Escuela del Ministerio Teocrático Semana del 2 de junio ‒ Puntos Sobresalientes de Éxodo 38 a 40

Referencias para la Escuela del Ministerio Teocrático

Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático: Semana del 2 de junio


ss14 págs. 1-4 Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático del año 2014

2 de jun. Lectura de la Biblia: Éxodo 38 a 40
Núm. 1: Éxodo 40:20-38
Núm. 2: Lo que el sábado significa para los cristianos (rs pág. 338; actualizado: w11 15/7 pág. 28 párrs. 16, 17)
Núm. 3: Abrahán. Las Escrituras Griegas Cristianas confirman que Abrahán realmente existió (it-1 pág. 33 párrs. 4, 5)
w14 15/4 págs. 1-2 Índice

2-8 DE JUNIO DE 2014
Imitemos la fe de Moisés
PÁGINA 3 • CÁNTICOS: 33 Y 133
ws14 15/4 págs. 1-2 Índice

2-8 DE JUNIO DE 2014
Imitemos la fe de Moisés
PÁGINA 3 • CÁNTICOS 33 Y 133


Puntos sobresalientes del libro de Éxodo 38‒40


Éxodo 39:30
2 Ahora bien, ¿qué significa dedicación en el sentido bíblico? Dedicar traduce un verbo hebreo que significa “mantener separado; estar separado; retirar”. En el antiguo Israel, el sumo sacerdote Aarón llevaba en el turbante “la santa señal de dedicación”, una lámina resplandeciente de oro puro en la que figuraba en hebreo la inscripción “La santidad pertenece a Jehová”. Esa señal recordaba al sumo sacerdote que debía evitar todo lo que profanara el santuario, “porque la señal de la dedicación, el aceite de la unción de su Dios, [estaba] sobre él” (Éxodo 29:6; 39:30; Levítico 21:12).
3 De este relato se desprende que la dedicación es algo importante. Implica presentarse voluntario para servir a Dios, y exige una conducta limpia. Por tanto, comprendemos por qué razón citó el apóstol Pedro estas palabras de Jehová: “Tienen que ser santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:15, 16). Los cristianos dedicados tenemos la enorme responsabilidad de cumplir con nuestra dedicación y de ser fieles hasta el fin. Pues bien, ¿qué conlleva la dedicación cristiana? (Levítico 19:2; Mateo 24:13.)

Éx 38:1
Altares del tabernáculo. De acuerdo con el diseño divino, se construyeron para el tabernáculo dos altares: el altar de la ofrenda quemada (también llamado “altar de cobre” [Éx 39:39]) y el altar del incienso. El primero, que tenía forma de un cajón hueco, estaba hecho de madera de acacia, y al parecer carecía de tapa y de fondo. Medía 2,2 m. de lado y 1,3 m. de alto, y de las cuatro esquinas superiores salían “cuernos”. Estaba revestido de cobre en su totalidad. Asimismo, tenía un enrejado o rejilla de cobre debajo del canto del altar, “por dentro” y “hacia el centro”. En sus cuatro extremidades, “cerca del enrejado”, había cuatro anillos, y parece que por ellos se pasaban los dos varales de madera de acacia revestidos de cobre que se usaban para transportar el altar. De esta descripción se desprende que quizás se había hecho una ranura en dos de los lados del altar para poder insertar una rejilla plana, y que los anillos sobresalían por ambos lados. No obstante, las opiniones de los eruditos en la materia varían de forma considerable. Muchos creen que había dos juegos de anillos y que los del segundo juego, por los que se insertaban los varales para transportar el altar, estaban adosados directamente a su parte exterior. Algunos de los utensilios de cobre del altar eran los recipientes y las palas para la ceniza, los tazones para recoger la sangre de los animales, los tenedores para manipular la carne y los braserillos. (Éx 27:1-8; 38:1-7, 30; Nú 4:14.)

Éx 39:30
Además de significar “diadema” (2Cr 23:11), la palabra hebrea né•zer puede referirse a algo singularizado, separado o dedicado, como en el caso de “la señal de la dedicación, el aceite de la unción de su Dios”, que estaba sobre el sumo sacerdote. (Le 21:10-12; compárese con Dt 33:16, nota.) En vista de este significado básico, la Traducción del Nuevo Mundo traduce né•zer por “señal de dedicación” cuando se refiere a la lámina de oro que llevaba el sumo sacerdote de Israel en el turbante. En esta lámina áurea se hallaban inscritas las palabras “La santidad pertenece a Jehová”. (Éx 29:6; 39:30, nota; Le 8:9.)

Éxodo 39:32
Luego, Moisés y sus dispuestos colaboradores siguieron hasta el más mínimo detalle los planos arquitectónicos que Jehová había suministrado. “De modo que quedó terminada toda la obra para el tabernáculo de la tienda de reunión, puesto que los hijos de Israel siguieron haciendo conforme a todo lo que Jehová había mandado a Moisés. Hicieron precisamente así.” De igual manera, cuando se inauguró el sacerdocio, “Moisés procedió a hacer conforme a todo lo que le había mandado Jehová. Hizo precisamente así”. (Éxodo 39:32; 40:16.) Hoy en día, tenemos la oportunidad de apoyar sin reservas la predicación y los programas para dar expansión a la obra del Reino. También nosotros tenemos el privilegio de hacer “precisamente así”.

Éx 40:15
Pacto con la tribu de Leví. Jehová hizo un pacto con la tribu de Leví: tenía que ponerse aparte a toda la tribu para la organización del servicio del tabernáculo, que comprendía el sacerdocio. Esto sucedió en el desierto de Sinaí en el año 1512 a. E.C. (Éx 40:2, 12-16; Mal 2:4.) Aarón y sus hijos, de la familia de Qohat, serían los sacerdotes, mientras que las restantes familias levitas se encargarían de otros deberes, como erigir la tienda o desmontarla, y algunos más. (Nú 3:6-13; cap. 4.) Posteriormente, también sirvieron en el templo. (1Cr 23.) La ceremonia de instalación del sacerdocio se celebró durante los días 1 al 7 de Nisán de 1512 a. E.C., y ellos comenzaron a oficiar a partir del día 8 de Nisán. (Le 8, 9.) A los levitas no se les dio una herencia en la tierra, pero las otras tribus debían pagarles el diezmo, y tenían ciudades enclavadas en todo el territorio donde morar. (Nú 18:23, 24; Jos 21:41.) Debido al celo por la devoción exclusiva a Jehová que manifestó Finehás, Dios hizo con él un pacto de paz, un pacto para un sacerdocio por tiempo indefinido tanto para él como para su prole. (Nú 25:10-13.) El pacto del sacerdocio levítico continuó vigente hasta que finalizó el pacto de la Ley. (Heb 7:12.)

Éx 40:16
Moisés siguió cuidadosamente las instrucciones divinas. Supervisó de cerca el complicado trabajo de construir el tabernáculo y de hacer los utensilios y las vestiduras sacerdotales. El registro dice: “Y Moisés procedió a hacer conforme a todo lo que le había mandado Jehová. Hizo precisamente así”. (Éx 40:16)

Éxodo 40:28
8 Jesús se ofreció de hecho en el altar de la voluntad divina cuando se bautizó y Dios lo ungió con espíritu santo en el año 29 E.C. (Lucas 3:21, 22.) En realidad, este acontecimiento señaló para Jesús el principio de una vida propiciatoria que duró tres años y medio (Hebreos 10:5-10). Durante este tiempo Jesús tuvo una relación con Dios propia del que ha sido engendrado por espíritu. Ningún otro ser humano podía entender completamente esta relación singular de Jesús con su Padre celestial. Era como si una pantalla la ocultara de los ojos del entendimiento humano, tal como la pantalla impedía ver el Santo a los que estaban en el patio del tabernáculo (Éxodo 40:28).

Núm. 1: Éxodo 40:20-38


Núm. 2: Lo que el sábado significa para los cristianos (rs pág. 338; actualizado: w11 15/7 pág. 28 párrs. 16, 17)

rs pág. 338; Sábado (Día de descanso)

su corazón las escribiré. Y yo llegaré a ser su Dios, y ellos mismos llegarán a ser mi pueblo’”. ¡De cuánta más eficacia son esas leyes que las grabadas en tablas de piedra!
Rom. 6:15-17: “¿Cometeremos un pecado porque no estamos bajo ley sino bajo bondad inmerecida? ¡Jamás suceda eso! ¿No saben que si siguen presentándose a alguien como esclavos para obedecerle, son esclavos de él porque le obedecen, ya sea del pecado con la muerte en mira o de la obediencia con la justicia en mira? Pero gracias a Dios que eran ustedes esclavos del pecado pero se hicieron obedientes de corazón a aquella forma de enseñanza a la cual fueron entregados.” (Véase también Gálatas 5:18-24.)
¿Qué significado tiene para los cristianos el sábado semanal?
Hay un “descanso sabático” en el que los cristianos participan todos los días
Hebreos 4:4-11 dice: “En un lugar [Génesis 2:2] [Dios] ha dicho del séptimo día como sigue: ‘Y descansó Dios en el séptimo día de todas sus obras,’ y otra vez en este lugar [Salmo 95:11]: ‘No entrarán en mi descanso.’ Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les declararon las buenas nuevas no entraron a causa de desobediencia, vuelve a señalar cierto día al decir después de tanto tiempo, en el salmo de David [Salmo 95:7, 8], ‘Hoy’; así como se ha dicho antes: ‘Hoy si ustedes escuchan la propia voz de él, no endurezcan sus corazones.’ Porque si Josué los hubiera conducido a un lugar de descanso, Dios no habría hablado después de otro día. De modo que queda un descanso sabático para el pueblo de Dios. Porque el hombre que ha entrado en el descanso de Dios ha descansado él mismo también de sus propias obras, así como Dios de las suyas. Hagamos por lo tanto lo sumo posible para entrar en ese descanso, por temor de que alguien caiga en el mismo modelo de desobediencia.”
¿De qué se insta aquí a los cristianos a descansar? De sus “propias obras”. ¿Qué obras? Las obras por medio de las cuales procuraban anteriormente probarse justos. Ya no creen que puedan ganarse la aprobación de Dios ni ganarse la vida eterna mediante cumplir con ciertas reglas y observancias. Ese fue el error de los judíos faltos de fe, quienes, por ‘procurar establecer

w11 15/7 pág. 28 párrs. 16, 17 ¿Qué es el descanso de Dios?

16 Hoy día, a ninguno de nosotros se nos ocurriría insistir en que nuestra salvación depende de que obedezcamos ciertos mandatos de la Ley mosaica. A fin de cuentas, en su carta a los Efesios, Pablo dice sin rodeos: “Por esta bondad inmerecida, en verdad, ustedes han sido salvados mediante fe; y esto no debido a ustedes: es dádiva de Dios. No, no es debido a obras, a fin de que nadie tenga base para jactarse” (Efe. 2:8, 9). Entonces, ¿qué debemos hacer si queremos entrar en el descanso de Dios? Recordemos que Jehová separó el séptimo día —su día de descanso— para un fin especial: llevar a cabo su propósito para la Tierra. Por lo tanto, para entrar en el descanso de Jehová —es decir, tomar parte en él—, debemos obedecerle y colaborar en el cumplimiento de su propósito según nos lo va aclarando su organización.
17 Jamás debemos quitarles importancia a los consejos bíblicos del esclavo fiel ni guiarnos por nuestras opiniones personales. Si lo hiciéramos, nos pondríamos en contra del propósito divino y nos arriesgaríamos a perder la amistad con Jehová. Ahora bien, ¿qué situaciones ponen hoy día a prueba nuestra obediencia? En el próximo artículo analizaremos algunas y veremos cómo las decisiones que tomamos en esos casos revelan si hemos entrado en el descanso de Dios.

Núm. 3: Abrahán. Las Escrituras Griegas Cristianas confirman que Abrahán realmente existió (it-1 pág. 33 párrs. 4, 5)

it-1 pág. 33 párrs. 4, 5 Abrahán
Historicidad. Jesús y sus discípulos aludieron a Abrahán más de setenta veces en sus conversaciones y escritos. En su ilustración del hombre rico y Lázaro, Jesús se refirió a Abrahán en sentido simbólico. (Lu 16:19-31.) Cuando sus opositores se jactaron de que eran prole de Abrahán, él en seguida hizo notar su hipocresía con las palabras: “Si son hijos de Abrahán, hagan las obras de Abrahán”. (Jn 8:31-58; Mt 3:9, 10.) No es, evidentemente, el linaje carnal lo que cuenta, sino que, como dijo el apóstol Pablo, la persona debe tener una fe como la de Abrahán para ser declarada justa. (Ro 9:6-8; 4:1-12.) Pablo también mostró que la verdadera descendencia de Abrahán era Cristo, junto con los que le pertenecen como “herederos respecto a una promesa”. (Gál 3:16, 29.) También habla de la bondad y hospitalidad de Abrahán para con los extraños, y no le pasa por alto en su larga lista de ilustres testigos de Jehová del capítulo 11 de Hebreos. Es Pablo quien explica que las dos mujeres de Abrahán —Sara y Agar— protagonizaron un drama simbólico que tenía que ver con los dos pactos de Jehová. (Gál 4:22-31; Heb 11:8.) Por otra parte, el escritor bíblico Santiago añade que Abrahán apoyó su fe con obras justas y, por lo tanto, se le conoció como “amigo de Jehová”. (Snt 2:21-23.)
Los descubrimientos arqueológicos han confirmado aspectos de la historia bíblica de Abrahán: las ubicaciones geográficas de muchos lugares y costumbres de la época, como la compra del campo a los hititas, la selección de Eliezer como heredero y el trato dado a Agar.

Referencias consultadas en: Watchtower Library 2013 CD‒ROM

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