Nuestras Reuniones "Todo En Uno" (TEU) ‒ Semana del 16 de junio

ss14 págs. 1-4 Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático del año 2014

16 de jun. Lectura de la Biblia: Levítico 6 a 9
Núm. 1: Levítico 8:18-30
Núm. 2: Por qué no oramos a los “santos” (rs pág. 351 párr. 4– pág. 352 párr. 2)
Núm. 3: Absalón. Huya de la ambición y la hipocresía (it-1 pág. 34 párr. 6–pág. 36 párr. 5)
w14 15/4 págs. 1-2 Índice

16-22 DE JUNIO DE 2014
Nadie puede servir a dos amos
PÁGINA 17 • CÁNTICOS: 62 Y 106
ws14 15/4 págs. 1-2 Índice

16-22 DE JUNIO DE 2014
Nadie puede servir a dos amos
PÁGINA 15 • CÁNTICOS 62 Y 106

Nuestras Reuniones Todo En Uno (TEU)

Todas nuestras reuniones en uno (TEU) - Semana del 16 de junio



Escuela del Ministerio Teocrático

Núm. 1: Levítico 8:18-30


Núm. 2: Por qué no oramos a los “santos” (rs pág. 351 párr. 4– pág. 352 párr. 2)

rs pág. 351 párr. 4– pág. 352 párr. 2 Santos
Jesucristo dijo: “Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, [...]”. Por lo tanto las oraciones deben dirigirse al Padre. Jesús también dijo: “Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré” (Mat. 6:9; Juan 14:6, 14, EMN). Así Jesús descartó la idea de que otra persona pudiera desempeñar el papel de intercesor. El apóstol Pablo agregó respecto a Cristo: “No solamente murió por nosotros, sino también resucitó, y está sentado a la diestra de Dios, en donde así mismo intercede por nosotros”. “De ahí que puede también salvar hasta el final a los que por su medio se van acercando a Dios, pues está siempre vivo para interceder por ellos” (Rom. 8:34, TA; Heb. 7:25, NBE). Si verdaderamente queremos que Dios oiga nuestras oraciones, ¿no sería sensato acercarnos a Dios como su Palabra nos instruye? (Véase también la página 232, en la sección titulada “María”.)
Efe. 6:18, 19, FS: “A este fin tened el espíritu en oración incesante. Asimismo en vela continua y perseverante, orando por todos los santos. También por mí a fin de que me sea otorgado predicar con valentía y confianza: Dar a conocer el misterio del evangelio.” (Las bastardillas son nuestras.) (Aquí se insta a los efesios a orar por los santos, pero no a ellos ni mediante ellos. La New Catholic Encyclopedia, 1967, tomo XI, pág. 670, reconoce lo siguiente: “Generalmente en el N[uevo] T[estamento], toda oración, tanto la privada como la oración litúrgica pública, se dirige a Dios el Padre por medio de Cristo”.)
Rom. 15:30, TA: “Entre tanto, hermanos, os suplico por nuestro Señor Jesucristo y por la caridad del Espíritu Santo, que me ayudéis con las oraciones que hagáis a Dios por mí.” (El apóstol Pablo, él mismo un santo, pidió a sus compañeros cristianos, quienes también eran santos, que oraran por él. Pero note que Pablo no dirigió sus oraciones a aquellos que eran santos como él, ni reemplazaron las oraciones de ellos a favor de él la relación íntima de que Pablo mismo disfrutaba con el Padre mediante la oración. Compárese con Efesios 3:11, 12, 14.)

Núm. 3: Absalón. Huya de la ambición y la hipocresía (it-1 pág. 34 párr. 6–pág. 36 párr. 5)

it-1 pág. 34 párr. 6–pág. 36 párr. 5 Absalón
Pasaron dos años. Llegó el tiempo de esquilar las ovejas, y como era una ocasión festiva, Absalón organizó un banquete en Baal-hazor, a unos 22 Km. al NNE. de Jerusalén, e invitó a los hijos del rey y al rey David mismo. Cuando este se excusó de asistir, Absalón insistió en que enviara en su lugar a su primogénito, Amnón. (Pr 10:18.) Durante el banquete, cuando Amnón estaba de “humor alegre con el vino”, Absalón ordenó a sus siervos que le dieran muerte. Los otros hijos volvieron a Jerusalén y Absalón se fue al exilio a Guesur, al E. del mar de Galilea, donde reinaba su abuelo sirio. (2Sa 13:23-38.) La “espada” que había predicho el profeta Natán acababa de entrar en la “casa” de David, donde continuaría por el resto de su vida. (2Sa 12:10.)
Recupera el favor. Después de tres años, cuando el dolor de David por la pérdida de su primogénito se había aliviado hasta cierto grado, empezó a sentir nostalgia por su hijo Absalón. Leyendo los pensamientos de su tío el rey, Joab se valió de una estratagema para conseguir que concediera un perdón condicional a Absalón y lo repatriara, aunque sin tener derecho a comparecer en la corte de su padre. (2Sa 13:39; 14:1-24.) Absalón aguantó este extrañamiento por dos años y luego empezó a manejar los asuntos para obtener el perdón completo. Cuando Joab, como funcionario de la corte real, rehusó visitarle, Absalón mandó quemar su campo de cebada, y cuando este le visitó indignado, le dijo que deseaba que el rey tomara una decisión final, y añadió: “Si hay error alguno en mí, él entonces tiene que darme muerte”. Después que Joab remitió el mensaje, David recibió a su hijo, quien inmediatamente cayó al suelo en símbolo de total sumisión, ante lo que el rey le dio un beso en señal de perdón completo. (2Sa 14:28-33.)
Se vuelve traidor. Sin embargo, parece que todo afecto natural o filial que Absalón hubiera sentido por David desapareció durante los cinco años que estuvo separado de su padre. Es posible que los tres años de asociación con la realeza pagana plantaran en él la influencia corrosiva de la ambición. Posiblemente Absalón se veía como heredero al trono debido a que era de ascendencia real tanto por parte de padre como de madre. Puesto que no se hace mención de Kileab (Daniel), el segundo hijo de David, después del relato de su nacimiento, es posible que hubiera muerto, con lo que Absalón sería el mayor de los hijos que aún le quedaban con vida a David. (2Sa 3:3; 1Cr 3:1.) No obstante, después del nacimiento de Absalón, Dios le había prometido a David que habría una “descendencia” futura que heredaría el trono, de manera que Absalón debió haber sabido que Jehová no lo había escogido para ser rey. (2Sa 7:12.) De todos modos, una vez que recuperó su rango real, empezó una campaña política solapada. Con consumada pericia, fingió gran interés en el bienestar público y se presentó como un hombre del pueblo. Insinuaba con cuidado a la gente, y en particular a los que no eran de la tribu de Judá, que la corte del rey no se interesaba lo suficiente en los problemas del pueblo y que se necesitaba con urgencia un hombre de gran corazón como él. (2Sa 15:1-6.)
No se sabe con seguridad a qué período aplicar la expresión “al cabo de cuarenta años”, que aparece en 2 Samuel 15:7, y en la Septuaginta (edición de Lagarde), la Versión Peshitta siriaca y la Vulgata latina se vierte “cuatro años”. Sin embargo, no parece probable que Absalón esperara seis años para cumplir un voto, si se cuentan los “cuatro años” desde que fue completamente perdonado. (2Sa 14:28.) Puesto que durante el reinado de David, y después de los acontecimientos considerados aquí, sobrevino un hambre de tres años, se peleó una guerra contra los filisteos y tuvo lugar el intento de Adonías de apoderarse del trono, es evidente que el punto de partida desde donde el escritor cuenta los “cuarenta años” tuvo que haber sido muy anterior al principio del reinado de cuarenta años de David, y quizás se refiera a cuatro décadas desde que Samuel lo ungió por primera vez. Esto explicaría que Absalón todavía fuera un “joven” para ese tiempo (2Sa 18:5), puesto que nació entre los años 1077 y 1070 a. E.C.
Convencido de que había conseguido bastantes seguidores por todo el reino, Absalón usó un pretexto a fin de obtener el permiso de su padre para ir a Hebrón, la capital original de Judá. Desde allí organizó rápidamente una conspiración a gran escala a fin de apoderarse del trono, para la que contó con una red nacional de espías que tenía que proclamar su gobernación real en un momento fijado de antemano. Después de ofrecer sacrificios para invocar la bendición de Dios sobre su gobernación, obtuvo el apoyo del consejero más respetado de su padre, Ahitofel, y muchas personas se pusieron de su parte. (2Sa 15:7-12.)
Debido a que se encaraba a una importante crisis y preveía un ataque a gran escala, David optó por abandonar el palacio junto con todos los miembros de su casa, aunque contaba con el apoyo leal de una gran cantidad de hombres fieles, como los sacerdotes principales, Abiatar y Sadoc, a quienes envió de regreso a Jerusalén para que sirvieran de enlaces. Mientras subía por el monte de los Olivos, descalzo, con la cabeza cubierta y llorando, salió a su encuentro Husai, el “compañero” del rey, y David también lo envió a Jerusalén para que frustrara el consejo de Ahitofel. (2Sa 15:13-37.) Acosado por oportunistas, uno en busca de favor, otro con espíritu partidista y dando rienda suelta a sus sentimientos de odio, David demuestra un talante humano muy superior al de Absalón por su sumisión humilde y por negarse a devolver mal por mal. Cuando Simeí le tiró piedras y lo maldijo, David rechazó la petición de su sobrino Abisai de “quitarle la cabeza”, con el siguiente razonamiento: “Miren que mi propio hijo, que ha salido de mis mismas entrañas, anda buscando mi alma; ¡y cuánto más ahora un benjaminita! ¡Déjenlo para que invoque el mal, porque así se lo ha dicho Jehová! Quizás vea Jehová con su ojo, y Jehová realmente me restaure el bien en vez de su invocación de mal este día”. (2Sa 16:1-14.)
Después de ocupar Jerusalén y el palacio, Absalón aceptó la aparente defección de Husai, aunque primero hizo una referencia sarcástica al hecho de que hubiera sido el fiel “compañero” de David. Luego, siguiendo el consejo de Ahitofel, tuvo relaciones ante los ojos de todo Israel con las concubinas de su padre como prueba de que había roto por completo con él y estaba absolutamente resuelto a mantener el control del trono. (2Sa 16:15-23.) De este modo se cumplió la parte final de la profecía inspirada de Natán. (2Sa 12:11.)
Entonces Ahitofel instó a Absalón para que le diera autoridad con el fin de conducir una fuerza de combate contra David aquella misma noche y así darle el golpe de gracia antes de que sus fuerzas pudieran organizarse. Aunque complacido, Absalón todavía pensó que sería sabio oír la opinión de Husai. Este, dándose cuenta de que David necesitaba tiempo, le describió gráficamente un plan ideado quizás con el propósito de aprovecharse de cualquier conato de cobardía de Absalón (quien hasta ese momento había demostrado más arrogancia y astucia que valor), así como de estimular su vanidad. Husai recomendó tomar tiempo primero para reunir un ejército abrumador que debía ponerse bajo el mando del mismo Absalón. Por intervención divina, se aceptó este consejo. Ahitofel debió considerar que la sublevación era una causa perdida y se suicidó. (2Sa 17:1-14, 23.)
Como medida precautoria, Husai mandó unos emisarios a David para que le informaran sobre el consejo de Ahitofel, y a pesar de que Absalón intentó prender a estos correos clandestinos, David recibió la advertencia, cruzó al otro lado del Jordán y subió a las colinas de Galaad hasta Mahanaim (donde Is-bóset había tenido su capital). Allí se le recibió con muestras de generosidad y bondad. Al prepararse para el conflicto, David organizó sus fuerzas cada vez mayores en tres divisiones, que puso bajo Joab, Abisai e Ittai el guitita. Aceptó el consejo de permanecer en la ciudad, ya que su presencia era de más valor allí, y de nuevo demostró su sorprendente magnanimidad hacia Absalón al ordenar en público a sus tres capitanes: “Traten con suavidad, por mi causa, al joven Absalón”. (2Sa 17:15–18:5.)
Batalla decisiva y muerte de Absalón. Las fuerzas recién formadas de Absalón sufrieron una derrota aplastante a manos de los expertos combatientes de David. La batalla llegó hasta el bosque de Efraín. Mientras huía cabalgando sobre su mula real, Absalón pasó por debajo de las ramas bajas de un gran árbol y debió de enredársele el pelo en la horquilla de una rama, de manera que quedó suspendido en el aire. El hombre que informó a Joab que le había visto dijo que no hubiera desobedecido la solicitud de David matando a Absalón ni por “mil piezas de plata [si eran siclos, c. 2.200 dólares (E.U.A)]”, pero Joab no sintió tal reparo. Lanzó tres dardos y se los clavó en el corazón, después de lo cual diez de sus hombres se unieron a su capitán, compartiendo así la responsabilidad de la muerte de Absalón. Luego arrojaron su cuerpo en un hueco y lo cubrieron con un montón de piedras, indicando de este modo que no era digno de recibir sepultura. (2Sa 18:6-17; compárese con Jos 7:26; 8:29.)
Cuando los mensajeros llegaron a Mahanaim, donde estaba David, su principal preocupación era su hijo. Al enterarse de su muerte, se puso a andar de acá para allá en la cámara del techo, llorando: “¡Hijo mío, Absalón, hijo mío, hijo mío, Absalón! ¡Oh, que yo pudiera haber muerto, yo mismo, en lugar de ti, Absalón, hijo mío, hijo mío!”. (2Sa 18:24-33.) El razonamiento directo y categórico de Joab fue lo único que consiguió sacar a David de su gran pesar debido al trágico desenlace y el final que había tenido este joven astuto y de gran atractivo físico, cuya ambición desenfrenada le había llevado a luchar contra el ungido de Dios y a su propia ruina. (2Sa 19:1-8; compárese con Pr 24:21, 22.)
A juzgar por el encabezamiento del Salmo 3, David lo escribió durante el tiempo de la sublevación de Absalón.
Monumento de Absalón. Absalón erigió una columna en la “llanura baja del Rey”, llamada también “llanura baja de Savé”, cerca de Jerusalén. (2Sa 18:18; Gé 14:17.) Levantó este monumento debido a que no tenía hijos mediante quienes conservar su nombre después de su muerte. Por lo tanto, parece ser que sus tres hijos mencionados en 2 Samuel 14:27 murieron siendo aún jóvenes. A Absalón no se le enterró en la ubicación de su monumento, sino que lo arrojaron a un “hueco” del bosque de Efraín. (2Sa 18:6, 17.)
En el valle de Cedrón hay un monumento cortado de la misma roca llamado “tumba de Absalón”, pero su estilo arquitectónico indica que es del período grecorromano, quizás del tiempo de Herodes. Por consiguiente, no hay ninguna base para relacionar el nombre de Absalón con este monumento.

Puntos Sobresaliente de la Biblia

Puntos sobresalientes del libro de Levítico 6 a 9


[…]“Esta es la cosa que Jehová ha mandado que ustedes hagan, para que se les aparezca la gloria de Jehová” (Levítico 9:6)

7:26, 27. Los israelitas no debían comer sangre. A la vista de Dios, la sangre representa la vida. “El alma [la vida] de la carne está en la sangre”, dice Levítico 17:11. Se espera que también los adorado-res verdaderos de hoy se abstengan de sangre (Hechos 15:28, 29).

9:9. ¿Qué tenía de importante el que se derramara sangre en la base del altar y el que se pusiera sobre los cuernos del altar? Demostraba que Jehová aceptaba la sangre para fines expiatorios. De hecho, la expiación tenía su fundamento en la sangre. “Casi todas las cosas son limpiadas con sangre según la Ley —escribió el apóstol Pablo—, y a menos que se derrame sangre no se efectúa ningún perdón.” (Hebreos 9:22.)

7:11-15. En la ofrenda de acción de gracias, ofrenda de co-munión que alababa a Dios por sus provisiones y bondades amorosas, se comía carne, pan leudado y pan sin fermentar. Por lo tanto, el adorador celebraba la ocasión usando lo que podría llamarse “alimento cotidiano”. (Sin embargo, nunca se colocaba pan leudado sobre el altar como ofrenda a Dios.) Cuando se ha-cía esta expresión de gracias y de alabanza a Dios, la carne se tenía que comer aquel mismo día, no el siguiente. (Le 7:11-15.) Este hecho hace recordar la oración que Jesucristo enseñó a sus seguidores: “Danos hoy nuestro pan para este día”. (Mt 6:11.)

Lecciones para nosotros:

7:26, 27. Los israelitas no debían comer sangre. A la vista de Dios, la sangre representa la vida. “El alma [la vida] de la carne está en la sangre”, dice Levítico 17:11. Se espera que también los adoradores verdaderos de hoy se abstengan de sangre (Hechos 15:28, 29).

SE ESTABLECE UN SACERDOCIO SANTO

(Levítico 8:1–10:20)
¿Quiénes recibieron la responsabilidad de encargarse de los deberes relacionados con los sacrificios y las ofrendas? Se encomendó a los sacerdotes. Tal como mandó Dios, Moisés dirigió una ceremonia de instalación para Aarón, el sumo sacerdote, y para sus cuatro hijos, que serían subsacerdotes. Parece que la ceremonia duró siete días, y el sacerdocio empezó a funcionar al siguiente día.

Respuestas a preguntas bíblicas:

9:9. ¿Qué tenía de importante el que se derramara sangre en la base del altar y el que se pusiera sobre los cuernos del altar? Demostraba que Jehová aceptaba la sangre para fines expiatorios. De hecho, la expiación tenía su fundamento en la sangre. “Casi todas las cosas son limpiadas con sangre según la Ley —escribió el apóstol Pablo—, y a menos que se derrame sangre no se efectúa ningún perdón.” (Hebreos 9:22.)

Lev. 6:25; 7:1
8 Jehová consideraba santos los sacrificios que le hacían sus siervos israelitas (Lev. 6:25; 7:1). La palabra hebrea para “santo” se aplica a todo lo que se ha apartado o separado para el uso exclusivo de Dios. En armonía con este hecho, si deseamos que nuestros sacrificios gocen de su aprobación, deben estar completamente libres de influencias mundanas. No podemos amar nada de lo que nuestro Padre odia (léase 1 Juan 2:15-17). Por ejemplo, no queremos establecer ningún vínculo o relación que pueda llevarnos a estar contaminados a su vista (Isa. 2:4; Rev. 18:4). Y tampoco debemos recrear la mirada en nada que sea sucio o inmoral, ni dejar que la mente se entregue a fantasías inmundas (Col. 3:5, 6).

Levítico 6:1-7
19 Los pecados también tienen otras consecuencias, sobre todo si perjudican a alguien más. Por ejemplo, el capítulo 6 de Levítico recoge la estipulación de la Ley mosaica en el siguiente caso: un israelita comete un grave delito al apropiarse con robo, extorsión o fraude de bienes ajenos; no obstante, dado que solo se dispone de su palabra contra la del acusador, al principio niega ser culpable y hasta se atreve a confirmarlo jurando en falso. Aunque al final termina confesando debido al remordimiento, para obtener el perdón de Dios, ha de dar tres pasos más: devolver los artículos, pagar a la víctima un recargo equivalente al 20% del valor de lo sustraído y presentar un carnero como ofrenda por la culpa. La disposición concluye: “El sacerdote tiene que hacer expiación por él delante de Jehová, y así tiene que serle perdonado” (Levítico 6:1-7).
20 Esta ordenanza divina era muy misericordiosa. Beneficiaba tanto a la víctima, que recobraba lo suyo y veía, con alivio, que se admitía el delito, como al pecador que, movido por su conciencia, reconocía al fin la ofensa y la corregía. De hecho, a menos que actuara así, no tendría el perdón de Dios.
21 Aunque la Ley mosaica ya no está vigente, nos permite comprender mejor los criterios de Jehová, incluida su actitud con respecto al perdón (Colosenses 2:13, 14). A él le complace que hagamos lo posible por corregir los errores que hayan perjudicado a otra persona (Mateo 5:23, 24). Para ello tal vez tengamos que admitirlos, reconocer la culpa e incluso ofrecer nuestras excusas a la víctima. Luego debemos acudir a Dios en virtud del sacrificio de Cristo. De este modo nos sentiremos seguros de haber recibido Su perdón (Hebreos 10:21, 22).

Lev. 7:20, 21
6 En primer lugar, la persona tenía que dar lo mejor. Jehová solo aprobaba los sacrificios de animales sanos (Lev. 22:18-20). Por eso, si el animal tenía algún defecto, no lo consideraba un sacrificio aceptable. En segundo lugar, quien ofrecía el sacrificio tenía que estar limpio e incontaminado según la Ley. En caso de que estuviera contaminado, antes tenía que recuperar el favor de Dios llevándole una ofrenda por el pecado o una ofrenda por la culpa (Lev. 5:5, 6, 15). Era un asunto serio, pues la Ley castigaba con la muerte a la persona que estando contaminada comiera de un sacrificio de comunión, que podía ser una ofrenda voluntaria (Lev. 7:20, 21). Por el contrario, si estaba limpia a los ojos de Dios y su sacrificio no tenía defecto, podía regocijarse y disfrutar de una conciencia tranquila (lea 1 Crónicas 29:9).

Lev. 3:1, nota; 7:31-33
11 La Ley mosaica también estipulaba que los fieles hicieran sacrificios de comunión como muestra de que estaban en paz con Jehová. Tanto ellos como sus familias comían la carne de los animales, a menudo en los comedores del templo. También recibían porciones el sacerdote que oficiaba y los demás que se hallaban de servicio (Lev. 3:1, nota; 7:31-33). Lo único que se pretendía con estos sacrificios era gozar de una buena relación con Dios. Era como si el adorador, su familia, los sacerdotes y Jehová celebraran un banquete juntos y en paz.
12 ¿Podía haber un mayor privilegio que, por decirlo así, invitar a Jehová a una comida y que él aceptara? Como es lógico, quienes fueran los anfitriones querrían ofrecerle lo mejor a tan ilustre huésped. Los sacrificios de comunión, como parte de la armazón de la verdad que hallamos en la Ley, apuntaban a una realidad mayor: gracias al sacrificio de Jesús, todos los seres humanos tienen la oportunidad de entrar en una relación pacífica con su Creador. En la actualidad, quienes le sacrifican a Dios de buena gana sus energías y recursos disfrutan de una estrecha amistad con él.

Levítico 7:16-18
“UN CÓDIGO DE LEYES SANITARIAS”
Hace unos 3.500 años, el pueblo de Israel recibió la Ley mosaica. Aquella Ley protegió a los israelitas de muchas enfermedades alimentarias. He aquí algunas de sus normas:
● Consumir las sobras de comida al poco tiempo. “Al día siguiente lo que quede de ella también puede comerse. Pero lo que quede de la carne del sacrificio al tercer día ha de ser quemado con fuego.” (Levítico 7:16-18.)
El doctor A. Rendle Short, manifestó su sorpresa al ver que la Ley mosaica contenía “un código de leyes sanitarias tan sabias y razonables” en comparación con las leyes sanitarias contemporáneas de los pueblos vecinos.

Levítico 8:15; 9:9
El poder de la sangre
3 ¿Qué papel desempeña la sangre de Cristo en nuestra salvación? Desde los días de Noé, los adoradores verdaderos han considerado sagrada la sangre. (Génesis 9:4-6.) La sangre desempeña un papel importante en el proceso de la vida, pues la Biblia dice que “el alma [o la vida] de la carne está en la sangre”. (Levítico 17:11.) Por eso la Ley de Moisés requería que al sacrificar un animal se derramara su sangre delante de Jehová. A veces se ponía sangre también sobre los cuernos del altar. Es evidente que el poder expiatorio de un sacrificio estaba en su sangre. (Levítico 8:15; 9:9.) “Casi todas las cosas son limpiadas con sangre según la Ley, y a menos que se derrame sangre no se efectúa ningún perdón.” (Hebreos 9:22.)

Le 8:23, 24
Cuando se instaló en Israel el sacerdocio, Moisés tomó parte de la sangre del carnero de la instalación y la puso en la oreja derecha, el dedo pulgar derecho y el dedo gordo del pie derecho de Aarón y de cada uno de sus hijos. (Le 8:23, 24.) El que se pusiese la sangre del sacrificio en el dedo de mayor tamaño del pie derecho significaba que deberían dirigir sus pasos y andar sin desviarse lo mejor que pudiesen en los deberes sacrificatorios del sacerdocio. Jesucristo, el gran Sumo Sacerdote, cumplió este tipo profético cuando estuvo en la Tierra (Mt 16:21-23), y sus subsacerdotes, sus hermanos ungidos por espíritu, deben seguir sus pasos fielmente. (Heb 7:26; 1Pe 2:5, 8; Rev 20:6.)

Más de mil novecientos años después seguimos beneficiándonos de esas porciones de la Biblia de varias maneras. En primer lugar, ni siquiera tendríamos la Biblia si Dios no se hubiera encargado de que un pueblo escogido por él la escribiera y preservara (Romanos 3:1, 2). En el antiguo Israel, la Ley mosaica no solo era una reliquia sagrada que debía conservarse para futuras generaciones, sino que era la constitución nacional. Ciertos detalles de la Ley que podrían parecer innecesarios en la actualidad fueron esenciales para la supervivencia y el buen funcionamiento del antiguo Israel. Además, los registros genealógicos de la Biblia resultaron necesarios para identificar al Mesías, de quien se predijo que sería descendiente directo del rey David (2 Samuel 7:12, 13; Lucas 1:32; 3:23-31).

Reunión de Servicio

Cántico 37
30 min. “No olvidemos a quienes viven en residencias de ancianos.” Preguntas y respuestas. Al analizar el párrafo 4, incluya una breve demostración en la que dos publicadores capacitados conversan con el encargado de las actividades de una residencia sobre la posibilidad de llevar a cabo un estudio bíblico en grupo.
Cántico 90 y oración

30 min. “No olvidemos a quienes viven en residencias de ancianos.”

Preguntas y respuestas. Al analizar el párrafo 4, incluya una breve demostración en la que dos publicadores capacitados conversan con el encargado de las actividades de una residencia sobre la posibilidad de llevar a cabo un estudio bíblico en grupo.

NO OLVIDEMOS A QUIENES VIVEN EN RESIDENCIAS DE ANCIANOS

1. ¿Por qué necesitamos llevarles las buenas nuevas a quienes viven en residencias de ancianos?
1 Muchas personas sufren los efectos de la vejez (Ecl. 12:1-7). Algunas viven en residencias de ancianos, por lo que no siempre podemos hablar con ellas al predicar de casa en casa. Esto ocurre incluso en países donde lo normal es que los padres se muden con sus hijos u otros familiares al llegar a la vejez. Las personas mayores que viven en residencias, y otros que necesitan cuidados especiales, quizás tengan limitaciones de movilidad o memoria, pero aún pueden aprender acerca de Jehová y llegar a apreciarlo y amarlo. ¿Qué podemos hacer para llevarles las buenas nuevas de “la feliz esperanza”? (Tito 2:13.)
^ par. 1 (Ecl. 12:1-7) Acuérdate, ahora, de tu Magnífico Creador en los días de tu mocedad, antes que procedan a venir los días calamitosos, o hayan llegado los años en que dirás: “No tengo en ellos deleite”; 2 antes que se oscurezcan el sol y la luz y la luna y las estrellas, y hayan regresado las nubes, después el aguacero; 3 el día en que tiemblen los guardianes de la casa, y se hayan encorvado los hombres de energía vital, y las mujeres que muelen hayan dejado de trabajar por haber llegado a ser pocas, y las señoras que ven por las ventanas lo hayan hallado oscuro; 4 y las puertas que dan a la calle hayan sido cerradas, cuando el sonido del molino se haga quedo, y uno se levante al sonido de un pájaro, y todas las hijas del canto suenen bajo. 5 También se han llenado de temor meramente de lo que es alto, y hay terrores en el camino. Y el almendro lleva flores, y el saltamontes se arrastra, y la baya de la alcaparra se revienta, porque el hombre va andando a su casa de larga duración y los plañidores han marchado alrededor por la calle; 6 antes que se remueva la cuerda de plata, y se quebrante el tazón de oro, y se quiebre el jarro junto al manantial, y haya sido quebrantada la rueda del agua para la cisterna. 7 Entonces el polvo vuelve a la tierra justamente como sucedía que era, y el espíritu mismo vuelve al Dios [verdadero] que lo dio.
^ par. 1 (Tito 2:13) mientras aguardamos la feliz esperanza y la gloriosa manifestación del gran Dios y de[l] Salvador nuestro, Cristo Jesús,

2. ¿Cómo conseguir una lista de residencias de ancianos para visitarlas?
2 Cómo empezar. Por lo general, se puede conseguir una lista de residencias u hogares de ancianos buscando en Internet o en el directorio telefónico bajo categorías como “residencias de ancianos”, “clínicas geriátricas” o “asilos”. El superintendente de servicio puede ser quien asigne a publicadores capacitados para que visiten estos lugares. Con buena organización y confiando en Jehová, no será muy difícil establecer un estudio bíblico en grupo (Prov. 21:5; 1 Juan 5:14, 15).
^ par. 2 (Pro. 21:5) Los planes del diligente propenden de seguro a ventaja, pero todo el que es apresurado se encamina de seguro a la carencia.
^ par. 2 (1 Juan 5:14, 15) Y esta es la confianza que tenemos para con él, que, no importa qué sea lo que pidamos conforme a su voluntad, él nos oye. 15 Además, si sabemos que nos oye respecto a cualquier cosa que estemos pidiendo, sabemos que hemos de tener las cosas pedidas porque se las hemos pedido a él.

3, 4. a) ¿Con quién deberíamos hablar para ofrecer el estudio bíblico en grupo? b) ¿Cómo podríamos explicar en qué consisten las sesiones de estudio?
3 La manera de presentar el estudio dependerá del tipo de residencia. Si hay muchos residentes y cuenta con un personal numeroso, lo mejor será preguntarle al recepcionista si podemos hablar con el encargado de actividades. Pero si es un lugar pequeño (un hogar de ancianos con pocos residentes y dos o tres cuidadores), lo mejor será concertar una cita para hablar directamente con el dueño.
4 En cualquier caso, diga que es un voluntario que se ofrece para animar a las personas que les gusta leer y hablar de relatos bíblicos. Pregunte si hay residentes a los que le gustaría participar en charlas bíblicas en grupo de unos treinta minutos a la semana. Puede utilizar una amplia gama de publicaciones. A muchos les ha dado buenos resultados usar Mi libro de historias bíblicas y El hombre más grande de todos los tiempos. Quizás convenga mostrarle primero al director las publicaciones. Puede concretar con él la hora, el día y la sala donde se reunirán, información que por lo general se colocará en el calendario de actividades de la residencia. No se retraiga de identificarse como testigo de Jehová. Explique al director que no viene para realizar ningún servicio religioso, sino para fomentar el estudio de la Biblia.

5. ¿Qué sugerencias prácticas harán que las sesiones sean amenas y provechosas?
5 Cómo dirigir las sesiones de estudio. Todo dependerá de las circunstancias y del ambiente de la residencia, así que hay que ser flexibles y considerados. Quien dirija el estudio debería llevar varios ejemplares de la publicación que se va a analizar y traérselos consigo una vez concluida la sesión. Tal vez tenga que llevar ejemplares en letra grande para quienes los necesiten. Se podría pedir a los que quieran y puedan que lean los párrafos o relatos bíblicos y luego hacer las preguntas como de costumbre. Sea simpático, positivo y amigable durante el estudio. Con el permiso del director, también podría mostrar algún video de la organización que fortalezca la fe en la Biblia o destaque lecciones de algún relato bíblico. Puede empezar y terminar las sesiones con una oración breve. Algunos publicadores también han usado cánticos.

6. ¿Qué podría hacer ante una objeción?
6 ¿Qué hacer si un residente no está de acuerdo con algo que usted ha leído o dicho durante la sesión de estudio? Use buen juicio al responderle (Col. 4:6). Tal vez podría mostrarle algún texto bíblico que conteste directamente su pregunta. Si no es un buen momento para hacer eso, será mejor agradecerle su observación y ofrecerse a analizar el asunto con él en privado después del estudio.
^ par. 6 (Col. 4:6) Que su habla siempre sea con gracia, sazonada con sal, para que sepan cómo deben dar una respuesta a cada uno.

7. ¿Qué podría hacer si un residente tiene una pregunta en particular o muestra mayor interés?
7 A veces, puede ser que alguien haga una pregunta o exprese su deseo de saber más sobre cierto tema. Cuando eso ocurre, una hermana suele decir: “Esa es una buena observación. Pero como se trata de una pregunta suya, ¿le parece bien si esperamos a terminar lo que estamos leyendo y luego usted y yo la analizamos juntos?”. Normalmente se puede apartar otro momento para dirigir un curso bíblico individual en otro lugar con quienes lo deseen.

8. ¿Cómo se deben contar los estudios bíblicos en grupo e individuales que se establezcan?
8 Lo mejor es que sean siempre los mismos publicadores quienes lleven a cabo el curso bíblico en grupo en la residencia. Todos ellos pueden apuntarse el tiempo. Una vez que se establezca el estudio, el publicador que dirija las sesiones puede contarse una revisita cada vez que vaya y un estudio bíblico al final del mes. Los estudios individuales que se empiecen con quienes sean capaces de entender y aprender se contarán de la manera acostumbrada.

9, 10. Explique las cualidades que deben demostrar quienes dirijan las sesiones de estudio.
9 Sea constante. Fije un día y una hora para las sesiones de estudio en grupo. Tanto los estudiantes como el personal del lugar esperan que el curso se realice de manera regular y que empiece y acabe puntualmente (Mat. 5:37). Por tanto, sea diligente, organizado y cumplidor. La experiencia ha demostrado que es mejor que dos publicadores se encarguen de las sesiones de estudio con el grupo (Ecl. 4:9, 10). En las residencias grandes, quizás hagan falta más publicadores.
^ par. 9 (Mat. 5:37) Simplemente signifique su palabra Sí, Sí, su No, No; porque lo que excede de esto proviene del inicuo.
^ par. 9 (Ecl. 4:9, 10) Mejores son dos que uno, porque tienen buen galardón por su duro trabajo. 10 Pues si uno de ellos cae, el otro puede levantar a su socio. Pero ¿cómo le irá al que está solo y cae cuando no hay otro que lo levante?

10 También es muy importante que sea amigable y muestre interés por las personas (Filip. 2:4). El primer día dedique tiempo a conocer a cada uno de los que asistan. Apunte los nombres y trate de memorizarlos antes del siguiente estudio. Recuerde que algunos mayores se ofenden si los llaman por su nombre y no por el apellido. Si muestra paciencia y compasión, todos se sentirán a gusto y apreciados.
^ par. 10 (Fil. 2:4) no vigilando con interés personal solo sus propios asuntos, sino también con interés personal los de los demás.

11. ¿Cómo pueden mostrar respeto por el personal y los familiares de los residentes quienes se encargan del estudio?
11 No olvide ser amable y respetuoso con el personal de la residencia y los familiares de los ancianos. Una vez que el estudio esté establecido, es mejor no cambiar el horario ni la manera de efectuarlo sin consultar antes con el director. De vez en cuando pregúntele cómo cree que va el estudio. Si vienen familiares de visita mientras están reunidos, tome la iniciativa en presentarse. Explíqueles el objetivo de las clases. Confírmeles el interés sincero que siente por su familiar e invítelos a quedarse y escuchar.

12, 13. Cuente algunas experiencias que demuestren los beneficios de dar testimonio en residencias de ancianos.
12 Resultados. Las congregaciones que han participado en este rasgo del ministerio y los superintendentes viajantes han informado muy buenos resultados. En un hogar de ancianos, unos veinte residentes asistieron a la primera clase, lo que llevó a que seis quisieran tener su propio curso bíblico. Una señora progresó hasta el bautismo. En otra residencia, el estudio bíblico motivó a una señora de 85 años a ir a las reuniones de la congregación y a expresar el deseo de bautizarse. Cuando una residencia decidió reducir el número de actividades y eliminar el curso bíblico en grupo que dirigían los testigos de Jehová, los residentes se quejaron al director. Al final, se volvió a programar el curso y llegaron a asistir entre veinticinco y treinta personas.
13 Los residentes no son los únicos que se quedan impresionados por el amor que manifestamos. A veces algunos miembros del personal están presentes y hasta participan. Nuestro esfuerzo y el interés que mostramos por quienes viven en residencias también dan un buen testimonio en la comunidad (1 Ped. 2:12). Luego de que se le explicara el objetivo del estudio bíblico a un director, él se expresó así: “¿Por qué han tardado tanto? ¿Cuándo podrían empezar?”. La directora de otra residencia escribió: “Recomendaría este estudio en grupo a todas las residencias de la zona. Los testigos de Jehová llevan a cabo este servicio gratuito como parte de su obra ministerial en la comunidad”. Una residencia de Hawái otorgó a los Testigos un premio por su servicio voluntario en el que describía a los hermanos como un “inmenso tesoro” para quienes residen y trabajan allí.
^ par. 13 (1 Ped. 2:12) Mantengan excelente su conducta entre las naciones, para que, en la cosa de que hablan contra ustedes como [de] malhechores, ellos, como resultado de las obras excelentes de ustedes, de las cuales son testigos oculares, glorifiquen a Dios en el día para la inspección [por él].

14. ¿Por qué queremos llevar el mensaje de las buenas nuevas a quienes viven en residencias de ancianos?
14 Jehová invita a las personas mayores a alabarlo (Sal. 148:12, 13). Esa invitación se extiende a quienes viven en residencias. ¿Hay en su territorio este tipo de lugares con personas mayores que se puedan beneficiar del mensaje de las buenas nuevas? Con la ayuda de los ancianos de la congregación y de los directores de las residencias, quizás podamos darles un buen testimonio. Al no olvidarnos de los mayores, estaremos imitando a Jehová (Sal. 71:9, 18).
^ par. 14 (Sl 148:12, 13) ustedes los jóvenes y también ustedes las vírgenes, viejos junto con muchachos. 13 Alaben ellos el nombre de Jehová, porque solo su nombre es inalcanzablemente alto. Su dignidad está por encima de tierra y cielo.
^ par. 14 (Sl 71:9) No me deseches en el tiempo de la vejez; justamente cuando mi poder está fallando, no me dejes.
^ par. 14 (Sl 71:18) Y aun hasta la vejez y canicie, oh Dios, no me dejes, hasta que informe acerca de tu brazo a la generación; a todos los que han de venir, acerca de tu poderío.

Sesiones de estudio en grupo en residencias de ancianos

• Antes de cada sesión, informe de su llegada al recepcionista y al director de las actividades.
• Lleve suficientes ejemplares de la publicación de estudio en una bolsa decente, y recójalos una vez concluya la sesión.
• Sea amigable, simpático y promueva un ambiente relajado. Llame a los residentes por su nombre.
• Lea y analice la información párrafo por párrafo.
• Haga preguntas cortas. Felicite a todos por los comentarios que den.
• Si alguno hace una pregunta de tipo doctrinal o que pudiera crear controversia, trátela con él en privado en otro momento.
• Responda las preguntas del personal o de los familiares de una manera sencilla y directa.
• Aproveche las oportunidades que se le presenten para comenzar cursos bíblicos individuales con residentes, familiares o miembros del personal.

Estudio Bíblico de Congregación

Acerquémonos a Jehová

Capítulo 8. El poder restaurador: Jehová va a “hacer nuevas todas las cosas”

Referencias y textos bíblicos


- 17 -
Mateo 22:29 respuesta, Jesús les dijo: “Ustedes están equivocados, porque no conocen ni las Escrituras ni el poder de Dios;
- 18 -
1 Reyes 17:8-21 palabra de Jehová ahora le vino, diciendo: 9 “Levántate, ve a Sarepta, que pertenece a Sidón, y tienes que morar allí. ¡Mira! Ciertamente daré orden allí a una mujer, una viuda, para que te suministre alimento”. 10 Por lo tanto, él se levantó y se fue a Sarepta, y entró por la entrada de la ciudad; y, ¡mire!, allí estaba una mujer, una viuda, recogiendo pedazos de leña. De modo que la llamó y dijo: “Por favor, consígueme un sorbo de agua en una vasija para beber”. 11 Cuando ella empezó a ir para conseguirlo, él pasó a llamarla y a decir: “Por favor, consígueme un pedacito de pan en tu mano”. 12 Por lo cual ella dijo: “Tan ciertamente como que vive Jehová tu Dios, no tengo torta redonda, sino un puñado de harina en el jarro grande y un poco de aceite en el jarro pequeño; y aquí estoy recogiendo unos cuantos pedazos de leña, y tengo que entrar y hacer algo para mí y mi hijo, y tendremos que comerlo y morir”. 13 Entonces le dijo Elías: “No tengas miedo. Entra, haz conforme a tu palabra. Solo que de lo que hay allí, hazme primero una pequeña torta redonda, y tienes que traérmela acá fuera, y para ti y tu hijo puedes hacer algo después. 14 Porque esto es lo que ha dicho Jehová el Dios de Israel: ‘El jarro grande de harina mismo no se agotará, y el jarro pequeño de aceite mismo no fallará hasta el día en que Jehová dé un aguacero sobre la superficie del suelo’”. 15 Por lo tanto, ella se fue e hizo conforme a la palabra de Elías; y continuó comiendo, ella junto con él y con su casa, por días. 16 El jarro grande de harina mismo no se agotó, y el jarro pequeño de aceite mismo no falló, conforme a la palabra de Jehová que él había hablado por medio de Elías. 17 Y después de estas cosas aconteció que el hijo de la mujer, el ama de la casa, enfermó, y su enfermedad llegó a ser tan grave que no quedó aliento en él. 18 Ante esto, ella dijo a Elías: “¿Qué tengo yo que ver contigo, oh hombre del Dios [verdadero]? Has venido a mí para que se recuerde mi error y para dar muerte a mi hijo”. 19 Pero él le dijo: “Dame tu hijo”. Entonces lo tomó del seno de ella y lo llevó arriba a la cámara en el techo, donde él moraba, y lo acostó sobre su propio lecho. 20 Y empezó a clamar a Jehová y a decir: “Oh Jehová mi Dios, ¿también sobre la viuda con quien estoy residiendo como forastero tienes que traer perjuicio, dando muerte a su hijo?”. 21 Y procedió a estirarse sobre el niño tres veces y a clamar a Jehová y a decir: “Oh Jehová mi Dios, por favor, haz que el alma de este niño vuelva dentro de él”.
- 19 -
Génesis 17:17 esto, Abrahán cayó sobre su rostro y se puso a reír y a decir en su corazón: “¿A un hombre de cien años de edad le nacerá un hijo, y Sara, sí, una mujer de noventa años de edad, dará a luz?”.
Génesis 21:2, 3 Sara quedó encinta y entonces le dio a luz un hijo a Abrahán, en la vejez de él, al tiempo señalado del cual le había hablado Dios. 3 Por lo tanto Abrahán llamó por nombre Isaac a su hijo que le había nacido, que Sara le había dado a luz.
Hebreos 11:17-19 fe Abrahán, cuando fue probado, ofreció, por decirlo así, a Isaac, y el que gustosamente había recibido las promesas trató de ofrecer a [su hijo] unigénito, 18 aunque se le había dicho: “Lo que será llamado ‘descendencia tuya’ será mediante Isaac”. 19 Pero estimó que Dios podía levantarlo hasta de entre los muertos; y de allí lo recibió también a manera de ilustración.
Génesis 22:5 Abrahán dijo a sus servidores: “Quédense aquí con el asno, pero yo y el muchacho queremos ir allá, y adorar, y volver a ustedes”.
- 20 -
1 Reyes 17:22-24 Jehová escuchó la voz de Elías, de modo que el alma del niño volvió dentro de él, y llegó a vivir. 23 Elías ahora tomó al niño y lo bajó desde la cámara en el techo hasta dentro de la casa, y se lo dio a su madre; y entonces dijo Elías: “Mira, tu hijo está vivo”. 24 Ante esto, la mujer dijo a Elías: “Ahora, de veras, sí sé que eres un hombre de Dios, y que la palabra de Jehová en tu boca es verdadera”.
- 22 -
Juan 11:25 le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que ejerce fe en mí, aunque muera, llegará a vivir;
Juan 5:28, 29 se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.
- 23 -
1 Corintios 15:5, 6 que se apareció a Cefas, entonces a los doce. 6 Después de eso se apareció a más de quinientos hermanos de una vez, de los cuales la mayoría permanece hasta ahora, pero algunos se han dormido [en la muerte].
- 24 -
Job 14:15 llamarás, y yo mismo te responderé.Por la obra de tus manos sentirás anhelo.
Revelación 21:5 Aquel que estaba sentado en el trono dijo: “¡Mira!, voy a hacer nuevas todas las cosas”. También, dice: “Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas”.
Salmo 89:35-37 vez he jurado en mi santidad,a David ciertamente no diré mentiras. 36 Su descendencia misma resultará ser aun hasta tiempo indefinido,y su trono como el sol enfrente de mí. 37 Como la luna será firmemente establecido por tiempo indefinido,y [como] testigo fiel en los cielos nublados”. Sélah.

Preguntas para meditar


2 Reyes 5:1-15 ¿Cómo se benefició del poder restaurador de Jehová un hombre de tiempos bíblicos por ser humilde?
2 Reyes 5:1-15 Ahora bien, cierto Naamán, el jefe del ejército del rey de Siria, había llegado a ser hombre grande delante de su señor y a ser tenido en estima, porque por medio de él Jehová había dado salvación a Siria; y el hombre mismo había resultado ser hombre valiente y poderoso, aunque leproso. 2 Y los sirios, por su parte, habían salido como partidas merodeadoras, y llegaron a tomar cautiva de la tierra de Israel a una muchachita, y esta llegó a estar delante de la esposa de Naamán. 3 Con el tiempo ella dijo a su ama: “¡Si solo mi señor estuviera delante del profeta que hay en Samaria! En ese caso él le daría recobro de su lepra”. 4 Posteriormente, alguien vino y se lo informó a su señor, y dijo: “Así y así fue como habló la muchacha que es de la tierra de Israel”. 5 Entonces el rey de Siria dijo: “¡Anda! Ven, y déjame enviar una carta al rey de Israel”. De manera que él procedió a ir y tomar en su mano diez talentos de plata y seis mil piezas de oro y diez mudas de prendas de vestir. 6 Y vino trayendo al rey de Israel la carta que decía: “Y ahora bien, al mismo tiempo que te llegue esta carta, aquí realmente te envío a Naamán mi siervo, para que le des recobro de su lepra”. 7 Y aconteció que, en cuanto el rey de Israel leyó la carta, inmediatamente rasgó sus prendas de vestir y dijo: “¿Soy yo Dios, para dar muerte y conservar vivo? Pues esta persona envía a mí para que dé recobro de su lepra a un hombre; porque nada más fíjense, por favor, y vean cómo anda buscando una riña conmigo”. 8 Y aconteció que, tan pronto como Eliseo el hombre del Dios [verdadero] oyó que el rey de Israel había rasgado sus prendas de vestir, en seguida envió a decir al rey: “¿Por qué rasgaste tus prendas de vestir? Permite que venga a mí, por favor, para que él sepa que existe profeta en Israel”. 9 De manera que Naamán fue con sus caballos y sus carros de guerra y se paró a la entrada de la casa de Eliseo. 10 Sin embargo, Eliseo le envió un mensajero, que dijo: “Yendo allá, tienes que bañarte siete veces en el Jordán para que vuelva a ti tu carne; y sé limpio”. 11 Ante esto, Naamán se indignó y empezó a irse y a decir: “Mira que yo [me] había dicho: ‘Saldrá a mí hasta afuera, y ciertamente estará de pie e invocará el nombre de Jehová su Dios, y moverá su mano de acá para allá sobre el lugar, y realmente dará recobro al leproso’. 12 ¿No son el Abaná y el Farpar, los ríos de Damasco, mejores que todas las aguas de Israel? ¿No puedo bañarme en ellos y ciertamente ser limpio?”. Con eso se volvió y se fue furioso. 13 Sus siervos ahora se acercaron y le hablaron y dijeron: “Padre mío, si hubiera sido una cosa grande la que te hubiera hablado el profeta mismo, ¿no la harías? ¿Cuánto más, pues, dado que te dijo: ‘Báñate y sé limpio’?”. 14 Por lo cual él bajó y empezó a sumergirse en el Jordán siete veces, conforme a la palabra del hombre del Dios [verdadero]; después de lo cual su carne se volvió como la carne de un muchachito, y quedó limpio. 15 Entonces se volvió al hombre del Dios [verdadero], él con todo su campamento, y vino y estuvo de pie delante de él y dijo: “Mira aquí, sé con certeza que no hay Dios en ninguna parte de la tierra sino en Israel. Y ahora acepta, por favor, un regalo de bendición de parte de tu siervo”.

Job 14:12-15 ¿Qué confianza tenía Job, y qué efecto produce este pasaje en nuestra esperanza para el futuro?
Job 14:12-15 hombre también tiene que acostarse, y no se levanta.Hasta que el cielo ya no sea no despertarán,ni se les hará despertar de su sueño. 13 ¡Oh que en el Seol me ocultaras,que me mantuvieras secreto hasta que tu cólera se volviera atrás,que me fijaras un límite de tiempo y te acordaras de mí! 14 Si un hombre físicamente capacitado muere, ¿puede volver a vivir?Todos los días de mi trabajo obligatorio esperaré,hasta que llegue mi relevo. 15 Tú llamarás, y yo mismo te responderé.Por la obra de tus manos sentirás anhelo.

Salmo 126:1-6 ¿Cómo nos sentimos los cristianos ante la restauración de la adoración pura y el hecho de participar en ella?
Salmo 126:1-6 Cuando Jehová recogió de vuelta a los cautivos de Sión,nos pusimos como los que estaban soñando. 2 En aquel tiempo nuestra boca se llenó de risa,y nuestra lengua de clamor gozoso.En aquel tiempo procedieron a decir entre las naciones:“Jehová ha hecho una cosa grande en lo que ha hecho con ellos”. 3 Jehová ha hecho una cosa grande en lo que ha hecho con nosotros.Nos hemos puesto gozosos. 4 De veras recoge de vuelta, oh Jehová, a nuestra compañía de cautivos,como los cauces de los arroyos en el Négueb. 5 Los que siembran con lágrimassegarán aun con clamor gozoso. 6 El que sin falta sale, aun llorando,llevando consigo una bolsa llena de semilla,sin falta entrará con un clamor gozoso,trayendo consigo sus gavillas.

Romanos 4:16-25 ¿Por qué es importante tener fe en el poder restaurador de Jehová?
Romanos 4:16-25 causa de esto fue como resultado de fe, para que sea según bondad inmerecida, a fin de que la promesa le sea segura a toda su descendencia, no solo a la que se adhiere a la Ley, sino también a la que se adhiere a la fe de Abrahán. (Él es el padre de todos nosotros, 17 así como está escrito: “Te he nombrado padre de muchas naciones”.) Esto fue a vista de Aquel en quien tenía fe, sí, de Dios, que vivifica a los muertos y llama las cosas que no son como si fueran. 18 Aunque más allá de toda esperanza, basado todavía en esperanza tuvo fe, para llegar a ser padre de muchas naciones conforme a lo que se había dicho: “Así será tu descendencia”. 19 Y, aunque no se debilitó en fe, consideró su propio cuerpo, ahora ya amortiguado, pues tenía como cien años, además del amortiguamiento de la matriz de Sara. 20 Pero, a causa de la promesa de Dios, no titubeó con falta de fe, sino que se hizo poderoso por su fe, dando gloria a Dios 21 y estando plenamente convencido de que lo que él había prometido también lo podía hacer. 22 Por tanto, “le fue contado por justicia”. 23 El que “le fue contado” fue escrito, sin embargo, no solo por causa de él, 24 sino también por causa de nosotros a quienes está destinado a ser contado, porque creemos en el que levantó de entre los muertos a Jesús nuestro Señor. 25 Él fue entregado a causa de nuestras ofensas y fue levantado a fin de declararnos justos.
Hechos 3:21 quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.

Estudio de "La Atalaya"

16-22 DE JUNIO DE 2014

Nadie puede servir a dos amos

PÁGINA 17 • CÁNTICOS: 62 Y 106

Millones de personas de todo el mundo emigran en busca de trabajo. Muchos dejan atrás cónyuge e hijos. Estos artículos nos enseñarán cómo ve Jehová nuestras obligaciones familiares y cómo nos ayuda a cumplirlas.

Referencias y textos bíblicos

Efesios 6:4;Salmos 37:25;Proverbios 30:8;Génesis 42:1-2;Génesis 46:6-7;Marcos 14:7;Mateo 6:9,11,19-20;Mateo 6:24-25,31-34;Deuteronomio 6:6-7;Proverbios 1:8;Proverbios 31:10,27-28;Proverbios 22:3;Proverbios 29:15;Proverbios 22:6;El Cantar de los Cantares 1:2;1 Corintios 7:3,5;Tito 2:3-5;Mateo 6:24;Éxodo 23:2;Mateo 6:33;1 Corintios 10:13;Salmos 37:5,7;Génesis 39:3;
16-22/6/2014 (w 15/4/2014)
- 2 -

(Efesios 6:4) Y ustedes, padres, no estén irritando a sus hijos, sino sigan criándolos en la disciplina y regulación mental de Jehová.
- 4 -

(Salmos 37:25) Un joven era yo, también he envejecido, y sin embargo no he visto a nadie justo dejado enteramente, ni a su prole buscando pan.
(Proverbios 30:8) Aleja de mí la falsedad y la palabra mentirosa. No me des ni pobreza ni riqueza. Déjame devorar el alimento prescrito para mí,
(Génesis 42:1-2) Por fin Jacob llegó a ver que había cereales en Egipto. Entonces Jacob dijo a sus hijos: “¿Por qué siguen mirándose unos a otros?”. 2Y añadió: “Miren que he oído que hay cereales en Egipto. Bajen allá y cómprennos de allí, para que nos mantengamos vivos y no muramos”.
(Génesis 46:6-7) Además, se llevaron sus manadas y sus bienes, que habían acumulado en la tierra de Canaán. Por fin entraron en Egipto, Jacob y toda su prole con él. 7Trajo consigo a sus hijos y a los hijos de sus hijos, a sus hijas y a las hijas de sus hijos, aun a toda su prole, consigo a Egipto.
- 5 -

(Marcos 14:7) Porque siempre tienen a los pobres con ustedes, y cuando quieran pueden hacerles bien, pero a mí no siempre me tienen.
- 6 -

(Mateo 6:9,11,19-20) ”Ustedes, pues, tienen que orar de esta manera: ”‘Padre nuestro [que estás] en los cielos, santificado sea tu nombre. 11Danos hoy nuestro pan para este día; 19”Dejen de acumular para sí tesoros sobre la tierra, donde la polilla y el moho consumen, y donde ladrones entran por fuerza y hurtan. 20Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni polilla ni moho consumen, y donde ladrones no entran por fuerza y hurtan.
(Mateo 6:24-25,31-34) ”Nadie puede servir como esclavo a dos amos; porque u odiará al uno y amará al otro, o se apegará al uno y despreciará al otro. No pueden ustedes servir como esclavos a Dios y a las Riquezas. 25”Por esto les digo: Dejen de inquietarse respecto a su alma en cuanto a qué comerán o qué beberán, o respecto a su cuerpo en cuanto a qué se pondrán. ¿No significa más el alma que el alimento, y el cuerpo que la ropa? 31Por eso, nunca se inquieten y digan: ‘¿Qué hemos de comer?’, o ‘¿qué hemos de beber?’, o ‘¿qué hemos de ponernos?’. 32Porque todas estas son las cosas en pos de las cuales las naciones van con empeño. Pues su Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas. 33”Sigan, pues, buscando primero el reino y la justicia de [Dios], y todas estas [otras] cosas les serán añadidas. 34Por lo tanto, nunca se inquieten acerca del día siguiente, porque el día siguiente tendrá sus propias inquietudes. Suficiente para cada día es su propia maldad.
- 7 -

(Deuteronomio 6:6-7) Y estas palabras que te estoy mandando hoy tienen que resultar estar sobre tu corazón; 7y tienes que inculcarlas en tu hijo y hablar de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino y cuando te acuestes y cuando te levantes.
(Proverbios 1:8) Escucha, hijo mío, la disciplina de tu padre, y no abandones la ley de tu madre.
(Proverbios 31:10,27-28) Una esposa capaz, ¿quién la puede hallar? Su valor es mucho más que el de los corales. 27Vigila cómo marchan los asuntos de su casa, y el pan de la pereza no come. 28Sus hijos se han levantado y han procedido a pronunciarla feliz; su dueño [se levanta], y la alaba.
- 8 -

(Proverbios 22:3) Sagaz es el que ha visto la calamidad y procede a ocultarse, pero los inexpertos han pasado adelante y tienen que sufrir la pena.
- 9 -

(Proverbios 29:15) La vara y la censura son lo que da sabiduría; pero el muchacho que se deja a rienda suelta causará vergüenza a su madre.
- 10 -

(Proverbios 22:6) Entrena al muchacho conforme al camino para él; aun cuando se haga viejo no se desviará de él.
- 11 -

(El Cantar de los Cantares 1:2) “Béseme él con los besos de su boca, porque tus expresiones de cariño son mejores que el vino.
(1 Corintios 7:3,5) Que el esposo dé a [su] esposa lo que le es debido; pero que la esposa haga lo mismo también a [su] esposo. 5No se priven [de ello] el uno al otro, a no ser de común acuerdo por un tiempo señalado, para que dediquen tiempo a la oración y vuelvan a juntarse, para que no siga tentándolos Satanás por su falta de regulación en sí mismos.
- 12 -

(Tito 2:3-5) Igualmente, que las mujeres de edad sean reverentes en su comportamiento, no calumniadoras, ni esclavizadas a mucho vino, maestras de lo que es bueno; 4para que hagan recobrar el juicio a las mujeres jóvenes para que estas amen a sus esposos, amen a sus hijos, 5sean de juicio sano, castas, trabajadoras en casa, buenas, sujetas a sus propios esposos, para que no se hable injuriosamente de la palabra de Dios.
- 16 -

(Mateo 6:24) ”Nadie puede servir como esclavo a dos amos; porque u odiará al uno y amará al otro, o se apegará al uno y despreciará al otro. No pueden ustedes servir como esclavos a Dios y a las Riquezas.
(Éxodo 23:2) No debes seguir tras la muchedumbre para fines malos; y no debes testificar en cuanto a una controversia para desviarte con la muchedumbre a fin de pervertir la justicia.
- 17 -

(Mateo 6:33) ”Sigan, pues, buscando primero el reino y la justicia de [Dios], y todas estas [otras] cosas les serán añadidas.
(1 Corintios 10:13) Ninguna tentación los ha tomado a ustedes salvo lo que es común a los hombres. Pero Dios es fiel, y no dejará que sean tentados más allá de lo que pueden soportar, sino que junto con la tentación también dispondrá la salida para que puedan aguantarla.
(Salmos 37:5,7) Haz rodar sobre Jehová tu camino, y fíate de él, y él mismo obrará. 7Guarda silencio delante de Jehová y espéralo con anhelo. No te muestres acalorado a causa de ninguno que esté logrando éxito en su camino, a causa del hombre que esté llevando a cabo [sus] ideas.
(Génesis 39:3) Y su amo llegó a ver que Jehová estaba con él y que Jehová hacía que todo lo que él efectuaba tuviera éxito en su mano.

Referencias consultadas en: Watchtower Library 2013 CD‒ROM

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