Acerquémonos a Jehová: Estudio con textos bíblicos | semana del 31 de agosto

Estudio Bíblico de la Congregación | Información de estudio para el libro: Acerquémonos a Jehová

cl cap. 29 párrs. 16-21 y recuadro de la página 299 (30 min.)


“Padre, perdónalos”


16. ¿Cómo evidenció Jesús su disposición a perdonar aun cuando colgaba del madero de tormento?


16 Hay otra forma importante en la que Jesús reflejó a la perfección el amor del Padre: estando “listo para perdonar” (Salmo 86:5). Evidenció esta disposición aun cuando colgaba del madero de tormento. Mientras padecía tan humillante ejecución, clavado de pies y manos, ¿de qué habló? ¿Pidió a Jehová que castigara a sus verdugos? Todo lo contrario; una de sus últimas frases fue: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34).
Salmo 86:5 5 Porque tú, oh Jehová, eres bueno y estás listo para perdonar;y la bondad amorosa para con todos los que te invocan es abundante.
Lucas 23:34 [[Pero Jesús decía: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”.]] Además, para repartir sus prendas de vestir, echaron suertes.

17-19. ¿De qué maneras demostró Jesús que le había perdonado al apóstol Pedro sus tres negaciones?


17 El ejemplo más conmovedor de la actitud perdonadora de Jesús tal vez sea el trato que dio a Pedro, quien sin duda lo amaba mucho. En el 14 de Nisán, la última noche de la vida del Mesías, Pedro le dijo: “Señor, estoy listo para ir contigo a la prisión así como a la muerte”. Pero pocas horas después negó tres veces siquiera conocerlo. La Biblia nos cuenta qué ocurrió cuando este discípulo hizo la tercera negación: “El Señor se volvió y miró a Pedro”. Abrumado por la gravedad de su pecado, el apóstol “salió fuera y lloró amargamente”. Aquel mismo día, cuando falleció Cristo, es probable que Pedro se preguntara: “¿Me habrá perdonado mi Señor?” (Lucas 22:33, 61, 62).
Lucas 22:33 Entonces le dijo él: “Señor, estoy listo para ir contigo a la prisión así como a la muerte”.
Lucas 22:61, 62 Y el Señor se volvió y miró a Pedro, y Pedro recordó lo que el Señor había expresado cuando le dijo: “Antes que el gallo cante hoy, me repudiarás tres veces”. 62 Y salió fuera y lloró amargamente.

18 Pedro no tuvo que esperar mucho la respuesta. Jesús resucitó en la mañana del 16 de Nisán, y parece que ese mismo día lo visitó (Lucas 24:34; 1 Corintios 15:4-8). ¿Por qué trató de modo tan especial a quien lo había negado tan rotundamente? Quizá deseaba garantizar al arrepentido apóstol que aún lo quería y estimaba. Pero hizo más para tranquilizarlo.
Lucas 24:34 que decían: “¡Es un hecho que el Señor ha sido levantado y se ha aparecido a Simón!”.
1 Corintios 15:4-8 y que fue enterrado, sí, que ha sido levantado al tercer día según las Escrituras; 5 y que se apareció a Cefas, entonces a los doce. 6 Después de eso se apareció a más de quinientos hermanos de una vez, de los cuales la mayoría permanece hasta ahora, pero algunos se han dormido [en la muerte]. 7 Después de eso se apareció a Santiago, luego a todos los apóstoles; 8 pero último de todos también se me apareció a mí como si fuera a uno nacido prematuramente.

19 En una ocasión posterior, Jesús se apareció a los discípulos junto al mar de Galilea y le preguntó a Pedro tres veces (las mismas que él había negado a su Amo) si lo amaba. Al llegar a la tercera, el apóstol contestó: “Señor, tú sabes todas las cosas; tú bien sabes que te tengo cariño”. En efecto, Cristo, que podía leer los corazones, sabía perfectamente que él lo amaba, que le tenía cariño. Sin embargo, le dio la oportunidad de confirmárselo. Lo que es más, le encargó que ‘apacentara’ y ‘pastoreara’ a sus “ovejitas” (Juan 21:15-17). Con anterioridad le había encomendado la labor de predicar (Lucas 5:10); pero ahora, en una extraordinaria demostración de confianza, le encargó una tarea de más peso: cuidar de quienes se hicieran seguidores de Cristo. Y poco después le dio un importante cometido en las actividades de los discípulos (Hechos 2:1-41). ¡Qué aliviado debió de sentirse Pedro al saber que lo había perdonado y aún confiaba en él!
Juan 21:15-17 Pues bien, cuando se hubieron desayunado, Jesús dijo a Simón Pedro: “Simón hijo de Juan, ¿me amas más que a estos?”. Él le dijo: “Sí, Señor, tú sabes que te tengo cariño”. Le dijo: “Apacienta mis corderos”. 16 De nuevo le dijo, por segunda vez: “Simón hijo de Juan, ¿me amas?”. Él le dijo: “Sí, Señor, tú sabes que te tengo cariño”. Le dijo: “Pastorea mis ovejitas”. 17 Le dijo por tercera vez: “Simón hijo de Juan, ¿me tienes cariño?”. Pedro se contristó de que por tercera vez le dijera: “¿Me tienes cariño?”. De modo que le dijo: “Señor, tú sabes todas las cosas; tú bien sabes que te tengo cariño”. Le dijo Jesús: “Apacienta mis ovejitas.
Lucas 5:10 y así mismo Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran partícipes con Simón. Pero Jesús dijo a Simón: “Deja de tener miedo. De ahora en adelante estarás pescando vivos a hombres”.
Hechos 2:1-41 Ahora bien, mientras estaba en progreso el día [de la fiesta] del Pentecostés, todos se hallaban juntos en el mismo lugar, 2 y de repente ocurrió desde el cielo un ruido exactamente como el de una brisa impetuosa y fuerte, y llenó toda la casa en la cual estaban sentados. 3 Y lenguas como de fuego se les hicieron visibles y fueron distribuidas en derredor, y una se asentó sobre cada uno de ellos, 4 y todos se llenaron de espíritu santo y comenzaron a hablar en lenguas diferentes, así como el espíritu les concedía expresarse. 5 Sucedía que moraban en Jerusalén judíos, varones reverentes, de toda nación de las que hay bajo el cielo. 6 De modo que, cuando este sonido ocurrió, la multitud se juntó, y se azoraron, porque cada uno los oía hablar en su propio lenguaje. 7 En verdad, estaban pasmados, y empezaron a admirarse y a decir: “Pues miren, todos estos que están hablando son galileos, ¿verdad? 8 Y sin embargo, ¿cómo es que oímos, cada uno de nosotros, nuestro propio lenguaje en que nacimos? 9 Partos y medos y elamitas, y los habitantes de Mesopotamia, y de Judea y de Capadocia, de Ponto y del [distrito de] Asia, 10 y de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las partes de Libia, que está hacia Cirene, y residentes temporales procedentes de Roma, tanto judíos como prosélitos, 11 cretenses y árabes, los oímos hablar en nuestras lenguas acerca de las cosas magníficas de Dios”. 12 Sí, todos estaban pasmados y perplejos, y se decían unos a otros: “¿Qué querrá decir esto?”. 13 Sin embargo, otros se mofaban de ellos y decían: “Están llenos de vino dulce”. 14 Pero Pedro se puso de pie con los once y levantó la voz y les hizo esta expresión: “Varones de Judea y todos ustedes los que son habitantes de Jerusalén, séales conocido esto, y presten oído a mis dichos. 15 Estos, de hecho, no están borrachos, como suponen ustedes, pues es la hora tercera del día. 16 Por el contrario, esto es lo que se dijo por medio del profeta Joel: 17 ‘“Y en los últimos días —dice Dios— derramaré algo de mi espíritu sobre toda clase de carne, y sus hijos y sus hijas profetizarán, y sus jóvenes verán visiones y sus viejos soñarán sueños; 18 y aun sobre mis esclavos y sobre mis esclavas derramaré algo de mi espíritu en aquellos días, y profetizarán. 19 Y daré portentos presagiosos en el cielo arriba y señales en la tierra abajo, sangre y fuego y neblina de humo; 20 el sol será convertido en oscuridad y la luna en sangre antes que llegue el grande e ilustre día de Jehová. 21 Y todo el que invoque el nombre de Jehová será salvo”’. 22 ”Varones de Israel, oigan estas palabras: A Jesús el Nazareno, varón públicamente mostrado por Dios a ustedes mediante obras poderosas y portentos presagiosos y señales que Dios hizo mediante él en medio de ustedes, así como ustedes mismos lo saben, 23 a este [hombre], como uno entregado por el consejo determinado y presciencia de Dios, ustedes lo fijaron en un madero por mano de desaforados, y lo eliminaron. 24 Pero Dios lo resucitó desatando los dolores de la muerte, porque no era posible que él continuara retenido por ella. 25 Porque David dice tocante a él: ‘Tenía a Jehová constantemente ante mis ojos; porque está a mi diestra para que yo nunca sea sacudido. 26 A causa de esto se alegró mi corazón y se regocijó mucho mi lengua. Además, hasta mi carne residirá en esperanza; 27 porque no dejarás mi alma en el Hades, ni permitirás que el que te es leal vea corrupción. 28 Me has dado a conocer los caminos de la vida, me llenarás de alegría con tu rostro’. 29 ”Varones, hermanos, es permisible hablarles con franqueza de expresión respecto al cabeza de familia David, que falleció y también fue sepultado, y su tumba está entre nosotros hasta este día. 30 Por lo tanto, porque era profeta y sabía que Dios le había jurado con juramento que sentaría a uno del fruto de sus lomos sobre su trono, 31 vio de antemano y habló respecto a la resurrección del Cristo, que ni fue abandonado en el Hades ni su carne vio corrupción. 32 A este Jesús lo resucitó Dios, del cual hecho todos nosotros somos testigos. 33 Por eso, debido a que fue ensalzado a la diestra de Dios y recibió del Padre el espíritu santo prometido, él ha derramado esto que ustedes ven y oyen. 34 De hecho, David no ascendió a los cielos, sino que él mismo dice: ‘Jehová dijo a mi Señor: “Siéntate a mi diestra, 35 hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies”’. 36 Por lo tanto, sepa con certeza toda la casa de Israel que Dios lo hizo Señor y también Cristo, a este Jesús a quien ustedes fijaron en un madero”. 37 Ahora bien, cuando aquellos oyeron esto se sintieron heridos en el corazón, y dijeron a Pedro y a los demás apóstoles: “Varones, hermanos, ¿qué haremos?”. 38 Pedro les [dijo]: “Arrepiéntanse, y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados, y recibirán la dádiva gratuita del espíritu santo. 39 Porque la promesa es para ustedes y para sus hijos y para todos los que están lejos, para cuantos llame a sí Jehová nuestro Dios”. 40 Y con muchas otras palabras dio testimonio cabal y siguió exhortándolos, diciendo: “Sálvense de esta generación torcida”. 41 Por lo tanto, los que abrazaron su palabra de buena gana fueron bautizados, y en aquel día unas tres mil almas fueron añadidas.

¿‘Conocemos el amor del Cristo’?


20, 21. ¿Cómo podemos “conocer el amor del Cristo” a fondo?


20 Ciertamente, la Palabra de Jehová presenta un bello retrato del amor de Jesús. Pues bien, ¿cómo deberíamos corresponder nosotros? La Biblia nos exhorta a “conocer el amor del Cristo que sobrepuja al conocimiento” (Efesios 3:19). Como hemos visto, los relatos evangélicos sobre su vida y ministerio nos enseñan muchos detalles sobre su amor. Ahora bien, “conocer el amor del Cristo” a fondo supone más que aprender lo que dice la Biblia de él.
Efesios 3:19 y de conocer el amor del Cristo que sobrepuja al conocimiento, para que se les llene de toda la plenitud que Dios da.

21 El verbo griego traducido “conocer” implica “saber de manera práctica, por la experiencia”. Cuando amamos a nuestros semejantes como lo hizo Cristo —entregándonos con altruismo por ellos, respondiendo compasivamente a sus necesidades y perdonándolos de corazón—, logramos entender bien los sentimientos de él. De este modo, por la experiencia, llegamos a “conocer el amor del Cristo que sobrepuja al conocimiento”. Nunca olvidemos asimismo que cuanto más nos parezcamos a Jesús, más nos acercaremos a quien él imitó a la perfección: nuestro amoroso Dios, Jehová.

Recuadro de la página 299
Preguntas para meditar


Mateo 9:35-38 ¿De qué significativa manera demostró compasión Jesús, y qué efecto debe tener este hecho en nosotros?


Mateo 9:35-38 Y Jesús emprendió un recorrido de todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas y predicando las buenas nuevas del reino y curando toda suerte de dolencia y toda suerte de mal. 36 Al ver las muchedumbres, se compadeció de ellas, porque estaban desolladas y desparramadas como ovejas sin pastor. 37 Entonces dijo a sus discípulos: “Sí; la mies es mucha, pero los obreros son pocos. 38 Por lo tanto, rueguen al Amo de la mies que envíe obreros a su siega”.

Juan 13:34, 35 ¿Por qué es importante que reflejemos el amor del Cristo?


Juan 13:34, 35 Les doy un nuevo mandamiento: que se amen unos a otros; así como yo los he amado, que ustedes también se amen los unos a los otros. 35 En esto todos conocerán que ustedes son mis discípulos, si tienen amor entre sí”.

Romanos 15:1-6 ¿Cómo imitamos la actitud abnegada de Cristo?


Romanos 15:1-6 Nosotros, pues, los que somos fuertes, debemos soportar las debilidades de los que no son fuertes, y no estar agradándonos a nosotros mismos. 2 Cada uno de nosotros agrade a [su] prójimo en lo que es bueno para [la] edificación [de este]. 3 Porque hasta el Cristo no se agradó a sí mismo; sino que, así como está escrito: “Los vituperios de los que te vituperaban han caído sobre mí”. 4 Porque todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado fueron escritas para nuestra instrucción, para que mediante nuestro aguante y mediante el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza. 5 Ahora, que el Dios que suministra aguante y consuelo les conceda tener entre sí la misma actitud mental que tuvo Cristo Jesús, 6 para que, de común acuerdo, con una sola boca glorifiquen al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.

2 Corintios 5:14, 15 ¿Qué efecto debe tener en nuestras actitudes, metas y modo de vivir la gratitud que sentimos por el rescate?


2 Corintios 5:14, 15 Porque el amor que el Cristo tiene nos obliga, porque esto es lo que hemos juzgado, que un hombre murió por todos; así pues, todos habían muerto; 15 y murió por todos para que los que viven no vivan ya para sí, sino para el que murió por ellos y fue levantado.

Clic en la Imagen para Descargar la información completa en archivo digital para Computadora Portatil (Laptop), Tableta (Tablet PC) y Teléfono Inteligente (Smartphone)

Descargar información para el Estudio Personal para Computadora Portatil (Laptop), Tableta (Tablet PC) y Teléfono Inteligente (Smartphone)

Descargar información para el Estudio Personal para Computadora Portatil (Laptop), Tableta (Tablet PC) y Teléfono Inteligente (Smartphone)