “bondad amorosa” es más abarcadora y comunica gran parte del sentido del vocablo hebreo. La Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras (con referencias) da acertadamente como otra traducción “amor leal” (Éxodo 15:13; Salmo 5:7, nota).

Éxo. 15:13
“Tu lugar santo de habitación”
9 En la antigüedad, se hizo referencia a la Tierra Prometida como el lugar santo de habitación de Dios. Recordemos el canto de victoria que los israelitas entonaron tras su liberación de Egipto: “Tú en tu bondad amorosa has guiado al pueblo que has recobrado; tú en tu fuerza ciertamente los conducirás a tu lugar santo de habitación” (Éxo. 15:13). Posteriormente, en ese “lugar [...] de habitación” se estableció el templo, con su sacerdocio, y también una ciudad capital, Jerusalén, con una línea de reyes descendientes de David que se sentaban sobre el trono de Jehová (1 Cró. 29:23). Jesús tuvo buenas razones para llamar a Jerusalén “la ciudad del gran Rey” (Mat. 5:35).
10 ¿Qué hay de nuestros días? En el año 33 nació una nueva nación, “el Israel de Dios” (Gál. 6:16). Dicha nación, compuesta de los hermanos ungidos de Jesucristo, cumplió la tarea que el Israel carnal no logró llevar a cabo: ser testigos del nombre de Dios (Isa. 43:10; 1 Ped. 2:9). Jehová les hizo a ellos la misma promesa que había hecho al antiguo Israel: “Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo” (2 Cor. 6:16; Lev. 26:12). En 1919, Jehová entabló una relación especial con los restantes del “Israel de Dios”. En ese momento, el resto ungido tomó posesión de una “tierra”, un campo de actividad espiritual en el que disfrutan de un paraíso espiritual (Isa. 66:8). Desde los años treinta, millones de “otras ovejas” se han unido a ellos (Juan 10:16). La felicidad y la prosperidad espiritual de estos cristianos del día moderno son prueba convincente de lo bueno que es someterse a la justa soberanía de Jehová (léase Salmo 91:1, 2). Eso enfurece muchísimo a Satanás.

Éxo. 16:1, 2
11 Solo unas semanas después de fundarse su nación, los israelitas manifestaron una actitud criticona. Su descontento los llevó a rebelarse contra Jehová y sus representantes (Éxo. 16:1, 2). Como consecuencia, apenas unos cuantos de los que salieron de Egipto vivieron para ver la Tierra Prometida. De hecho, hasta Moisés se quedó sin entrar por culpa de su reacción ante la mala actitud de la congregación de Israel (Deu. 32:48-52). ¿Cómo podemos evitar ese espíritu tan dañino?

Éxodo 16:1-3
Una malvada asamblea murmura contra Jehová
4 El término hebreo que significa “murmurar, refunfuñar, quejarse o gruñir” se usa en la Biblia en conexión con los hechos que tuvieron lugar durante los cuarenta años que Israel vagó por el desierto. En ocasiones, los israelitas se sintieron descontentos con su situación y lo exteriorizaron murmurando. Por ejemplo, a las pocas semanas de haber sido liberados de la esclavitud egipcia, “toda la asamblea de los hijos de Israel empezó a murmurar contra Moisés y Aarón”. Se quejaron de la comida diciendo: “¡Si siquiera hubiéramos muerto por la mano de Jehová en la tierra de Egipto, mientras nos sentábamos junto a las ollas de carne, mientras comíamos pan hasta quedar satisfechos, porque ustedes nos han sacado a este desierto para hacer que toda esta congregación muera de hambre!” (Éxodo 16:1-3).

Éxodo 16:2, 8
12 Las Escrituras registran con toda sinceridad las faltas de personas que Jehová utilizó para dirigir a su pueblo en el pasado. Por ejemplo, David fue ungido rey y líder de Israel. No obstante, cedió a la tentación y se convirtió en adúltero y asesino (2 Sam. 12:7-9). Pensemos también en el apóstol Pedro. Aunque se le confiaron muchas responsabilidades en la congregación cristiana del siglo primero, cometió graves errores (Mat. 16:18, 19; Juan 13:38; 18:27; Gál. 2:11-14). La realidad es que, a excepción de Jesús, desde Adán y Eva ningún ser humano ha sido perfecto.
13 ¿Por qué se encargó Jehová de que en la Biblia se incluyeran relatos que reflejan los defectos de hombres a quienes él había nombrado? Entre otras razones, para mostrar que puede utilizar hombres imperfectos para guiar a su pueblo. De hecho, siempre ha sido así. Por consiguiente, no deberíamos usar las imperfecciones de quienes nos dirigen como excusa para quejarnos de ellos o menospreciar su autoridad. Jehová espera que los respetemos y obedezcamos (lea Éxodo 16:2, 8).

Éxo. 16:4
14 “Danos hoy nuestro pan para este día.” (Mat. 6:11; Luc. 11:3.) Esta es una petición que le hacemos a Dios para que nos dé el alimento necesario “para este día”. Como confiamos en que él tiene la capacidad de cubrir nuestras necesidades día a día, no hace falta pedirle más que eso. Esta petición nos trae a la memoria lo que Jehová les ordenó a los israelitas en el desierto: que cada uno recogiera “su cantidad [de maná] día por día” (Éxo. 16:4).

Éxodo 16:4-8.
5 Lo cierto es que Jehová cubrió las necesidades de los israelitas en el desierto, pues amorosamente les proporcionó comida y agua. El hambre nunca puso en peligro su supervivencia. Pero el descontento los llevó a exagerar la situación y a murmurar. Aunque sus quejas iban dirigidas contra Moisés y Aarón, Jehová consideró que era con él mismo con quien estaban descontentos. “Jehová ha oído sus murmuraciones que murmuran contra él —les dijo Moisés—. ¿Y qué somos nosotros? Sus murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová.” (Éxodo 16:4-8.)

Éxodo 16:4, 13-15
Jehová alimenta y cuida a su pueblo
9 Examinemos ahora la tercera promesa: Jehová alimentaría y cuidaría a su pueblo. Poco después de liberarlos de Egipto, Dios les prometió: “Voy a hacer que llueva pan para ustedes desde los cielos; y el pueblo tiene que salir y recoger cada cual su cantidad día por día”. Fiel a su palabra, Dios les suministró aquel ‘pan del cielo’. “Cuando alcanzaron a ver[lo] los hijos de Israel, empezaron a decirse unos a otros: ‘¿Qué es?’.” Era maná, el pan que Jehová les había prometido (Éxodo 16:4, 13-15).
10 Durante los cuarenta años que estuvieron en el desierto, Jehová los cuidó, dándoles comida y agua. Incluso se encargó de que sus mantos no se desgastaran y de que no se les hincharan los pies (Deuteronomio 8:3, 4). Josué fue testigo presencial de todo aquello. Era evidente que Jehová había liberado, protegido y alimentado a sus siervos, tal como les había prometido.

Éxodo 16:4, 20
Alimento espiritual día a día
4 La solicitud a Dios del pan diario también debe recordarnos que necesitamos alimento espiritual todos los días. Pese a estar muy hambriento tras un largo ayuno, Jesús resistió la tentación de Satanás de convertir las piedras en pan y le contestó: “Está escrito: ‘No de pan solamente debe vivir el hombre, sino de toda expresión que sale de la boca de Jehová’” (Mateo 4:4). En esta ocasión, Jesús citó al profeta Moisés, quien dijo al pueblo de Israel: “[Jehová] te humilló y te dejó padecer hambre y te alimentó con el maná, que ni tú habías conocido ni tus padres habían conocido; para hacerte saber que no solo de pan vive el hombre, sino que de toda expresión de la boca de Jehová vive el hombre” (Deuteronomio 8:3). La forma en que Jehová proporcionó el maná no solo aportó a los israelitas alimento físico, sino también lecciones espirituales. Por un lado, tenían que “recoger cada cual su cantidad día por día”. Si acumulaban más de lo necesario para el día, el sobrante comenzaba a oler mal y a producir gusanos (Éxodo 16:4, 20). Sin embargo, eso no ocurría el sexto día, en el que tenían que recoger el doble a fin de cubrir las necesidades del sábado (Éxodo 16:5, 23, 24). Así que el maná grabó en su mente que debían ser obedientes y que su vida no solo dependía del pan, sino de “toda expresión de la boca de Jehová”.

Éxodo 16:8
14 Sea cual sea la razón por la que nos sintamos descontentos, si no ponemos freno a la tendencia a quejarnos, puede que desarrollemos un espíritu de insatisfacción y nos volvamos murmuradores. Sí, la corrosión espiritual que produce la murmuración puede corrompernos por completo. Cuando los israelitas se quejaron de las condiciones de vida en el desierto, llegaron al extremo de culpar a Jehová (Éxodo 16:8). ¡No dejemos nunca que eso nos pase a nosotros!
15 Aunque los metales tienden a corroerse, esto se puede controlar recubriéndolos con pintura antioxidante y tratando de inmediato cualquier zona afectada. De la misma manera, si detectamos en nosotros una tendencia a quejarnos, podemos controlarla orando y adoptando sin demora las medidas necesarias. ¿Cuáles son estas medidas?

Éxodo 16:13
¿Por qué usó Dios codornices para alimentar a Israel en el desierto?
▪ Después que la nación de Israel salió de Egipto, en dos ocasiones Dios le suministró codornices en abundancia para que comieran carne (Éxodo 16:13; Números 11:31).
Las codornices son aves pequeñas, de unos 18 centímetros (7 pulgadas) de longitud y 100 gramos (3,5 onzas) de peso. Estas aves migratorias, cuyo hábitat de reproducción abarca Asia occidental y Europa, pasan el invierno en Arabia y el norte de África. Para llegar hasta allí, atraviesan en grandes bandadas las costas orientales del mar Mediterráneo y sobrevuelan la península del Sinaí.
Según el Diccionario Manual Bíblico, la codorniz “vuela rápidamente a favor del viento; pero si éste cambia de dirección, o si las aves se han extenuado por un largo vuelo, caen al suelo aturdidas”. Antes de continuar su viaje migratorio, necesitan descansar un día o dos sobre el terreno, lo que las convierte en presa fácil para los cazadores. A principios del siglo XX, Egipto exportaba para el consumo cerca de tres millones de codornices al año.
Las dos veces que los israelitas se alimentaron de codornices fue en primavera. Aunque estas aves suelen cruzar la península del Sinaí en esa estación, fue Jehová quien hizo que un viento fuerte las llevara al campamento israelita (Números 11:31).

Éxodo 16:14, 15, 23, 26, 33; 26:34
21 Los fieles cristianos ungidos y sus compañeros leales no tienen por qué temer el juicio venidero, pues les aguardan bendiciones a todos los que siguen los consejos que dio Jesús guiado por el espíritu santo de Dios. Por ejemplo, a los ungidos que venzan al mundo se les invitará a comer “del maná escondido” y se les dará “una piedrecita blanca” con “un nombre nuevo”.
22 Dios proporcionó a los israelitas el maná para alimentarlos durante su viaje de cuarenta años por el desierto. Una pequeña cantidad de aquel “pan” se guardaba en una jarra de oro dentro del arca del pacto, de modo que estaba oculto en el Santísimo del tabernáculo, donde una luz milagrosa representaba la presencia de Jehová (Éxodo 16:14, 15, 23, 26, 33; 26:34; Hebreos 9:3, 4). A nadie se le permitía comer del maná escondido. Sin embargo, cuando los discípulos ungidos de Jesús resucitan, se visten de inmortalidad, lo que se simboliza con el hecho de comer “del maná escondido” (1 Corintios 15:53-57).

Éxo. 17:8
El espíritu de Dios condujo a Josué al éxito
9 Hablemos ahora de un contemporáneo de Moisés y Bezalel a quien también guió el espíritu de Dios. Poco después de que los israelitas salieron de Egipto, el pueblo de Amaleq los atacó sin mediar provocación alguna. Aunque carecían de experiencia en el combate, se vieron en la necesidad de defenderse peleando su primera guerra como nación libre (Éxo. 13:17; 17:8). Pero había una cuestión que resolver: ¿quién iba a comandar el ejército?

Éxo. 17:9-13
10 Josué fue el elegido. Ahora bien, si para acceder al cargo hubiera tenido que indicar su experiencia laboral, ¿qué oficios habría podido enumerar? ¿Trabajos forzados? ¿Mezcla de barro y paja? ¿Recolección de maná? Su abuelo Elisamá estaba bien adiestrado, pues fue el principal cabeza de la tribu de Efraín y, al parecer, comandó una de las divisiones de tres tribus de Israel, compuesta por 108.100 hombres (Núm. 2:18, 24; 1 Cró. 7:26, 27). Pero Dios no lo seleccionó ni a él ni a su hijo Nun. Más bien, guió a Moisés para que nombrara a Josué comandante del ejército que derrotaría al enemigo. La batalla duró casi todo el día. Gracias a que Josué fue obediente y siguió la guía del espíritu santo de Dios, Israel obtuvo la victoria (Éxo. 17:9-13).

Éx 18:5-7, 13-27
Aunque Moisés era el caudillo de la gran nación de Israel nombrado por Jehová, estaba dispuesto a aceptar consejo de otros, en particular cuando eso repercutía de forma positiva en la nación. Poco tiempo después de que los israelitas salieron de Egipto, Jetró fue a su encuentro acompañado de la esposa y los hijos de Moisés. Jetró observó cuánto trabajaba Moisés y cómo se gastaba al tratar los problemas de cada uno que acudía a él. Con sabiduría le sugirió que, de acuerdo con un criterio ordenado, delegara grados de responsabilidad en otras personas a fin de aligerar su carga. Moisés escuchó el consejo de Jetró y lo aceptó, de modo que organizó al pueblo en millares, centenas, cincuentenas y decenas, con un jefe como juez sobre cada grupo. Solo los casos difíciles se llevaban a Moisés. Es digno de mención también que al explicar a Jetró lo que estaba haciendo, Moisés dijo: “En caso de que se les suscite una causa, esta tiene que venir a mí y yo tengo que juzgar entre una parte y la otra, y tengo que dar a conocer las decisiones del Dios verdadero y sus leyes”. De este modo indicó que reconocía que no tenía que juzgar según sus propias ideas, sino según las decisiones de Jehová, y que además tenía la responsabilidad de ayudar al pueblo a conocer y aceptar las leyes de Dios. (Éx 18:5-7, 13-27.)

Éxodo 18:13-16
Moisés, un hombre de amor
¿QUÉ ES EL AMOR? El amor es un profundo sentimiento de afecto hacia alguien. La persona que ama lo demuestra con sus palabras y acciones, aunque eso exija algún sacrificio de su parte.
¿CÓMO MANIFESTÓ MOISÉS ESTA CUALIDAD? Moisés demostró que amaba a Dios. ¿Cómo? Obedeciéndolo siempre. Bien lo dice 1 Juan 5:3: “Esto es lo que el amor de Dios significa: que observemos sus mandamientos”. Sin importar cuál fuera el mandato de Dios —algo tan intimidante como encararse al poderoso faraón de Egipto o tan sencillo como extender su vara sobre el mar Rojo—, Moisés siempre hacía exactamente lo que se le pedía (Éxodo 40:16).
Moisés también demostró que amaba a los israelitas. Ellos reconocían que Jehová lo utilizaba para guiarlos, por eso le llevaban todos sus problemas. La Biblia dice que “el pueblo se [quedaba] de pie delante de Moisés desde la mañana hasta la tarde” (Éxodo 18:13-16). Imagínese lo agotador que debía ser para él pasarse el día entero escuchándolos. Pero lo hacía con gusto porque los amaba.
Además de escucharlos, Moisés también oraba por ellos. Hasta oraba por quienes lo habían tratado mal. Por ejemplo, cuando Míriam, su propia hermana, criticó a Moisés, Jehová la castigó con lepra. En lugar de alegrarse, él intercedió enseguida por ella con estas palabras: “¡Oh Dios, por favor! ¡Sánala, por favor!” (Números 12:13). ¿Qué podría haber tras aquella expresiva oración sino amor?
¿QUÉ NOS ENSEÑA SU EJEMPLO? Que debemos cultivar un amor profundo por Dios, un amor que nos impulse a obedecer sus mandamientos “de corazón” (Romanos 6:17). Esta clase de obediencia lo hace muy feliz (Proverbios 27:11). Servir a Dios por amor también tiene un efecto positivo en nosotros, pues hacer las cosas que le agradan nos produce felicidad (Salmo 100:2).
También debemos cultivar un amor abnegado por los demás. Cuando un amigo o un familiar viene a contarnos sus problemas, esa clase de amor nos impulsará a 1) prestarle toda nuestra atención, 2) ponernos en su lugar y 3) demostrarle que nos interesamos por él.
Al igual que Moisés, podemos orar por las personas que amamos. A veces no sabremos qué hacer para ayudarlas y tal vez nos disculpemos diciéndoles: “Lo siento, pero lo único que puedo hacer es orar por ti”. No obstante, recuerde que “la oración fervorosa del justo tiene mucho poder” (Santiago 5:16, Biblia de oración). Nuestras oraciones pueden mover a Jehová a hacer por la persona algo que tal vez no tenía pensado hacer. ¿Qué mejor ayuda podríamos prestarles a nuestros seres queridos que orar por ellos?
¿Verdad que podemos aprender mucho de Moisés? Pese a ser imperfecto como todos nosotros, fue un ejemplo extraordinario de fe, humildad y amor. Esforcémonos al máximo por imitar a Moisés, y cosecharemos grandes bendiciones para nosotros y para quienes nos rodean (Romanos 15:4).

Éxodo 18:13-23
9 En algunos casos es posible tomar medidas prácticas. Si lo que nos angustia es una enfermedad, lo prudente es darle atención, aunque cada uno ha de tomar su propia decisión al respecto (Mateo 9:12). En caso de que nos agobien nuestros muchos deberes, tal vez sea posible delegar algunos (Éxodo 18:13-23). Ahora bien, ¿qué pueden hacer aquellos que tienen pesadas obligaciones que no es posible delegar, como sucede con los padres? ¿Y el cristiano cuyo cónyuge está opuesto? ¿Y la familia que pasa por graves apuros económicos o que vive en zona de guerra? Es obvio que no está en nuestra mano acabar con todas las causas de zozobra que hay en este sistema de cosas, pero, aun así, es posible conservar la paz del Cristo en nuestro corazón. ¿De qué modo?

Éxo. 18:21
Dejemos que nos guíe el espíritu santo
16 Si tenemos siempre presente a Jehová, él nos guiará con su espíritu santo (Gál. 5:16-18). Dios concedió su espíritu a los 70 ancianos seleccionados para ayudar a Moisés a “llevar la carga del pueblo” de Israel. Aunque solo se menciona por nombre a Eldad y Medad, el espíritu los facultó a todos para llevar a cabo su comisión (Núm. 11:13-29). Sin duda, eran hombres capaces, reverentes, confiables y honestos, como otros que fueron escogidos antes que ellos (Éxo. 18:21). Esos son los mismos rasgos que caracterizan a los ancianos cristianos hoy día.

Éxodo 18:25, 26
Cómo fue gobernado el Israel antiguo
3 Si bien Jehová era el Rey invisible de Israel, designó hombres fieles para que fueran Sus representantes visibles. Había jefes, cabezas de casas paternas y ancianos que cumplían la función de consejeros y jueces (Éxodo 18:25, 26; Deuteronomio 1:15). Sin embargo, no debemos concluir que, de algún modo, aquellos hombres podrían juzgar con completo discernimiento y entendimiento sin la guía divina. Ni eran perfectos ni tenían la facultad de leer el corazón de sus hermanos israelitas. Aun así, los jueces temerosos de Dios podrían dar consejos prácticos, pues estos se basarían en la Ley de Jehová (Deuteronomio 19:15; Salmo 119:97-100).

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Reunión de Servicio


Cántico 27
¡Ponte del lado de Jehová!
(Éxodo 32:26)

10 min. “Congrégame al pueblo.” Preguntas y respuestas.

“Congrégame al pueblo”


1. ¿En qué se parecen las asambleas de distrito e internacionales a la reunión histórica que tuvieron los israelitas después de salir de Egipto?
1 Poco después de que los israelitas salieran de Egipto, Jehová ordenó a Moisés que congregara al pueblo en el monte Sinaí para que oyeran Sus palabras, a fin de que aprendieran a temerle y enseñaran a sus hijos Sus caminos (Deut. 4:10-13). Seguro que fue una ocasión muy memorable que les fortaleció la fe. En los próximos meses, el pueblo de Jehová también se congregará en las asambleas de distrito e internacionales para que Jehová los instruya. ¿Qué podemos hacer para aprovecharlas al máximo?
(Deuteronomio 4:10-13) el día que estuviste de pie delante de Jehová tu Dios en Horeb, cuando me dijo Jehová: ‘Congrégame al pueblo para que le deje oír mis palabras, para que aprendan a temerme todos los días que estén vivos sobre el suelo y para que enseñen a sus hijos’. 11 ”Así que ustedes se acercaron y estuvieron parados al pie de la montaña, y la montaña ardía con fuego hasta la mitad del cielo; había oscuridad, nube y densas tinieblas. 12 Y Jehová empezó a hablarles de en medio del fuego. El sonido de palabras era lo que oían, pero no veían ninguna forma... nada sino una voz. 13 Y él procedió a declararles su pacto, el cual les mandó poner por obra... las Diez Palabras, después de lo cual las escribió sobre dos tablas de piedra.

2. ¿Qué debemos hacer para estar listos para la asamblea de distrito?
2 Hay que estar listos. Jehová ordenó a los israelitas que estuvieran listos para aquella reunión en el monte Sinaí (Éx.19:10, 11). Así mismo, todos los que asistan a la asamblea de distrito tendrán que prepararse, no solo quienes participen en el programa. Por ejemplo, muchos necesitan pedir días libres del trabajo. Es posible que usted se halle en una situación como la de Nehemías. Él deseaba ausentarse de su trabajo de copero del rey Artajerjes para ir a Jerusalén a reedificar sus murallas, pero sabía que quizá el rey no se lo permitiría. Así que Nehemías hizo una oración, pensó bien lo que iba a decir y con valor hizo la petición. El rey le concedió el permiso y hasta le dio ayuda para la construcción (Neh. 2:1-9). Aparte de pedir tiempo libre a su jefe, ¿ha confirmado los planes de viaje y alojamiento? Los ancianos ayudarán con gusto a quien lo necesite. Haga preparativos para llegar temprano a cada sesión, y esté listo para prestar más que “la acostumbrada atención” a lo que escuchará (Heb. 2:1).
(Éxodo 19:10, 11) Y Jehová pasó a decir a Moisés: “Ve al pueblo, y tienes que santificarlos hoy y mañana, y ellos tienen que lavar sus mantos. 11 Y tienen que hallarse listos para el tercer día, porque al tercer día descenderá Jehová ante los ojos de todo el pueblo sobre el monte Sinaí.

(Nehemías 2:1-9) Y en el mes de Nisán, en el año veinte de Artajerjes el rey, aconteció que hubo vino delante de él, y yo como siempre alcé el vino y se lo di al rey. Pero yo nunca había estado triste delante de él. 2 De modo que el rey me dijo: “¿Por qué está triste tu rostro cuando tú mismo no estás enfermo? Esta no es otra cosa sino tristeza de corazón”. Ante eso, me dio muchísimo miedo. 3 Entonces dije al rey: “¡Viva el rey mismo hasta tiempo indefinido! ¿Por qué no debe ponerse triste mi rostro cuando la ciudad, la casa de las sepulturas de mis antepasados, está devastada, y sus mismas puertas han sido comidas por el fuego?”. 4 A su vez el rey me dijo: “¿Qué es esto que tratas de conseguir?”. Al instante oré al Dios de los cielos. 5 Después dije al rey: “Si al rey de veras le parece bien, y si tu siervo parece bueno ante ti, que me envíes a Judá, a la ciudad de las sepulturas de mis antepasados, para que la reedifique”. 6 Ante esto, el rey me dijo, mientras su regia consorte estaba sentada a su lado: “¿Cuánto va a durar tu viaje, y cuándo volverás?”. De modo que pareció bueno ante el rey enviarme, cuando le di el tiempo señalado. 7 Y pasé a decir al rey: “Si al rey de veras le parece bien, que se me den cartas [dirigidas] a los gobernadores de más allá del Río, para que me dejen pasar hasta que llegue a Judá; 8 también una carta [dirigida] a Asaf el guarda del parque que pertenece al rey, a fin de que me dé árboles para edificar con maderas las puertas del Castillo que pertenece a la casa, y para el muro de la ciudad y para la casa en que he de entrar”. De modo que el rey me [las] dio, conforme a la buena mano de mi Dios sobre mí. 9 Con el tiempo, llegué a los gobernadores de más allá del Río y les di las cartas del rey. Además, el rey envió conmigo jefes de la fuerza militar y hombres de a caballo.
(Hebreos 2:1) Por eso es necesario que prestemos más de la acostumbrada atención a las cosas oídas por nosotros, para que nunca se nos lleve a la deriva.

3. ¿Qué nos ayudará a preparar el corazón para la asamblea?
3 A fin de estar listos, también es importante preparar el corazón para escuchar y aprender (Esd. 7:10). El programa de la asamblea se colocará con antelación en el sitio de Internet jw.org, y tendrá todos los títulos de los discursos y uno o dos versículos clave de cada uno. Será excelente estudiarlo en la Noche de Adoración en Familia las semanas previas a la asamblea que nos corresponda. Algunos publicadores imprimen el programa y lo usan para tomar notas breves durante las sesiones.
(Esdras 7:10) Porque Esdras mismo había preparado su corazón para consultar la ley de Jehová y para poner[la] por obra y para enseñar en Israel disposiciones reglamentarias y justicia.

4. ¿Cómo pueden los padres utilizar la asamblea de distrito en la enseñanza de sus hijos?
4 “Enseñen a sus hijos.” Uno de los propósitos de la asamblea en el monte Sinaí era que los israelitas enseñaran a sus hijos las palabras de Jehová (Deut. 4:10). La asamblea de distrito brinda una excelente oportunidad para hacer lo mismo. Los padres deberían sentarse con sus hijos durante las sesiones y ayudarlos a prestar atención. Las familias pueden conversar sobre lo que aprendieron del programa al final de cada día o luego, en su Adoración en Familia.
(Deuteronomio 4:10) el día que estuviste de pie delante de Jehová tu Dios en Horeb, cuando me dijo Jehová: ‘Congrégame al pueblo para que le deje oír mis palabras, para que aprendan a temerme todos los días que estén vivos sobre el suelo y para que enseñen a sus hijos’.

5. ¿Cómo nos ayudará asistir a la próxima asamblea de distrito?
5 La histórica asamblea del monte Sinaí ayudó a los israelitas a valorar el privilegio de pertenecer al pueblo de Dios (Deut. 4:7, 8). La próxima asamblea de distrito se ha preparado para ayudarnos de manera parecida. Durante tres días podremos apartarnos del mundo de Satanás, que es como un desierto hostil, para reponer fuerzas y disfrutar de buena compañía en nuestro paraíso espiritual (Is. 35:7-9). Como el día de Jehová se acerca, no desperdiciemos esta oportunidad de reunirnos para animarnos unos a otros (Heb. 10:24, 25).
(Deuteronomio 4:7, 8) Porque ¿qué gran nación hay que tenga dioses cercanos a ella de la manera como lo está Jehová nuestro Dios en todo nuestro invocarlo? 8 ¿Y qué gran nación hay que tenga disposiciones reglamentarias y decisiones judiciales justas como toda esta ley que estoy poniendo delante de ustedes hoy?
(Isaías 35:7-9) Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para [ellos], habrá hierba verde con cañas y papiros. 8 Y ciertamente llegará a haber una calzada allí, aun un camino; y será llamada el Camino de la Santidad. El inmundo no pasará por ella. Y será para el que anda por el camino, y ningún tonto andará errante [por ella]. 9 Ningún león resultará estar allí, y las bestias salvajes de las rapaces no subirán a él. Ninguna será hallada allí; y los que hayan sido recomprados tendrán que andar [allí].
(Hebreos 10:24, 25) Y considerémonos unos a otros para incitarnos al amor y a las obras excelentes, 25 sin abandonar el reunirnos, como algunos tienen por costumbre, sino animándonos unos a otros, y tanto más al contemplar ustedes que el día se acerca.

10 min. “Una invitación especial.” Preguntas y respuestas.

Si las invitaciones están disponibles, entregue una a todos los presentes y comente su contenido. Indique a la congregación cuándo comenzará la campaña y explique cómo se abarcará el territorio. Presente una breve demostración.

Una invitación especial


1. ¿Cuándo comenzará la campaña de invitación de las asambleas de distrito e internacionales del 2014?
1 Si preparáramos una comida especial para nuestros amigos o parientes en la que invirtiéramos mucho esfuerzo y recursos, los invitaríamos con entusiasmo. De manera parecida, se ha invertido un gran esfuerzo en preparar el banquete espiritual que se servirá en las asambleas de distrito e internacionales del 2014. Tres semanas antes de que comience nuestra asamblea, tendremos el honor de invitar a otras personas a asistir. ¿Qué nos ayudará a hacerlo con entusiasmo?

2. ¿Qué nos motivará a participar de lleno en la campaña?
2 Nos sentiremos motivados a participar de lleno en la campaña si reflexionamos con agradecimiento n cuánto nos beneficia de manera personal el banquete espiritual que Jehová suministra en las asambleas (Is. 65:13, 14). También deberíamos recordar que esta campaña produce buenos resultados cada año. Algunas de las personas que invitemos asistirán a la asamblea con nosotros. Sin importar cuántos vengan, nuestros esfuerzos durante la campaña darán gloria a Jehová y serán un reflejo de su generosidad (Sal. 145:3, 7; Rev. 22:17).
(Isaías 65:13, 14) Por lo tanto, esto es lo que ha dicho el Señor Soberano Jehová: “¡Miren! Mis propios siervos comerán, pero ustedes mismos padecerán hambre. ¡Miren! Mis propios siervos beberán, pero ustedes mismos padecerán sed. ¡Miren! Mis propios siervos se regocijarán, pero ustedes mismos sufrirán vergüenza. 14 ¡Miren! Mis propios siervos clamarán gozosamente a causa de la buena condición de corazón, pero ustedes mismos darán alaridos a causa del dolor de corazón y aullarán a causa de puro quebranto de espíritu.
(Salmo 145:3) Jehová es grande y ha de ser alabado en gran manera, y su grandeza es inescrutable.
(Salmo 145:7) Rebosarán con la mención de la abundancia de tu bondad, y [a causa de] tu justicia clamarán gozosamente.
(Revelación 22:17) Y el espíritu y la novia siguen diciendo: “¡Ven!”. Y cualquiera que oiga, diga: “¡Ven!”. Y cualquiera que tenga sed, venga; cualquiera que desee, tome gratis el agua de la vida.

3. ¿Cómo distribuiremos las invitaciones?
3 Cada cuerpo de ancianos tendrá que decidir cómo podrá la congregación distribuir la mayor cantidad de invitaciones, y si las dejarán en los hogares donde no haya nadie o las ofrecerán en la predicación pública. Los fines de semana se ofrecerán las revistas junto con la invitación cuando sea oportuno. Si el primer sábado del mes está dentro de las fechas de la campaña, se debe dar prioridad a distribuir las invitaciones más bien que a comenzar estudios bíblicos. Después que concluya la campaña, nos sentiremos felices de saber que participamos con entusiasmo en ella y de que invitamos a tantas personas como pudimos a unirse a nosotros en el banquete espiritual que nos brindó Jehová.

¿Qué diremos?

Después de saludar de la manera acostumbrada, podríamos decir: “Estamos participando en una campaña mundial para invitar a las personas a una ocasión muy importante. La dirección, la fecha y la hora están impresas en esta invitación”.

10 min. “Mantengan excelente su conducta entre las naciones.” Preguntas y respuestas.

Analice también los puntos pertinentes del artículo “Recordatorios para la asamblea de distrito del 2014” y la carta a las congregaciones con fecha del 3 de agosto de 2013, sobre la prevención de accidentes al asistir a programas de enseñanza espiritual.

“Mantengan excelente su conducta entre las naciones”


1. ¿Por qué es importante que tengamos una buena conducta durante la próxima asamblea de distrito o internacional?
1 Cada año atraemos la atención de la gente durante las asambleas de distrito, por lo que es importante que representemos bien mediante nuestra conducta al Dios que adoramos (Lev. 20:26). Nuestros buenos modales y apariencia deberían identificarnos claramente como los verdaderos seguidores de Cristo. ¿Cómo podemos mantener “excelente [nuestra] conducta entre las naciones” cuando vayamos a la próxima asamblea de distrito o internacional y así dar gloria a nuestro Padre celestial? (1 Ped. 2:12.)
(Levítico 20:26) Y ustedes tienen que resultarme santos, porque yo Jehová soy santo; y estoy procediendo a separarlos de los pueblos para que lleguen a ser míos.
(1 Pedro 2:12) Mantengan excelente su conducta entre las naciones, para que, en la cosa de que hablan contra ustedes como [de] malhechores, ellos, como resultado de las obras excelentes de ustedes, de las cuales son testigos oculares, glorifiquen a Dios en el día para la inspección [por él].

2. ¿En qué situaciones durante la asamblea de distrito tendremos la oportunidad de manifestar la personalidad cristiana?
2 Manifestemos la personalidad cristiana. El amor que nos tenemos y el trato que damos a “los de afuera” es muy diferente al espíritu que predomina en el mundo (Col. 3:10; 4:5; 2 Tim. 3:1-5). Es importante que seamos bondadosos y pacientes con los empleados de los hoteles y restaurantes, aun cuando surjan contratiempos. También es de buena educación dejarles propina por su servicio si es la costumbre.
(Colosenses 3:10) y vístanse de la nueva [personalidad], que mediante conocimiento exacto va haciéndose nueva según la imagen de Aquel que la ha creado,
(Colosenses 4:5) Sigan andando en sabiduría para con los de afuera, comprándose todo el tiempo oportuno que queda.
(2 Timoteo 3:1-5) Mas sabe esto, que en los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar. 2 Porque los hombres serán amadores de sí mismos, amadores del dinero, presumidos, altivos, blasfemos, desobedientes a los padres, desagradecidos, desleales, 3 sin tener cariño natural, no dispuestos a ningún acuerdo, calumniadores, sin autodominio, feroces, sin amor del bien, 4 traicioneros, testarudos, hinchados [de orgullo], amadores de placeres más bien que amadores de Dios, 5 teniendo una forma de devoción piadosa, pero resultando falsos a su poder; y de estos apártate.

3. ¿Qué recordatorio se da a los padres, y por qué?
3 Los padres deberían estar pendientes de sus hijos en el lugar de la asamblea, en los restaurantes y en el hotel (Prov. 29:15). La gerente de un hotel restaurante le dijo a un matrimonio: “Los Testigos nos encantan. Sus hijos son respetuosos y educados. Todo el personal hablaba de ustedes, y nos gustaría que vinieran todos los fines de semana”.
(Proverbios 29:15) La vara y la censura son lo que da sabiduría; pero el muchacho que se deja a rienda suelta causará vergüenza a su madre.

4. Mientras estemos en la ciudad de la asamblea, ¿qué cuidado deberíamos tener con relación a la vestimenta?
4 Vestimenta modesta. La ropa que nos pongamos para la asamblea debe ser apropiada y modesta, y no imitar los estilos extremados que son normales en el mundo (1 Tim. 2:9). Asimismo, deberíamos evitar vestirnos demasiado informales o desaliñados incluso cuando nos registremos en el hotel o entreguemos la habitación, y durante el tiempo libre en los días de la asamblea. De esta manera nos sentiremos orgullosos de portar la tarjeta de identificación de la asamblea y no nos avergonzaremos de dar testimonio cuando tengamos una oportunidad. Nuestra buena apariencia y conducta durante la próxima asamblea de distrito o internacional no solo atraerá a personas de buen corazón al mensaje salvador de la Biblia, sino que complacerá a Jehová (Sof. 3:17).
(1 Timoteo 2:9) Igualmente deseo que las mujeres se adornen en vestido bien arreglado, con modestia y buen juicio, no con estilos de cabellos trenzados y oro o perlas o traje muy costoso,
(Sofonías 3:17) Jehová tu Dios está en medio de ti. Como Poderoso, salvará. Se alborozará sobre ti con regocijo. Se hará silencioso en su amor. Estará gozoso acerca de ti con gritos felices.

Recordatorios para la asamblea de distrito del 2014


• Horario del programa. Las puertas se abrirán a las 8:00 de la mañana. La música de introducción comenzará a las 9:20 los tres días. En ese momento, todos debemos tomar asiento a fin de que el programa se inicie de manera digna. El viernes y el sábado, el cántico y la oración de conclusión serán a las 4:55 de la tarde, y el domingo, a las 3:50.
• Asambleas internacionales. En algunas ciudades se celebrarán asambleas internacionales. La sucursal calcula cuidadosamente la cantidad de asientos, de estacionamiento y la capacidad hotelera, y en base a eso invita a ciertas congregaciones y hermanos de otros países a asistir. Si algunos publicadores fueran a una asamblea internacional que no les corresponde, podría haber demasiados asistentes. En caso de que sus circunstancias personales no le permitan asistir a su asamblea, no vaya a una internacional.
• Estacionamiento. No se cobrará el estacionamiento cuando seamos nosotros quienes lo controlemos, y los espacios se ocuparán por orden de llegada. Puesto que por lo general el estacionamiento es limitado, los animamos a que, en lo posible, varias personas viajen en un mismo auto. En los lugares reservados para discapacitados solo se pueden estacionar vehículos que tengan el letrero o la placa de matrícula para discapacitados.
• Asientos. Cuando se abran las puertas, no corramos a toda prisa para conseguir asientos en nuestra sección preferida, como si estuviéramos en una competencia. La disposición a sacrificarnos por los demás debería motivarnos a procurar la ventaja de nuestro prójimo. Eso nos distingue como cristianos verdaderos y mueve a los que nos observan a alabar a Dios (Juan 13:34, 35; 1 Cor. 13:4, 5; 1 Ped. 2:12). Solo puede reservar asientos para quienes vivan con usted en la misma casa, viajen con usted en el mismo vehículo o estén estudiando la Biblia con usted. Los asientos para los mayores y los enfermos son limitados, así que no siempre será posible que toda la familia se siente con ellos. Por favor, deje esos asientos para los mayores y los enfermos y para quienes los estén ayudando.
(Juan 13:34, 35) Les doy un nuevo mandamiento: que se amen unos a otros; así como yo los he amado, que ustedes también se amen los unos a los otros. 35 En esto todos conocerán que ustedes son mis discípulos, si tienen amor entre sí”.
(1 Corintios 13:4, 5) El amor es sufrido y bondadoso. El amor no es celoso, no se vanagloria, no se hincha, 5 no se porta indecentemente, no busca sus propios intereses, no se siente provocado. No lleva cuenta del daño.
(1 Pedro 2:12) Mantengan excelente su conducta entre las naciones, para que, en la cosa de que hablan contra ustedes como [de] malhechores, ellos, como resultado de las obras excelentes de ustedes, de las cuales son testigos oculares, glorifiquen a Dios en el día para la inspección [por él].
• Alimentos. Es mejor llevar los alimentos en vez de salir a comprarlos durante el descanso del mediodía. Se puede usar una nevera pequeña que quepa debajo del asiento. En el local de asamblea no se permiten neveras grandes (tamaño familiar) ni recipientes de vidrio.
• Donaciones. Podemos expresar nuestra gratitud por esta fiesta espiritual mediante contribuciones voluntarias para la obra mundial en la asamblea. Los donativos en cheque deben extenderse a nombre de “Christian Congregation of Jehovah’s Witnesses”. También podrán hacerse donaciones mediante tarjetas de débito y crédito.
• Medicamentos. Si usted toma medicamentos recetados, tenga la bondad de llevar consigo los que necesite, pues en la asamblea no se le suministrarán. Si es diabético y tiene que utilizar agujas y jeringuillas, recuerde deshacerse de ellas adecuadamente, pues son residuos peligrosos. No las tire en los recipientes de basura del lugar de la asamblea ni del hotel.
• Prevención de accidentes. Es muy importante evitar lesiones causadas por resbalarse o tropezar. Todos los años ocurren lesiones relacionadas con el calzado, particularmente debido a los tacones altos. Es mejor que sea cómodo y modesto, de manera que le permita caminar sin peligro por rampas, escaleras, rejillas, etc.
• Personas con deficiencia auditiva. El programa se transmitirá dentro del auditorio por frecuencia modulada (FM). Para aprovechar este servicio, necesitará un pequeño radio de baterías y audífonos.
• Coches para bebés y sillas plegables. No deben llevarse coches para bebés ni sillas plegables al local de asamblea. Se permiten las sillas para niños si son de las que pueden sujetarse a un asiento.
• Perfumes. La mayoría de las asambleas se celebran en locales cerrados que dependen de un sistema de ventilación mecánica. Por ello, una muestra de consideración sería reducir el empleo de perfumes y colonias fuertes que pudieran causar reacciones alérgicas a quienes padecen problemas respiratorios o trastornos parecidos (1 Cor. 10:24).
(1 Corintios 10:24) Que cada uno siga buscando, no su propia [ventaja], sino la de la otra persona.
• Formularios Sírvase visitar (S-43). En los formularios Sírvase visitar puede anotar los datos de cualquier persona que muestre interés al predicarle informalmente. Puede entregar los formularios al Departamento de Publicaciones o bien al secretario de su congregación cuando vuelva de la asamblea.
• Restaurantes. La conducta excelente en los restaurantes glorifica el nombre de Jehová. Vaya bien vestido, como es propio de un ministro cristiano. Deje suficiente propina si es la costumbre.
• Hoteles:
1) No reserve más habitaciones de las que realmente usará ni aloje en el cuarto a más personas de las permitidas.
2) No cancele a menos que sea una verdadera emergencia, y avise al hotel cuanto antes para que otras personas puedan utilizar la habitación (Mat. 5:37). Si llega a hacerlo, asegúrese de anotar el número de cancelación. Si cancela su reservación con menos de cuarenta y ocho horas de anticipación, perderá su depósito.
(Mateo 5:37) Simplemente signifique su palabra Sí, Sí, su No, No; porque lo que excede de esto proviene del inicuo.
3) Tenga en cuenta que si utiliza una tarjeta de crédito o de débito al registrarse en el hotel, es habitual que el hotel retenga parte de sus fondos para cubrir el total de la habitación, más daños o incidentes que pudieran ocurrir durante su estancia. No podrá disponer de dichos fondos sino hasta que se haya cerrado la cuenta, unos días después de su partida.
4) Llévese el carrito de equipaje solo cuando esté listo para usarlo y devuélvalo inmediatamente para que otros puedan disponer de él.
5) Si es la costumbre, deles propina a los empleados del hotel que lleven sus maletas y deje una propina a quien limpie la habitación.
6) Cocine solamente en habitaciones donde esté permitido.
7) No se lleve a la asamblea el desayuno, el café o el hielo que se ofrecen a los huéspedes para que los consuman mientras estén en el hotel.
8) Manifieste en todo momento el fruto del espíritu al tratar con los empleados del hotel. Recuerde que están atendiendo a un gran número de huéspedes y por ello agradecen que seamos razonables, bondadosos y pacientes.
9) Es importante que los padres siempre vigilen a sus hijos cuando estén en el hotel, lo que incluye los ascensores, el área de la piscina, el vestíbulo y el gimnasio.
10) La tarifa que se indica en la Lista de hoteles recomendados es el precio total por día, pero sin incluir los impuestos. Si le cobran de más, rechace dichos cargos e infórmelo al Departamento de Alojamiento de la asamblea cuanto antes.
11) Si surge un problema con su habitación, infórmelo sin falta al Departamento de Alojamiento mientras esté en la asamblea.
• Servicio voluntario. Todo el que desee ofrecerse debe acudir al Departamento de Servicio Voluntario. Los menores de 16 años pueden trabajar bajo la supervisión de su padre, madre o tutor, o de un adulto responsable autorizado por uno de los padres o el tutor.

Cántico 125
Sujeción leal al orden divino
(1 Corintios 14:33)
Oración de conclusión

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Estudio Bíblico de Congregación


Cántico 132
Canción de victoria
(Éxodo 15:1)

Acerquémonos a Jehová
cl cap. 6 párrs. 1-8 págs. 57-61

Capítulo 6

El poder destructivo: “Jehová es persona varonil de guerra”


1-3. a) ¿Qué peligro corrían los israelitas a manos de los egipcios? b) ¿De qué forma luchó Jehová a favor de su pueblo?
LOS israelitas se encuentran encerrados entre inaccesibles precipicios montañosos y un profundo mar, acosados por una despiadada máquina de exterminio, el ejército egipcio, que se dispone a aniquilarlos. * Pero Moisés exhorta al pueblo a no desesperarse y les asegura: “Jehová mismo peleará por ustedes” (Éxodo 14:14).
*Nota: Según el historiador judío Flavio Josefo, “los perseguidores tenían seiscientos carros y eran cincuenta mil hombres a caballo y doscientos mil a pie, todos armados” (Antigüedades Judías, II, XV, 3 [324]).
(Éxodo 14:14) Jehová mismo peleará por ustedes, y ustedes mismos guardarán silencio”.

1-3. a) ¿Qué peligro corrían los israelitas a manos de los egipcios? b) ¿De qué forma luchó Jehová a favor de su pueblo?
2 Con todo, parece que Moisés invoca a Dios, quien le responde: “¿Por qué sigues clamando a mí? [...] [A]lza tu vara y extiende tu mano sobre el mar y pártelo” (Éxodo 14:15, 16). Imaginémonos lo que sucede a continuación. De inmediato, Jehová da órdenes a su ángel, y la columna de nube se traslada a la retaguardia israelita, donde tal vez forma una especie de pared que frena el avance de las líneas egipcias (Éxodo 14:19, 20; Salmo 105:39). Luego, Moisés alarga la mano; el mar, impulsado por un vendaval, procede a dividirse. De algún modo, las aguas se cuajan y permanecen como dos muros, entre los cuales se abre una senda tan ancha que permite el paso de la nación entera (Éxodo 14:21; 15:8).
(Éxodo 14:15, 16) Jehová ahora dijo a Moisés: “¿Por qué sigues clamando a mí? Habla a los hijos de Israel para que levanten el campamento. 16 En cuanto a ti, alza tu vara y extiende tu mano sobre el mar y pártelo, para que los hijos de Israel vayan por en medio del mar en tierra seca.
(Éxodo 14:19, 20) Entonces el ángel del Dios [verdadero] que iba delante del campamento de Israel partió y se puso detrás de ellos, y la columna de nube partió de la vanguardia de ellos y se situó detrás de ellos. 20 De manera que se introdujo entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel. Por una parte resultaba ser una nube junto con oscuridad. Por otra parte seguía alumbrando la noche. Y este grupo no se acercó a aquel grupo durante toda la noche.
(Salmo 105:39) Él extendió una nube por pantalla, y fuego para alumbrar de noche.
(Éxodo 14:21) Moisés ahora extendió su mano sobre el mar; y Jehová empezó a hacer que el mar se retirara por un fuerte viento del este durante toda la noche, y que la cuenca del mar se convirtiera en suelo seco, y se iba efectuando una partición de las aguas.
(Éxodo 15:8) Y por un soplo de tus narices se amontonaron aguas; quedaron inmóviles como una represa de inundaciones; las aguas agitadas se quedaron cuajadas en el corazón del mar.

1-3. a) ¿Qué peligro corrían los israelitas a manos de los egipcios? b) ¿De qué forma luchó Jehová a favor de su pueblo?
3 Ante tal demostración de fuerza, el Faraón haría bien en disponer la retirada; pero, dominado por la soberbia, da la voz de atacar (Éxodo 14:23). Los egipcios emprenden la persecución por el lecho marino, donde la carga de las tropas no tarda en disolverse caóticamente, pues comienzan a salirse las ruedas de los carros. Ya con los israelitas a salvo en la otra orilla, Jehová manda a Moisés: “Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas se vuelvan sobre los egipcios, sus carros de guerra y sus soldados de caballería”. Los muros acuosos se derrumban, sepultando al monarca y sus huestes (Éxodo 14:24-28; Salmo 136:15).
(Éxodo 14:23) Y los egipcios emprendieron la persecución, y todos los caballos de Faraón, sus carros de guerra y sus soldados de caballería empezaron a entrar tras ellos, en medio del mar.
(Éxodo 14:24-28) Y durante la vigilia matutina aconteció que Jehová empezó a mirar hacia el campamento de los egipcios desde dentro de la columna de fuego y nube, y empezó a poner en confusión el campamento de los egipcios. 25 Y siguió quitándoles ruedas a sus carros, de modo que los conducían con dificultad; y los egipcios empezaron a decir: “Huyamos de todo contacto con Israel, porque Jehová ciertamente pelea por ellos contra los egipcios”. 26 Por fin Jehová dijo a Moisés: “Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas se vuelvan sobre los egipcios, sus carros de guerra y sus soldados de caballería”. 27 En seguida extendió Moisés su mano sobre el mar, y el mar empezó a volver a su estado normal al amanecer. Mientras tanto los egipcios huían para no encontrarse con él, pero Jehová sacudió a los egipcios, echándolos en medio del mar. 28 Y las aguas siguieron regresando. Finalmente cubrieron los carros de guerra y a los soldados de caballería que pertenecían a todas las fuerzas militares de Faraón y que habían entrado en el mar tras ellos. No se dejó que quedara ni siquiera uno solo de entre ellos.
(Salmo 136:15) y que sacudió a Faraón y su fuerza militar al mar Rojo: porque su bondad amorosa es hasta tiempo indefinido;

4. a) ¿Qué demostró ser Jehová en el mar Rojo? b) ¿Cómo pudieran reaccionar algunas personas ante esta representación de Jehová?
4 La liberación de Israel en el mar Rojo constituye un hecho trascendental en la historia de las relaciones de Dios con la humanidad. En aquel lugar demostró ser una “persona varonil de guerra” (Éxodo 15:3). Ahora bien, ¿cómo reaccionamos ante esta representación de Jehová? Hay que admitir que los conflictos bélicos acarrean muchos dolores y sufrimientos al ser humano; por ello, algunas personas pudieran pensar que el uso que Dios hace del poder destructivo las incita más a alejarse que a acercarse a él.
(Éxodo 15:3) Jehová es persona varonil de guerra. Jehová es su nombre.

Diferencias entre las guerras divinas y las humanas


5, 6. a) ¿Por qué es adecuado llamar a Dios “Jehová de los ejércitos”? b) ¿Qué diferencia hay entre las guerras divinas y las humanas?
5 El título divino “Jehová de los ejércitos” se utiliza casi trescientas veces en las Escrituras Hebreas y dos en las Escrituras Griegas Cristianas (1 Samuel 1:11). Como Soberano, Jehová comanda un extenso ejército de ángeles, cuyo potencial destructivo es impresionante (Josué 5:13-15; 1 Reyes 22:19; Isaías 37:36). Aunque la muerte de seres humanos nunca sea una escena grata, debemos recordar que las guerras divinas no son comparables a los mezquinos conflictos humanos. Las agresiones del hombre siempre están marcadas por la codicia y el egoísmo, por mucho que las justifiquen políticos y militares alegando motivos nobles.
(1 Samuel 1:11) Y pasó a hacer un voto y decir: “Oh Jehová de los ejércitos, si miras sin falta la aflicción de tu esclava y realmente te acuerdas de mí, y no te olvidas de tu esclava y realmente das a tu esclava prole varón, yo ciertamente lo daré a Jehová todos los días de su vida, y no vendrá navaja sobre su cabeza”.
(Josué 5:13-15) Y aconteció que cuando Josué se hallaba junto a Jericó procedió a alzar los ojos y a mirar, y allí estaba un hombre de pie enfrente de él con su espada desenvainada en la mano. De modo que Josué anduvo hasta donde él y le dijo: “¿Estás de parte de nosotros, o de nuestros adversarios?”. 14 A lo cual él dijo: “No, sino que yo... como príncipe del ejército de Jehová he venido ahora”. Ante esto, Josué cayó a tierra sobre su rostro y se postró y le dijo: “¿Qué dice mi señor a su siervo?”. 15 A su vez el príncipe del ejército de Jehová dijo a Josué: “Quítate las sandalias de los pies, porque el lugar donde estás de pie es santo”. En seguida Josué lo hizo así.
(1 Reyes 22:19) Y él pasó a decir: “Por lo tanto, oye la palabra de Jehová: Ciertamente veo a Jehová sentado sobre su trono, y a todo el ejército de los cielos de pie junto a él, a su derecha y a su izquierda.
(Isaías 37:36) Y el ángel de Jehová procedió a salir y a derribar a ciento ochenta y cinco mil [hombres] en el campamento de los asirios. Cuando la gente se levantó muy de mañana, pues, allí estaban todos, cadáveres muertos.

5, 6. a) ¿Por qué es adecuado llamar a Dios “Jehová de los ejércitos”? b) ¿Qué diferencia hay entre las guerras divinas y las humanas?
6 Jehová, en cambio, no actúa cegado por las emociones. De él dice Deuteronomio 32:4: “La Roca, perfecta es su actividad, porque todos sus caminos son justicia. Dios de fidelidad, con quien no hay injusticia; justo y recto es él”. Además, condena en su Palabra la furia incontrolada, la crueldad y la violencia (Génesis 49:7; Salmo 11:5). Nunca actúa sin causa, y ejerce su poder destructivo en contadas ocasiones, siempre como último recurso. Por boca del profeta Ezequiel reveló su sentir: “¿Acaso me deleito de manera alguna en la muerte de alguien inicuo —es la expresión del Señor Soberano Jehová—, y no en que se vuelva de sus caminos y realmente siga viviendo?” (Ezequiel 18:23).
(Deuteronomio 32:4) La Roca, perfecta es su actividad, porque todos sus caminos son justicia. Dios de fidelidad, con quien no hay injusticia; justo y recto es él.
(Génesis 49:7) Maldita sea su cólera, porque es cruel, y su furor, porque actúa con dureza. Permítaseme distribuirlos en Jacob, y permítaseme esparcirlos en Israel.
(Salmo 11:5) Jehová mismo examina al justo así como al inicuo, y Su alma ciertamente odia a cualquiera que ama la violencia.
(Ezequiel 18:23) ”‘¿Acaso me deleito de manera alguna en la muerte de alguien inicuo —es la expresión del Señor Soberano Jehová—, [y] no en que se vuelva de sus caminos y realmente siga viviendo?’

7, 8. a) ¿Qué deducción errónea hizo Job sobre el origen de sus sufrimientos? b) ¿Cómo corrigió Elihú el razonamiento de Job sobre este particular? c) ¿Qué lección aprendemos de la experiencia de Job?
7 Entonces, ¿por qué recurre Jehová al poder destructivo? Antes de contestar esta pregunta, haríamos bien en reflexionar sobre el caso de Job. Satanás lanzó el desafío de que este justo —y en realidad cualquier ser humano— sería incapaz de mantenerse íntegro si se le sometía a prueba. Jehová respondió al reto del Diablo permitiéndole probar la integridad de Job, quien como consecuencia perdió la salud, las riquezas e incluso a sus hijos (Job 1:1–2:8). Dado que este desconocía las cuestiones implicadas, dedujo erróneamente que sufría un castigo injusto de parte de Dios, a quien preguntó por qué lo había convertido en “blanco” de ataque y “enemigo” suyo (Job 7:20; 13:24).
(Job 1:1-2:8) Sucedió que en la tierra de Uz hubo un hombre cuyo nombre era Job; y aquel hombre resultó sin culpa y recto, y temeroso de Dios y apartado del mal. 2 Y llegaron a nacerle siete hijos y tres hijas. 3 Y su ganado llegó a ser siete mil ovejas y tres mil camellos y quinientas yuntas de reses vacunas y quinientas asnas, junto con una servidumbre muy grande; y aquel hombre llegó a ser el más grande de todos los orientales. 4 Y sus hijos iban y celebraban un banquete en la casa de cada uno en su propio día; y mandaban a invitar a sus tres hermanas a comer y beber con ellos. 5 Y ocurría que, cuando los días de banquetear habían hecho el circuito completo, Job enviaba y los santificaba; y se levantaba muy de mañana y ofrecía sacrificios quemados conforme al número de todos ellos; porque, decía Job, “quizás mis hijos hayan pecado y hayan maldecido a Dios en su corazón”. Así hacía Job siempre. 6 Ahora bien, llegó a ser el día en que los hijos del Dios [verdadero] entraban para tomar su puesto delante de Jehová, y hasta Satanás procedió a entrar allí mismo entre ellos. 7 Entonces Jehová dijo a Satanás: “¿De dónde vienes?”. Ante esto, Satanás contestó a Jehová y dijo: “De discurrir por la tierra y de andar por ella”. 8 Y Jehová pasó a decir a Satanás: “¿Has fijado tu corazón en mi siervo Job, que no hay ninguno como él en la tierra, un hombre sin culpa y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?”. 9 Ante esto, Satanás contestó a Jehová y dijo: “¿Ha temido Job a Dios por nada? 10 ¿No has puesto tú mismo un seto [protector] alrededor de él y alrededor de su casa y alrededor de todo lo que tiene en todo el derredor? La obra de sus manos has bendecido, y su ganado mismo se ha extendido en la tierra. 11 Pero, para variar, sírvete alargar la mano, y toca todo lo que tiene, [y ve] si no te maldice en tu misma cara”. 12 Por consiguiente, Jehová dijo a Satanás: “¡Mira! Todo lo que tiene está en tu mano. ¡Solo que contra él mismo no alargues la mano!”. De manera que Satanás salió de ante la persona de Jehová. 13 Ahora bien, llegó a ser el día en que sus hijos y sus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito. 14 Y llegó un mensajero a Job, y procedió a decir: “Las reses vacunas mismas estaban arando y las asnas pastando al lado de ellas 15 cuando vinieron los sabeos haciendo una incursión y tomándolas, y a los servidores los derribaron a filo de espada; y yo logré escapar, yo solo, para informártelo”. 16 Mientras este todavía estaba hablando, llegó aquel y procedió a decir: “El mismísimo fuego de Dios cayó de los cielos, y fue ardiendo entre las ovejas y los servidores, y comiéndoselos; y yo logré escapar, yo solo, para informártelo”. 17 Mientras ese todavía estaba hablando, llegó otro y procedió a decir: “Los caldeos formaron tres partidas y fueron lanzándose contra los camellos y tomándolos, y a los servidores los derribaron a filo de espada; y yo logré escapar, yo solo, para informártelo”. 18 Mientras este otro todavía estaba hablando, llegó otro más y procedió a decir: “Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito. 19 Y, ¡mira!, vino un gran viento de la región del desierto, y se puso a golpear las cuatro esquinas de la casa, de manera que esta cayó sobre los jóvenes, y murieron. Y yo logré escapar, yo solo, para informártelo”. 20 Y Job procedió a levantarse, y a rasgar su vestidura sin mangas, y a cortarse el cabello de la cabeza, y a caer en tierra e inclinarse 21 y decir: “Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová mismo ha dado, y Jehová mismo ha quitado. Continúe siendo bendito el nombre de Jehová”. 22 En todo esto Job no pecó, ni atribuyó nada impropio a Dios.
2 Después llegó a ser el día en que los hijos del Dios [verdadero] entraban para tomar su puesto delante de Jehová, y Satanás también procedió a entrar allí mismo entre ellos para tomar su puesto delante de Jehová. 2 Entonces Jehová dijo a Satanás: “¿Y tú, de dónde vienes?”. Ante esto, Satanás respondió a Jehová y dijo: “De discurrir por la tierra y de andar por ella”. 3 Y Jehová pasó a decir a Satanás: “¿Has fijado tu corazón en mi siervo Job, que no hay ninguno como él en la tierra, un hombre sin culpa y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Todavía está reteniendo firmemente su integridad, aunque tú me incitas contra él para que me lo trague sin causa”. 4 Pero Satanás respondió a Jehová y dijo: “Piel en el interés de piel, y todo lo que el hombre tiene lo dará en el interés de su alma. 5 Para variar, sírvete alargar la mano, y toca hasta su hueso y su carne, [y ve] si no te maldice en tu misma cara”. 6 Por consiguiente, Jehová dijo a Satanás: “¡Allí está en tu mano! ¡Solo ten cuidado con su alma misma!”. 7 De manera que Satanás salió de ante la persona de Jehová e hirió a Job con un divieso maligno desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza. 8 Y él procedió a tomar para sí un fragmento de vasija de barro con el cual rasparse; y estaba sentado en medio de ceniza.
(Job 7:20) Si he pecado, ¿qué puedo lograr yo contra ti, el Observador de la humanidad? ¿Por qué me has puesto por blanco tuyo, para que llegue a ser una carga para ti?
(Job 13:24) ¿Por qué ocultas tu mismo rostro y me consideras como enemigo tuyo?

7, 8. a) ¿Qué deducción errónea hizo Job sobre el origen de sus sufrimientos? b) ¿Cómo corrigió Elihú el razonamiento de Job sobre este particular? c) ¿Qué lección aprendemos de la experiencia de Job?
8 Un joven llamado Elihú expuso así el error del razonamiento de Job: “Has dicho: ‘Mi justicia es más que la de Dios’” (Job 35:2). Obviamente, sería insensato creernos más sabios que Jehová o pensar que su actuación es contraria a la rectitud. “¡Lejos sea del Dios verdadero el obrar inicuamente, y del Todopoderoso el obrar injustamente!”, dijo Elihú, quien más tarde añadió: “En cuanto al Todopoderoso, no lo hemos sondeado; es sublime en poder, y el derecho y la abundancia de justicia él no menosprecia” (Job 34:10; 36:22, 23; 37:23). Podemos estar seguros de que cuando entabla combate, lo hace con motivos válidos. Teniendo presente este hecho, examinemos algunas razones por las que el Dios de la paz asume a veces el papel de guerrero (1 Corintios 14:33).
(Job 35:2) “¿Acaso esto es lo que has considerado como lo justo? Has dicho: ‘Mi justicia es más que la de Dios’.
(Job 34:10) Por eso, hombres de corazón, escúchenme. ¡Lejos sea del Dios [verdadero] el obrar inicuamente, y del Todopoderoso el obrar injustamente!
(Job 36:22, 23) ¡Mira! Dios mismo obra sublimemente con su poder; ¿quién es instructor como él? 23 ¿Quién, pidiendo cuentas, ha señalado contra él su camino, y quién ha dicho: ‘Has cometido injusticia’?
(Job 37:23) En cuanto al Todopoderoso, no lo hemos sondeado; es sublime en poder, y el derecho y la abundancia de justicia él no menosprecia.
(1 Corintios 14:33) Porque Dios no es [Dios] de desorden, sino de paz. Como en todas las congregaciones de los santos,

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Estudio de "La Atalaya"


Cántico 60
Jehová te dará fuerzas
(1 Pedro 5:10)

• Jehová, nuestro Proveedor y Protector
• Jehová, nuestro mejor Amigo
¿Qué puede hacer que apreciemos más a Jehová en su función de Padre celestial? Estos artículos nos permitirán verlo como nuestro Proveedor, Protector y mejor Amigo, y así se fortalecerá nuestra relación con él. También nos animarán a ayudar a otros a darle gloria.

¿QUÉ RESPONDERÍA?
• ¿Por qué podemos decir que Jehová es el Gran Proveedor?
• ¿Qué papel ha desempeñado Jesús en la reconciliación de la humanidad con Dios?
• ¿Cómo protege Jehová a quienes lo aman y obedecen?

1, 2. ¿Cómo pueden variar nuestras circunstancias familiares y antecedentes espirituales?

LA FAMILIA existe porque Jehová la creó (Efes. 3:14, 15). Incluso si pertenecemos a la misma familia, todos tenemos personalidades y circunstancias diferentes. Algunas personas quizá hayan vivido con sus padres hasta hacerse adultas. Otras tal vez hayan perdido a sus padres a raíz de una enfermedad, un accidente o alguna otra desgracia. Y también hay quienes ni siquiera los han conocido.
(Efesios 3:14, 15) Por causa de esto doblo mis rodillas ante el Padre, 15 a quien toda familia en el cielo y en la tierra debe su nombre,

1, 2. ¿Cómo pueden variar nuestras circunstancias familiares y antecedentes espirituales?
2 Pues bien, en la familia de siervos de Jehová, los antecedentes espirituales también varían de una persona a otra. Quizá usted creció en un hogar cristiano y sus padres le inculcaron las normas divinas desde pequeño (Deut. 6:6, 7). O tal vez, como es el caso de muchos, haya llegado a conocer las verdades bíblicas porque alguien le predicó (Rom. 10:13-15; 1 Tim. 2:3, 4).
(Deuteronomio 6:6, 7) Y estas palabras que te estoy mandando hoy tienen que resultar estar sobre tu corazón; 7 y tienes que inculcarlas en tu hijo y hablar de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino y cuando te acuestes y cuando te levantes.
(Romanos 10:13-15) Porque “todo el que invoque el nombre de Jehová será salvo”. 14 Sin embargo, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han puesto fe? ¿Cómo, a su vez, pondrán fe en aquel de quien no han oído? ¿Cómo, a su vez, oirán sin alguien que predique? 15 ¿Cómo, a su vez, predicarán a menos que hayan sido enviados? Así como está escrito: “¡Cuán hermosos son los pies de los que declaran buenas nuevas de cosas buenas!”.
(1 Timoteo 2:3, 4) Esto es excelente y acepto a vista de nuestro Salvador, Dios, 4 cuya voluntad es que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad.

3. ¿Qué tenemos todos en común?
3 A pesar de las diferencias que hemos mencionado, todos tenemos algunas cosas en común. Todos sufrimos las consecuencias de la desobediencia de Adán: hemos heredado la imperfección, el pecado y la muerte (Rom. 5:12). Con todo, puesto que servimos fielmente a Jehová, podemos dirigirnos a él como nuestro Padre. En la antigüedad, su pueblo escogido podía decir las palabras que leemos en Isaías 64:8: “Oh Jehová, tú eres nuestro Padre”. Además, Jesús comenzó su oración modelo con estas palabras: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre” (Mat. 6:9).
(Romanos 5:12) Por eso, así como por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado...
(Isaías 64:8) Y ahora, oh Jehová, tú eres nuestro Padre. Nosotros somos el barro, y tú eres nuestro Alfarero; y todos somos la obra de tu mano.
(Mateo 6:9) ”Ustedes, pues, tienen que orar de esta manera:” ‘Padre nuestro [que estás] en los cielos, santificado sea tu nombre.

4, 5. ¿Qué vamos a examinar a fin de profundizar el aprecio que sentimos por nuestro Padre, Jehová?
4 Nuestro Padre celestial nos cuida y protege a quienes invocamos su nombre con fe. Él nos asegura: “Porque en mí ha puesto su cariño [el siervo fiel], yo también le proveeré escape [o, “lo rescataré”]. Lo protegeré porque ha llegado a conocer mi nombre” (Sal. 91:14). Jehová amorosamente libra a su pueblo de sus enemigos y lo protege para que no sea destruido.
(Salmo 91:14) Porque en mí él ha puesto su cariño, yo también le proveeré escape. Lo protegeré porque ha llegado a conocer mi nombre.

5 Para profundizar el aprecio que sentimos por Jehová, analicemos tres de sus facetas: 1) como nuestro Proveedor, 2) como nuestro Protector y 3) como nuestro mejor Amigo. Al examinar cada una de ellas, meditemos en nuestra amistad con nuestro Padre celestial y en lo que podemos hacer para honrarlo. Al mismo tiempo, reflexionemos en las bendiciones que él brinda a quienes se acercan a él (Sant. 4:8).
(Santiago 4:8) Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. Límpiense las manos, pecadores, y purifiquen su corazón, indecisos.

JEHOVÁ, EL GRAN PROVEEDOR

6. ¿Qué ejemplo demuestra que de Jehová proviene “toda dádiva buena”?
6 El discípulo Santiago escribió: “Toda dádiva buena y todo don perfecto es de arriba, porque desciende del Padre de las luces celestes” (Sant. 1:17). La vida en sí es una maravillosa dádiva, o regalo, que Jehová nos da (Sal. 36:9). Al usarla para hacer su voluntad, disfrutamos de numerosas bendiciones ahora y tenemos la perspectiva de vivir para siempre en el nuevo mundo (Prov. 10:22; 2 Ped. 3:13). Pero ¿cómo es esto posible, en vista de las lamentables consecuencias del pecado de Adán?
(Santiago 1:17) Toda dádiva buena y todo don perfecto es de arriba, porque desciende del Padre de las luces [celestes], y con él no hay la variación del giro de la sombra.
(Salmo 36:9) Porque contigo está la fuente de la vida; por luz de ti podemos ver luz.
(Proverbios 10:22) La bendición de Jehová... eso es lo que enriquece, y él no añade dolor con ella.
(2 Pedro 3:13) Pero hay nuevos cielos y una nueva tierra que esperamos según su promesa, y en estos la justicia habrá de morar.

7. ¿Qué hizo Jehová para que pudiéramos tener una estrecha amistad con él?
7 Jehová es el Gran Proveedor de muchísimas maneras. Por ejemplo, nos ha mostrado su bondad inmerecida acudiendo en nuestro rescate. Todos somos pecadores y hemos heredado de Adán la imperfección (Rom. 3:23). Aun así, por el amor que nos tiene, tomó la iniciativa para que pudiéramos tener una estrecha amistad con él. El apóstol Juan nos revela lo que hizo: “Por esto el amor de Dios fue manifestado en nuestro caso, porque Dios envió a su Hijo unigénito al mundo para que nosotros consiguiéramos la vida mediante él. El amor consiste en esto, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio propiciatorio por nuestros pecados” (1 Juan 4:9, 10).
(Romanos 3:23) Porque todos han pecado y no alcanzan a la gloria de Dios,
(1 Juan 4:9, 10) Por esto el amor de Dios fue manifestado en nuestro caso, porque Dios envió a su Hijo unigénito al mundo para que nosotros consiguiéramos la vida mediante él. 10 El amor consiste en esto, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio propiciatorio por nuestros pecados.

8, 9. ¿Cómo resultó ser Jehová el Gran Proveedor en tiempos de Abrahán e Isaac? (Vea la ilustración del principio.)
8 En el siglo XIX antes de nuestra era, un suceso de la vida de Abrahán reveló lo que Jehová estaría dispuesto a hacer para que los seres humanos fieles pudieran tener vida eterna. Hebreos 11:17-19 explica: “Por fe Abrahán, cuando fue probado, ofreció, por decirlo así, a Isaac, y el que gustosamente había recibido las promesas trató de ofrecer a su hijo unigénito, aunque se le había dicho: ‘Lo que será llamado “descendencia tuya” será mediante Isaac’. Pero estimó que Dios podía levantarlo hasta de entre los muertos; y de allí lo recibió también a manera de ilustración”. ¿Vemos el paralelo? Jehová ofreció a su Hijo, Jesucristo, para beneficio de la humanidad (lea Juan 3:16, 36).
(Hebreos 11:17-19) Por fe Abrahán, cuando fue probado, ofreció, por decirlo así, a Isaac, y el que gustosamente había recibido las promesas trató de ofrecer a [su hijo] unigénito, 18 aunque se le había dicho: “Lo que será llamado ‘descendencia tuya’ será mediante Isaac”. 19 Pero estimó que Dios podía levantarlo hasta de entre los muertos; y de allí lo recibió también a
manera de ilustración.
(Juan 3:16) ”Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.
(Juan 3:36) El que ejerce fe en el Hijo tiene vida eterna; el que desobedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él.

9 ¡Qué aliviado debió sentirse Isaac en aquella ocasión por no tener que morir! Sin duda, le agradeció a Dios que proveyera otro sacrificio en su lugar, un carnero atrapado en un matorral cercano (Gén. 22:10-13). No es de extrañar que a aquel sitio se le llamara “Jehová-yiré”, que significa “Jehová Proveerá” (Gén. 22:14, nota).
(Génesis 22:10-13) Entonces Abrahán extendió la mano y tomó el cuchillo de degüello para matar a su hijo. 11 Pero el ángel de Jehová se puso a llamarlo desde los cielos y a decir: “¡Abrahán, Abrahán!”, a lo cual él contestó: “¡Aquí estoy!”. 12 Y pasó a decir: “No extiendas tu mano contra el muchacho y no le hagas nada, porque ahora sé de veras que eres temeroso de Dios, puesto que no has retenido de mí a tu hijo, tu único”. 13 En esto Abrahán alzó los ojos y miró, y allí, a poca distancia enfrente de él, había un carnero prendido por los cuernos en un matorral. De modo que Abrahán fue y tomó el carnero y lo ofreció como ofrenda quemada en lugar de
su hijo.
(Génesis 22:14) Y Abrahán se puso a llamar aquel lugar por nombre Jehová-yiré*. Por eso se acostumbra decir hoy: “En la montaña de Jehová se proveerá”.
*NOTA: Que significa: “Jehová Se Encargará de [Ello]; Jehová Proveerá”. Heb.: Yehwáh yir•’éh.

EL MEDIO PARA RECONCILIARNOS CON DIOS

10, 11. ¿Quiénes han encabezado “el ministerio de la reconciliación”, y cómo lo han hecho?
10 Al meditar en todo lo que Jehová nos ha dado, reconocemos agradecidos que sin el sacrificio de Jesús no podríamos reconciliarnos con Dios. También Pablo reconoció este hecho cuando escribió: “Esto es lo que hemos juzgado, que un hombre murió por todos; así pues, todos habían muerto; y murió por todos para que los que viven no vivan ya para sí, sino para el que murió por ellos y fue levantado” (2 Cor. 5:14, 15).
(2 Corintios 5:14, 15) Porque el amor que el Cristo tiene nos obliga, porque esto es lo que hemos juzgado, que un hombre murió por todos; así pues, todos habían muerto; 15 y murió por todos para que los que viven no vivan ya para sí, sino para el que murió por ellos y fue levantado.

11 Los primeros cristianos amaban a Dios y agradecían el inestimable honor de servirle. Por eso aceptaron encantados “el ministerio de la reconciliación”. Su labor de predicar y hacer discípulos abrió el camino para que muchas personas sinceras pudieran alcanzar la paz con Dios, tener una amistad con él y finalmente llegar a ser sus hijos espirituales. Hoy día, los cristianos ungidos llevan a cabo el mismo ministerio. En su función de embajadores de Dios y de Cristo, les dan a las personas mansas la oportunidad de ser atraídas por Jehová y convertirse en sus siervos (lea 2 Corintios 5:18-20; Juan 6:44; Hech. 13:48).
(2 Corintios 5:18-20) Pero todas las cosas vienen de Dios, que nos ha reconciliado consigo mediante Cristo y nos ha dado el ministerio de la reconciliación, 19 a saber, que Dios mediante Cristo estaba reconciliando consigo mismo a un mundo, no imputándoles sus ofensas, y nos ha encomendado la palabra de la reconciliación. 20 Somos, por lo tanto, embajadores en sustitución de Cristo, como si Dios estuviera suplicando mediante nosotros. Como sustitutos por Cristo rogamos:
“Reconcíliense con Dios”.
(Juan 6:44) Nadie puede venir a mí a menos que el Padre, que me envió, lo atraiga; y yo lo resucitaré en el último día.
(Hechos 13:48) Al oír esto los de las naciones, empezaron a regocijarse y a glorificar la palabra de Jehová, y todos los que estaban correctamente dispuestos para vida eterna se hicieron creyentes.

12, 13. ¿Cómo podemos demostrar que agradecemos las numerosas dádivas de Jehová?
12 Agradecidos al Gran Proveedor, todos los cristianos con esperanza terrenal ayudan a los ungidos en la obra de predicar el Reino. En ese ministerio empleamos la Biblia, que es otro maravilloso regalo de Jehová (2 Tim. 3:16, 17). Al utilizar hábilmente la Palabra de Dios, le damos a nuestro prójimo la oportunidad de vivir para siempre. Pero esa no es la única ayuda con la que contamos. Jehová también nos ha dado su espíritu santo para efectuar esta obra (Zac. 4:6; Luc. 11:13). Y no hay más que leer los Anuarios de los testigos de Jehová para ver los magníficos resultados que se han obtenido. ¡Qué privilegio participar en esta labor que honra a nuestro Padre y Proveedor!
(2 Timoteo 3:16, 17) Toda Escritura es inspirada de Dios y provechosa para enseñar, para censurar, para rectificar las cosas, para disciplinar en justicia, 17 para que el hombre de Dios sea enteramente competente [y esté] completamente equipado para toda buena obra.
(Zacarías 4:6) De consiguiente, respondió y me dijo: “Esta es la palabra de Jehová a Zorobabel, y dice: ‘“No por una fuerza militar, ni por poder, sino por mi espíritu”, ha dicho Jehová de los ejércitos.
(Lucas 11:13) Por lo tanto, si ustedes, aunque son inicuos, saben dar buenos regalos a sus hijos, ¡con cuánta más razón dará el Padre en el cielo espíritu santo a los que le piden!”.

13 En vista de todo lo que Jehová nos ha dado, hacemos bien en preguntarnos: “¿Estoy esforzándome al máximo en el ministerio para demostrarle cuánto agradezco sus dádivas? ¿En qué debo mejorar para predicar las buenas nuevas más hábilmente?”. Demostraremos que estamos agradecidos si ponemos los intereses del Reino en primer lugar en la vida. Entonces, Jehová se encargará de cubrir nuestras necesidades (Mat. 6:25-33). El cariño con que él nos cuida nos impulsa a hacer todo lo posible por regocijar su corazón (Prov. 27:11).
(Mateo 6:25-33) ”Por esto les digo: Dejen de inquietarse respecto a su alma en cuanto a qué comerán o qué beberán, o respecto a su cuerpo en cuanto a qué se pondrán. ¿No significa más el alma que el alimento, y el cuerpo que la ropa? 26 Observen atentamente las aves del cielo, porque ellas no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; no obstante, su Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes más que ellas? 27 ¿Quién de ustedes, por medio de inquietarse, puede añadir un codo a la duración de su vida? 28 También, en cuanto al asunto de ropa, ¿por qué se inquietan? Aprendan una lección de los lirios del campo, cómo crecen; no se afanan, ni hilan; 29 pero les digo que ni siquiera Salomón en toda su gloria se vistió como uno de estos. 30 Pues bien, si Dios viste así a la vegetación del campo, que hoy está aquí y mañana se echa al horno, ¿no los vestirá a ustedes con mucha más razón, hombres de poca fe? 31 Por eso, nunca se inquieten y digan: ‘¿Qué hemos de comer?’, o ‘¿qué hemos de beber?’, o ‘¿qué hemos de ponernos?’. 32 Porque todas estas son las cosas en pos de las cuales las naciones van con empeño. Pues su Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas. 33 ”Sigan, pues, buscando primero el reino y la justicia de [Dios], y todas estas [otras] cosas les serán añadidas.
(Proverbios 27:11) Sé sabio, hijo mío, y regocija mi corazón, para que pueda responder al que me está desafiando con escarnio.

14. ¿En qué momentos ha rescatado Jehová a su pueblo?
14 David cantó: “Estoy afligido y soy pobre. Jehová mismo me toma en cuenta. Tú eres mi auxilio y el Proveedor de escape para mí” (Sal. 40:17). Jehová ha rescatado vez tras vez a sus siervos en conjunto, en especial cuando han sido hostigados y perseguidos cruelmente por sus enemigos. En momentos difíciles como esos, él nos ayuda a permanecer fieles. Y constantemente recibimos sus dádivas espirituales. ¡Cuánto se lo agradecemos!
(Salmo 40:17) Pero yo estoy afligido y soy pobre. Jehová mismo me toma en cuenta. Tú eres mi auxilio y el Proveedor de escape para mí. Oh Dios mío, no tardes demasiado.

JEHOVÁ NOS PROTEGE

15. Ponga un ejemplo de cómo un padre amoroso siempre busca proteger a sus hijos.
15 Un padre amoroso no solo provee a sus hijos de lo que necesitan, sino que también busca protegerlos. Instintivamente, trataría de rescatarlos si estuvieran en peligro. Un hermano cuenta que cierto día, siendo un niño, su padre y él volvían a casa después de predicar, cuando se encontraron con un torrente de agua que les cerraba el paso. El arroyo se había desbordado debido a las fuertes lluvias de la mañana, y no les quedaba más remedio que cruzarlo saltando por grandes piedras. Él iba delante de su padre, pero en una piedra perdió el equilibrio, cayó al agua y se hundió dos veces. El padre inmediatamente lo agarró con fuerza por el hombro y lo salvó de morir ahogado. ¡Qué agradecido estaba! De igual manera, nuestro Padre celestial nos libra de los violentos torrentes de este mundo malvado y de su gobernante, Satanás. Jehová es sin duda alguna el mejor Protector que podamos tener (Mat. 6:13; 1 Juan 5:19).
(Mateo 6:13) Y no nos metas en tentación, sino líbranos del inicuo’.
(1 Juan 5:19) Sabemos que nosotros nos originamos de Dios, pero el mundo entero yace en el [poder del] inicuo.

16, 17. ¿Cómo protegió Jehová a los israelitas cuando lucharon contra los amalequitas?
16 La amorosa protección que nos ofrece Jehová se refleja en algo que sucedió después de que él liberó a los israelitas de la esclavitud en Egipto, en el año 1513 antes de nuestra era. Ellos habían cruzado milagrosamente el mar Rojo y estaban de camino al monte Sinaí cuando llegaron a un lugar llamado Refidim.

17 En vista de la profecía divina de Génesis 3:15, Satanás seguramente estaba desesperado por atacar a los indefensos israelitas, y lo hizo en cuanto vio la oportunidad. Para ello se valió de los amalequitas, que eran enemigos del pueblo de Dios (Núm. 24:20). Veamos cómo Jehová protegió a sus siervos por medio de cuatro hombres fieles: Josué, Moisés, Aarón y Hur. Josué se enfrentó a los amalequitas en batalla, mientras que Moisés, Aarón y Hur se colocaron en lo alto de una colina cercana. Cuando Moisés mantenía las manos levantadas, los israelitas superaban a sus adversarios. Por eso, cuando sus brazos comenzaron a cansarse, Aarón y Hur se los sostuvieron. Y así fue como, gracias a la ayuda y protección de Jehová, “Josué venció a Amaleq y su pueblo” (Éx. 17:8-13). Moisés hizo en aquel lugar un altar, al que llamó “Jehová-nisí”, que en hebreo significa “Jehová Es Mi Refugio” (lea Éxodo 17:14, 15, nota).
(Génesis 3:15) Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él te magullará en la cabeza y tú le magullarás en el talón”.
(Números 24:20) Cuando llegó a ver a Amaleq, prosiguió su expresión proverbial y pasó a decir:“Amaleq fue la primera de las naciones, pero su fin después será aun su perecer”.
(Éxodo 17:8-13) Y los amalequitas procedieron a venir y a pelear contra Israel en Refidim. 9 Ante esto, Moisés dijo a Josué: “Escógenos hombres y sal tú, pelea contra los amalequitas. Mañana voy a apostarme sobre la cima de la colina, con la vara del Dios [verdadero] en la mano”. 10 Entonces hizo Josué tal como le había dicho Moisés, a fin de pelear contra los amalequitas; y Moisés, Aarón y Hur subieron a la cima de la colina. 11 Y ocurría que tan pronto como Moisés alzaba la mano, los israelitas resultaban superiores; pero tan pronto como dejaba bajar la mano, los amalequitas resultaban superiores. 12 Cuando las manos de Moisés se hicieron pesadas, entonces tomaron una piedra y se la pusieron debajo, y él se sentó sobre ella; y Aarón y Hur le sostenían las manos, uno de este lado y el otro de aquel lado, de modo que sus manos se mantuvieron firmes hasta que se puso el sol. 13 Por lo tanto Josué venció a Amaleq y su pueblo a filo de espada.
(Éxodo 17:14, 15) Ahora Jehová dijo a Moisés: “Escribe esto como memoria en el libro y propónlo a oídos de Josué: ‘Borraré por completo el recuerdo de Amaleq de debajo de los cielos’”. 15 Y procedió Moisés a edificar un altar y a llamarlo por nombre Jehová-nisí, *
*NOTA: “Jehová-nisí”, que significa: “Jehová Es Mi [Poste-] Señal”, al derivar nis•sí de nes, “poste-señal”; LXX: “Jehová Es Mi Refugio”, al derivar nis•sí de nus, “huir en busca de refugio”; Vg: “Jehová Es Mi Ensalzamiento”, al derivar nis•sí de na•sás, “elevar; levantar”.

A SALVO DE LAS GARRAS DE SATANÁS

18, 19. ¿Cómo nos ha protegido Jehová en nuestros días?
18 Jehová protege a quienes lo aman y obedecen. Tal como hicieron los israelitas en Refidim, nosotros nos refugiamos en él cuando nos atacan los enemigos. Lo cierto es que nos ha protegido muchas veces como pueblo y nos ha mantenido a salvo de las garras de Satanás. Piense en las múltiples ocasiones en que Jehová ha cuidado a quienes se han negado a violar su neutralidad cristiana. Ese fue el caso de muchos hermanos que vivieron en Alemania y otros países en los años treinta y cuarenta bajo el régimen nazi. Cuando leemos en biografías y relatos que aparecen en los Anuarios cómo protegió Jehová a sus siervos en tiempos de persecución y meditamos en ello, se fortalece nuestra confianza en que él es nuestro Refugio (Sal. 91:2).
(Salmo 91:2) Ciertamente diré a Jehová: “[Tú eres] mi refugio y mi plaza fuerte, mi Dios, en quien de veras confiaré”.

19 A través de la organización de Jehová y sus publicaciones recibimos bondadosas instrucciones que nos protegen. Estas advertencias han resultado muy útiles en nuestros días. Mientras el mundo se ha ido hundiendo más y más en el fango del libertinaje y la pornografía, Jehová nos ha repetido consejos prácticos y oportunos para que no caigamos en estas peligrosas trampas. Por ejemplo, nos ha instado como un Padre a evitar las malas compañías que pudiéramos encontrarnos en las redes sociales (1 Cor. 15:33). *
*NOTA: Encontrará algunas de estas advertencias en el artículo “Internet: cómo usar la red sin caer en ella”, de La Atalaya del 15 de agosto de 2011, páginas 3 a 5, así como en los artículos “¡Cuidado con las trampas del Diablo!” y “Mantengámonos firmes contra las trampas de Satanás”, de La Atalaya del 15 de agosto de 2012, páginas 20 a 29.
(1 Corintios 15:33) No se extravíen. Las malas compañías echan a perder los hábitos útiles.

20. ¿Qué guía y protección encontramos en la congregación cristiana?
20 ¿Cómo podemos demostrar que somos “personas enseñadas por Jehová”? Obedeciendo cuidadosamente sus mandatos (Is. 54:13). En el puerto seguro de nuestras congregaciones encontramos la guía y protección que necesitamos, pues es allí donde los hombres fieles que sirven de ancianos nos dan ayuda y consejos basados en las Escrituras (Gál. 6:1). Gran parte del cuidado que nos da Jehová lo recibimos a través de estas “dádivas en [la forma de] hombres” (Efes. 4:7, 8). ¿Qué debemos hacer nosotros? Ser sumisos y obedientes; así Dios nos bendecirá (Heb. 13:17).
(Isaías 54:13) Y todos tus hijos serán personas enseñadas por Jehová, y la paz de tus hijos será abundante.
(Gálatas 6:1) Hermanos, aunque un hombre dé algún paso en falso antes que se dé cuenta de ello, ustedes los que tienen las debidas cualidades espirituales traten de reajustar a tal hombre con espíritu de apacibilidad, vigilándote a ti mismo, por temor de que tú también seas tentado.
(Efesios 4:7, 8) Ahora bien, a cada uno de nosotros se le dio bondad inmerecida según la manera como el Cristo dio por medida la dádiva gratuita. 8 Por lo cual él dice: “Cuando ascendió a lo alto se llevó cautivos; dio dádivas [en] hombres”.
(Hebreos 13:17) Sean obedientes a los que llevan la delantera entre ustedes, y sean sumisos, porque ellos están velando por las almas de ustedes como los que han de rendir cuenta; para que ellos lo hagan con gozo y no con suspiros, por cuanto esto les sería gravemente dañoso a ustedes.

21. a) ¿Qué estamos decididos a hacer? b) ¿Qué veremos en el próximo artículo?
21 Estemos decididos a dejarnos guiar por el espíritu santo y por los consejos de nuestro Padre celestial. Meditemos en el incomparable ejemplo de su Hijo, Jesucristo, a quien nos esforzamos por imitar. Él fue obediente hasta la muerte y Jehová lo recompensó con muchas bendiciones (Filip. 2:5-11). Nosotros también seremos recompensados si confiamos en Jehová de todo corazón (Prov. 3:5, 6). Por lo tanto, recordemos siempre que Jehová es un Proveedor y Protector sin igual. ¡Qué alegría y honor poder servirle! Ahora bien, ¿por qué podemos decir que también es nuestro mejor Amigo? El amor que le tenemos crecerá aún más al ver la respuesta a esta pregunta en el artículo siguiente.
(Filipenses 2:5-11) Mantengan en ustedes esta actitud mental que también hubo en Cristo Jesús, 6 quien, aunque existía en la forma de Dios, no dio consideración a una usurpación, a saber, que debiera ser igual a Dios. 7 No; antes bien, se despojó a sí mismo y tomó la forma de un esclavo y llegó a estar en la semejanza de los hombres. 8 Más que eso, al hallarse a manera de hombre, se humilló y se hizo obediente hasta la muerte, sí, muerte en un madero de tormento. 9 Por esta misma razón, también, Dios lo ensalzó a un puesto superior y bondadosamente le dio el nombre que está por encima de todo [otro] nombre, 10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los [que están] en el cielo y de los [que están] sobre la tierra y de los [que están] debajo del suelo, 11 y reconozca abiertamente toda lengua que Jesucristo es Señor para la gloria de Dios el Padre.
(Proverbios 3:5, 6) Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. 6 En todos tus caminos tómalo en cuenta, y él mismo hará derechas tus sendas.

Cántico 51
A ti somos fieles, Jehová
(Josué 23:8)

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Referencias consultadas en: Biblioteca en Línea Watchtower