Escuela del Ministerio Teocrático Semana del 11 de agosto ‒ Puntos Sobresalientes de Números 7 a 9

Referencias para la Escuela del Ministerio Teocrático

Descargue las referencias en Archivo PDF para PCs, Smartphones y Tablets

Descargue las referencias en Archivo PDF para PCs, Smartphones y Tablets

Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático: Semana del 11 de agosto


ss14 págs. 1-4 Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático del año 2014
11 de ag. Lectura de la Biblia: Números 7 a 9
Núm. 1: Números 9:9-23
Núm. 2: Una vez salvo no significa siempre salvo (rs pág. 342 párrs. 4-7)
Núm. 3: Acán. Las terribles consecuencias de robarle a Dios (it-1 pág. 39)

w14 15/6 págs. 1-2 Índice
11-17 DE AGOSTO DE 2014
“Tienes que amar a tu prójimo”
PÁGINA 17 • CÁNTICOS: 84 Y 72

ws14 15/6 págs. 1-2 Índice
11-17 DE AGOSTO DE 2014
“Tienes que amar a tu prójimo”
PÁGINA 9 • CÁNTICOS 84 Y 72


Puntos sobresalientes del libro de Números 7 a 9

11 de ag. Lectura de la Biblia: Números 7 a 9
*** w04 1/8 pág. 24 Puntos sobresalientes del libro de Números ***
Una vez censados, los israelitas reciben instrucciones sobre el orden de marcha, las tareas de los levitas y el servicio del tabernáculo, los mandatos que regulaban la cuarentena, y las leyes aplicables a los casos de celos y a los votos contraídos por los nazareos. El capítulo 7 contiene información acerca de las ofrendas realizadas por los principales de las tribus con motivo de la inauguración del altar, y el capítulo 9 trata de la observancia de la Pascua. También se indica a la asamblea cómo montar y levantar el campamento.

*** w04 8/1 p. 24 par. 4 Highlights From the Book of Numbers ***
Following the census, the Israelites receive instructions regarding the order of march, details concerning the duties of Levites and tabernacle service, commands on quarantine, and laws relating to cases of jealousy and vows made by Nazirites. Chapter 7 contains information about offerings made by tribal chieftains in connection with the inauguration of the altar, and chapter 9 discusses the Passover observance. The assembly is also given instructions about setting up and breaking camp

Lecciones para nosotros:

8:25, 26. Para distribuir de manera conveniente los puestos de servicio de los levitas y por consideración a la edad, a los hombres mayores se les apartaba del servicio obligatorio. Sin embargo, podían ofrecerse para ayudar a otros levitas. Aunque en nuestros días no se jubila a nadie de su labor como proclamador del Reino, el principio implícito en esta ley nos enseña una valiosa lección. Aquel cristiano cuya edad avanzada le impida desempeñar ciertas obligaciones puede participar en otros aspectos del servicio que estén a su alcance.

*** w96 1/4 págs. 28-29 Arroje siempre su carga sobre Jehová ***
Utilizar un carruaje para transportar el arca contravenía todas las instrucciones que Jehová había dado al respecto. Se había dicho claramente que los levitas qohatitas, las únicas personas autorizadas para transportar el arca, debían cargarla sobre los hombros, utilizando para ello unos varales colocados a través de los anillos que el arca tenía con ese propósito. (Éxodo 25:13, 14; Números 4:15, 19; 7:7-9.) Las consecuencias de pasar por alto aquellas instrucciones fueron calamitosas. Cuando las reses que tiraban del carruaje hicieron que este casi se volcara, Uzah —que probablemente era levita, pero desde luego no sacerdote— sujetó el arca para que no se cayese, y Jehová lo ejecutó por su irreverencia. (2 Samuel 6:6, 7.)

*** si pág. 32 párrs. 15-16 Libro bíblico número 4: Números ***
15 Tras completar algunos detalles del mes anterior (Núm. 7:1, 10; Éxo. 40:17), Moisés pasa a contar acerca de las contribuciones de materiales que hacen los 12 principales del pueblo durante un período de 12 días desde el tiempo de la inauguración del altar. No hubo rivalidad ni búsqueda de gloria personal en ello; cada uno contribuyó exactamente lo que los demás habían contribuido. Ahora todos deben tener presente que sobre estos principales, y sobre Moisés mismo, está Jehová Dios, quien da instrucciones a Moisés. Nunca deben olvidar su relación con Jehová. La Pascua ha de recordarles que Jehová los libró maravillosamente de Egipto, y ellos la celebran allí en el desierto al tiempo señalado, un año después de salir de Egipto.
16 Tal como había dirigido el movimiento de Israel al salir de Egipto, Jehová sigue guiando a la nación en sus viajes por una nube que cubre el tabernáculo de la tienda del Testimonio de día y por lo que parece un fuego de noche. Cuando la nube se mueve, la nación se mueve. Cuando la nube permanece sobre el tabernáculo, la nación permanece acampada, sea por unos días o un mes o más, pues nos dice el relato: “Por orden de Jehová acampaban, y por orden de Jehová partían. Guardaban su obligación para con Jehová por orden de Jehová, mediante Moisés”. (Núm. 9:23.) Cuando se acerca el tiempo de partir de Sinaí, se hacen arreglos para dar señales de trompeta tanto para convocar al pueblo como para dirigir las diversas divisiones del campamento en su marcha por el desierto.

*** hs cap. 2 pág. 31 párr. 32 Espíritu santo en acción en la región celestial invisible ***
32 Esta arca o caja de oro fue usada como receptáculo para artículos sagrados. Tenía una cubierta sobre la cual había dos querubines de oro con alas extendidas de modo que cubrieran el asiento de misericordia o propiciatorio. Cuando esta arca fue colocada en el Santísimo del tabernáculo o templo, una luz milagrosa (la luz Shekinah) apareció por encima de las alas de los querubines. (Éxodo 25:10-22; 2 Reyes 19:15) Así se representaba a Jehová como entronizado sobre los querubines y dando instrucciones desde allí. Moisés narra su propia experiencia con relación a esto, al escribir: “Ahora bien, siempre que entraba Moisés en la tienda de reunión para hablar con él, entonces oía la voz que conversaba con él desde encima de la cubierta que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines; y le hablaba.”—Números 7:89.

*** w92 15/4 pág. 12 párr. 3 La “gente dada”... provisión de Jehová ***
3 Jehová dijo a Moisés: “Haz que se acerque la tribu de Leví [...] Y tienen que encargarse de todos los utensilios de la tienda de reunión [...] Y tienes que dar los levitas a Aarón y sus hijos. Ellos son gente dada [hebreo: nethu•ním], dados a él de los hijos de Israel”. (Números 3:6, 8, 9, 41.) Los levitas fueron “dados” a Aarón para que desempeñaran deberes en el servicio del tabernáculo, de modo que Dios podía decir: “Ellos son gente dada, dados a mí de entre los hijos de Israel”. (Números 8:16, 19; 18:6.) Algunos levitas efectuaban tareas sencillas; otros recibían privilegios sobresalientes, como el de enseñar las leyes de Dios. (Números 1:50, 51; 1 Crónicas 6:48; 23:3, 4, 24-32; 2 Crónicas 35:3-5.) Pasemos a considerar ahora a otras personas ‘dadas’ y un paralelo moderno.

*** w13 15/12 pág. 21 párr. 19 “Tiene que servirles de memoria” ***
19 Los israelitas no debían quebrarle ningún hueso al cordero pascual (Éx. 12:46; Núm. 9:11, 12). ¿Qué tiene que ver esto con Jesús, “el Cordero de Dios”, que vino a dar su vida para rescatarnos? (Juan 1:29.) Él fue colgado en un madero con un criminal a cada lado. Los judíos le pidieron a Pilato que a los tres se les rompieran las piernas para acelerar su muerte y evitar que estuvieran colgados hasta el día 15 de nisán, que era un sábado por partida doble. Los soldados se lo hicieron a los dos criminales, “pero al venir a Jesús, como vieron que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas” (Juan 19:31-34). Eso se correspondió con lo que se hacía con el cordero pascual; así que, en ese sentido, aquel cordero fue “una sombra” de las cosas que iban a ocurrir el 14 de nisán del año 33 (Heb. 10:1). Además, aquellos sucesos cumplieron las palabras de Salmo 34:20, lo cual fortalece nuestra confianza en las profecías bíblicas.

*** w13 15/12 pág. 19 “Tiene que servirles de memoria” ***
[Recuadro de la página 19]
¿EN QUÉ MOMENTO DEL DÍA?
Marcus Kalisch (1828-1885), comentarista judío, escribió: “Ebn Ezra [famoso rabino español, 1092-1167] expresó con claridad la misma opinión cuando dijo: ‘Tenemos dos tardes; la primera es cuando se pone el Sol [...], y la segunda, cuando la luz deja de reflejarse en las nubes; entre estas dos tardes hay un período aproximado de una hora y veinte minutos’. Esta explicación, que parece ser la interpretación más lógica, también la dan los caraítas, los samaritanos y muchos otros”. Además, el punto de vista de que el cordero se sacrificaba al comienzo del 14 de nisán está de acuerdo con el mandato que se les dio a los israelitas. En Deuteronomio 16:6 leemos: “Debes sacrificar la pascua por la tarde, luego que se ponga el sol, al tiempo señalado de tu salida de Egipto” (Éx. 30:8; Núm. 9:3-5, 11).

*** w11 15/4 págs. 4-5 ¿Reconocemos el medio que Dios usa para guiarnos? ***
Agradezcamos la guía divina
¿Cómo podemos demostrar gratitud por la guía de Dios? El apóstol Pablo nos da la respuesta: “Sean obedientes a los que llevan la delantera entre ustedes, y sean sumisos” (Heb. 13:17). Claro, esto no siempre es fácil. Para ilustrarlo, imagínese que usted es un israelita de la época de Moisés. Lleva días caminando por el desierto detrás de la columna. De repente, esta se detiene. “¿Por cuánto tiempo se quedará aquí? —piensa—. ¿Un día? ¿Una semana? ¿Varios meses?” Entonces se pregunta si valdrá la pena deshacer el equipaje. Por si acaso, saca solo lo imprescindible. Sin embargo, pasan varios días y se harta de estar buscando entre los bultos, de modo que decide sacar el resto. Pero cuando está acabando, la columna se levanta, ¡y usted tiene que volver a guardarlo todo! ¡Qué fastidio! Sin embargo, no le queda otra opción que partir “inmediatamente después”, igual que el resto del pueblo (Núm. 9:17-22).
¿Cómo reaccionamos hoy cuando Dios nos da su guía? ¿La seguimos “inmediatamente después” de recibirla, o continuamos haciendo las cosas como siempre? ¿Estamos al día con las últimas instrucciones, como por ejemplo, las relacionadas con los estudios bíblicos, la predicación a extranjeros, la adoración en familia, la conducta durante las asambleas y la colaboración con los Comités de Enlace con los Hospitales? Otra manera de agradecer la dirección divina es aceptando los consejos que se nos den. Por eso, al tomar decisiones importantes, no confiamos en nuestro propio criterio, sino que acudimos a Jehová y su organización. Y tal como un niño corre a sus padres cuando azota una tormenta, buscamos la seguridad que ofrece la congregación cuando azotan los problemas de este mundo.
Por supuesto, ninguno de los cristianos que están al frente de la parte terrestre de la organización es perfecto. Moisés tampoco lo era, y, sin embargo, la columna de nube y fuego era una indicación constante de que había sido nombrado por Jehová y contaba con su aprobación. Además, cabe notar que los israelitas solo levantaban el campamento “por orden de Jehová, mediante Moisés”; nadie decidía por su cuenta cuándo trasladarse (Núm. 9:23). Por lo visto, Moisés, el intermediario entre Dios y la nación, era quien daba la voz de partida.
Hoy día, el mayordomo fiel nos da una señal clara cada vez que es necesario emprender la marcha, por decirlo así. Se vale de La Atalaya y Nuestro Ministerio del Reino, así como de publicaciones nuevas y discursos en las asambleas. También nos hace llegar instrucciones mediante los superintendentes viajantes, o mediante cartas y cursos de capacitación para los siervos nombrados.

*** it-2 págs. 768-769 Qohatita ***
Previamente, Aarón y sus hijos, que también eran qohatitas, habrían preparado y cubierto estos artículos. No se permitía a los qohatitas, salvo Aarón y sus hijos, ver los utensilios ni siquiera un momento o tocar el lugar santo, pues el hacerlo significaría su muerte. (Nú 4:4-15, 20.) Aunque la nación de Israel proveyó a los levitas ganado y carros para transportar el equipo del tabernáculo, no se dio nada de esto a los qohatitas. Debido a lo sagrado de sus cargas, ellos las llevaban sobre los hombros. (Nú 7:2-9.) Los qohatitas eran los últimos levitas que emprendían la marcha. (Nú 10:17-21.)

*** it-1 pág. 731 Edad ***
Había una edad mínima para empezar a servir en el templo, así como una edad límite en la que terminaba el servicio obligatorio. Algunos han visto una discrepancia entre Números 4:3, 30, 31 y 8:24-26, ya que primero se dice que la edad mínima para empezar el servicio levítico era treinta años y, más tarde, veinticinco. No obstante, parece ser que se habla de dos categorías de servicio. Algunas fuentes rabínicas explican que a la edad de veinticinco años se introducía al levita en el servicio del tabernáculo, aunque solo para realizar tareas menores, y luego, cuando alcanzaba los treinta años, se le asignaban tareas de mayor envergadura. Aducen que las referencias al “trabajo” y al “servicio laborioso y el servicio de llevar cargas” de Números 4:3, 47 no aparecen en Números 8:24, donde se da la edad mínima de veinticinco años. Otros añaden que los trabajos de los levitas que tenían treinta años o más estaban relacionados con el transporte del tabernáculo y su equipo de un lugar a otro, mientras que el servicio de aquellos cuyas edades estaban comprendidas entre los veinticinco y treinta años se circunscribía a las labores que se realizaban en el tabernáculo una vez que se erigía en el lugar donde el pueblo acampaba.

*** w90 15/2 pág. 14 párrs. 21-22 Del Seder a la salvación ***
21 El día hebreo se extendía desde una puesta de sol (cerca de las seis de la tarde) hasta la siguiente puesta de sol. Dios mandó matar el cordero de la Pascua el 14 de Nisán “entre las dos tardes”. (Éxodo 12:6.) ¿Cuándo sería eso? Los judíos modernos se aferran al punto de vista rabínico de que el cordero tenía que ser degollado hacia el final del 14 de Nisán, entre el tiempo en que el Sol empieza a descender (cerca de las tres de la tarde) y la puesta misma del Sol. El resultado de esto es que celebran su Seder después de la puesta del Sol, cuando el 15 de Nisán ya ha empezado. (Marcos 1:32.)
22 No obstante, tenemos buena razón para entender de otra manera esa expresión. Deuteronomio 16:6 dijo claramente a los israelitas que habían de “sacrificar la pascua por la tarde, al ponerse el sol” (versión judía Editorial Sigal). Esto indica que “entre las dos tardes” se refería al período crepuscular, desde la puesta del Sol (que da comienzo al 14 de Nisán) hasta la oscuridad misma. Los antiguos judíos caraítas entendían esto así, tal como lo han hecho los samaritanos hasta la actualidad. El que aceptemos que el cordero pascual fue sacrificado y comido “a su tiempo señalado” el 14 de Nisán, y no el 15 de Nisán, es una razón por la cual la fecha de nuestra Conmemoración a veces difiere de la fecha judía. (Números 9:2-5.)

*** w93 1/2 pág. 31 Preguntas de los lectores ***
Preguntas de los lectores
Si un cristiano está enfermo o de viaje y por ello no puede asistir a la Conmemoración, ¿debería celebrarla un mes más tarde?
El antiguo Israel celebraba la Pascua anualmente el día 14 del primer mes, llamado Nisán (Abib). Pero en Números 9:10, 11 se hacía esta provisión especial: “Habla a los hijos de Israel, y di: ‘Aun cuando cualquier hombre de ustedes o de sus generaciones esté inmundo por un alma, o se halle en un viaje distante, él también tiene que preparar el sacrificio de la pascua a Jehová. Deben prepararlo en el segundo mes [llamado Iyar o Ziv], el día catorce, entre las dos tardes. Deben comerlo junto con tortas no fermentadas y verduras amargas’”.
Fíjese que no se daban dos fechas distintas (14 de Nisán o 14 de Ziv) en que pudiera observarse la Pascua, de modo que el individuo o familia israelita pudiera escoger la fecha según su conveniencia. La provisión de la cena de la Pascua en el segundo mes estaba limitada. Se hacía una excepción en el caso de un israelita que estuviera inmundo ceremonialmente el 14 de Nisán o que se hallara muy lejos de donde se celebraba la Pascua.
La única ocasión de la que hay noticia en que se dio un uso amplio a esta provisión fue cuando el fiel rey Ezequías restableció la observancia de la fiesta de las tortas no fermentadas. No había tiempo de prepararse para el primer mes —los sacerdotes no estaban preparados ni el pueblo reunido—, de modo que se celebró el día 14 del mes siguiente. (2 Crónicas 29:17; 30:1-5.)
Salvo en circunstancias excepcionales como esa, los judíos guardaron la Pascua en la fecha que Dios había designado. (Éxodo 12:17-20, 41, 42; Levítico 23:5.) Jesús y sus discípulos la celebraron según estipulaba la Ley y no dieron poca importancia a la fecha. Lucas informa: “Entonces llegó el día de las tortas no fermentadas, en que hay que sacrificar la víctima de la pascua; y [Jesús] despachó a Pedro y a Juan, y dijo: ‘Vayan y preparen la pascua para que la comamos’”. (Lucas 22:7, 8.)


Núm. 1: Números 9:9-23


Núm. 2: Una vez salvo no significa siempre salvo (rs pág. 342 párrs. 4-7)

rs pág. 342 párrs. 4-7 Salvación
Jud. 5, VV (1977): “Mas quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron.” (Las bastardillas son nuestras.)
Mat. 24:13, VV (1977): “El que persevere hasta el fin, éste será salvo.” (De modo que la salvación final de la persona no se determina al momento que empieza a ejercer fe en Jesús.)
Fili. 2:12, VV (1977): “Tal como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, procurad vuestra salvación con temor y temblor.” (Estas palabras se dirigieron a los “santos” de Filipos, como se declara en Filipenses 1:1. Pablo los instó a no estar demasiado confiados, sino reconocer que su salvación final todavía no estaba asegurada.)
Heb. 10:26, 27, VV (1977): “Si continuamos pecando voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y un fuego airado, que está a punto de consumir a los adversarios.” (Por tanto, la Biblia no está de acuerdo con la idea de que, sin importar qué pecados cometa una persona después de estar ‘salva’, no perderá su salvación. Anima a uno a ser fiel. Véase también Hebreos 6:4-6, donde se muestra que hasta una persona que ha sido ungida con espíritu santo puede perder su esperanza de salvación.)

Núm. 3: Acán. Las terribles consecuencias de robarle a Dios (it-1 pág. 39)

it-1 pág. 39 Acán
ACÁN
(relacionado por un juego de palabras con Acar, que significa: “Acarreador de Extrañamiento [Dificultad]”).
Hijo de Carmí, de la casa de Zabdí, de la familia de Zérah, que pertenecía a la tribu de Judá; también llamado Acar. (1Cr 2:7.)
Cuando los israelitas cruzaron el Jordán, Jehová dispuso explícitamente que las primicias de la conquista, es decir, la ciudad de Jericó, ‘tenían que llegar a ser una cosa dada por entero a la destrucción; pertenecían a Jehová’. Su plata y su oro habían de entregarse para el tesoro de Jehová. (Jos 6:17, 19.) Sin embargo, cuando Acán se encontró una costosa prenda de vestir de Sinar, una barra de oro de 50 siclos (unos 6.400 dólares [E.U.A.]) y 200 siclos de plata (440 dólares [E.U.A.]), se lo quedó y lo enterró en secreto debajo de su tienda. (Jos 7:21.) En realidad, había robado a Dios. Debido a esta violación de las instrucciones explícitas de Jehová, cuando atacaron a Hai, la siguiente ciudad, Jehová retiró su bendición e Israel fue puesto en fuga. ¿Quién había sido el culpable? Nadie confesó. Entonces todo Israel fue sometido a juicio. Tribu por tribu, luego familia por familia de la tribu de Judá y, finalmente, hombre por hombre de la casa de Zabdí, fueron pasando todos delante de Jehová hasta que Acán, el culpable, “llegó a ser escogido”. (Jos 7:4-18.) Fue entonces cuando, por primera vez, Acán admitió su pecado. La ejecución no se demoró. Apedrearon a Acán, su familia (que era muy improbable que ignoraran lo que él había hecho) y su ganado, y luego, junto con todas sus posesiones, “los quemaron con fuego” en la llanura baja de Acor, que significa “Extrañamiento; Dificultad”. (Jos 7:19-26.)

Referencias consultadas en: Watchtower Library 2013 CD‒ROM

Descargue las referencias en Archivo PDF para PCs, Smartphones y Tablets

Descargue las referencias en Archivo PDF para PCs, Smartphones y Tablets