Escuela del Ministerio Teocrático - Puntos Sobresalientes de Génesis 32 a 35

Referencias para la Escuela del Ministerio Teocrático

Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático:


ESCUELA DEL MINISTERIO TEOCRÁTICO


  • Lectura de la Biblia: Génesis 32 a 35
  • Puntos sobresalientes (10 min.)
  • Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático

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Escuela del Ministerio Teocrático

PUNTOS SOBRESALIENTES DE GÉNESIS 32 A 35


w04 15/1 pág. 28 Puntos sobresalientes del libro de Génesis (parte 2)
¿Qué lección nos dio Jacob sobre cómo resolver los desacuerdos que podamos tener con alguien? (Gén. 33:3, 4.) (24 de febrero, g82 22/8 pág. 24 § 8-10.) A la hora de zanjar un desacuerdo, lo importante no es dejar claro quién tuvo la culpa, sino restaurar la relación. Para lograr eso, hay que estar dispuesto a echar a un lado el orgullo. El que Jacob tomara la iniciativa y se inclinara humildemente ante su hermano Esaú contribuyó a que desaparecieran las tensiones que los habían separado durante mucho tiempo.
(Génesis 33:3, 4) Y él mismo se adelantó a ellos y procedió a inclinarse a tierra siete veces hasta que llegó cerca de su hermano. 4 Y Esaú fue corriendo a su encuentro, y empezó a abrazarlo y a caer sobre su cuello y besarlo, y prorrumpieron en lágrimas.

34:1, 30. La raíz del asunto que ‘acarreó extrañamiento’ a Jacob fue que Dina hizo amistad con gente que no amaba a Jehová. Seamos, pues, prudentes al elegir a nuestros amigos.
(Génesis 34:1) Ahora bien, solía salir Dina la hija de Lea, que esta le había dado a luz a Jacob, para ver a las hijas del país.
(Génesis 34:30) Ante aquello, Jacob dijo a Simeón y a Leví: “Me han acarreado extrañamiento, haciendo de mí un hedor a los habitantes del país, para los cananeos y los perizitas; mientras que yo soy pocos en número, y ellos ciertamente se reunirán contra mí y me asaltarán y tendré que ser aniquilado, yo y mi casa”.

32:24-30 Las Escrituras contienen numerosos ejemplos de personas que se esmeraron por buscar a Jehová. Una de ellas fue Jacob, que forcejeó tenazmente con un ángel materializado de Dios hasta que amaneció. De ahí que recibiera el nombre Israel (“Contendiente con Dios”) porque había “contendido” con Dios, es decir, había “persistido” y “perseverado”, se había “esforzado”. El ángel lo bendijo por tal esfuerzo solícito (Génesis 32:24-30, nota).
*NOTA: O: “persistido; perseverado; te has esforzado”, según BDB, p. 975.
(Génesis 32:24-30) Por fin Jacob quedó solo. Entonces un hombre se puso a forcejear con él hasta ascender el alba. 25 Cuando llegó a ver que no había prevalecido contra él, entonces tocó el hueco de la coyuntura de su muslo; y el hueco de la coyuntura del muslo de Jacob se salió de su lugar mientras forcejeaba con él. 26 Después de eso él dijo: “Suéltame, porque ha ascendido el alba”. A lo cual dijo él: “No te voy a soltar hasta que me bendigas”. 27 De modo que le dijo: “¿Cuál es tu nombre?”, a lo cual dijo: “Jacob”. 28 Entonces él dijo: “Ya no serás llamado por nombre Jacob, sino Israel, porque has contendido con Dios y con hombres de modo que por fin prevaleciste”. 29 A su vez, Jacob preguntó y dijo: “Declárame, por favor, tu nombre”. Sin embargo, él dijo: “¿Por qué preguntas por mi nombre?”. Con eso lo bendijo allí. 30 Por eso Jacob llamó al lugar por nombre Peniel, porque, dijo él: “He visto a Dios cara a cara y, no obstante, mi alma fue librada”.

32:24-30 Tal como lo hizo Jacob, nosotros podemos asegurarnos de la herencia. Él te-nía la mente y corazón fijos en las promesas desde su juventud. Evidentemente pasó su tiempo aprendiendo todo cuanto podía acerca de los tratos de Dios con su padre Isaac y su abuelo Abrahán. Era un hombre que oraba a Dios. Trabajaba duro y aguantó muchas pruebas pero, en todo, mantuvo apacibilidad de espíritu y fe fuerte.
(Génesis 32:24-30) Por fin Jacob quedó solo. Entonces un hombre se puso a forcejear con él hasta ascender el alba. 25 Cuando llegó a ver que no había prevalecido contra él, entonces tocó el hueco de la coyuntura de su muslo; y el hueco de la coyuntura del muslo de Jacob se salió de su lugar mientras forcejeaba con él. 26 Después de eso él dijo: “Suéltame, porque ha ascendido el alba”. A lo cual dijo él: “No te voy a soltar hasta que me bendigas”. 27 De modo que le dijo: “¿Cuál es tu nombre?”, a lo cual dijo: “Jacob”. 28 Entonces él dijo: “Ya no serás llamado por nombre Jacob, sino Israel, porque has contendido con Dios y con hombres de modo que por fin prevaleciste”. 29 A su vez, Jacob preguntó y dijo: “Declárame, por favor, tu nombre”. Sin embargo, él dijo: “¿Por qué preguntas por mi nombre?”. Con eso lo bendijo allí. 30 Por eso Jacob llamó al lugar por nombre Peniel, porque, dijo él: “He visto a Dios cara a cara y, no obstante, mi alma fue librada”.

32:29 No son fuerzas impersonales. Algunas personas opinan que los ángeles no son personas concretas, sino, más bien, fuerzas impersonales enviadas para realizar la voluntad de Dios; sin embargo, no es eso lo que enseña la Biblia. El tener un nombre personal implica individualidad, y el que en la Biblia se suministren dos nombres de ángeles, Miguel y Gabriel, apoya esta conclusión. (Da 12:1; Lu 1:26.) El que no se mencionaran más nombres fue una protección para que no se les rindiera honra y adoración indebidamente. Jehová envió a los ángeles como agentes para que actuaran en el nombre de Él, no en el suyo propio. Por esa razón, cuando Jacob le preguntó su nombre a un ángel, él rehusó dárselo (Gé 32:29)
(Génesis 32:29) A su vez, Jacob preguntó y dijo: “Declárame, por favor, tu nombre”. Sin embargo, él dijo: “¿Por qué preguntas por mi nombre?”. Con eso lo bendijo allí.
(Daniel 12:1) ”Y durante aquel tiempo se pondrá de pie Miguel, el gran príncipe que está plantado a favor de los hijos de tu pueblo. Y ciertamente ocurrirá un tiempo de angustia como el cual no se ha hecho que ocurra uno desde que hubo nación hasta aquel tiempo. Y durante aquel tiempo tu pueblo escapará, todo el que se halle escrito en el libro.
(Lucas 1:26) En el sexto mes de ella el ángel Gabriel fue enviado de parte de Dios a una ciudad de Galilea cuyo nombre era Nazaret,

33:14 Jehová nos conduce con ternura y paciencia. El pastor tiene en cuenta las limitaciones de sus ovejas, por lo que al guiarlas va al “paso del ganado” (Génesis 33:14). Así mismo, Jehová guía a sus ovejas de acuerdo con el “paso” de estas. Toma en consideración nuestras aptitudes y circunstancias; de hecho, regula su paso al nunca pedir más de lo que podemos dar. Lo único que pide es que le sirvamos con toda el alma (Colosenses 3:23).
(Génesis 33:14) Pase mi señor, por favor, delante de su siervo, pero que yo mismo continúe el viaje a mi comodidad, según el paso del ganado que va delante de mí y según el paso de los niños, hasta que llegue a mi señor en Seír”.
(Colosenses 3:23) Cualquier cosa que estén haciendo, trabajen en ello de toda alma como para Jehová, y no para los hombres,

34:31; 38:21. Queda claro que no le correspondía a Dina andar a solas entre aquella gente. Es probable que sus padres le hayan advertido que no se asociara con las mucha-chas del país. Si así fue, ella no hizo caso, y esto resultó en desgracia. De manera similar, muchas jóvenes de hoy día son ultrajadas porque se meten innecesariamente en situaciones comprometedoras.
(Génesis 34:31) A su vez, ellos dijeron: “¿Había alguien de tratar a nuestra hermana como a una prostituta?”.
(Génesis 38:21) Y fue inquiriendo de los hombres de su lugar, diciendo: “¿Dónde está aquella prostituta de templo de Enaim junto al camino?”. Pero ellos seguían diciendo: “Nunca ha habido ninguna prostituta de templo en este lugar”.

35:29 Hombres de fe, tales como Abrahán e Isaac, la Biblia dice que ellos llegaron al fin de sus vidas ‘ancianos y satisfechos.’ (Génesis 25:8; 35:29) ¿Qué hizo que hubiera esa diferencia? Estos hombres tenían fe en Dios. Estaban convencidos de que al debido tiempo de Dios los muertos volverían a vivir, y esperaban con anhelo el tiempo en que Dios mismo establecería una gobernación justa para toda la humanidad. —Hebreos 11:10, 19. En la situación suya, también, si usted no permite que los problemas actuales lo cieguen a las muchas cosas buenas que hay alrededor de usted y al maravilloso futuro que Dios tiene para sus siervos.
(Génesis 35:29) Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días, y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.
(Génesis 25:8) Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho, y fue recogido a su pueblo.
(Génesis 35:29) Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días, y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.
(Hebreos 11:10) Porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos verdaderos, cuyo edificador y hacedor es Dios.
(Hebreos 11:19) Pero estimó que Dios podía levantarlo hasta de entre los muertos; y de allí lo recibió también a manera de ilustración.

REPASO DE LA ESCUELA DEL MINISTERIO TEOCRÁTICO


Las siguientes preguntas se analizarán en la Escuela del Ministerio Teocrático la semana del 24 de febrero de 2014.

1. ¿En qué hizo Satanás que Eva centrara su atención, y qué demostró ella al comer del fruto prohibido? (Gén. 3:6.) [6 de en., w11 15/5 pág. 16 párr. 5.]


(Génesis 3:6) Por consiguiente, la mujer vio que el árbol era bueno para alimento, y que a los ojos era algo que anhelar, sí, el árbol era deseable para contemplarlo. De modo que empezó a tomar de su fruto y a comerlo. Después dio de este también a su esposo cuando [él estuvo] con ella, y él empezó a comerlo.

w11 15/5 pág. 16 párr. 5
5 Satanás también manipuló la realidad. Dio a entender que Jehová había sido injusto con Adán y Eva, pues, según él, les había prohibido “comer de todo árbol del jardín”. Luego, animó a la mujer a pensar en sí misma y en cómo podría, supuestamente, mejorar su situación en la vida y “ser como Dios”. Al final, consiguió que centrara su atención en el árbol y el fruto, y no en su relación con su Padre celestial, quien le había dado todo lo que tenía (léase Génesis 3:6). Lamentablemente, Eva comió del fruto, y así demostró que Jehová no era la persona más importante de su vida.

2. ¿De dónde obtuvo Abel quizás su fe, y en qué resultó? (Gén. 4:4, 5; Heb. 11:4.) [6 de en., w13 1/1 pág. 12 párr. 3; pág. 14 párrs. 4, 5.]


(Génesis 4:4, 5) Pero en cuanto a Abel, él también trajo algunos primogénitos de su rebaño, aun sus trozos grasos. Ahora bien, aunque Jehová miraba con favor a Abel y su ofrenda, 5 no miraba con ningún favor a Caín ni su ofrenda. Y Caín se enardeció de gran cólera, y empezó a decaérsele el semblante.

(Hebreos 11:4) Por fe Abel ofreció a Dios un sacrificio de mayor valor que el de Caín, por la cual [fe] se le dio testimonio de que era justo, pues Dios dio testimonio respecto a sus dádivas; y por ella, aunque murió, todavía habla.

w13 1/1 pág. 12 párr. 3
Inspirado por Dios, el apóstol Pablo dijo lo siguiente sobre Abel: “Por [medio de] ella, aunque murió, todavía habla” (Hebreos 11:4). ¿Por medio de qué sigue hablando? Por medio de su fe. Abel fue el primer ser humano que cultivó esa hermosa cualidad. Tuvo una fe tan ferviente y profunda que su ejemplo continúa vivo. Si estudiamos su ejemplo y nos esforzamos por imitarlo, es como si él realmente nos estuviera hablando.

w13 1/1 pág. 14 párrs. 4, 5
Los siervos de Jehová. Dentro de su familia, Abel no encontró a nadie que fuera un buen ejemplo. Pero los seres humanos no eran las únicas criaturas inteligentes que había en la Tierra en aquel tiempo. Cuando Adán y Eva fueron expulsados del jardín de Edén, Jehová se aseguró de que ni ellos ni ninguno de sus descendientes pudieran entrar en aquel Paraíso terrenal. Para vigilar la entrada, apostó allí a unos querubines —ángeles de muy alto rango— y “la hoja llameante de una espada” que giraba continuamente (Génesis 3:24).
Imagínese a Abel, de niño, mirando a aquellos querubines materializados en cuerpos humanos. No hay duda de que la apariencia de esos ángeles reflejaba su inmenso poder. Y la espada que echaba llamas y giraba sin cesar también sería sobrecogedora. ¿Vio alguna vez que los querubines se aburrieran y abandonaran su puesto? No. Día y noche, año tras año, década tras década..., aquellas inteligentes y poderosas criaturas se mantuvieron en su lugar. Abel pudo ver que Jehová Dios tenía siervos justos y perseverantes. En los querubines vio una clase de lealtad y obediencia a Jehová que no veía en su familia. Seguro que el ejemplo de estos ángeles fortaleció su fe.

3. ¿Cómo pueden los padres evitar que sus hijos admiren a “los poderosos” y “hombres de fama” del mundo? (Gén. 6:4.) [13 de en., w13 1/4 pág. 13 párr. 2.]


(Génesis 6:4) Los nefilim se hallaban en la tierra en aquellos días, y también después, cuando los hijos del Dios [verdadero] continuaron teniendo relaciones con las hijas de los hombres y ellas les dieron a luz hijos, estos fueron los poderosos que eran de la antigüedad, los hombres de fama.

w13 1/4 pág. 13 párr. 2
Noé encontró una buena esposa y, cuando ya tenía más de 500 años, llegó a ser padre de tres hijos: Sem, Cam y Jafet.* ¡Qué difícil le debió resultar criar a sus hijos en un mundo tan terrible! Él y su esposa tuvieron que protegerlos de las malas influencias que los rodeaban. Los nefilim tenían las características que todo niño admira: eran hombres “poderosos” y “de fama”. Noé y su esposa no podían evitar que sus hijos se enteraran de las barbaridades que cometían aquellos sanguinarios gigantes, pero sí podían enseñarles la atrayente verdad acerca de Jehová Dios, quien odia todo tipo de maldad. Tenían que ayudarles a comprender que a Jehová le dolía ver la violencia y la rebelión que reinaban en el mundo (Génesis 6:6).

4. ¿Qué nos enseña el relato sobre Lot y su esposa registrado en Génesis 19:14-17, 26? [27 de en., w03 1/1 pág. 16 párr. 20.]


(Génesis 19:14-17) Por lo tanto Lot salió y empezó a hablar a sus yernos que habían de tomar a sus hijas, y siguió diciendo: “¡Levántense! ¡Sálganse de este lugar, porque Jehová va a arruinar la ciudad!”. Pero a los ojos de sus yernos parecía como hombre que bromeaba. 15 No obstante, cuando ascendió el alba, entonces los ángeles se pusieron a apremiar a Lot, diciendo: “¡Levántate! ¡Toma a tu esposa y a tus dos hijas que se hallan aquí, por temor de que seas barrido en el error de la ciudad!”. 16 Cuando siguió demorándose, entonces, por la compasión de Jehová para con él, los hombres asieron la mano de él y la mano de su esposa y las manos de sus dos hijas y procedieron a sacarlo y a situarlo fuera de la ciudad. 17 Y aconteció que, tan pronto como los hubieron sacado a las afueras, él empezó a decir: “¡Escapa por tu alma! ¡No mires atrás y no te detengas en todo el Distrito! ¡Escapa a la región montañosa por temor de que seas barrido!”.

(Génesis 19:26) Y la esposa de él empezó a mirar alrededor desde detrás de él, y se convirtió en columna de sal.

w03 1/1 pág. 16 párr. 20
20 Naturalmente, hasta los siervos fieles de Dios pueden perder momentáneamente el sentido de la urgencia. Pensemos en Lot, el sobrino de Abrahán. Dos ángeles lo visitaron y le dijeron que Dios iba a destruir Sodoma y Gomorra. Las noticias no le vinieron de sorpresa, pues le “angustiaba sumamente la entrega de la gente desafiadora de ley a la conducta relajada” (2 Pedro 2:7). No obstante, cuando los dos ángeles fueron a acompañarlos a él y a su familia a salir de Sodoma, él “siguió demorándose”. Los ángeles casi tuvieron que sacarlos a rastras de la ciudad. Más adelante, la esposa de Lot pasó por alto la advertencia de los ángeles de no mirar hacia atrás, y su desobediente actitud le costó cara (Génesis 19:14-17, 26). “Acuérdense de la esposa de Lot”, advirtió Jesús (Lucas 17:32).

5. ¿Cómo demostró Abrahán fe en la resurrección y en la promesa de Jehová de que la descendencia vendría por medio de Isaac? (Gén. 22:1-18.) [3 de febr., w09 1/2 pág. 18 párr. 4.]


(Génesis 22:1-18) Ahora bien, después de estas cosas aconteció que el Dios [verdadero] puso a prueba a Abrahán. Por consiguiente, le dijo: “¡Abrahán!”, a lo cual dijo él: “¡Aquí estoy!”. 2 Y él pasó a decir: “Toma, por favor, a tu hijo, a tu hijo único a quien amas tanto, a Isaac, y haz un viaje a la tierra de Moria, y allí ofrécelo como ofrenda quemada sobre una de las montañas que yo te designaré”. 3 De modo que Abrahán se levantó muy de mañana y aparejó su asno y tomó consigo a dos de sus servidores y a Isaac su hijo; y partió la leña para la ofrenda quemada. Entonces se levantó y emprendió el viaje al lugar que le designó el Dios [verdadero]. 4 Fue por primera vez al tercer día cuando Abrahán alzó los ojos y empezó a ver el lugar desde lejos. 5 Entonces Abrahán dijo a sus servidores: “Quédense aquí con el asno, pero yo y el muchacho queremos ir allá, y adorar, y volver a ustedes”. 6 Después de eso, Abrahán tomó la leña de la ofrenda quemada y la puso sobre Isaac su hijo, y tomó en sus manos el fuego y el cuchillo de degüello, y ambos siguieron adelante juntos. 7 E Isaac empezó a decir a Abrahán su padre: “¡Padre mío!”. Él a su vez dijo: “¡Aquí estoy, hijo mío!”. De modo que continuó: “Aquí están el fuego y la leña, ¿pero dónde está la oveja para la ofrenda quemada?”. 8 A lo cual dijo Abrahán: “Dios se proveerá la oveja para la ofrenda quemada, hijo mío”. Y ambos siguieron andando juntos. 9 Finalmente llegaron al lugar que le había designado el Dios [verdadero], y allí Abrahán edificó un altar y puso en orden la leña y ató de manos y pies a Isaac su hijo y lo puso sobre el altar, encima de la leña. 10 Entonces Abrahán extendió la mano y tomó el cuchillo de degüello para matar a su hijo. 11 Pero el ángel de Jehová se puso a llamarlo desde los cielos y a decir: “¡Abrahán, Abrahán!”, a lo cual él contestó: “¡Aquí estoy!”. 12 Y pasó a decir: “No extiendas tu mano contra el muchacho y no le hagas nada, porque ahora sé de veras que eres temeroso de Dios, puesto que no has retenido de mí a tu hijo, tu único”. 13 En esto Abrahán alzó los ojos y miró, y allí, a poca distancia enfrente de él, había un carnero prendido por los cuernos en un matorral. De modo que Abrahán fue y tomó el carnero y lo ofreció como ofrenda quemada en lugar de su hijo. 14 Y Abrahán se puso a llamar aquel lugar por nombre Jehová-yiré. Por eso se acostumbra decir hoy: “En la montaña de Jehová se proveerá”. 15 Y el ángel de Jehová procedió a llamar a Abrahán por segunda vez desde los cielos 16 y a decir: “‘Por mí mismo de veras juro —es la expresión de Jehová— que por motivo de que has hecho esta cosa y no has retenido a tu hijo, tu único, 17 yo de seguro te bendeciré y de seguro multiplicaré tu descendencia como las estrellas de los cielos y como los granos de arena que hay en la orilla del mar; y tu descendencia tomará posesión de la puerta de sus enemigos. 18 Y mediante tu descendencia ciertamente se bendecirán todas las naciones de la tierra debido a que has escuchado mi voz’”.

w09 1/2 pág. 18 párr. 4
Durante los tres días que duró el trayecto, tuvo mucho tiempo para pensar en el objetivo de aquel viaje. Aun así, estaba resuelto a obedecer a Dios. Al divisar la montaña a la que tenía que ir, dijo a sus servidores algo que demostró su gran fe en Jehová: “Quédense aquí [...], pero yo y el muchacho queremos ir allá, y adorar, y volver a ustedes”. Y cuando Isaac le preguntó qué iban a ofrecer, respondió: “Dios [...] proveerá la oveja” (versículos 5 y 8). Así pues, Abrahán esperaba regresar con su hijo vivo. ¿Cómo lo sabemos? Porque Hebreos 11:19 dice que él “estimó que Dios podía levantarlo [a Isaac] hasta de entre los muertos”.

6. ¿Qué importantes verdades podemos extraer de la profecía registrada en Génesis 25:23, que declara que “el mayor servirá al menor”? [10 de febr., w03 15/10 pág. 29 párr. 2.]


(Génesis 25:23) Y Jehová procedió a decirle: “Dos naciones están en tu vientre, y dos grupos nacionales serán separados de tus entrañas; y un grupo nacional será más fuerte que el otro grupo nacional, y el mayor servirá al menor”.

w03 15/10 pág. 29 párr. 2
Jacob no usurpó en modo alguno la herencia de Esaú. Antes de que nacieran, Jehová había dicho que “el mayor servir[ía] al menor” (Génesis 25:23). Pero puede que alguien pregunte: “¿No habría sido más fácil si Dios hubiera hecho que Jacob naciera primero?”. Lo que sucedió después nos enseña verdades importantes. Dios no reserva bendiciones para quienes creen que tienen el derecho de recibirlas, pero sí muestra bondad inmerecida a quienes él escoge. Por ello, Jacob recibió la primogenitura, no su hermano mayor, quien la había despreciado. De igual manera, debido a que los judíos naturales como nación mostraron la misma actitud que Esaú, se les reemplazó con el Israel espiritual (Romanos 9:6-16, 24). Hoy la buena relación con Jehová no se consigue mediante una herencia recibida sin esfuerzo alguno por haber nacido en el seno de una familia que teme a Dios o en un ambiente espiritual. Los que desean recibir bendiciones divinas tienen que esforzarse por ser piadosos y tienen que estimar de verdad las cosas espirituales.

7. ¿Cuál fue el significado del sueño de Jacob en el que aparece “una escalera”? (Gén. 28:12, 13.) [10 de febr., w04 15/1 pág. 28 párr. 6.]


(Génesis 28:12, 13) Y empezó a soñar, y, ¡mire!, allí estaba una escalera situada sobre la tierra, y su parte superior alcanzaba hasta los cielos; y, ¡mire!, allí estaban los ángeles de Dios ascendiendo y descendiendo por ella. 13 Y, ¡mire!, allí estaba Jehová apostado por encima de ella, y procedió a decir: “Yo soy Jehová el Dios de Abrahán tu padre y el Dios de Isaac. La tierra sobre la cual estás acostado, a ti te la voy a dar, y a tu descendencia.

w04 15/1 pág. 28 párr. 6
Respuestas a preguntas bíblicas:
28:12, 13. ¿Cuál fue el significado del sueño de Jacob en el que aparece “una escalera”? Esta “escalera” (que puede haber tenido la apariencia de un tramo ascendente de piedras) indicó que hay comunicación entre la Tierra y el cielo, y que los ángeles desempeñan un servicio muy importante entre Jehová y los seres humanos que tienen Su aprobación (Juan 1:51).

8. ¿Por qué estaba Labán tan interesado en recuperar los terafim robados? (Gén. 31: 30-35.) [17 de febr., it-2 pág. 177 párr. 2.]


(Génesis 31:30-35) Aunque realmente te has ido ya debido a que has estado anhelando intensamente la casa de tu padre, ¿por qué, sin embargo, has hurtado mis dioses?”. 31 En respuesta Jacob procedió a decir a Labán: “Fue porque tuve miedo. Porque me dije: ‘Quizás arranques a tus hijas de mí’. 32 Quienquiera que sea con quien halles tus dioses, que no viva. Delante de nuestros hermanos, examina por ti mismo lo que tengo conmigo, y llévate[los]”. Pero Jacob no sabía que Raquel los había hurtado. 33 De modo que Labán entró en la tienda de Jacob y en la tienda de Lea y en la tienda de las dos esclavas, pero no [los] halló. Por fin salió de la tienda de Lea y entró en la tienda de Raquel. 34 Ahora bien, Raquel había tomado los terafim, y recurrió a meterlos en la cesta de la silla de montar las mujeres a camello, y se quedó sentada encima de ellos. De modo que Labán fue palpando por toda la tienda, pero no [los] halló. 35 Entonces dijo ella a su padre: “No chispeen de cólera los ojos de mi señor, porque no puedo levantarme delante de ti, porque estoy con lo que es común entre las mujeres”. Así que él siguió escudriñando cuidadosamente, pero no halló los terafim.
it-2 pág. 177 párr. 2
Labán estaba muy interesado en recuperar los terafim o ídolos domésticos que Raquel, sin saberlo Jacob, había robado. Pero no pudo encontrarlos, pues Raquel los mantuvo escondidos. El que Labán se valiera de agüeros y poseyera terafim puede indicar que los adoradores de la Luna entre quienes moraba habían influido en sus ideas religiosas. Sin embargo, debería tenerse en cuenta que probablemente había otras razones, aparte de las exclusivamente religiosas, por las que Labán estaba tan ansioso de localizar y recuperar los terafim. Unas tablillas desenterradas en Nuzi, cerca de Kirkuk (Irak), revelan que, según las leyes que regían en tiempos patriarcales en aquella zona en particular, si el esposo de una mujer poseía tales ídolos domésticos, podría comparecer ante un tribunal y exigir las propiedades de su difunto suegro. Por consiguiente, quizás Labán pensó que Jacob había robado los terafim con el fin de desposeer más tarde a sus propios hijos. Este hecho puede explicar por qué, cuando no localizó los dioses domésticos, estaba tan ansioso de celebrar un acuerdo con Jacob que asegurara que este no volvería con los dioses domésticos después de la muerte de Labán para privar de la herencia a sus hijos. (Gé 31:30-35, 41-52.)

9. ¿Qué aprendemos de la respuesta del ángel a Jacob registrada en Génesis 32:29? [24 de febr., w13 1/8 pág. 10.]


(Génesis 32:29) A su vez, Jacob preguntó y dijo: “Declárame, por favor, tu nombre”. Sin embargo, él dijo: “¿Por qué preguntas por mi nombre?”. Con eso lo bendijo allí.

w13 1/8 pág. 10
¿Por qué se omite el nombre de algunos personajes de la Biblia?

En el libro de Rut se llama Fulano a un hombre que rehusó cumplir uno de los deberes que le exigía la Ley mosaica (Rut 4:1-12). ¿Significa esto que las personas que no se mencionan por nombre en la Biblia eran malas o poco importantes?

De ningún modo. Veamos otro caso. Antes de su última cena de Pascua, Jesús dijo a sus discípulos que fueran “a la ciudad, a Fulano” (o según La Biblia de las Américas, “a cierto hombre”) y prepararan su casa para la cena (Mateo 26:18). ¿Debemos pensar que este hombre era malo o demasiado insignificante? No. Él era sin duda un discípulo de Jesús, pero no era indispensable mencionar su nombre en el relato.

Es más, la Biblia menciona los nombres de muchas personas malas, pero no el de muchas personas buenas. Por ejemplo, todo el mundo sabe que la primera mujer se llamaba Eva. Sin embargo, su egoísmo y desobediencia contribuyeron a que Adán pecara, y las consecuencias han sido desastrosas (Romanos 5:12). Por otro lado, el nombre de la esposa de Noé no se menciona en la Biblia a pesar de que fue una mujer abnegada y obediente, que ayudó a su esposo a cumplir su importante labor. Es obvio que la omisión de su nombre no se debe a que haya sido insignificante o no contara con el favor divino.

En la Biblia hay relatos de otras personas que, aunque sus nombres no se mencionan, desempeñaron un papel importante —incluso heroico— en el cumplimiento del propósito de Dios. Pensemos en la niña israelita que era sirvienta de la esposa de Naamán, comandante del ejército sirio. Ella tuvo el valor de hablarle a su dueña acerca del profeta de Jehová que estaba en Israel. Y gracias a eso, se produjo un milagro (2 Reyes 5:1-14). Otro ejemplo sobresaliente de fe es el de la hija de un juez israelita llamado Jefté. Ella estuvo dispuesta a no casarse ni tener hijos a fin de cumplir con un voto que su padre había hecho (Jueces 11:30-40). Asimismo, se desconocen los nombres de los compositores de más de cuarenta salmos y los de algunos profetas fieles que cumplieron importantes comisiones (1 Reyes 20:37-43).

Un ejemplo aún más extraordinario es el de los ángeles. Aunque existen cientos de millones de ellos, la Biblia solo menciona el nombre de dos: Gabriel y Miguel (Daniel 7:10; Lucas 1:19; Judas 9). Los demás se quedan en el anonimato. En cierta ocasión Manóah, padre de Sansón, le preguntó a un ángel: “¿Cuál es tu nombre, para que cuando se realice tu palabra ciertamente te honremos?”, a lo que este respondió: “¿Por qué debes preguntar acerca de mi nombre?”. Este ángel fue modesto y se negó a recibir el honor que solo Jehová se merece (Jueces 13:17, 18).

La Biblia no explica por qué se mencionan los nombres de unos personajes y los de otros no. Sin embargo, podemos aprender mucho del ejemplo de todos aquellos que sirvieron a Dios sin ningún afán de prominencia.

10. ¿Cómo podemos evitar consecuencias parecidas a las que sufrió Dina? (Gén. 34: 1, 2.) [24 de febr., w01 1/8 págs. 20, 21.]


(Génesis 34:1, 2) Ahora bien, solía salir Dina la hija de Lea, que esta le había dado a luz a Jacob, para ver a las hijas del país. 2 Y llegó a verla Siquem el hijo de Hamor el heveo, un principal del país, y entonces la tomó y se acostó con ella y la violó.

w01 1/8 págs. 20, 21
Ejemplos bíblicos de buenas y malas costumbres
A Noé, Job y Daniel se les favoreció con una relación personal con Dios. La Biblia los ensalza “por su justicia” (Ezequiel 14:14). Es significativo que la trayectoria de los tres puso de manifiesto sus buenos hábitos.
A Noé se le ordenó construir un arca, una embarcación más larga que un campo de fútbol y más alta que un edificio de cinco pisos. Aquella formidable obra de ingeniería hubiera abrumado a cualquier constructor naval de la antigüedad. Noé, junto con los siete miembros de su familia, construyó el arca sin herramientas modernas y, además, predicó sin cesar a sus contemporáneos. Y no dudamos de que también atendió el bienestar físico y espiritual de su familia (2 Pedro 2:5). A fin de cumplir con todas estas tareas, precisó buenos hábitos de trabajo. El relato bíblico dice sobre él: “Andaba con el Dios verdadero. [...] Noé procedió a hacer conforme a todo lo que le había mandado Jehová” (Génesis 6:9, 22; 7:5). Puesto que, según las Escrituras, fue “exento de falta”, con toda seguridad siguió andando con Dios tras el Diluvio y durante la rebelión contra Jehová que estalló en Babel, hasta su muerte, a los 950 años de edad (Génesis 9:29).
Los buenos hábitos de Job lo hicieron un hombre “sin culpa y recto” (Job 1:1, 8; 2:3). Solía oficiar de sacerdote para su familia y ofrecer sacrificios a favor de sus hijos después de los banquetes de estos, por si habían “‘pecado y [...] maldecido a Dios en su corazón’. Así hacía Job siempre” (Job 1:5). Sin lugar a dudas, las costumbres centradas en la adoración de Jehová ocupaban en aquella familia un lugar importante.
Daniel sirvió a Jehová “con constancia” durante toda su dilatada vida (Daniel 6:16, 20). ¿Qué buenos hábitos espirituales tenía? Por un lado, oraba con asiduidad. Pese al decreto real que prohibió tal práctica, “tres veces al día se hincaba de rodillas y oraba y ofrecía alabanza delante de su Dios, como había estado haciendo regularmente” (Daniel 6:10). No podía renunciar a la costumbre de hablar con Dios, aunque supusiera una amenaza para su vida. Sin duda, la oración lo fortaleció durante su excepcional trayectoria de integridad a Dios. Parece ser que este profeta también tenía el buen hábito de estudiar las emocionantes promesas de Dios y meditar profundamente sobre ellas (Jeremías 25:11, 12; Daniel 9:2). Sus buenas costumbres contribuyeron en gran manera a que permaneciera fiel hasta el mismo final de su carrera.
El caso contrario es el de Dina. Un mal hábito le costó caro: “Solía salir [...] para ver a las hijas del país”, quienes no servían a Jehová (Génesis 34:1). Aunque era algo aparentemente inofensivo, la llevó al desastre. Primero, la violó Siquem, a quien se consideraba “el más honorable de toda la casa de su padre”. Luego, la reacción vengativa de dos hermanos suyos culminó con el asesinato de todos los varones de una ciudad. ¡Qué horrible resultado! (Génesis 34:19, 25-29.)
¿Cómo asegurarnos de que nuestros hábitos no nos perjudiquen, sino que nos beneficien?

Pongamos las costumbres a nuestro servicio
“Los hábitos son el destino”, escribió un filósofo. Pero no tienen por qué serlo, pues la Biblia indica con total claridad que podemos optar por dejar los malos hábitos y adoptar los que sean buenos.
Las buenas costumbres hacen más fácil mantener el ritmo que impone el estilo de vida cristiano, que además se hace más productivo. “El hábito de ceñirme a un horario a fin de cumplir diversas tareas me ahorra un tiempo valioso”, observa un cristiano griego llamado Alex. Teófilo, un anciano de congregación, comenta que la planificación le permite ser eficaz. “Estoy absolutamente convencido —dice— de que no lograría encargarme de mis deberes cristianos si no tuviera la costumbre de planificarlo todo con cuidado.”
A los seguidores de Cristo se nos exhorta a que “sigamos andando ordenadamente en esta misma rutina” (Filipenses 3:16). Este texto transmite la idea de una acción habitual que sigue un procedimiento establecido. Los buenos hábitos son ventajosos porque no tenemos que pausar y meditar para decidir cada paso, pues ya hemos fijado un proceder que seguimos por costumbre. Los hábitos arraigados se convierten casi en un acto reflejo. Tal como los buenos hábitos de un conductor prudente lo llevan a tomar decisiones en décimas de segundo para eludir los peligros de la carretera y proteger su vida, las buenas costumbres nos permiten tomar con prontitud decisiones adecuadas en nuestra carrera cristiana.
El escritor inglés Jeremy Taylor lo expresó así: “Las costumbres son las hijas de la acción”. Si poseemos buenos hábitos, no nos costará mucho realizar buenas obras. Por ejemplo, para quien suele predicar regularmente es más fácil y placentero salir al servicio del campo. Leemos que los apóstoles, “todos los días en el templo, y de casa en casa, continuaban sin cesar enseñando y declarando las buenas nuevas acerca del Cristo, Jesús” (Hechos 5:42; 17:2). En cambio, aquel cuya presencia en el ministerio es solo ocasional tal vez se ponga nervioso y necesite más tiempo hasta adquirir confianza en esta vital obra cristiana.
Lo mismo puede decirse de otras actividades cristianas. Los buenos hábitos nos ayudarán a ser constantes en ‘leer la Palabra de Dios día y noche’ (Josué 1:8; Salmo 1:2). Cierto cristiano tiene la costumbre de leer las Escrituras durante veinte o treinta minutos antes de acostarse. Incluso cuando está muy cansado, no puede dormirse sin hacerlo. Ha de levantarse y satisfacer esa necesidad espiritual, una buena costumbre gracias a la cual lleva varios años leyendo toda la Biblia una vez cada doce meses.
Nuestro Modelo, Jesucristo, solía asistir a reuniones en las que se analizaba la Biblia. “Según su costumbre en día de sábado, entró en la sinagoga, y se puso de pie para leer.” (Lucas 4:16.) A Joe, un anciano con una familia numerosa y una extensa jornada laboral, la fuerza de la costumbre le hace necesitar y desear las reuniones regularmente. “Este buen hábito me incita a asistir —afirma—, lo que me da la fortaleza espiritual que tanto necesito para superar desafíos y problemas.” (Hebreos 10:24, 25.)
Tales hábitos son indispensables en la carrera cristiana por la vida. Un informe de un país donde se ha perseguido al pueblo de Jehová reseñó: “Quienes poseen buenos hábitos espirituales y un profundo aprecio por la verdad no tienen dificultad en permanecer firmes cuando llegan las pruebas. En cambio, los que ‘en tiempo favorable’ faltan a las reuniones, son irregulares en el servicio del campo y transigen en asuntos pequeños no soportan las pruebas ‘ardientes’” (2 Timoteo 4:2).

REUNIÓN DE SERVICIO


Cántico 96

Busquen a los merecedores
(Mateo 10:11-15)

1. Jesús enseñó cómo hay que anunciar
las nuevas del Reino de Dios:
“En cada ciudad busquen sin descansar
hasta hallar quién es merecedor.
Saluden la casa deseándole paz;
si es digna, la recibirá.
Si no, no se lleven ni el polvo al salir.
Otros hay que querrán escuchar”.

2. El que los recibe, recibe a Jesús,
y Dios le abrirá el corazón.
Su disposición noble y leal lo pondrá
en camino de la salvación.
Y no se preocupen por qué han de decir,
pues Jehová por su boca hablará.
Su contestación sazonada con sal
al humilde sabrá conquistar.


5 min. Cómo iniciar estudios bíblicos el primer sábado del mes. Discurso. Mencione los planes que se han hecho para salir a predicar el primer sábado de marzo. Incluya una demostración basada en la presentación de la página 4.


Como iniciar estudios bíblicos el primer sábado de Marzo

“Lo estamos visitando brevemente con motivo de un acontecimiento que se celebrará el 14 de abril. Ese día es el aniversario de la muerte de Jesús. Algunas personas se reúnen para recordar la ocasión porque creen que su muerte fue muy significativa, pero otras no están tan seguras de su importancia. ¿Cree usted que la muerte de Jesús nos beneficia personalmente?” Permita que la persona responda. Luego muéstrele la última página de La Atalaya del 1 de marzo y analice la información de la primera pregunta y al menos uno de los textos. Ofrézcale las revistas y quede en volver para examinar la siguiente pregunta.

Atalaya - 1 de Marzo
“Muchas personas se preguntan por qué Dios no hace nada por acabar con la injusticia y el sufrimiento del mundo. ¿Cree usted que es porque a él no le importa, o porque considera que a los seres humanos nos hace bien sufrir? [Permita que la persona responda. Luego lea Juan 3:16.] Aunque muchos citan este versículo para probar que sí le importamos a Dios, no saben exactamente cómo nos beneficia la muerte del Hijo de Dios. Esta revista explica cómo la muerte de Jesús hará posible el fin de la injusticia y el sufrimiento en la Tierra.”

Despertad! – Marzo
“Estamos haciendo visitas breves con el deseo de aclarar una idea equivocada que mucha gente tiene sobre este versículo de la Biblia [lea Génesis 1:1]. Algunos creen que el universo fue creado, como dice aquí, pero otros no creen que haya sido así. ¿Usted qué opina? [Permita que la persona responda.] A muchos les cuesta creer en la creación porque los líderes religiosos enseñan algo que la Biblia en realidad no dice. Esta revista presenta la explicación lógica y creíble que da la Biblia sobre el comienzo del universo.”


15 min. El valor de la persistencia. Análisis con el auditorio basado en el Anuario 2013, página 45, párrafo 1, a página 46, párrafo 1, y páginas 136 y 137. Pida comentarios sobre las lecciones aprendidas.


Anuario 2013, página 45, párrafo 1, a página 46, párrafo 1

¿Serıa posible hablar con él?
Un superintendente de circuito de Etiopıa salió a predicar de casa en casa con otro hermano. En una puerta, los atendió una criada a la que preguntaron si podían hablar con el señor de la casa. Ella les contesto que no era posible, así que preguntaron si podían dejarle alguna publicación para él. La criada fue a pedir permiso, volvió y dijo que el hombre primero quería ver de qué se trataba.
Los hermanos le entregaron una revista para que se la llevara. Pocos minutos después, la criada regreso y dijo que el hombre quería leerla. Entonces, uno de ellos le pregunto si serıa posible que entraran a hablar con él. Ella fue de nuevo a consultar. Esta vez paso mucho más tiempo, y los hermanos empezaron a pensar que no regresaría. Pero al fin volvió y los invito a entrar en la casa. Allí conocieron a Yirgu, un hombre de edad avanzada que llevaba diez años postrado en cama, sin poder levantarse o siquiera sentarse. La criada había estado ayudándolo a vestirse y ordenando la habitación, y por eso había tardado tanto en hacerlos pasar.
Los hermanos le hablaron de las buenas nuevas. A Yirgu le gusto lo que escucho y acepto estudiar la Biblia. A medida que avanzaba el estudio, su salud mejoro. Después de un tiempo, pudo salir de la cama y desplazarse en una silla de ruedas. Enseguida empezó a ir a las reuniones y, recientemente, se bautizó en una asamblea de distrito.

Anuario 2013 páginas 136 y 137
La bondad me desarmo




ZAW BAWM

AÑO DE NACIMIENTO 1954
AÑO DE BAUTISMO 1998
OTROS DATOS Era traficante de drogas y se oponía a la verdad, pero la bondad cristiana de la que fue objeto conmovió su corazón

CUANDO Lu Mai, mi esposa, empezó a estudiar con los testigos de Jehová, yo me opuse con todas mis fuerzas. Le tiraba las publicaciones por el inodoro y echaba a los Testigos cuando venían a mi casa.
Posteriormente, me dedique al tráfico de drogas y, como resultado, acabe en prisión. Solo llevaba allí una noche cuando Lu Mai me envió una Biblia y una carta llena de referencias bíblicas que me animo mucho. Luego siguió enviándome cartas igual de reconfortantes. Comprendí de inmediato que si hubiera seguido los consejos de la Biblia, no habría acabado preso.
Estando en la cárcel, me vinieron a ver dos desconocidos. Los hombres se identificaron como testigos de Jehová y me aplicaron que mi esposa les había pedido que me visitaran para darme consuelo. ¡Habían viajado dos días para verme! Aquella visita me conmovió profundamente. Aunque tenıa muchos parientes, ninguno de ellos me había visitado. Los únicos que vinieron fueron estas personas a las que había tratado tan mal.
Al poco tiempo enferme de fiebre tifoidea y tuve que ingresar en un hospital, pero no podía costear el tratamiento. Por entonces recibí otra visita inesperada: de nuevo, un Testigo enviado por mi esposa que, conmovido por nuestra situación, pago el tratamiento. Para mı fue una tremenda lección de humildad. Me humille ante Jehová y le prometí servirle. Cinco años después, salí de la prisión y cumplí promesa al bautizarme como Testigo.




10 min. “La campaña de la Conmemoración empieza el 22 de marzo.” Discurso a cargo del superintendente de servicio. Luego de que se entregue una invitación a los presentes, analice el contenido. Repase puntos pertinentes de la carta de instrucciones a los ancianos y explique cómo se abarcará el territorio.


La campaña de la Conmemoración empieza el 22 de marzo

Este año, la campaña de invitación a la Conmemoración se iniciará el sábado 22 de marzo. Todos estamos invitados a apoyarla. Los fines de semana ofreceremos también las revistas cuando sea oportuno. El primer sábado de abril nos concentraremos en repartir invitaciones y no en comenzar estudios bíblicos. Claro, si encontramos a alguien especialmente interesado, podemos tratar de empezar un estudio con él. El superintendente de servicio determinará si distribuir invitaciones en lugares públicos servirá para llegar a más personas en el territorio. Hagamos una lista de familiares, compañeros de trabajo o escuela, personas interesadas y otros conocidos que queremos que asistan, y démosles una invitación al comienzo de la campaña. Esperamos que muchos vengan a conmemorar con nosotros las dos mayores expresiones de amor (Juan 3:16; 15:13).

(Juan 3:16) ”Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.

(Juan 15:13) Nadie tiene mayor amor que este: que alguien entregue su alma a favor de sus amigos.


Cántico 109

Alabemos al Primogénito de Jehová
(Hebreos 1:6)

1. Dios ha coronado
a Cristo en el monte Sión.
Al pobre hará justicia,
dará fin a la opresión.
Por el amor tan grande
que siente por Jehová,
él limpiará Su nombre
y lo enaltecerá.
(Estribillo)

2. Cristo, por su muerte,
a todos nos rescató,
abriendo así el camino
a la reconciliación.
Su novia va vestida
de blanco virginal,
sus bodas en el cielo
darán gloria a Jehová.

(ESTRIBILLO)
Alabemos juntos
al Rey que Dios consagró,
aquel que es el principio
de toda la creación.

Oración de conclusión