Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático: Mayo - Junio 2015

Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático: Información para el estudio personal

Las siguientes preguntas se analizarán en la Escuela del Ministerio Teocrático la semana del 29 de junio de 2015. Se indica la fecha en que se analizarán las preguntas a fin de que cada quien investigue las respuestas en su preparación semanal para la escuela.


1. ¿Por qué no estuvo bien la forma en que Mical se dirigió a David, y qué pueden aprender las parejas casadas de este relato? (2 Sam. 6:20-23.) [11 de mayo, w11 1/8 pág. 12 párr. 1.]

2 Samuel 6:20-23

20 David ahora se volvió para bendecir a su propia casa,+ y Mical+ hija de Saúl vino saliendo al encuentro de David, y entonces dijo: “¡Cuán glorioso se hizo hoy el rey de Israel+ cuando se descubrió hoy a los ojos de las esclavas de sus siervos, tal como uno de los casquivanos* se descubre completamente!”.+ 21 Ante esto, David dijo a Mical: “Fue delante de Jehová, que* me escogió a mí más bien que a tu padre y toda su casa para ponerme al mando+ como caudillo sobre el pueblo de Jehová, Israel, y ciertamente celebraré delante de Jehová.+ 22 Y ciertamente haré que se me estime en poco aun a mayor grado que esto,+ y de veras me haré bajo a mis* ojos; y con las esclavas a quienes tú mencionaste, con ellas estoy resuelto a glorificarme”.+ 23 Así que, en cuanto a Mical,+ hija de Saúl, no llegó a tener hijo alguno hasta el día de su muerte.

Trate a su cónyuge con respeto

Incluso cuando estén a solas, no caiga en la tentación de usar lenguaje hiriente u ofensivo. En el antiguo Israel, Mical se enfadó con su esposo, el rey David, y con desprecio le dijo que se había portado “como uno de los casquivanos”. Al llamarlo casquivano, o alocado, no solo ofendió a su esposo, sino que también desagradó a Dios (2 Samuel 6:20-23). ¿Cuál es la lección? Cuando hable con su cónyuge, preste atención a lo que dice (Colosenses 4:6, nota). Felipe, que lleva ocho años casado, reconoce que él y su esposa aún tienen desacuerdos. Se ha dado cuenta de que, a veces, sus comentarios solo empeoran las cosas: “He aprendido que ‘ganar’ una discusión es realmente una derrota. Es mucho mejor hacer lo posible por llevarnos bien”.

2. ¿Cómo reaccionó el profeta Natán cuando Dios lo corrigió por decirle a David que siguiera con sus planes de construir un templo para Jehová? (2 Sam. 7:2, 3.) [11 de mayo, w12 15/2 pág. 24 párrs. 6, 7.]

2 Samuel 7:2, 3

2 entonces el rey dijo a Natán+ el profeta: “Ve esto: yo moro en una casa de cedros+ mientras el arca del Dios [verdadero] mora en medio de telas de tienda”.+ 3 Ante esto, Natán dijo al rey: “Todo lo que esté en tu corazón... anda, hazlo,+ porque Jehová está contigo”.

Natán, leal defensor de la adoración pura

Puesto que Natán era un fiel siervo de Jehová, apoyó con entusiasmo el proyecto de David de construir el primer centro permanente de la adoración pura en la Tierra. Sin embargo, parece que en esa ocasión expresó sus propios sentimientos en vez de hablar en nombre de Jehová. Esa noche, Dios le mandó que llevara al rey un mensaje distinto: David no construiría el templo, sino uno de sus hijos. Ahora bien, por orden divina, Natán también le anunció que Dios hacía un pacto con él por el cual su trono quedaría “firmemente establecido hasta tiempo indefinido” (2 Sam. 7:4-16).
Como vemos, la opinión de Natán respecto a la construcción del templo difería de la voluntad de Dios. No obstante, este profeta humilde se sometió de buena gana al propósito de Jehová y lo apoyó sin quejarse. Si Dios tuviera que corregirnos de algún modo, haríamos bien en seguir el ejemplo de Natán. El hecho de que siguiera ejerciendo funciones de profeta indica que no perdió el favor divino. En efecto, parece que Jehová lo inspiró, junto con “Gad el hombre de visiones”, para dirigir a David en organizar a 4.000 músicos en el servicio del templo (1 Cró. 23:1-5; 2 Cró. 29:25).

3.¿Por qué le contó Natán a David la historia que aparece en 2 Samuel 12:1-7 en lugar de acusarlo directamente de haber pecado gravemente? ¿Cómo puede ayudarnos este relato a ser mejores maestros? [18 de mayo, w12 15/2 pág. 24 párrs. 2, 3.]

2 Samuel 12:1-7

12 Y Jehová procedió a enviar a Natán+ a David. Por eso él entró a donde él+ y le dijo: “Había dos hombres que se hallaban en una ciudad, el uno rico y el otro de escasos recursos. 2 El rico tenía muchísimas ovejas y ganado vacuno;+ 3 pero el hombre de escasos recursos no tenía más que una cordera, una pequeña, que había comprado.+ Y estaba conservándola viva, y ella estaba creciendo con él y con sus hijos, todos juntos. De su bocado comía y de su copa bebía, y en su seno yacía, y vino a serle como una hija. 4 Después de un tiempo le vino una visita al hombre rico, pero él evitó tomar algo de sus propias ovejas y de su propio ganado vacuno para aderezárselo al viajero que le había venido. De modo que tomó la corderita del hombre de escasos recursos y la aderezó para el hombre que le había venido”.+
5 Ante esto, la cólera de David se enardeció en gran manera contra el hombre,+ de modo que dijo a Natán: “¡Tan ciertamente como que vive Jehová,+ el hombre que hizo esto merece morir!*+ 6 Y por la cordera debe dar compensación+ con cuatro,+ como consecuencia del hecho de que ha hecho esta cosa, y porque no tuvo compasión”.+
7 Entonces Natán dijo a David: “¡Tú mismo eres el hombre! Esto es lo que ha dicho Jehová el Dios de Israel: ‘Yo mismo te ungí+ por rey sobre Israel, y yo mismo te libré+ de la mano de Saúl.

Natán, leal defensor de la adoración pura

Piense en la razón por la que Natán abordó el problema de esa forma. No es fácil que alguien vinculado emocionalmente a otra persona analice su situación con objetividad. Además, los seres humanos tendemos a justificarnos cuando hacemos cosas que no están del todo bien. Pero con su relato, Natán impulsó a David a condenar su propia conducta sin darse cuenta. El rey vio con claridad que el comportamiento del hombre rico era deplorable. Ahora bien, fue solo después de la indignada respuesta de David cuando Natán le reveló que él mismo era ese hombre. El rey pudo así comprender la gravedad de sus pecados, y eso lo preparó mentalmente para aceptar la reprensión. Reconoció que en verdad había despreciado a Jehová con su conducta y aceptó la merecida censura (2 Sam. 12:9-14; Sal. 51, encabezamiento).
¿Qué nos enseña este relato? Que el objetivo del maestro de la Biblia es que sus oyentes lleguen por sí mismos a conclusiones correctas. Natán respetaba a David, por eso le habló con tacto. Sabía que, en su interior, el rey amaba la justicia y la rectitud, y con su ilustración apeló a esas cualidades. Nosotros también podemos apelar al sentido de la justicia de las personas de buen corazón para ayudarlas a entender los puntos de vista de Jehová. Pero debemos hacerlo sin adoptar aires de superioridad moral o espiritual, ya que para determinar lo que está bien o mal nos basamos en la Biblia, no en nuestras opiniones.

4. ¿Por qué pudo engañar Absalón a los israelitas, y cómo nos protegemos hoy de quienes son como él? (2 Sam. 15:6.) [25 de mayo, w12 15/7 pág. 13 párr. 7.]

2 Samuel 15:6

6 Y Absalón siguió haciendo una cosa como esta a todos los israelitas que venían al rey a juicio; y Absalón siguió robándose el corazón de los hombres de Israel.+

Sirvamos al Dios de la libertad

7. ¿Qué lecciones nos enseña el relato de Absalón? (Véase la ilustración de la página 14.)
7 ¿Cómo es que se dejaron embaucar tan fácilmente aquellos israelitas? Tal vez deseaban lo que Absalón les prometía, o quizá fue que se dejaron deslumbrar por su imponente presencia. Sea como fuere, una cosa es indiscutible: no eran leales a Jehová ni al rey que él designó. Hoy día, Satanás continúa valiéndose de personas que son como Absalón para tratar de ganarse el corazón de los siervos de Jehová. Algunos dicen: “Las normas de Dios son demasiado estrictas”, o: “¡Los que no sirven a Jehová sí que se divierten!”. ¿Permanecemos íntegros ante tales ideas? ¿Vemos claramente que se trata de sucias mentiras? ¿Estamos convencidos de que “la ley perfecta” de Jehová, la ley del Cristo, es la única que nos hace realmente libres? (Sant. 1:25.) Demostremos que valoramos esta ley y no caigamos en la tentación de abusar de nuestra libertad cristiana (léase 1 Pedro 2:16).

5. ¿Cómo se encargó Jehová de satisfacer las necesidades de David y sus hombres en un momento difícil, y qué aprendemos nosotros? (2 Sam. 17:27-29.) [1 de jun., w08 15/9 págs. 5, 6 párrs. 15, 16.]

2 Samuel 17:27-29

27 Y aconteció que, tan pronto como David vino a Mahanaim, Sobí hijo de Nahás, de Rabá+ de los hijos de Ammón,+ y Makir+ hijo de Amiel,+ de Lo-debar, y Barzilai+ el galaadita, de Roguelim,+ 28 [trajeron]* camas y fuentes y vasijas de alfarero, y trigo y cebada y harina+ y grano tostado+ y habas+ y lentejas+ y grano reseco; 29 y miel+ y mantequilla+ y ovejas y requesones de vacada presentaron para David y para la gente que estaba con él, para que comieran,+ porque dijeron: “La gente está hambrienta y cansada y sedienta en el desierto”.+

Jehová, el “Libertador”, protege a sus siervos de tiempos bíblicos

15 Cuando David y sus hombres finalmente llegaron a la ciudad de Mahanaim, se encontraron con Sobí, Makir y Barzilai. Estos tres hombres valientes le dieron todo su apoyo a David, el rey elegido por Dios. Al hacerlo se jugaron la vida, pues si Absalón finalmente se quedaba con el trono, no dudaría en castigar severamente a cualquiera que hubiera apoyado a su padre. Al ver el aprieto en que se hallaban David y los suyos, estos tres súbditos leales les proporcionaron todo lo que necesitaban: trigo, cebada, grano tostado, habas, lentejas, miel, mantequilla, ovejas, y hasta camas para que pudieran descansar bien (léase 2 Samuel 17:27-29). Aquella impresionante muestra de hospitalidad y lealtad tuvo que haber conmovido a David. Seguro que jamás olvidó lo que hicieron por él.
16. ¿Quién se encargó realmente de satisfacer las necesidades de David y sus hombres?
16 Pero ¿quién se encargó realmente de satisfacer las necesidades de David y sus hombres? David estaba convencido de que Dios cuida de su pueblo. Si lo desea, Jehová puede hacer que sus siervos se sientan impulsados a socorrer a cualquier compañero necesitado. David siempre tuvo claro que la bondad de aquellos tres hombres fue en realidad una expresión del cariño de Jehová. Basándose en su propia experiencia, escribió hacia el final de su vida: “Un joven era yo, también he envejecido, y sin embargo no he visto a nadie justo dejado enteramente, ni a su prole buscando pan” (Sal. 37:25). ¿Verdad que es muy reconfortante saber que Jehová siempre satisface las necesidades de sus siervos? (Pro. 10:3.)

6. ¿Qué nos enseña la forma en que David trató a Ittai, que no era israelita? (2 Sam. 18:2.) [1 de jun., w09 15/5 pág. 27 párr. 7.]

2 Samuel 18:2

2 Además, David envió un tercio+ de la gente bajo la mano de Joab+ y un tercio bajo la mano de Abisai+ hijo de Zeruyá, hermano de Joab,+ y un tercio bajo la mano de Ittai+ el guitita. Entonces el rey dijo a la gente: “Yo mismo también sin falta saldré con ustedes”.

Ittai, un ejemplo de lealtad

Hoy día, nosotros también tenemos que esforzarnos por ver más allá de las diferencias culturales, raciales y étnicas. Debemos hacer a un lado los prejuicios y las antipatías, y fijarnos en las buenas cualidades de los demás. El vínculo que se formó entre David e Ittai demuestra claramente que si llegamos a conocer y amar a Jehová, es posible superar esas barreras.

7. ¿Qué aprenden los hermanos de más edad de la congregación del ejemplo de Barzilai? (2 Sam. 19:33-35.) [8 de jun., w07 15/7 pág. 15 párrs. 1, 2.]

2 Samuel 19:33-35

33 Así que el rey dijo a Barzilai: “Cruza tú mismo conmigo, y ciertamente te proveeré de alimento conmigo en Jerusalén”.+ 34 Pero Barzilai dijo al rey: “¿Como qué son los días de los años de mi vida, para que yo suba con el rey a Jerusalén? 35 Tengo ochenta años de edad hoy.+ ¿Pudiera yo discernir entre lo bueno y lo malo, o pudiera tu siervo gustar lo que comiera o lo que bebiera,+ o pudiera escuchar+ ya la voz de cantores y cantoras?+ ¿Por qué, pues, debe hacerse tu siervo una carga+ ya a mi señor el rey?

Barzilai, un hombre consciente de sus limitaciones

El relato de Barzilai destaca la necesidad de ser equilibrados. Por un lado, no deberíamos rechazar los privilegios de servicio ni dejar de esforzarnos por alcanzarlos porque nos sintamos incapaces de asumir responsabilidades o tan solo para llevar una vida tranquila. Si confiamos en que Dios nos dará las fuerzas y la sabiduría que precisamos, él compensará nuestras deficiencias (Filipenses 4:13; Santiago 4:17; 1 Pedro 4:11).
Pero, por otro lado, hemos de reconocer nuestras limitaciones. Pongamos por caso a un cristiano que está muy ocupado en las actividades espirituales. Si rehusara aceptar por el momento más privilegios a fin de no descuidar otras obligaciones bíblicas, como la de mantener a su familia, ¿no sería eso una señal de modestia y equilibrio de su parte? (Filipenses 4:5; 1 Timoteo 5:8.)

8. ¿Qué seguridad nos transmiten a los siervos de Dios las palabras de David sobre la lealtad? (2 Sam. 22:26.) [15 de jun., w10 1/6 pág. 26 párrs. 6, 7.]

2 Samuel 22:26

26 Con alguien leal tú actuarás en lealtad;+
con el poderoso, exento de falta, tratarás de un modo exento de falta;+

Jehová siempre actúa con lealtad

Y en nuestro caso, ¿se cumplirán las palabras de 2 Samuel 22:26? Recordemos que Jehová no cambia (Santiago 1:17). Él es siempre fiel a sus principios y jamás deja de cumplir sus promesas. Y una de ellas es la que registró David: “Jehová [...] no dejará a los que le son leales” (Salmo 37:28).
Así es, Dios valora nuestra lealtad. Aprecia muchísimo que le obedezcamos fielmente y espera que imitemos su ejemplo siendo leales con quienes nos rodean (Efesios 4:24; 5:1). Si así lo hacemos, podemos estar seguros de que él nunca nos va a dejar. Puede que otros nos fallen cuando más los necesitemos, pero Jehová no: él nos ayudará a superar cualquier dificultad. Con razón la Biblia lo llama “el Leal” (Revelación [Apocalipsis] 16:5). ¿No es cierto que deseamos acercarnos cada día más a él?

9. ¿Cómo demostró Natán lealtad a Dios, y cómo podemos ser nosotros leales? (1 Rey. 1:11-14.) [22 de jun., w12 15/2 pág. 25 párrs. 1, 4, 5.]

1 Reyes 1:11-14

11 Natán+ entonces dijo a Bat-seba,+ la madre de Salomón:+ “¿No has oído que Adonías hijo de Haguit+ ha llegado a ser rey, y nuestro señor* David no sabe nada de ello? 12 Así es que ahora ven, por favor, déjame aconsejarte solemnemente.+ Y provee escape para tu propia alma y para el alma de tu hijo Salomón.+ 13 Ve y entra a donde el rey David, y tienes que decirle: ‘¿Acaso tú, mi señor el rey, no fuiste quien juró a tu esclava, diciendo: “Salomón tu hijo es el que llegará a ser rey después de mí, y él es el que se sentará sobre mi trono”?+ ¿Por qué, pues, ha llegado a ser rey Adonías?’. 14 ¡Mira! Mientras tú estés todavía hablando allí con el rey, entonces yo mismo entraré después de ti, y ciertamente confirmaré tus palabras”.+

Natán, leal defensor de la adoración pura

Natán sabía que Salomón había de ser el siguiente rey. Por eso reaccionó de inmediato cuando Adonías intentó usurpar el trono en los últimos años de la vida de David. Como de costumbre, actuó con tacto y lealtad. Primero le dijo a Bat-seba que le recordara a David su juramento de hacer rey a su hijo Salomón. Luego, él mismo compareció ante el rey para preguntarle si había autorizado que Adonías fuera su sucesor. Al comprender la gravedad de la situación, el anciano David mandó a Natán y a otros siervos leales que ungieran a Salomón y lo proclamaran rey, frustrando así el complot de Adonías (1 Rey. 1:5-53).

10. ¿En qué campos podría un siervo de Dios buscar pretextos para no cumplir con los mandatos de Dios, como tal vez hizo Salomón? (1 Rey. 3:1.) [29 de jun., w11 15/12 pág. 10 párrs. 12-14.]

1 Reyes 3:1

3 Y Salomón procedió a formar una alianza matrimonial+ con Faraón el rey de Egipto y a tomar la hija de Faraón+ y traerla a la Ciudad de David,+ hasta que él acabara de edificar su propia casa+ y la casa de Jehová+ y el muro de Jerusalén todo en derredor.+

¿Imitaremos sus virtudes y evitaremos sus errores?

12, 13. ¿Qué mala decisión tomó Salomón al principio de su reinado, y cómo pudo haber tratado de justificarla?
12 La situación tomó un rumbo decididamente malo tras la coronación. “Salomón procedió a formar una alianza matrimonial con Faraón el rey de Egipto y a tomar la hija de Faraón y traerla a la Ciudad de David.” (1 Rey. 3:1.) ¿Abrazó ella en algún momento la religión verdadera, como Rut? La Biblia no indica que obrara así. Lo que sí indica es que cuando Salomón le edificó una casa (quizás también para sus doncellas egipcias), la hizo fuera de la Ciudad de David. ¿Por qué? Las Escrituras señalan que tomó esta medida porque era inapropiado que los paganos vivieran junto al arca del pacto (2 Cró. 8:11).
13 Salomón tal vez contrajo matrimonio con la princesa egipcia pensando en las posibles ventajas políticas. Pero ¿se justificaba su decisión? No. Siglos antes, Dios había prohibido a sus siervos casarse con las mujeres de Canaán, enumerando específicamente varios pueblos de aquella tierra pagana (Éxo. 34:11-16). ¿Razonó Salomón que, como Egipto no aparecía en la lista, su conducta no era censurable? Si lo hizo, no tenía excusa. Estaba pasando por alto un peligro que Jehová había mencionado expresamente: ser desviado a la religión falsa (léase Deuteronomio 7:1-4).
14. ¿Cómo mostramos que hemos aprendido de los errores de Salomón?
14 ¿Demostraremos con nuestra conducta que hemos aprendido de los errores de Salomón? Una hermana tal vez trate de encontrar alguna justificación para tener relaciones románticas con un no creyente, dejando a un lado las claras instrucciones divinas de “casarse [...] solo en el Señor” (1 Cor. 7:39). Con pretextos similares, algunos quizás participen en su centro de estudios en asociaciones y equipos deportivos fuera de horas de clase, declaren menos ingresos de los reales o mientan cuando deberían revelar acciones por las que se exponen a sufrir vergüenza. El punto es que todos podríamos caer en el error de buscar pretextos para no cumplir con los mandatos de Dios, tal como seguramente hizo Salomón.

Clic en la Imagen para Descargar la información completa en archivo digital para Computadora Portatil (Laptop), Tableta (Tablet PC) y Teléfono Inteligente (Smartphone)

Descargar información para el Estudio Personal para Computadora Portatil (Laptop), Tableta (Tablet PC) y Teléfono Inteligente (Smartphone)

Descargar información para el Estudio Personal para Computadora Portatil (Laptop), Tableta (Tablet PC) y Teléfono Inteligente (Smartphone)